En La Paz, el 10% de las casas se construye en zonas de alto peligro INESTABILIDAD. Las viviendas que se encuentran al pie del cerro o en su cabecera son las que corren mayor peligro.
TOCANDO EL CIELO • En Cotahuma, aledaño a la nueva avenida Buenos Aires, las viviendas y construcciones irregulares le fueron ganando terreno al cerro. La zona está cerca a El Alto.
Una de cada 10 de las viviendas en La Paz está construida en áreas de riesgo o peligro elevado y en zonas donde se han producido deslizamientos. Las fallas geológicas aún pueden estar activas, explicó el oficial mayor de Gestión Territorial de la Alcaldía, Rodolfo Mercado.
“El riesgo más elevado se presenta en zonas donde ya se han producido deslizamientos en años anteriores y se debe tener cuidado, porque pueden estar activos. Es el 10 por ciento de las construcciones de La Paz”, precisó el funcionario municipal.
En ese porcentaje se encuentran construcciones realizadas por vecinos, que no tienen los medios para comprar un terreno y edificar una casa en un sector estable y con planos aprobados.
En el barrio de Pampahasi central, colindante con Valle Hermoso, se encuentran siete casas, construidas al borde de un cerro, sobre 20 metros, con rajaduras y fisuras. Hace siete años, el sector sufrió un deslizamiento, afectando a varias viviendas. Los vecinos optaron por quedarse en el lugar, pese a las notificaciones.
“Esto era de dos pisos, se deslizó todo abajo. Yo vivo al fondo, porque al dueño le dimos dinero en anticrético y no nos ha devuelto”, dijo Lucía Villagra, quien vive en el barrio 10 años.
Mercado explicó que las precarias construcciones no debieron realizarse y que al no respetar las normas básicas de edificación, normadas en el reglamento de Uso de Suelos y Patrones de Asentamiento (USPA), no pueden tramitar el Registro Catastral o la aprobación de planos de construcción.
Sin embargo, la gente no se mueve de sus hogares y tiene que sopesar el difícil acceso, la época de lluvias y los malos olores en los ríos, aún sin embovedar.
“Somos dos inquilinas. El dueño falleció hace poco, y ahora no sabemos cómo arreglar. Nosotros nos hemos hecho construir esto, nos hicimos poner el alcantarillado, agua y luz”, dijo Lucía.
En el sector, la comuna tiene previsto construir un sistema de pilotes y muros terramesh. Sin embargo, las siete viviendas deben ser desocupadas y los dueños prefieren no abandonar sus casas, porque, al no tener planos de construcción aprobados, la Alcaldía no podrá dotarles de otros terrenos para habitar.
En Miraflores la situación es diferente. La calidad del suelo garantiza que las viviendas, construidas en el cerro aledaño al río Choqueyapu, puedan sostenerse en una o dos plantas. Adela, que prefirió no dar su apellido y quien vive en el área, lo confirma: “Vivo ocho años y hasta ahora no ha habido problemas, creo que es suerte nomás”.
En el otro extremo de la ciudad, en el barrio de Tacagua central, que colinda con la ciudad de El Alto, las casas sobre las vías peatonales empinadas son una característica de la ladera oeste. Incluso en algunos sectores no pueden ingresar vehículos. Algunos ríos abiertos trasladan basura y malos olores que hacen difícil la vida de los vecinos.
El jefe de la Unidad de Cuencas de la Alcaldía, Jaime Jáuregui, aseguró que esta zona tiene uno de los suelos más resistentes de la ciudad. Como la Formación La Paz, Cinerita La Paz y el Drift Purapurani, pero tampoco es legal construir casas en el lugar.
Viviendas en alta pendiente son ilegales
De acuerdo con el reglamento de Uso de Suelos y Patrones de Asentamiento (USPA) aprobado por la Alcaldía de La Paz, se prohíbe la construcción de habitaciones o casas en terrenos que se encuentren en alta pendiente. Sin embargo, el conflicto nace porque la entidad encargada de dar el título de propiedad es Derechos Reales.
“No permitimos (la construcción de) casas, son clandestinas; pero son propietarios de los lotes”, informó el oficial mayor de Gestión Territorial, Rodolfo Mercado. La autoridad explicó que Derechos Reales sólo certifica la propiedad de un terreno, pero la Alcaldía es la única encargada de autorizar la construcción de una vivienda en el lugar.
De acuerdo con las normas básicas de construcción, no se permite la edificación en las denominadas franjas de seguridad, que se encuentran en los aires de río, en la cabecera o al pie de un talud o en aquellas que presenten altas pendientes.
En todos estos casos, la Alcaldía paceña no aprueba los planos de construcción, porque corren riesgo las estructuras de las viviendas. Sin embargo, algunos de los suelos pueden ser firmes para sostenerlas.