Energías & Negocios

Friday 19 Aug 2022 | Actualizado a 06:59 AM

Armin Dorgathen: Bolivia invertirá en una segunda planta de urea para el mercado externo

‘Nos estamos preparando para 2023 y llegar al 110% de capacidad en Bulo Bulo’

Bulo Bulo producirá más de 750.000 toneladas desde 2023

Por Pablo Deheza

/ 13 de mayo de 2022 / 03:00

ENTREVISTA

La Planta de Amoniaco y Urea (PAU) de Bulo Bulo se optimiza para que en 2023 alcance el 110% de su capacidad. Conforme a los rendimientos y ventas en el mercado interno y externo, se proyecta la construcción de un segundo complejo para la producción de urea destinado exclusivamente para la exportación. Estos datos fueron revelados a Energías y Negocios por el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, quien también habla sobre el presente y futuro de la estatal petrolera.

—A la fecha, ¿cómo evalúa las operaciones de YPFB y cómo ve el futuro?

—Estamos trabajando arduamente para poder revertir la curva de producción de gas natural a través de la exploración, además de abrir nuevas cuencas petroleras en Bolivia; específicamente en lo que es el Madre de Dios y la llanura chaqueña. Respecto a la producción de combustibles también trabajamos en algo que ya se tiene en toda la región: en Argentina es obligatorio el uso del 5% de biodiésel y en Brasil hay diferentes mezclas de biodiésel, que en el país pueden ayudar en el tema subvención. Buscamos que la empresa pueda ser más eficiente, con los recursos humanos realmente comprometidos y que muestren resultados. Vimos una encuesta reciente en la cual YPFB ocupa el segundo lugar en general y el primero en cuanto a estatales donde las personas quieren trabajar.

—¿Cuáles son los principales desafíos a corto plazo?

—Tenemos que iniciar la perforación de pozos exploratorios. Hemos logrado, después de mucho esfuerzo, la aprobación de proyectos a nivel directorio y a nivel gubernamental. En 2022 iniciaremos las obras civiles de varios de ellos, también está la construcción de la planta de biodiésel, mejoraremos la Planta de Amoniaco y Urea (PAU) que tenemos.

—¿Y cómo está la PAU?

—La planta está en estado operativo, en promedio al 75% de carga. Esto se debe a que en 2020 realizaron maniobras que afectaron la operatividad de la misma, lo cual está actualmente en investigación y se determinará responsables.

—¿Cuál es la producción estimada para esta gestión y qué se prevé para los próximos años?

—El nivel de producción para este 2022 es para cubrir la demanda interna y externa, estimamos producir hasta 500.000 toneladas. Nos estamos preparando para 2023 y llegar al 110% de capacidad, llegando a producir 2.300 toneladas (t) por día, es decir, más de 750.000 toneladas anuales.

—¿Se tiene planificado nuevas inversiones para la producción de urea?

—Si bien en 2021 llegamos a un 75% de la capacidad de la PAU, hay que mejorarla y optimizarla. Entre junio y julio de este año haremos un paro programado para subir al 100% y finalmente en 2023 llegar a 110%. Tenemos inversiones que son para el mantenimiento, para llegar al 100% mediante un cambio de catalizadores y la compra de un nuevo caldero para hacer unas variaciones en el proceso y llegar al 110% de eficiencia. Es decir, sobrepasar las 2.100 toneladas del diseño y luego construir una segunda planta exclusiva para la exportación de urea.

—¿Cuáles son los principales mercados de la urea?

—La urea producida se destina en un 10% al mercado interno y en un 90% a la exportación. Los principales mercados externos son Brasil con un 60%, Argentina con 30%, Perú el 8%, y otros el 2%. 

Foto: YPFB

—¿Cuánto de gas natural requiere la PAU para operar?

—La PAU consume 1,2 millones de metros cúbicos de gas al día, lo cual hemos podido estabilizar ya que la planta nunca contó con una producción tan constante como la de este año y es un logro importante. En el tema de la eficiencia, se tuvo que poner en producción la planta con los niveles actuales para poder determinar cuáles eran los puntos de daño que se generaron y cuáles son los cambios necesarios para elevar la productividad y ver si la planta iba reaccionando. Hicimos todos los estudios y haremos los cambios respectivos en junio y julio. La planta seguirá consumiendo 1,2 millones de metros cúbicos, pero evidentemente va a generar mayores cantidades de urea a partir de julio.

