Esta calle es el principal centro de comercio durante las fiestas de fin de año. Los juguetes, zapatos y ropa llegan desde Iquique. La venta en Bolivia tiene la prioridad de mantener precios bajos. Este hecho atrae a comerciantes de Perú, Brasil y Argentina.
A pesar de análisis sobre el impacto de la informalidad del comercio de la Uyustus en la economía, esta calle con típicos puestos de plataformas de madera y techos de plásticos de colores, cumplirá el 2010 sus bodas de plata. Y para estas fiestas navideñas la juguetería, zapatos y ropa provienen de la China; productos que ingresan por el puerto chileno de Iquique, con diferentes niveles de calidad.
Adquirir un juguete chino en la Uyustus fue sinónimo de mala calidad, ahora la industria asiática compite internamente y trata de ofrecer productos de buena calidad. Pero, los vendedores aseguran que las copias no podrán ser mejor que los originales.
Ello no impide que este 15 de noviembre arranquen las ventas de Navidad. Los pedidos ya se realizaron hace varios meses.
Sin embargo, no es fácil conocer a los principales importadores de juguetes chinos. Tampoco existen cifras que muestren el incremento en el volumen de ventas y tipos de productos favoritos.
Las cifras de la Zona Franca de Iquique SA (Zofri) dan una luz. En el 2003, sus ventas a Bolivia fueron de 277 millones de dólares. El año pasado, se incrementaron a 867 millones de dólares. La Paz es el principal destino de la carga.
Para Chile y Bolivia, el puerto de Iquique se convirtió en la principal puerta de ingreso para los productos chinos. El comercio global avanza, a pesar de la falta de normas para verificar la calidad de sus productos en Bolivia.
Sergio Ontiveros, de Mundi Toys, asegura que la calidad no debería tener competencia. Sin embargo, él aprendió a convivir con los bajos precios.
Eloísa Isnado recuerda que compran directamente de empresas que traen juguetes de China, con garantías, pero su prioridad es mantener el bajo precio. Por ejemplo, “lo que cuesta 2,40 bolivianos la docena, se incrementa unos cinco o 10 pesos. Más no se puede subir. Si no, no se vende”.
Además, el número de comerciantes se incrementa cada año afectando la venta de los vendedores más antiguos.
El bajo nivel de precios también es un atractivo para los comerciantes que vienen desde Perú, Brasil y Argentina a adquirir juguetería china.
Para tener una oferta surtida tenemos que viajar porque no siempre traen lo que queremos, sostiene Mary Butrón.
“Tenemos que actualizarnos permanentemente”, enfatiza Patricia Cáceres.
La otra cara de la moneda del crecimiento de la Uyustus es la generación de empleo eventual a fin de año. En Mundi Toys y AduToys, el número se duplica y hasta triplica. Elena Loza trabaja hace 13 años en la primera empresa y se dedica a capacitar a más de 25 jóvenes que se contrata.
Guardias de seguridad, vendedoras de comida, cargadores y taxistas encuentran una oportunidad de trabajo en esta época. Uniformes como poleras dan trabajo a microempresas de confección. Este equipo permitirá identificar al trabajador en medio del tumulto de personas que pronto llenarán la Uyustus.
Los zapatos y la ropa ocupan el segundo lugar en estas ventas navideñas. Julia Pastrana tiene su puesto desde hace 20 años. Su mercadería llegará de Iquique. “La venta es regular” ahora, pero está lista para la siguiente semana. La preocupación coincidente se refiere a la seguridad. Toda precaución es insuficiente, aseguran.
Las facturas también encuentran un espacio
En estos años, el crecimiento de las tiendas de juguetes incluye la entrega de factura al cliente. Esta formalidad también permitió acceder a la distribución de juguetes de marcas internacionales reconocidas.
Tonka, Nenuka, Fisher Price y Play School están en la lista de juguetes de marca a prueba de niños y didácticos.
Sergio Ontiveros, de Mundi Toys distribuidora en Bolivia de la marca Hasbro, dice que “trabajamos directamente de origen; por tanto, los juguetes con los que trabajamos son de mayor calidad y durabilidad”. Su sistema de distribución les permite llegar al interior del país a tiendas especializadas.
“El ser representantes de una marca nos ha obligado a ser formales. Además, pensamos que todo tiene que ser de la forma correcta porque si haces algo malo se te devuelve tres veces”, sostiene.
Ontiveros destaca que ser formal, cumpliendo normas impositivas, marca cambios. “La gente de la Uyustus nos sigue. Había vendedores que compraban juguetes chinos y ahora de marca para vender acá, en la Uyustus”, asegura.
Puntos de vista
“Estamos contratando un servicio de seguridad para evitar los robos” Eloísa Isnado García, secretaria de Conflictos Asociación Playa Azul.
Como todos los años nos organizamos en la Playa Azul, sector de juguetes en la Uyustus. Este año haremos publicidad para que la gente nos visite en estas semanas, a través de un medio radial y el año pasado fue en televisión.
En la Asociación Playa Azul Señor de Quillacas somos unas 70 personas afiliadas. Al año cumplimos 24 años de vida. Cada uno tiene su puesto. Todos somos independientes y encontramos la forma de tener proveedores de nuestros productos.
Nos preocupa la seguridad, pero estamos contratando un servicio para evitar los robos; inclusive para el parqueo que se encuentra en la calle paralela a nuestro sector.
“Cada año pensamos que la venta bajará, hay muchos comerciantes” Mary Butrón, vendedora de juguetes hace más de 15 años.
Tantos años, que ya conozco lo que le gusta al cliente. Al principio me costó adaptarme, pero siempre se aprende. Cada año va bajando la venta. Ya no es igual, antes acabábamos todo y ahora nos quedan productos.
La verdad que cada año pensamos que la venta va a bajar porque hay tanto comerciante; se ha incrementado demasiado. Antes eran los papás y hoy son los hijos. Los que vendían verduras ahora también se dedican a vender juguetes.
Para tener surtido, todo se trae de Iquique. Claro que algunas cosas agarramos aquí y también viajamos. Eso es todo el año.
“Vendemos a empresas, bancos, supermercados y a peruanos” Adolfo Cortés. propietario de la tienda AduToys.
Empecé hace 15 años vendiendo en puestitos. Luego tuve una tienda chiquita y ahora es una grande. El secreto es paciencia y mucha dedicación; sólo así se logran las cosas que uno quiere.
Nosotros vendemos todo el año juguetes. En época de Navidad se venden juguetes grandes y en otras épocas salen los pequeños y medianos.
El paceño es escogedor. Su compra depende de su capacidad económica. En la tienda vendo todo facturado al por mayor a empresas, bancos, supermercados y otras instituciones.
También vienen del Perú. Nos compran bastante cada año.
“Sabemos qué casa trae juguetes de calidad; nos da la garantía” PATRICIA CÁCERES, propietaria de un puesto en una galería al por mayor.
Mis papás empezaron a vender en esta galería, desde que se inauguró hace más de 30 años.
Somos especialistas en vender al por mayor. No cambiamos de rubro, vendemos juguetes todo el año. A fin de año aumentamos los inalámbricos y las muñecas grandes; autos a control remoto y muñecas interactivas. Todo juguete viene de la China. Como tenemos tiempo en el rubro sabemos qué casa trae juguetes de calidad; nos dan la garantía y documentación de que el juguete sea apto para los niños. Cuando le damos un buen producto al cliente, regresa y lleva para el interior y exterior del país.