Víctor Barrientos no es más el Viceministro de Deportes, el presidente Evo Morales decidió destituirlo por un extraño incidente con los aparatos de gimnasia. Pese al error que habría cometido la ex primera autoridad del deporte, en este hecho específico, su gestión estaba marcada por el apoyo a la actividad física, con las limitaciones que sufre el país, e intentó aportar desde el Gobierno al cambio en el fútbol.
Por la información recogida, Barrientos habría avalado el cumplimiento de un contrato mediante el cual se dotó del equipamiento necesario para que se cumplan las competencias de gimnasia en los XVI Juegos Deportivos Bolivarianos.
Lo que habría estado estipulado en ese documento es que una vez terminados los eventos de esa disciplina, los aparatos deberían ser devueltos a Cochabamba, su lugar de origen. Sin embargo, el Ejecutivo habría decidido dejar definitivamente esos materiales en la sede de los Bolivarianos, Sucre. Hecho que no era del conocimiento de Barrientos, no obstante, acató la orden presidencial y ordenó el regreso de los equipos. Lo que llama la atención es que los aparatos fueron desmontados inmediatamente terminó la competencia y su retiro fue en la madrugada, cuando podían hacerlo en el día para despejar cualquier duda y evitar denuncias.
El resultado de esas acciones fue la destitución de Barrientos en pleno certamen, lo que deja al descubierto la influencia de la política en un evento estrictamente deportivo, cuyo objetivo es resaltar el espíritu de confraternidad y unidad entre los países bolivarianos.
Lamentablemente, con la destitución de Barrientos y otras acciones políticas, tanto desde el Gobierno como de la Prefectura de Chuquisaca y de la Alcaldía de Sucre, sólo pierde el deporte.