Estudiantes resucita con su cuarta conquista Estudiantes de La Plata expuso una vieja receta del club para llevarse la Copa Libertadores de América, mucha garra y disciplina en los partidos.
Los habitantes de La Plata recibieron al equipo luego de que conquistara el máximo galardón de clubes a nivel de la Libertadores.
El ganador de la Copa Libertadores 2009, es un campeón por donde se lo mire, porque hizo méritos durante el desarrollo de la competición, alcanzó el título con autoridad y transmitió un espíritu entre profesional y aficionado que dio encanto a su conquista.
Estudiantes es el ganador de la Libertadores N° 50 y en el club se habla de una mística heredada de tiempos gloriosos, porque existe un sustento histórico, pero también del valor de que su equipo se haya propuesto reciclar ese capital del que, tras casi 40 años de logrado, sólo quedaban testimonios en blanco y negro.
Las tres Libertadores ganadas entre 1968 y 1970 y una Intercontinental de aquellos años eran recuerdos que un descendiente de uno de aquellos campeones, un hincha-jugador como Juan Sebastián Verón, recuperó y promocionó en un vestuario.
Lo hizo cuando el 2006 regresó al club tras una década en Italia e Inglaterra, con una situación económica acomodada y con las ganas intactas de probar con el Estudiantes —al que entre otros hizo grande su padre, Juan Ramón— la búsqueda de aquel camino.
Ese año Verón, timonel del Estudiantes cuando sale al campo y el entrenador se queda a un costado, fue campeón de Liga con el equipo de sus amores, y el 2008 finalista de la Sudamericana.
´Este año hay que ganar la Libertadores´, dijo en enero durante la pretemporada, cuando el conjunto estudiantil no aparecía como candidato a ningún título.
Se dice que en el Estudiantes varios de sus jugadores son hinchas del club, y que quienes no lo son se sienten inmediatamente atraídos por ese espíritu que, casi todos, recuerdan de sus años de adolescentes.
El conjunto estudiantil arrancó el torneo continental en la fase preliminar, en la que superó al Sporting Cristal peruano.
Su técnico era Leonardo Astrada, quien entendió que su salida podría ayudar a que se encaminaran las cosas. Dimitió y los dirigentes citaron a alguien con pasado en el Estudiantes.
Sabella, de 55 años, nunca había dirigido a un equipo, porque durante una década fue ayudante de campo de Daniel Passarella en las selecciones de Argentina y Uruguay, y en varios clubes, pero como futbolista había ganado dos títulos con el conjunto albirrojo.
Su fichaje fue una sorpresa y su debut en la Libertadores otra, porque el equipo goleó al ecuatoriano Deportivo Quito por 4-0.
El Estudiantes no volvió a perder, tampoco recibió goles el portero Mariano Andújar que tuvo invicto su arco 909 minutos, superó a Hugo Gatti (Boca), con 766.
Superó las bajas por lesiones de dos defensas clave en su estructura, el lateral Marcos Angeleri y el central Agustín Alayes, y para cubrir esta plaza incorporó a Rolando Schiavi, del Newell\'s Old Boys, que jugó como si lo hubiera hecho durante toda su vida en el club.
El delantero Mauro Boselli, que no tenía puesto en Boca, tapado por Martín Palermo y Rodrigo Palacio, fue incorporado a la plantilla y terminó la Libertadores 2009 como goleador con ocho tantos.
Gris una col
Debut de DT y campeón Alejandro \'Pachorra\' Sabella, en su primera experiencia como responsable de un equipo, ganó el torneo continental.
Muchas cualidades Estudiantes consiguió el título con carácter, buen fútbol, con rendimientos individuales y colectivos brillantes.