—Por lo expuesto, la PAU se constituye en un pilar de la industrialización.

—Es uno de los proyectos de industrialización más importantes del país, que genera ingresos muy relevantes para YPFB y Bolivia. Mediante éste, estamos adquiriendo conocimientos para avanzar en la consolidación de la industria petroquímica nacional. Está siendo gestionado por la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos (EBIH) y la planta de NPK (productora de fertilizantes a base de nitrógeno, fósforo y sodio); esto es algo interesante para consolidar el valor agregado que genera la PAU. Con la planta logramos generar divisas para el país, sustituir las importaciones, agregar valor al gas natural para generar excedentes y promover el desarrollo, crear polos de desarrollo petroquímico y promover la transferencia de tecnología. Los impactos más relevantes son el incremento del consumo de urea en el mercado interno, pasando de 19.000 toneladas en 2017 a 60.000 proyectadas para 2022, incremento de la productividad y rentabilidad de los cultivos, ampliación de la frontera agrícola del país y recuperación de la fertilidad de tierras cultivadas, ahorros importantes para el bolsillo del agricultor, incentivo a la producción de alimentos y su contribución a la seguridad alimentaria del país. Es común en muchos actores de la oposición cuestionar la ubicación actual de la planta de urea.

—Actores de la oposición cuestionan la ubicación actual de la planta. ¿Cuál es la justificación técnica para que esté ubicada en Bulo Bulo?

—No estuve durante la evaluación de la localización de la PAU. Sin embargo, a priori, viendo que está en el centro de Bolivia y que la planta tenía como objetivo central, y es política siempre de nuestro gobierno, el abastecer primero a los bolivianos. Desde Bulo Bulo es posible llegar con logística a todos los departamentos de forma adecuada y de igual manera para la exportación. Tenemos camiones que salen hasta Montero y desde ahí se puede distribuir la urea hacia los diferentes canales. De todas formas, hoy estamos exportando mayormente a Brasil y tenemos propuestas firmes hacia Perú y otros países a los que la ubicación nos permite llegar. Evidentemente, la segunda PAU estará ubicada en una locación pensada precisamente para la exportación de urea.

—¿Cuál es la logística para el mercado interno y para la exportación de urea?

—Depende de la localización si sale hacia occidente o si sale hacia oriente. Hoy estamos trabajando una nueva logística para llevar a Perú y entregar puesto en ese país. Como dije, una de las rutas más comunes es sacar de Bulo Bulo a Montero y de allí a la frontera con Brasil, en caso que vaya a ese mercado. Con la segunda planta de urea el objetivo justamente es poder tener ahorros en la parte logística y utilizarla exclusivamente para un mercado de exportación, que sería el brasileño. La planta de Bulo Bulo atenderá el consumo del mercado interno más las exportaciones a los países que están al oeste del mapa y el mercado argentino.

—El ministro de Hidrocarburos, Franklin Molina, indicó que la Ley de Hidrocarburos cumplió su ciclo y que se requiere ajustes. ¿Cuáles son los principales ajustes que usted considera necesarios?

