Si la cordillera se pinta de blanco, el calentamiento se retarda y se evita el deshielo. Ese proyecto, que fue seleccionado por el Banco Mundial para un potencial financiamiento, fue explicado ayer ante el Congreso peruano por el científico Eduardo Gold.
"El Congreso me citó, pues se ha interesado por esta propuesta que ya concitó el interés del Banco Mundial", dijo Gold a la AFP, tras su reunión este martes ante la Comisión Especial de Cambio Climático y Biodiversidad del Legislativo. La propuesta de Gold, presidente de la Asociación de Glaciares del Perú, parte del hecho de que el color blanco refleja el calor y no lo absorbe como las rocas oscuras, con lo cual la temperatura se enfría y se evita o se retarda el deshielo.
La pintura que se utilizaría sería a base de cal y sin componentes químicos para hacerla totalmente ecológica. Gold calcula que para llevar a cabo esa tarea se requieren unas 15.000 personas y unos cinco años de trabajo intenso. Lima, AFP