Leopoldo Fernández, preso político, no hace más que crecer políticamente gracias al Gobierno. Parecería que el primer mandatario, Evo Morales, fuera su jefe de campaña para las próximas elecciones presidenciales del 6 de diciembre.
El candidato opositor a vicepresidente por el PPC-CN, compañero de fórmula de Manfred Reyes Villa, está preso hace más de un año sin proceso.
Ninguna ley le impide ser candidato y menos hacer declaraciones, aunque esté en la cárcel, ya que tiene derechos ciudadanos y democráticos. El Gobierno arguye que sólo podría hacer campaña con la autorización de un juez.
A esto se suma que a Reyes Villa, tras un fallo judicial, fue arraigado y se le anotaron el 50% de sus bienes por conducta antieconómica cuando era Prefecto de Cochabamba. Según Manfred es una estrategia para que no realice campaña en el exterior.
A pesar de que el presidente del OEP aseguró que Fernández tiene derecho a hacer declaraciones, dos conferencias de prensa le fueron boicoteadas. Incluso ha iniciado una ofensiva legal internacional para que el Gobierno lo deje hacer campaña.
Durante las elecciones presidenciales del 2002 algo similar le pasó a Evo cuando el entonces embajador de EEUU en Bolivia Manuel Rocha cometió el error de interferir en asuntos internos del país cuando amenazó a los bolivianos al declarar que si elegían “a dirigentes vinculados al narcotráfico y al terrorismo, estaría en peligro la ayuda y la exportación de gas y textiles”, en clara alusión a Morales. Éste respondió: “esas declaraciones no nos asustan, más bien, nos potencian”. Luego añadió: “la campaña desplegada desde la embajada sirve mucho para que el MAS gane los comicios”. El MAS no ganó, pero repuntó de forma notable y en los comicios del 2005 arrasó con el 54% de los votos.
Como la historia se repite, paradójicamente, ahora Evo y los masistas son los que potencian a Fernández ya que la opinión pública observa la arbitrariedad del Gobierno contra éste lo que ha provocado que se haya convertido en una víctima lo cual crea empatía y trae votos. A Reyes Villa le está ocurriendo lo mismo. Nunca se ha visto a candidatos con tanta propaganda en los medios. La torpeza del Gobierno los está beneficiando y crecen a pasos agigantados.
Que el MAS no cante victoria porque el caso Fernández es sui géneris y Bolivia es un país impredecible al menos así lo muestra la historia.
Evo no tiene apoyo en el oriente y muy poco de la clase media.
El oficialismo asegura que tienen los 2/3 de la Cámara Baja y buscan obtener lo mismo en la Cámara Alta.
Ahora lo que le quedaría a la oposición es apuntar a ganar los 2/3 en las cámaras, lo cual es factible.
*Verónica Ormachea G. es periodista y escritora.
El fenómeno Leo
Autor de la jugada política más hábil (no por eso más útil) de los últimos años, el ex futbolista, parlamentario, prefecto y formidable cantante de karaoke, Leopoldo Fernández, ha logrado con poco lo que varios intentaron con mucho.
Peligros de paras y guerrillas
Durante todo el siglo XIX y en algunos países hasta bien entrado el siglo pasado, se vivió un ambiente de revoluciones y contrarrevoluciones que marcaron el panorama político de nuestra América Latina.
Veinte años después del muro
Rusia y su comunismo expandido a la fuerza en otros países europeos separándolos del resto del mundo con la cortina de hierro, que apartó voluntades y aptitudes y que hoy en Alemania y los países del este europeo todavía encuentran difícil lograr conciliación.
Perversa política oficialista
Además del inaudito atropello que el Gobierno masista ha cometido con Leopoldo Fernández, candidato a la Vicepresidencia de la República por el PPB-CN, al negarle sus derechos de mantener contacto con los medios para expresar sus ideas