—Evidentemente tenemos una Ley de Hidrocarburos que fue creada en otro momento donde las condiciones de la industria petrolera global eran diferentes y también con valores de reservas que eran mentirosos. En el gobierno de Mesa (Carlos) se dijo que Bolivia tenía hasta 75 TCF de reservas, lo cual sobredimensionaba la realidad existente en Bolivia. Se hablaba de casi 20 TCF de reservas probadas cuando en 2009 solo había 9 TCF. Se creó una Ley de Hidrocarburos bajo una certificación de reserva de hidrocarburos mentirosa, bajo un contexto de industria totalmente diferente, lo cual hace que nuestra Ley de Hidrocarburos necesite algunas modificaciones, pero sabemos lo complejo que es cambiar una ley, más aún cuando hay intentos de politizar el tema y no se ven las cosas desde el lado técnico. Hoy en día, con la entrada de las energías renovables y los yacimientos no convencionales, hemos visto un cambio total en el tablero de la industria. Actualmente, los no convencionales deben aportar una gran cantidad de hidrocarburos en el mundo. Hemos visto que EEUU pasó de ser importador a ser exportador de hidrocarburos y es uno que sustituye el gas que Rusia no envía a Europa, lo cual hace que el tablero haya cambiado. Muchas de las empresas europeas que trabajaban en el rubro de los hidrocarburos únicamente y que están presentes en el país, como Repsol, Shell y Total, han dividido sus inversiones entre hidrocarburos y energías renovables. Esto hace que la competencia para conseguir recursos, para lograr que estas empresas exploren en el país, sea cada vez más difícil. Existe una competencia entre países y entre invertir en convencionales, no convencionales y renovables. Se necesita una ley que pueda tener algunas modificaciones al respeto. Mientras tanto, estamos trabajando en otros cambios normativos para ayudar a incentivar la inversión.

—Bolivia ya vivió en el pasado, entre 2011 y 2014, momentos de precios muy altos del barril de petróleo. ¿Cómo está afectando actualmente al país el incremento en el precio del crudo?

—Los precios altos nos benefician en los ingresos por venta de gas natural. YPFB también está trabajando para mejorar los contratos. Se logró cerrar la sexta adenda de venta de gas natural con Argentina y estamos entregando los volúmenes correspondientes. También hemos alcanzado nuevos contratos en Brasil, que nos han permitido batir el récord de venta de gas en ese país y luego en Argentina. No solo estamos siendo beneficiados por los precios sino por las negociaciones como tal, que está realizando YPFB. Hay un tema que nunca se atacó como se debió, que es la subvención de combustibles. Para ello, estamos trabajando en las plantas de biodiésel, exploración de crudo nacional, importación de crudo e implementación de energías renovables, para evitar el consumo de diésel en diferentes regiones en la generación eléctrica. Son varios los proyectos al mando de Ministerio de Hidrocarburos y Energía, con los que estamos trabajamos para reducir la subvención. Necesitamos soberanía energética en lo que son combustibles en el corto y mediano plazo. Estamos trabajando en ello.

Armin Dorgathen

Presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB)

Es ingeniero petrolero graduado de la Universidad Privada de Bolivia (2009). Cuenta con una maestría en Ingeniería de Reservorios de Energía Subterránea en ENSG en Francia (2012). También se formó como especialista en Reservorio en el IFP de París (2015), y obtuvo otra maestría en Gestión de Proyectos en la Universidad de Barcelona (2016). Su experiencia profesional comenzó en Total E&P en Francia (2012). En Bolivia, trabajó en la Corporación Boliviana YPFB y fue gerente de Yacimientos y Desarrollo en YPFB Chaco. También es profesor universitario.

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La energía fotovoltaica es clave para la transición energética

‘El mundo dependerá casi por completo de China para la producción de paneles solares hasta 2025’

Las inversiones que se requieren bordean los $us 120.000 millones hasta 2030

Por Pablo Deheza

/ 19 de agosto de 2022 / 03:57

INFORME

El reciente reporte especial de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por su sigla en inglés) sobre las cadenas de suministro para la producción de dispositivos de energía solar fotovoltaica identifica los desafíos que enfrentan los países en el camino a la transición energética rumbo al cero en emisiones netas de carbono hasta 2050. La diversificación, rentabilidad, sostenibilidad y las políticas públicas son elementos centrales.

La capacidad mundial de fabricación de energía solar fotovoltaica se ha trasladado cada vez más desde Europa, Japón y Estados Unidos hacia China en la última década. China ha invertido más de $us 50.000 millones en renovar su capacidad de suministro fotovoltaico. Esto es 10 veces más que en Europa y creó hasta 300.000 empleos en puestos de fábrica en toda la cadena de valor de la energía solar fotovoltaica desde 2011.

Hoy, la participación de China en todas las etapas de fabricación de paneles solares, tales como polisilicio, lingotes, obleas, células y módulos, supera el 80% del total en el mundo. Esto es más del doble de la participación de China en la demanda fotovoltaica global. Además, el país es sede de los 10 principales proveedores del mundo de equipos de fabricación de energía solar fotovoltaica.

