Más de 170 pasajeros de AeroSur quedaron en tierra 17 horas. El vuelo MPD-301, en conexión directa Madrid-Santa Cruz, no fue tan directo, sino que los viajeros fueron llevados a la isla Santa Cruz de Tenerife, donde se vieron obligados a pernoctar sin explicaciones de la aerolínea.
Los pasajeros compraron sus boletos para el vuelo del domingo en la aerolínea nacional, pero en Madrid el servicio de abordaje fue prestado por Air Comet y el transporte fue en un avión de Iber World. A pesar de que tres compañías están involucradas, igual en el aeropuerto Reyna Sofía no hubo representante de ninguna de ellas. Entre estos pasajeros había 20 niños de dos años, quienes también fueron víctimas de la desatención de AeroSur. Por la interrupción inesperada del vuelo, se produjeron múltiples problemas como la falta de pañales para los bebés, puesto que el tiempo de demora debía tomar para llegar a su destino.
Los viajeros fueron retrasados en sus múltiples actividades, se vieron obligados a quedarse una noche en Santa Cruz, pero no de Bolivia, sino de la isla española, a una escala que no les fue comunicada con antelación. ANF