De Río Seco a Ciudad Satélite, en El Alto, y de la plaza Riosinho hasta Ovejuyo, en La Paz, el Instituto Boliviano de Normalización de Calidad (Ibnorca) inspeccionó 40 talleres artesanales. El proceso de elaboración del producto, las materias primas, el tipo de unidad productiva, ingresos mensuales y herramientas de trabajo fueron valorados.
De las inspecciones se beneficiaron 27 unidades productivas: 50% emplea técnicas como tejido a palillo y grochet, 15% tejido a máquina manual, 15% tejido a telar de calada y el restante en técnicas como fieltro, joyería y manufactura en cuero.
Se trata de la certificación Hecho a Mano del Ibnorca que, en el marco del Programa For Export elaboró normas técnicas para productos con gran potencial de exportación. El objetivo es que a las pequeñas y medianas empresas se les facilite el comercio y tengan un mejor acceso a los mercados, indicó la directora ejecutiva Kory Eguino.
Hecho a Mano es un sello que certifica al comprador internacional que el trabajo es artesanal, con técnicas ancestrales y con materias primas que cuidan el medio ambiente. Este detalle realza el valor del producto en el mercado internacional y debe permitir el incremento de los ingresos de las mujeres que sortean sus tiempos productivos y reproductivos para sostener a sus familias y/o apoyar a sus esposos en la generación de ingresos.
Las beneficiarias son más de 100 artesanas. En el resto del país, otros talleres están en proceso para obtener este certificado.