China ha sido fundamental para reducir los costos de esta fuente energética en todo el mundo, con múltiples beneficios para la transición hacia energías libres de emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Políticas.

Las políticas de gobierno en China han dado forma a la oferta, la demanda y el precio de la energía solar en la última década. Políticas industriales centradas en este sector estratégico y la creciente demanda interna han permitido economías de escala y se apoyó la innovación continua en toda la cadena de suministro. El resultado es una reducción de costos de más del 80%, ayudando a que la solar fotovoltaica se convierta en la tecnología de generación de electricidad más asequible en muchas regiones del mundo.

Sin embargo, esto también generó desequilibrios entre la oferta y la demanda en la cadena de suministro fotovoltaica. La capacidad global para la fabricación de obleas y células superó la demanda en al menos un 100% a finales de 2021. Por el contrario, la producción de polisilicio, material clave para el sector, es actualmente un cuello de botella que ha derivado en la cuadruplicación de su precio en el último año.

Los productos de energía solar fotovoltaica son una exportación importante para China. En 2021, el valor de estas ventas superó los $us 30.000 millones, casi el 7% del comercio de China. Además, las inversiones que hizo en Malasia y Vietnam también convirtieron a estos países en grandes exportadores de esta línea. El valor total del comercio mundial relacionado con la energía fotovoltaica, incluidos polisilicio, obleas, células y módulos, superó los $us 40.000 millones en 2021, un incremento de más del 70% desde 2020.

Hoy en día, la fabricación de energía solar fotovoltaica intensiva en electricidad está alimentada principalmente por combustibles fósiles, pero los paneles solares solo necesitan operar durante cuatro a ocho meses para compensar sus emisiones de fabricación. Este periodo de recuperación se compara con el promedio vida útil del panel solar de alrededor de 25 a 30 años. La electricidad proporciona el 80% del total de la energía utilizada en la fabricación de módulos solares, la mayoría consumida en la producción de polisilicio, lingotes y obleas porque requieren calor a altas y precisas temperaturas.

Hoy, el carbón genera más del 60% de la electricidad utilizada para la fabricación de energía solar fotovoltaica, significativamente más que su participación en la generación de energía global (36%). Esto se debe en gran parte a que la producción fotovoltaica se concentra en China, principalmente en las provincias de Xinjiang y Jiangsu, donde el carbón representa más del 75% del suministro eléctrico anual y se beneficia de tarifas gubernamentales favorables.

La continua innovación liderada por China ha reducido a la mitad la intensidad de las emisiones de fabricación de energía solar fotovoltaica desde 2011. A pesar de estas mejoras, las emisiones absolutas de CO2 generadas en la fabricación casi se han cuadruplicado en todo el mundo en ese periodo, en la medida que la producción en China se ha expandido. Con todo, la manufactura de módulos solares representó solo el 0,15% de las emisiones globales de CO2 relacionadas con la energía en 2021. A medida que los sistemas de energía en el mundo tengan menos emisiones, la huella de carbono de la fabricación fotovoltaica deberá reducirse respectivamente.

Objetivos.

Para cumplir con los objetivos internacionales de energía y hacer frente al cambio climático se requiere el crecimiento de la energía solar fotovoltaica a una escala sin precedentes. Esto a su vez exige una enorme expansión adicional en la capacidad de producción, lo que plantea preocupaciones sobre la capacidad del mundo para desarrollar rápidamente cadenas de suministro resilientes.

Las adiciones de capacidad deben más que cuadruplicarse a 630 gigavatios (GW) hacia 2030, para adecuarse a la hoja de ruta de la IEA para alcanzar el cero neto en emisiones de carbono en 2050. Así, la capacidad global de producción de polisilicio, lingotes, obleas, celdas y módulos tendría que superar su duplicación sobre lo que se tiene actualmente para 2030. A medida que los países aceleran sus esfuerzos para reducir las emisiones, deben asegurarse de que su transición hacia un entorno sostenible se construya sobre cimientos seguros.

