A las 12.15 de mañana domingo 8 de noviembre habrá muerto la sombra. No se trata de un anuncio apocalíptico sino de un fenómeno astronómico. En todas las ciudades que están dentro de la franja tropical los objetos delgados no proyectarán sombra cuando el sol esté verticalmente sobre ellos.
Según el Laboratorio de Física de la Atmósfera de la Universidad Mayor de San Andrés, la difunta sombra es el efecto de la obstrucción de un objeto al recorrido de la luz. La fecha señala que los rayos del sol caerán exactamente desde encima de la ubicación de los objetos, es así que la sombra desaparecerá a la vista, porque estará en la base del referido objeto.
Y es que esa obstrucción no es poca cosa. La sombra permitió, 200 años antes de Cristo, tomar la medida del radio de la Tierra, cuando Eratóstenes midió la longitud de la sombra que producía el Sol en Alejandría con la que se originaba, ese mismo día y a la misma hora, en Asuan. Las columnas de los templos ocultaban en sus bases las sombras y por un cálculo de trigonometría el investigador concluyó que el radio de la Tierra es de 6.200 kilómetros, valor muy cercano a la medida media aceptada hoy en día —tras medir con toda la parafernalia tecnológica—, que es de 6.365 kilómetros.
Y conforme al movimiento de la Tierra, del Sol y de los astros, el “día sin sombra” sucederá mañana en La Paz, el miércoles en Cochabamba, el jueves en Santa Cruz y Oruro, el martes 17 de noviembre en Sucre, el 20 de noviembre en Potosí y el 1 de diciembre en Tarija.
El hecho, más allá de ser curioso, debe ser observado con algunas precauciones, porque esta es una época en la que la radiación ultravioleta es muy alta, lo que lleva a recomendar a no tomar sol a mediodía, a usar sombreros y lentes de sol.