El director de “El día de la Independencia” vuelve a destruir el planeta en su nueva película, “2012”. Basado en el calendario maya, el filme vaticina la destrucción de la civilización. El Vaticano calificó este trabajo como un espectáculo “sin frenos y sin mesura”.
El fin del mundo está cerca. Será dentro de tres años cuando un terremoto devastador, volcanes en erupción y olas de 1.500 metros devastarán los continentes y desaparecerán ciudades. Sólo un puñado de humanos sobrevivirá. Así lo refleja Roland Emmerich en su apocalíptica y más costosa cinta, 2012, que se exhibe en las salas paceñas. El director alemán (El día de la Independencia y El alba del día después) se basó en el calendario de la antigua civilización maya, donde el cómputo del tiempo señala como el final del último ciclo el 20 de diciembre del 2012.
La película, protagonizada por John Cusack, Amanda Peet y Danny Glover, tomó como excusa este hecho para reducir la población mundial de miles de millones a apenas unos centenares. Esta producción de 200 millones de dólares ha traído una vez más a escena al debate sobre cuán valederas son las predicciones que anuncian el apocalipsis de la raza humana. El primero en reaccionar ha sido el Vaticano —que también termina destruido en la película— que calificó la cinta como un espectáculo “sin frenos y sin mesura”, a través del diario católico L’Osservatore Romano.
El semanario romano señala que a la industria cinematográfica de Hollywood le sigue gustando el apocalipsis, “a pesar de que ya hemos pasado indemnes el fatídico milenio”. Tras referirse a otras producciones, como Knowing, de Alex Proyas, o Nine, de Tim Burton, el diario vaticano dice: “Ahora, simplemente, arqueología e historia se alían para suscitar nuevos miedos y manipular los antiguos”.
Emmerich presumía de haber hecho películas, con una espectacular puesta en escena, por menos de 30 y 40 millones de dólares, pero esta vez el cineasta se aseguró 200 millones de dólares para 2012. ´Con ese dinero puedes hacer algo tan grande que todo palidece a su lado. Gastamos con conocimiento 80 millones de dólares (aproximadamente el presupuesto invertido en El día de la Independencia) en efectos visuales y creo que se nota en el resultado´, aseguró a la agencia EFE.
La única censura que encontró Emmerich en su camino fue la propia. ´Yo quería destruir la Kaaba (epicentro de la peregrinación musulmana a la Meca) pero el guionista me dijo que él no quería tener una fatua sobre la cabeza y tenía razón. Estamos todos en el mundo occidental, donde tú puedes destruir los símbolos cristianos, pero si haces eso con el mundo musulmán tienes una fatua. Tampoco era un componente imprescindible, así que deseché la idea´, señaló.
En consecuencia, derribó sobre miles de fieles la basílica de San Pedro, en Roma, con el Papa incluido, una secuencia cargada de crítica personal. ´Estoy en contra de las religiones organizadas´, sentenció Emmerich.
El terremoto, en Los Ángeles, con el que comienza la película fue uno de los elementos más costosos de la producción, ya que se rodó sobre unas plataformas hidráulicas que hacían que se moviera el suelo de verdad, mientras que una pantalla cromática gigante servía para dar vida a la caída de edificios.
Con todo, la película reflotó la teoría de que el mundo se acabará el 2012. Y para apaciguar los ánimos, la NASA creó una página especial donde responde algunas de las preguntas básicas con respecto a este temor, como refleja Rafaela.com. Por ejemplo, frente al cuestionamiento sobre de dónde surgió la teoría del fin del mundo, la página señala que todo parte con la historia de un planeta llamado Nibiru (descubierto por los sumerios), el que se dirigiría hacia la Tierra. ´Esta catástrofe fue inicialmente prevista para mayo de 2003, pero cuando no pasó nada en aquella fecha se reprogramó para diciembre de 2012´, que corresponde con el fin de un ciclo del calendario Maya.
Si esa posibilidad de colisión fuera real, los astrónomos habrían detectado ese objeto ´al menos durante la última década´, añadió la NASA. Y como una forma de tranquilizar al mundo, señala que ´nada malo le ocurrirá a la Tierra en el 2012. Nuestro planeta se ha llevado muy bien por más de cuatro millones de años, y científicos creíbles en todo el mundo no saben de ninguna amenaza asociada con el año 2012´. El científico de la NASA David Morrison recordó que ´los calendarios antiguos son interesantes para los historiadores, pero no tienen la precisión de los calendarios actuales”.
EL director
Filmes • Roland Emmerich dirigió las películas El día de la Independencia (1996), Godzilla (1998) y El día después (2004). Todas apuntaban a historias de destrucción. El cineasta aseguró que fue el guionista y productor Harold Kloser quien lo convenció de filmar 2012.
Plan • El siguiente proyecto de Emmerich será una película de suspenso alrededor de la figura del escritor William Shakespeare. “Voy a destruir la imagen de este escritor, es un filme en que se cuestiona la autoría de sus obras”, adelantó.