Carlos Castro no pudo aguantar la amargura, al final del entrenamiento matinal de Bolívar, se recostó a un costado de la cancha y lloró.
Fue el corolario de una mañana triste para el joven jugador, a quien The Strongest observa por su edad y por una supuesta doble documentación.
Castro calló cuando los periodistas se le acercaron, se refregó los ojos e intentó contar su verdad ante las preguntas.
“El documento adulterado donde figuro como un jugador de 22 años no soy yo, ésa no es mi firma, porque todo lo tengo dentro lo legal”, explicó.
El delantero cruceño indicó que fue registrado en el seleccionado Sub-17 como jugador del club Amboró, de la asociación cruceña de fútbol, y que nunca jugó en Destroyers, equipo en el cual reconoció que sí entrenó durante una semana, “pero nunca firmé ni nada por el estilo”.
En ese momento, cuando los medios de comunicación lo rodearon, dijo que sentía la necesidad de hablar con algún dirigente de Destroyers para que le diga “¿de dónde sacaron esa documentación?”.
Un periodista deportivo le preguntó su nombre completo, el nombre de sus padres, y el jugador respondió: “Carlos Alberto Castro Zeballos, nacido el 8 de septiembre de 1992, en Santa Cruz, y mis padres son Gloria Ruth Zeballos Santos y Gonzalo Castro Lobo”. El delantero agregó que el dueño de su pase es él y que su padre maneja sus derechos federativos, por lo cual descartó cualquier relación con Destroyers.