La estadounidense Serena Williams ganó el torneo de Grand Slam sobre césped de Wimbledon por tercera vez al derrotar a su hermana Venus en dos sets, por 7-6 (7/3) y 6-2, en la final, tomándose la revancha de la edición anterior.
La menor de las hermanas, de 28 años, había caído ante Venus en el encuentro decisivo del año pasado. Serena, número dos mundial, no se proclamaba campeona All England club desde su doblete 2002-2003.
Se trata de su undécimo título del Grand Slam y del segundo que consigue esta temporada, después de apuntarse el Abierto de Australia en enero.
"Es maravilloso, tengo la impresión de haberme llevado el trofeo de Venus, es ella quien lo gana siempre", comentó la nueva campeona tras su éxito.
Venus, que se había impuesto en el torneo los dos años anteriores, partía como favorita después de la facilidad con la que caminó hasta la final, perdiendo tan sólo veinte juegos en seis partidos.
En cambio, Serena había tenido que levantar una bola de partido en semifinales contra la rusa Elena Dementieva. Tras su victoria en la final, se convirtió en la segunda jugadora en haberse llevado Wimbledon.
En la final, Venus, tercera cabeza de serie, fue la primera que dispuso de bolas de 'break', pero no las aprovechó y su hermana fue aumentando su nivel de juego hasta imponerse en el 'tie-break' con un gran tenis. Londres, AFP