La era Sánchez, un sueño que terminó en pesadilla El miércoles, Bolivia cerró su campaña en el penúltimo lugar de las eliminatorias. La irregularidad fue el signo en el equipo nacional, cuyo DT tuvo la continuidad y confianza de las que otros no gozaron.
“Me van a tener que aguantar hasta el final, no soy de dejar las cosas a medias, soy un camba orgulloso”, sentenció Erwin “Platiní” Sánchez el miércoles 9 de septiembre, al final del partido que Bolivia perdió ante Ecuador por 3-1. Y, cumplió.
Sánchez dirigió el último partido de eliminatorias mundialistas, ante Perú, el miércoles 14 de octubre en Lima.
Erwin Sánchez asumió el cargo de seleccionador boliviano el 14 de octubre de 2006, justo tres años antes del cierre de su campaña en las eliminatorias. Su mensaje, ese día, en el hall central del edificio de la Federación Boliviana de Fútbol en Cochabamba, fue de conformar un equipo que ilusione al pueblo boliviano.
No cumplió con generar la ilusión de la afición, que vio cómo se fue apagando la chance de clasificar al mundial.
En las eliminatorias, Bolivia fue un equipo irregular, nunca encontró el equilibrio necesario para avanzar. Porque de un resultado sorpresivo (el triunfo 6-1 sobre Argentina) inmediatamente ocurría la decepción. Eso sucedió luego de superar al equipo de Maradona, Bolivia cayó 1-0 ante Venezuela, en La Paz.
La selección le ganó a tres de los grandes de Sudamérica: Paraguay (4-2), Argentina (6-1), Brasil (2-1). Pero, ni el último triunfo rutilante sobre el pentacampeón, pasó el mal sabor de otros resultados vergonzosos, por eso la hinchada le gritó al DT “fuera Sánchez, fuera Sánchez”.
Las eliminatorias culminaron para Bolivia con el penúltimo lugar en la tabla, tras una magra campaña que dejó 15 unidades, luego de ganar cuatro partidos, empatar tres y perder en once ocasiones. El seleccionador tuvo la continuidad que otros no tuvieron, porque es el DT que más veces dirigió en las eliminatorias, con 18. Superó en ese aspecto a Antonio López (1996-1997) y Carlos Aragonés (2000-2001), que dirigieron a Bolivia en 13 partidos. “Soñaba con otra cosa, pero es la dura realidad y hay que aceptarla”, sentencia Sánchez.