La FAM logró unir e impulsar a los municipios urbanos y rurales Tres de los cuatro presidentes que tuvo la FAM - Bolivia desde su fundación en 1999 a la fecha cuentan los aprendizajes que recogieron durante sus respectivas gestiones.
CABEZAS • De izquierda a derecha, los tres presidentes de la FAM que expusieron el testimonio de sus mandatos, en estos 10 años de la institución: Mario Cossío, Michael Bennett y Atiliano Arancibia.
Los presidentes de la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM - Bolivia), Mario Cossío, Michael Bennett y Atiliano Arancibia, destacan que los municipios aprendieron de la institución la importancia de su unidad y la capacidad de propuesta que siempre debe desarrollar este nivel del Estado.
Sin embargo, un hecho que no se debe olvidar es que la FAM nació como representación de los municipios pequeños y rurales, pues antes de ella ya existía la Asociación de Municipalidades de Bolivia (AMB), que básicamente reunía a los municipios de capitales de departamento.
La AMB, dice Cossío, no logró “salir” de la ciudad y representar a los municipios pequeños que habían nacido en 1994 con la Participación Popular.
La FAM y la AMB anduvieron separadas entre 1999 y junio del 2006, hasta que en el IV Congreso de la primera se unificó el sistema asociativo municipal, como una “federación de asociaciones”, con las nueve asociaciones municipales de departamento, la Asociación de Concejalas de Bolivia con sus filiales (Acobol) y la AMB.
Para el ex alcalde de Porongo (Santa Cruz), inglés de nacimiento y boliviano por elección, Michael Bennett, esta unificación no fue producto sólo de las buenas intenciones de algunos alcaldes o concejales, lo que selló la unificación fue la pelea por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos, por un derecho enmarcado en el principio jurídico de que los municipios deben participar de todos los impuestos nacionales.
Llegar a la unificación de junio del 2006, cuenta Bennett, no fue fácil, por la “pelea de poderes” que de todos modos comprende el hecho de vivir bajo un mismo techo a municipios grandes y pequeños.
La nueva FAM tuvo que pasar muchas pruebas en su proceso de consolidación. Una de las más duras, pero más productivas, fue el proceso constituyente que vivió el país en los tres últimos años.
El actual presidente de la FAM, Atiliano Arancibia, relata que, pese al enorme tensionamiento regional que vivió el país con el debate autonómico (la “media luna”, las “dos bolivias”), los municipios supieron no sólo preservar su unidad, sino también proponer y acaso liderar el debate por las autonomías.
Gran parte de la propuesta de la FAM a la Constituyente, el documento Autonomía Plena, está plasmada en la nueva Constitución Política, pero aún resta mucho por hacer, construir la nueva institucionalidad del país autonómico con un Estado Plurinacional.
PRESIDENTES
MARIO COSSÍO • Primer presidente de la FAM (1999 a 2002), actual Prefecto de Tarija.
LINDON CRUZ • Ex concejal de Tupiza, Potosí (mayo a noviembre del 2002).
MICHAEL BENNETT • Inglés de nacimiento y ex alcalde de Porongo (2002 a 2006).
atiliano arancibia • Actual presidente desde el 2006.
Puntos de vista
Tenía una mirada distinta MARIO COSSÍO, primer presidente de la FAM.
“Había tres razones para crear la FAM: la necesidad de fortalecer institucionalmente a los gobiernos municipales, la de crear espacios de encuentro desde lo local entre lo departamental y nacional y la de darle voz a este mundo municipal que surgía, una voz propia y un peso específico en la definición de las políticas públicas nacionales.
La duda era si debía ser o no la AMB la que tenía que ser la expresión de este nuevo tiempo municipal, y la experiencia fue que la AMB no pudo pasar del ámbito de las capitales. La FAM tenía una mirada distinta. La FAM intentaba no sólo responder la visión de la capital sino ayudar al proceso de municipalización. La AMB no quería que existiera la FAM. No era una cuestión de competir entre instituciones, era optar entre visiones. La visión que sostenía la FAM era una visión que surge con la nueva Bolivia, con el proceso de municipalización”.
La lucha selló la unificación MICHAEL BENNETT, tercer presidente.
“Fue la lucha por el IDH lo que selló el proceso de unificación. Tal vez no fue perfecto, pero en el transcurso del tiempo se verá que fue la única forma. Fueron varias leyes las que llevaron a la pelea por el IDH, la FAM buscó la forma de trabajar para meter la voz municipal dentro de las leyes.
Esto culminó con la lucha por el IDH, que unificó a los municipios grandes y chicos tras un derecho: participación en los impuestos en el país.
Al comienzo fue muy difícil entenderse entre los municipios capitales de departamento, los pequeños y los medianos. Era una lucha interna de poderes. Empezamos a crear grupos técnicos para ver cómo podríamos realmente unificar a la FAM; y obviamente no fue fácil, fue un proceso bastante largo, difícil, con una lucha de poderes para tener más o menos representantes en el directorio”.
Debemos aprovechar el momento Atiliano Arancibia, actual presidente.
“El sistema asociativo municipal ha sabido sobrellevar la situación, aún nos mantenemos unidos, a pesar de la diversidad de criterios, visiones ideológicas, político-partidarias de los gobiernos locales del país. En algunos momentos se tuvo que debatir bastante para actuar velando la institucionalidad de la FAM y los intereses del país.
Hemos tenido la capacidad de generar propuestas. Debemos aprovechar el momento para seguir trabajando en los profundos cambios que comprende la Constitución Política, debemos asumir el desafío de seguir debatiendo y defendiendo los intereses municipales, generando propuestas, como una Ley Marco de Autonomías y Descentralización consensuada por todo el sistema asociativo, debemos seguir trabajando y batallando por el pacto fiscal y la nueva normativa municipal”.