Muere a los 100 Lévi-Strauss, pilar de la antropología El pensador francés fue uno de los intelectuales más influyentes del siglo XX, en las ciencias sociales. Su obra “Tristes trópicos” dio pie al estructuralismo.
EL PENSADOR • El francés, después de recibir el 17 Premio de Catalonia (Francia), el 2005.
El francés Claude Lévi-Strauss, uno de los pensadores más importantes del siglo XX y pionero de la antropología moderna, falleció el sábado a la edad de 100 años, aunque la noticia de su muerte se ha hecho pública ayer.
Con la desaparición de Lévi-Strauss, el mundo del razonamiento ha perdido a un notable intelectual, cuyos restos descansan ya en la localidad de Lignerolles, en la Borgoña francesa.
Hijo de un judío agnóstico, Lévi-Strauss nació en Bruselas en 1908 y fue en 1955 cuando publicó Tristes trópicos, una narración melancólica y autobiográfica de sus viajes que sería el origen de la corriente estructuralista. ´Odio los viajes y a los exploradores. Y aquí me dispongo a relatar mis expediciones´, comienza el célebre libro de Lévi-Strauss quien, fiel a sí mismo, se terminaría convirtiendo en un investigador de biblioteca desde donde elaboraría una serie de obras que le llevaron a ser el gran maestro de la antropología moderna.
El académico francés, que había cursado estudios de Derecho y Filosofía en la universidad de la Sorbona, abandonó la docencia en esta última disciplina gracias a una invitación del etnólogo Marcel Mauss para ingresar en el recién creado departamento de etnografía. De esa forma, el hombre que terminaría ejerciendo una influencia decisiva en la filosofía, la sociología, la historia y la teoría de la literatura, se interesó por la antropología.
Esta área del conocimiento le llevó como profesor visitante a la universidad brasileña de São Paulo, de 1935 a 1939, estancia que le posibilitó llevar a cabo trabajos de campo en el estado amazónico de Mato Grosso y en la Amazonía, donde estudió a los bororo, los nambikwara y los tupi-kawahib. ´Estaba en un estado de excitación intelectual intensa. Sentía que revivía las aventuras de los primeros viajeros del siglo XVI. Por mi cuenta, descubría el Nuevo Mundo. Todo me parecía fabuloso, los paisajes, los animales, las plantas...´, escribía.
El creador de obras como El pensamiento salvaje o Mitologías, era hijo intelectual de Émile Durkheim y de Mauss, estaba interesado por la obra de Karl Marx, por el psicoanálisis de Sigmund Freud, la lingüística de Ferdinand Saussure, el formalismo de Vladimir Propp; además de ser un apasionado de la música, la geología, la botánica y la astronomía.
Las aportaciones más decisivas de su trabajo se pueden resumir en tres grandes temas: la teoría de la alianza, los procesos mentales del conocimiento y la estructura de los mitos. París, EFE
Puntos de vista
“Fue influyente en varias disciplinas” JUAN CARLOS ORIHUELA, literato
“Su aporte no tiene que ver únicamente con la antropología ya que el estructuralismo se fue utilizando desde el siglo pasado en muchas otras disciplinas humanísticas. En la literatura se lo usa en lo referente a la utilización del mito. Ese estructuralismo ha mantenido elementos que aún siguen vigentes”.
“Armó una nueva forma de pensar” XAVIER ALBÓ, antropólogo.
“Lo que le hizo muy famoso fueron los muchos años que pasó en Brasil con grupos amazónicos. A partir de lo que vio allí despertó otras maneras de concebir cómo se puede ser humano. Además, a partir de su descripción de mitologías armó una nueva forma de pensar que llegó con el estructuralismo”