Militar, narcotraficante, fotógrafo y empresario Como militar, fue el hombre detrás del trono. Como narcotraficante, envió cargamento en aviones. Como fotógrafo, fue llamado el “Malavida”.
EXTRADICIÓN • Arce Gómez fue trasladado a Estados Unidos, donde se lo condenó a 30 años de cárcel por narcotráfico. Fue en el gobierno de Jaime Paz Zamora.
Nació en Sucre hace 71 años. Hijo de militar (Luis Arce Pacheco). Por parte de madre es primo hermano de Roberto Suárez Gómez, conocido como el “Padrino#” de la mafia del narcotráfico.
Fue expulsado del Ejército en 1960, cinco años después de haber recibido el grado de teniente, supuestamente por haber violado a la hija de uno de sus superiores. Ante la adversidad, se vio obligado a ganarse la vida como pudiese. Terminó haciéndose fotógrafo de “actos sociales”. Trabajó por un tiempo en el diario católico Presencia, en La Paz, donde le conocían como el Malavida, debido al desorden y la disipación en que vivía.
En 1964 participó del golpe que instaló a la dictadura del general Barrientos, gracias a lo cual fue reincorporado a las filas del Ejército con el grado de capitán, especializado en explosivos.
En 1969, tras el golpe del general Ovando, aparece al lado suyo como Jefe de Seguridad del Palacio. Durante el año que permanece en este puesto se producen varios asesinatos políticos. Entre las víctimas están el director del diario Hoy, Alfredo Alexander, y su esposa, en cuyo dormitorio se instaló una bomba de relojería enviada como un paquete de regalo, lo cual requería de conocimientos de explosivos.
A su caída, en 1970, Ovando se lo llevó apresuradamente consigo a su exilio en España. Ahí le consiguió una beca y lo inscribió en la Escuela de Estado Mayor... Arce Gómez permaneció en España hasta 1974.
De regreso a Bolivia retoma su carrera militar e incursiona en una nueva actividad: el tráfico de drogas, la cocaína en particular.
A fines de 1975 se asocia con el coronel Norberto Bubby Salomón (ex jefe de la Casa Militar de Banzer y, a la sazón, subsecretario de Aeronáutica) para instalar una empresa privada de transporte aéreo, con la que se dedican a la exportación directa de la droga. En cinco años, ya son dueños de ocho aviones, de los cuales cuatro son a turbohélice.
Entretanto, el flamante coronel sigue escalando posiciones: en 1978 se desempeña como ayudante del Comandante General del Ejército, se pliega al golpe del general Pereda y éste lo lleva al Palacio de Gobierno como jefe de la Casa Militar. De ahí pasa al Servicio de Inteligencia del Ejército (Departamento II del Estado Mayor), desde donde se suma al golpe del coronel Natusch, en noviembre de 1979.
A la caída de Natusch, se atrinchera en la Jefatura del Departamento II y se dedica febrilmente a conspirar, en alianza con el general García Meza y bajo la dirección de la Misión Militar Argentina, para instaurar de una vez en Bolivia un verdadero régimen de terror. Tras el triunfo del golpe del 17 de julio de 1980, asume el Ministerio del Interior y se convierte, de hecho, en el “hombre fuerte“ del nuevo gobierno. Tomado de Narcotráfico y política. Militarismo y mafia en Bolivia.
IMPRESIONES
En 1978 • El ex presidente David Padilla cuenta cómo el entonces ayudante del Comandante del Ejército, Arce Gómez, le dijo: “Lo que aquí faltan son huevos, mi general”, señalando las oficinas de su jefe.
En agosto de 1980 • La periodista británica Mary Hellen Spooner, del Financial Times, que tuvo que humillarse ante él para salvar su vida, revela que Arce Gómez “gozaba sexualmente cuando veía cómo torturaban a la gente”.