El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, que había denunciado la presencia de “bolsones golpistas” en el ejército, completó ayer la purga de la cúpula militar al destituir al contraalmirante Cíbar Benítez, máximo responsable militar de las Fuerzas Armadas.
Lugo destituyó al contraalmirante Cíbar Benítez, 48 horas después de despedir a los comandantes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea en momentos en que arreciaban rumores de planes golpistas.
El presidente barrió a la cúpula de la Fuerzas Armadas por cuarta vez en 15 meses para ubicar ahora en los principales cargos a incondicionales suyos.
Benítez había salido el jueves en defensa de sus camaradas defenestrados al señalar con firmeza que “no hay ninguna persona dentro de las Fuerzas Armadas que tenga esas intenciones (golpistas)”. Un comunicado oficial informó que Benítez será sustituido por el general Juan Óscar Velázquez. Asunción, AFP