sin rodeo En momentos electorales es muy común que ocurran las alianzas políticas o alianzas de grupos sociales, de clase etc. Y éstas pueden orientarse a partir de la búsqueda de muchos elementos: a) porque en un momento, algunos grupos se sienten totalmente perdidos en el escenario político y encuentra como única alternativa para sobrevivir aferrarse al lado del quien tiene más posibilidad de reproducirse en el sistema político, b) por afinidad de amistad o simpatía con algunos de los liderazgos que llevan un proceso político, c) por admiración a un liderazgo que, en términos individuales, inspira no sólo admiración sino imitación, d) por razones de compatibilidad ideológica o búsqueda de un tipo de sociedad, e) por tener alguna oportunidad laboral y no ser excluidos de ese campo y f) por estrategia de infiltrarse y socavar a un partido desde adentro para debilitarlo a corto, mediano y largo plazo.
Lo que se ha visto, empíricamente a lo largo de la vida electoral en países de América Latina, es que las alianzas siempre han sido a partir de la búsqueda de oportunidades coyunturales del momento, casi no hay experiencias que hayan ocurrido alianzas de tipo ideológico y que hayan compatibilizado programas políticos; de ahí que también los pactos se han hecho a partir de personas o liderazgos. En ese contexto la tendencia de las alianzas siempre se ha orientado hacia, o con, el partido con altas posibilidades de ganar las elecciones.
Eso es precisamente lo que está ocurriendo con el Movimiento Al Socialismo (MAS) en esta coyuntura electoral, donde todos los grupos, clases, políticos, dirigentes se suman para formar esta gran alianza para llevar, supuestamente, el “proceso de cambio”. Es como que esta palabra se ha convertido en un slogan aglutinador, incluso para aquellos que en un momento dado se han resistido tanto. Así, ahora el MAS tiene como su aliado a los dirigentes de la Unión Juvenil Cruceñista, que el 2007 y 2008 era la vanguardia de la resistencia al proceso de cambio que lidera Evo Morales Ayma.
Con seguridad para muchos, y particularmente para aquellos que tienen una visión más dogmática, puede ser calificada como traición al movimiento político y social y para algunos simplemente es una necesidad histórica y normal en un proceso como lo lleva el MAS, de la manera más amplia, con la participación de todos los que se acogen, mínimamente, a cualquiera de las formas del esquema de alianza.
Ahora, es cierto que la amplitud a todo tipo de corrientes ideológicas y políticas puede llevar a un caos y a la destrucción política del Movimiento Al Socialismo. Sin embargo, en este tipo de procesos políticos depende de la habilidad y la capacidad de sus liderazgos “claves” para alinear a todos en función de una línea política, estratégicamente vincular a los dirigentes medios con sus respectivas organizaciones sociales, las que se encargarán de controlar a sus dirigentes, para evitar desmarques que afecten al proceso político.
Solamente las alianzas del tipo de infiltración son las que pueden, en cierto momento, desequilibrar el proceso, siempre y cuando tengan la capacidad organizativa superior que el resto, pero el MAS, por lo menos en estos momentos, es capaz de resistir a todo ello.
*Félix Patzi es sociólogo, fue ministro de Educación (2006 - 2007).
La vida
Usted es un hombre o una mujer de entre veintitantos y más de cuarenta que trabaja todo el día casi sin parar. Usted es una persona jovial, adolescente o universitaria, que estudia para salir adelante y lo hace por usted, o por sus padres, pero lo hace.
Otro cuento chino
China —la tercera economía del mundo— creció 7,7% hasta septiembre de 2009 informó el estatal Buró Nacional de Estadísticas (Elpais.com, 23/10/09), lejos del 3,21% logrado por Bolivia hasta junio (no hay que preocuparse, es “casi seguro” que subirá al 4%).