Miles de seguidores de Manuel Zelaya se congregaron ayer frente al aeropuerto de Tegucigalpa, bloqueando por momentos el acceso, tras marchar por toda la ciudad, un día antes del anunciado regreso al país del depuesto presidente de Honduras.
Los manifestantes, entre 8.000 y 10.000, ocuparon una franja de unos 100 metros frente a la terminal y quemaron algunas llantas, sin que se produjeran incidentes con la Policía, que acordonó el lugar para impedir el acceso al aeropuerto.
En el techo de la terminal también fueron dispuestos varios francotiradores del Ejército, según pudo comprobar EFE.
El asesor del Comité Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras, Rafael Alegría, uno de los promotores de las movilizaciones, indicó que el objetivo de la marcha era "dar un mensaje a los golpistas de que somos muchos".
Alegría tildó la aproximación al aeropuerto de "acto simbólico" y descartó que los manifestantes se vayan a quedar en el lugar hasta el domingo, día en que Zelaya anunció que regresará al país acompañado por "varios presidentes" de Latinoamérica.
También en el lugar se concentraron varias decenas de taxis que acordonaron las vías de acceso a la terminal aeroportuaria.
"Mañana vamos a hacer una marcha similar, pero con mucha más gente y vamos a estar desde la mañana, vamos a llegar hasta el aeropuerto y recibirlo", explicó Alegría. "Él (Zelaya) dijo que va a abrazar a su pueblo y esperamos que eso suceda", agregó.
Zelaya ratificó ayer que regresará este domingo a Tegucigalpa. "Este domingo estaremos en Tegucigalpa abrazándolos, acompañándolos para hacer valer lo que tanto hemos defendido en nuestra vida, que es la voluntad de Dios a través de la voluntad del pueblo", añadió el depuesto Mandatario. Tegucigalpa, EFE