entre ceja y ceja Los quince últimos días de la campaña electoral se denominan en la jerga del marketing político “la recta final” o “fase caliente”. Diversos estudios han demostrado que la mayor parte de la ciudadanía se involucra de manera franca en el proceso electoral en esta etapa y por ende es allí donde termina de definir su voto.
En una época en que las campañas abusan de los recursos que brindan las viejas y nuevas tecnologías en información y comunicación, los electores suelen sufrir los efectos de la saturación mediática y no logran establecer la identidad de los candidatos, mensajes y propuestas. Lo que pasa es que los ciudadanos, en comprensible actitud defensiva, se
“blindan” psicológica y emocionalmente durante buena parte del tiempo que dura el proselitismo político y recién adquieren algo de interés en los días finales. De allí la enorme importancia que los estrategas políticos le asignan a “la recta final” en cualquier elección.
Inclusive en procesos como el que hoy estamos viviendo en Bolivia, donde la distancia entre los candidatos cabeza de fórmula es tan grande, esta fase última de la campaña adquiere una relevancia notable. Sucede ello porque si bien existe un objetivo general, que es el de ganar la elección con el mayor número de votos posible, también hay otros objetivos específicos o particulares para cuya consecución cada voto puede ser crucial.
De acuerdo a las últimas encuestas hay por lo menos seis senadurías que están siendo fieramente disputadas en todo el país. En Santa Cruz la batalla entre Óscar Ortiz de UN e Isaac Ávalos del MAS alcanzó ribetes de escándalo por las adquisiciones que este último hizo de entre las filas de la Unión Juvenil Cruceñista, en su afán de lograr el ansiado segundo senador para las filas del Gobierno. En el Beni la contienda también es cabeza a cabeza entre Zonia Guardia del MAS y René Monje de UN. En Pando disputan voto a voto el cuarto senador Mirtha Da Costas del MAS y Luis Alfredo Revollo del PPB. Cochabamba también es escenario de un combate de pronóstico reservado entre Bernardo Gutiérrez del PPB y Nora Martínez del MAS. Potosí asiste a una definición de infarto entre Clementina Garnica del MAS y Armando Iporre que busca denodadamente la única posibilidad de AS para el Senado. Finalmente, en Chuquisaca se tratará de dirimir un triple empate entre Sandra Llave de UN, Lourdes Millares del PPB y David Sánchez del MAS.
Si esta es la situación con vistas a la asignación de escaños en la Cámara de Senadores, en lo que se refiere a la Cámara de Diputados las cosas son aún más cerradas y dramáticas. De acuerdo a las mismas encuestas a las que hacemos referencia, son alrededor de treinta escaños los que todavía no están resueltos y que alcanzarán su definición en los próximos días dependiendo de lo que hagan los equipos de campaña durante esta “recta final”. Especialmente los comicios de las diputaciones uninominales se verán muy influenciados por lo que suceda en el esfuerzo último que hagan los partidos y los candidatos.
Nos toca esperar entonces, tal vez con la misma demora que la época de lluvias, que en esta “fase caliente” surjan por fin aquellos arranques de creatividad, brío y talento de las que tan carente ha sido la presente campaña.
*Ricardo Paz Ballivián es sociólogo y constitucionalista.
Oro al deporte de la triquiñuela
Porque el micro nos contiene a todos, me he enterado de que la silbatina de los sucrenses (memorable y, claro, desquiciada) ha sido una tramoya “(sic) de la Savina y de la Aydée”.
Hambre de soluciones
La noble misión de acabar con el hambre en el mundo no ha sido reclamo suficiente para que los líderes del G-8 (a excepción hecha del anfitrión, Silvio Berlusconi) acudieran a la cumbre de la FAO que terminó ayer en Roma.