58 abstracciones de Óscar Pantoja El viernes 20 se inaugurará en el Museo Nacional de Arte una muestra retrospectiva con piezas de colecciones privadas y públicas.
Óscar Pantoja es considerado como uno de los maestros de la pintura abstracta latinoamericana. Fallecido en mayo de este año, el artista orureño se caracterizó por realizar una obra enmarcada en el abstracto lírico. Desde el 20 de noviembre, el público paceño podrá apreciar el talento de Pantoja, a través de una exposición retrospectiva que se instalará en el Museo Nacional de Arte (MNA).
“Es una muestra muy completa, una retrospectiva de todas las obras que hemos podido conseguir de coleccionistas particulares y de instituciones públicas. Es un evento muy importante para nosotros porque, en mi criterio, se trata de uno de los artistas del abstracto lírico más importantes de Bolivia y de Sudamérica”, manifestó Édgar Arandia, director del Museo Nacional de Arte.
La abstracción lírica es una tendencia dentro de la pintura abstracta que se desarrolló a partir de 1910 con la obra de Vasili Kandinsky. Se trata de la expresión de la emoción pictórica del artista, individual e inmediata. Sus cultores rechazan representar la realidad de forma objetiva, según se puede leer en el libro Abstracción lírica, de Lucio Fontana.
Pantoja fue el mayor exponente de este género artístico en Bolivia y uno de los más reconocidos de la región. “Al indagar más en su historia, descubrí que mucha de la crítica especializada lo posicionó como el pintor abstracto más importante de Latinoamérica”, asegura José Bedoya, curador de la muestra que reúne 58 piezas de arte. Algunas de ellas fueron recuperadas por la familia de Pantoja de importantes galerías del mundo.
Sólo basta introducir en los buscadores de internet el nombre del artista, que estudió en la Academia de Bellas Artes en los años 40, para evidenciar que su obra es valorada fuera de Bolivia. En www.artnet.com (Panamá), por ejemplo, se oferta una obra de Pantoja en 8.200 dólares.
“Para mí la pintura es volar, ponerme a soñar”, dijo el artista, quien formó parte de la célebre Generación del 52 en el arte boliviano, junto a Enrique Arnal, Alfredo La Placa y Gil Imaná.
El maestro provenía de una familia de artistas. De hecho, su hermano fue el muralista Miguel Alandia Pantoja. Antes de alcanzar la madurez plena de su pintura se alejó por completo de la figuración y se mantuvo a partir de entonces en el arte abstracto, siendo uno de los pioneros en seguir esta corriente en Bolivia y que cultivó durante casi toda su vida, recordó Harold Suárez Llapíz, crítico e investigador de arte.
Y ese trabajo podrá apreciarse en la exposición del Museo Nacional de Arte. Pantoja participó en la preparación de la muestra, que comenzó a estructurarse en marzo del año pasado. “Tuvimos una entrevista con él, estábamos preparando la retrospectiva con él. Lamentablemente nos ganó el tiempo. Él falleció en marzo (2009)”, explicó Bedoya.
La exposición, que llegará el próximo año a Santa Cruz y posiblemente a Tarija (donde Óscar Pantoja vivió sus últimos años), reúne piezas que retroceden a sus años de estudiante en la Academia de Bellas Artes.