El Barcelona se atascó ayer ante el Rubin Kazan ruso en partido de la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, en el que los azulgrana, pese a haber monopolizado el encuentro, no pudieron pasar del empate sin goles.
Como se preveía, el Barcelona salió dispuesto a vengarse de la derrota 2-1 que hace 15 días le infligió el Rubin en el Camp Nou haciéndose rápidamente con el control del partido.
Con 10 grados bajo cero, el Barca avisó pronto con una buena ocasión de un muy activo Zlatan Ibrahimovic, quien junto al argentino Lionel Messi fueron los más insistentes en la búsqueda del tanto en un equipo azulgrana.
El Barça volvió a encontrarse con los mismos problemas que en Barcelona con un equipo ruso que ahogaba el juego azulgrana, limitando sus propias acciones atacantes a contados contragolpes en velocidad y a los pases largos en busca de sus delanteros, el argentino Alejandro Chori Domínguez y el ruso Gokdeniz Karadeniz, aunque el meta Víctor Valdés apenas tuvo problemas.
Tras la segunda parte, el Rubin Kazan pareció salir con algo más de fuerza, pero dos tiros peligrosos salieron fuera.
No obstante, el cansancio después de haber hecho todo el desgaste fue haciendo mella en el Barça, permitiendo que los últimos 15 minutos sean abierton, pero sin goles. Kazan (Rusia), AFP