La jueza 10° de Instrucción en lo Penal, Marcela Siles, prohibió a Adolfo Cerrudo, el agresor de periodistas, acercarse a reporteros o a los lugares donde éstos cubren noticias. La orden de la magistrada está contenida en una sentencia dictada el último viernes, en un proceso abreviado, contra el acusado.
El fiscal que atendió el caso, César Romano, informó que Cerrudo admitió ser culpable de los delitos de coacción y atentado a la libertad de trabajo. Por esa situación, la jueza le condenó a tres años de prisión.
Romano explicó que el acusado se acogió a la suspensión condicional de pena y quedó libre, pero arraigado. Agregó que debe someterse a un tratamiento psicológico por tres años. De lo contrario, tendría que cumplir su pena en la cárcel de San Pedro, afirmó Gonzalo Cordero, abogado del periodista Javier Alanoca, de la red ATB, que fue agredido por Cerrudo en octubre del 2008 en La Paz.
Cerrudo también fue acusado de haber amenazado de violación a una periodista de este diario.
Al margen de este proceso, el fin de semana se registró otra agresión a trabajadores de la prensa en La Paz. Un hombre vestido de civil, que sería policía, roció gas lacrimógeno sobre los ojos de Luis Espinoza, camarógrafo de la red Unitel que filmaba la detención de un chofer ebrio en Tránsito.
“Cuando empezamos a grabar y a hacer seguimiento (de un caso), un hombre de azul me echó gas mientras detenían a un hombre que conducía en estado de ebriedad”, contó Espinoza. Lo raro es que tenía la misma botella de gas que los otros policías y lo hizo sin problemas, delante de los oficiales, agregó.
El coronel Freddy Rivero, comandante de la unidad de Tránsito, dijo desconocer el hecho, aunque agregó que “seguro le iban a rociar el gas al chofer detenido y al camarógrafo le cayeron residuos”.