´Soy un cómico que lleva años esperando a que se baje el telón, pero no termina de bajarse´. Con estas palabras, pronunciadas el 2007, Francisco Ayala se refería a su longevidad, que se había convertido, por derecho propio, en todo un capítulo de la historia de la literatura española del siglo XX.
Ese metafórico telón del que hablaba el escritor granadino, ha bajado ayer en Madrid. El escritor sufrió esta primavera una bronquitis de la que ya no se recuperó. ´De cabeza seguía lúcido, como siempre, pero el cuerpo ya no resistió´, declaró el poeta Luis García Montero, comisario de los actos del centenario de Ayala, un acontecimiento al que el propio autor, sobreponiéndose a su innata timidez asistió con resignación.
Ayala había cumplido 103 años en marzo. Era el último superviviente de la generación del 27 y tenía los premios más importantes de las letras españolas: del Cervantes al Príncipe de Asturias. El escritor habló del telón que no terminaba de bajarse el día que se presentaba el primer tomo de sus obras completas.
´He escrito demasiado porque he vivido demasiado y además lo he hecho intensamente´, dijo entonces. Seis tomos de más de 1.500 páginas cada uno reunirán cuando terminen de publicarse una obra oceánica de Francisco Ayala en la que tienen una especial relevancia la narrativa y el ensayo. El País de Madrid
Vida y legado
Perfil • Autor de obras como El boxeador y un ángel, Historia de la libertad y Cervantes y Quevedo, Ayala nació el 16 de marzo de 1906 en Granada. Estudió Derecho y Filosofía.
Exilio • Fue el último testigo del esplendor cultural que vivió España en los años 20, antes de la Guerra Civil. Fue exiliado por el nuevo régimen. Vivió en Argentina, Puerto Rico y EEUU.