Es paradójico que Honduras se haya convertido en el segundo país en la historia de la Organización de Estados Americanos (OEA) en ser suspendido del foro hemisférico. Hace apenas un mes en San Pedro Sula, la OEA revocó la misma sanción que pesaba sobre Cuba desde 1962.
A las pocas semanas, Honduras sigue esa suerte y marca un hito histórico al ser el primer Estado suspendido por activación de la Carta Democrática Interamericana firmada el 2001.
¿Pero qué efecto puede tener esa sanción considerando que Cuba estuvo casi 50 años fuera del organismo y, sin embargo, su gobierno se mantuvo incólume, cuando el objetivo en 1962 era lograr un cambio del entonces incipiente sistema comunista?
El propio presidente depuesto Manuel Zelaya aseguró que el de su país y el cubano son casos diferentes. "Jamás la OEA ha suspendido a un Estado por un golpe como el que se ha dado (…) y ha habido decenas de golpes", dijo.
Si bien la medida aísla diplomáticamente al gobierno de Roberto Micheletti, algunos podrían pensar que la OEA pierde una palanca para influir en futuros desarrollos políticos en Tegucigalpa.
¿Qué le queda a la OEA para tratar de doblegar a los que sacaron a Zelaya del poder? El Estado hondureño está suspendido porque lo preside un gobierno de facto. Y así tiene que ser. Hay que apoyar la democracia porque si usted no apoya la democracia nunca vamos a lograr respeto. La sanción incluso podría tener efecto interno contrario al buscado al permitir que gobierno de Micheletti se presente como la "víctima" de un "complot" internacional que buscaría manejar la vida nacional. Y bien se sabe por la experiencia latinoamericana que muchas veces el fantasma del enemigo exterior resulta ser un buen unificador.
Sin embargo, esos posibles cálculos no entran en la consideración de Zelaya, quien considera que con la defensa de los principios se garantizará un eventual regreso a la normalidad en su país.
En el segundo punto de la resolución adoptada por la OEA se advierte que el Estado suspendido "debe continuar observando el cumplimiento de sus obligaciones como miembro de la organización". "Van a seguir existiendo gestiones diplomáticas para restablecer el hilo constitucional", aseguró la presidenta de la Comisión Interamericana de DDHH, Luz Patricia Mejía.
En el tema de derechos humanos, Mejía señaló que el Estado hondureño sigue teniendo la obligación de velar por su garantía, independientemente de la condición de su membresía y del gobierno de turno.
Mejía explicó que el gobierno interino hondureño es responsable por los abusos que pudieran cometerse en el desarrollo de la crisis política y que "todas la acciones que está tomando el gobierno de facto están llegando a la Comisión" y se están procesando. "El gobierno de facto ha tomado algunas medidas sobre la limitación de derechos y garantías constitucionales y nosotros ya hemos hecho un claro pronunciamiento señalándole cuáles son los límites para que eso pueda darse dentro del marco de la Convención Interamericana", indicó Mejía.
Otro tema es la censura y los acosos que habrían sufrido algunos medios de comunicación y trabajadores de la prensa por parte de las nuevas autoridades hondureñas. BBC Mundo