Pese a mejoras en el campamento, los afectados se van De las 37 familias albergadas en el campamento, 14 se marcharon. La Alcaldía reacondicionó las condiciones en las carpas. Hay baños, duchas y medicinas.
EN MEJORES CONDICIONES • Las personas damnificadas de Villa Salomé tienen agua, ducha y otros servicios.
Pese a que la Alcaldía, Defensa Civil y otras instituciones mejoraron las condiciones de habitabilidad del campamento de Valle Hermoso, los damnificados por el deslizamiento de la ladera Este insisten en volver a sus propiedades que fueron afectadas.
De las 37 familias afectadas por el desastre entre Las Dalias y Callapa (Villa Salomé), que fueron albergadas en carpas, 14 retornaron a sus casas, fueron cobijadas por familiares o alquilaron habitaciones.
En la mayoría de los casos, los damnificados tenían orden de “evacuación preventiva”, informó Claudia de la Vega, funcionaria de Derechos Ciudadanos de la comuna paceña.
Las personas regresaron al sector 2 que se encuentra de la avenida Bartolina Sisa y al sector 3 que está en el lado izquierdo del deslizamiento. Ambos sitios no cuentan con servicios básicos como electricidad y agua. El sector 1 es el más afectado y comprende la zona donde las casas fueron derrumbadas.
Ante dicha situación, la Alcaldía, Defensa Civil y las entidades de apoyo a los ciudadanos realizaron mejoras en el campamento de Valle Hermoso, que se ubica en una cancha deportiva, a 500 metros del sector afectado.
Se cambiaron nueve carpas por otras de doble lona, se instalaron baños y duchas, se construyó un área de cocina, se colocaron tendederos para la ropa y se hicieron zanjas para evacuar el agua. Además, cada 10 días hay dotación de alimentos secos y se colocó una malla perimetral para evitar la presencia de extraños.
Según la directora de Derechos Ciudadanos, Patricia Velasco, se abrieron historias clínicas para la atención médica de cada uno de los damnificados. A la fecha, el campamento acoge a 105 personas de 23 familias.
“Ahora estamos mejor, aunque a mediodía morimos de calor y en las noches ya no tenemos frío”, declaró Lidia Huasco, una de las afectadas por el deslizamiento de la ladera Este.
No obstante, la misma afectada señaló que cercará su terreno con calaminas, al igual que otros vecinos. “Quiero que mis mascotas estén en mi lote, porque en el campamento no nos dejan tenerlos”, dijo.