La disminución en la demanda mundial está afectando a las empresas exportadoras y para mantenerse están reduciendo costos; esto no debería afectar a su capacidad de generación de valor actual ni de producción, por lo que tienen que analizar su rentabilidad en los mercados.
“Por ejemplo, una empresa exportadora que tenga que hacer un análisis, en este momento, tiene que ver los niveles de rentabilidad reales, con sus clientes, canales de distribución que usa y con los productos que exporta”, indicó el gerente de PriceWaterhouseCoopers SRL, Carlos Zegarra.
La rentabilidad es un término general que mide la ganancia que puede obtenerse en una situación particular. Al analizar la rentabilidad real se utilizan modelos de costos basados en las actividades. “Por ejemplo, pueden definir que este producto no es tan rentable como este otro y lo dejo de producir o este canal de distribución no es tan rentable y voy a utilizar este otro o me cuesta llegar mucho a este cliente y voy a llegar a este otro. Lo que tienen que hacer muchas empresas, no sólo las exportadoras, es identificar esta rentabilidad real de sus productos y clientes. Vemos que es uno de los pasos esenciales”, aclaró Zegarra.
Esta rentabilidad tiene que ser tratada de manera integral con el programa de reducción sostenible.
La diferencia de las empresas locales con las exportadoras es la ubicación de sus clientes, pero igual tienen que realizar un rediseño organizacional basado en el valor, una estrategia de abastecimientos adecuada y gestión de costos de tecnología.
“En muchos de los casos las empresas exportadoras ya han realizado el análisis de vender en el mercado interno o externo o ambos y por eso salen afuera. Entonces, ahora tienen que seguir haciéndolo en una forma mucho más eficiente”, enfatizó.