Después de analizar las causas de por qué las parejas dejan un tiempo (corto o largo) para planificar su familia, varios estudios han demostrado que la mayoría de las personas que se unen en matrimonio o unión libre esperan a tener un capital económico, ubicarse en una fuente de trabajo que les proporcione un adecuado ingreso y eventualmente lograr sus objetivos intelectuales (maestrías y doctorados) antes de intentar buscar familia.
Es que el siglo XX y el actual son tan exigentes en cuanto al desarrollo humano, que han dejado de lado la vivencia en familia y el individualismo y egoísmo sentimental es el protagonista en el día a día de nuestras vidas.
Todos los fenómenos que ocurren en los grandes países (económicamente hablando) por inercia también afectan a países en desarrollo como el nuestro y por ende se obtiene no sólo los beneficios de la globalización sino también los perjuicios.
De un tiempo a esta parte en la consulta ginecológica un 15-20% de las pacientes consultan por infertilidad y de éstas cerca del 60% tiene más de 35 años, variable determinante para un pobre resultado reproductivo, ya que a mayor edad de la mujer menor la posibilidad de embarazo, mayor la tasa de aborto espontáneo y mayor la tasa de tener un hijo con algún síndrome cromosómico como el síndrome de Down, entre otros.
Las técnicas de reproducción asistida, desde 1992, en nuestro país han ayudado a las parejas con deseos de procrear a tener su primogénito mediante técnicas de alta complejidad tecnológica que hoy en día son rutinarias en parejas por sobre los 35 años. El éxito tras la utilización de dichos procedimientos oscila en un 40% en Bolivia y a nivel mundial, sin embargo, el costo económico sigue siendo alto.
La situación inestable social y política de nuestro país, que además se mantiene en incertidumbre cada vez que se proyectan elecciones y votaciones; la crisis financiera mundial que también afecta a los países “chicos”, perjudican a las parejas a lograr estabilidad económica y alcanzar un trabajo digno antes de que se termine su edad reproductiva (entre los 25 y 35 años), problema que incrementará la infertilidad como consulta en ginecología y que seguirá sin una adecuada resolución en un 50-60% de las veces, con cualquier técnica por más compleja y avanzada que sea.
*Luis Kushner-Dávalos es ginecólogo obstetra y docente universitario.
De este mundo y del otro
Los niños corren y saltan sorteando velas y ramos de flores en el velorio mientras los adultos ya pasaron del respetuoso cuchicheo sobre los pormenores del deceso al tono abierto con el que recuerdan las picardías del muerto.
La universidad devaluada
Cuando uno contempla a la multitud de estudiantes, (no puedo escribir estudiantos y estudiantas, como gustaría a quienes tienen la manía de precisar sin necesidad el género del sujeto) de nuestras universidades a la hora de salir de clases
Espejitos de colores
No pretendo descartar los proyectos, creo que son intentos válidos de la actual administración, pero debieran ser llevados y más aún anunciados, con la debida mesura.
¿Quién manipula la palabra democracia?
Cuando C. Mesa, en su columna de La Razón, sostiene que el MAS no cree en la democracia, lo dice dando por correcto un concepto de democracia que es, por decir lo menos, sólo uno de los posibles.