El mundo dependerá casi por completo de China para la producción de paneles solares hasta 2025. La participación de China en polisilicio, lingotes, obleas y otros a nivel mundial alcanzará casi el 95% en 2025. Hoy, la provincia china de Xinjiang aporta con el 40% en la fabricación global de polisilicio. Además, uno de cada siete paneles producidos en todo el mundo es fabricado por una sola instalación. Este nivel de concentración, en cualquier cadena de suministro global, representaría una vulnerabilidad considerable.

La demanda de minerales críticos de la energía solar fotovoltaica aumentará rápidamente en el corto plazo. A pesar de las mejoras en el uso más eficiente de materiales, el requerimiento está destinado a expandirse significativamente. Por ejemplo, la demanda de plata en 2030 podría superar el 30% del total de la producción mundial en 2020. Este rápido crecimiento, combinado con largos plazos de entrega para proyectos mineros, aumenta el riesgo de suministro y desajustes de la demanda, lo que puede conducir a escaladas de precios y escasez de los suministros.

La sostenibilidad financiera a largo plazo del sector de fabricación de energía solar fotovoltaica es crítica para la transición hacia energías limpias, de manera rápida y rentable. El comportamiento del sector solar, en todos los segmentos de la cadena de suministro, ha sido volátil, resultando en varias quiebras. Este factor puede incidir en la desaceleración del cambio de la matriz energética global, si las empresas no están dispuestas a invertir debido a los bajos rendimientos o son incapaces de soportar cambios repentinos en las condiciones del mercado.

Las restricciones comerciales se están expandiendo, con el riesgo de un despliegue más lento de la energía solar fotovoltaica. En la medida en que el comercio es fundamental para proporcionar los diversos materiales necesarios para fabricar paneles solares y entregarlos a los mercados finales, las cadenas de suministro son vulnerables a los riesgos de las políticas comerciales de los países.

Las recientes interrupciones en la cadena de suministro han planteado preguntas importantes. La crisis de la pandemia, los precios récord de las materias primas y la invasión rusa a Ucrania acaparan el centro de la atención. Los países pueden mejorar su resiliencia invirtiendo para diversificar su producción e importaciones.

Se prevé que las nuevas instalaciones de fabricación de energía solar fotovoltaica atraerán una inversión de alrededor de $us 120.000 millones hasta 2030. Esto implica que los niveles de inversión anual deben duplicarse a lo largo de la cadena de suministro. Sectores críticos como el polisilicio, lingotes y obleas serán los más atractivos para cubrir la creciente demanda.

La industria de la energía solar fotovoltaica tiene el potencial de generar 1.300 puestos de trabajo de fabricación por cada gigavatio de capacidad de producción. El sector puede llegar a tener un millón de empleos directos para la producción en 2030.

Actualmente, la competitividad de costos en la fabricación de energía solar fotovoltaica es un desafío clave para diversificar las cadenas de suministro. China es el más competitivo en costos, donde son un 10% más bajos que en India, un 20% más bajos que en Estados Unidos y un 35% más bajos que en Europa. Existen grandes variaciones en los costos de energía, mano de obra, inversión y gastos generales que explican estas diferencias. Con todo, en ausencia de incentivos financieros y apoyo a la producción, la rentabilidad de los proyectos de fabricación es reducida fuera de China y algunos países del sudeste asiático.

La electricidad con bajo costo es clave para la competitividad de los principales pilares de la cadena de suministro de la energía solar fotovoltaica. La diversificación del polisilicio altamente concentrado en lingotes y obleas beneficia la seguridad del abastecimiento. La electricidad representa más del 40% de los costos de producción del polisilicio y casi el 20% de los lingotes y obleas. Alrededor del 80% de la electricidad involucrada en la producción de polisilicio hoy en día es consumida en las provincias chinas a un precio promedio de electricidad de alrededor de $us 75 por megavatio hora (MWh). Esto es casi un 30% por debajo del precio industrial global promedio. Mantener la competitividad en estos segmentos requiere que los fabricantes tengan acceso a electricidad con costos comparables o más bajos.

Los fabricantes de paneles solares también pueden utilizar sus productos para generar su propia electricidad renovable en el sitio y, por lo tanto, reducir sus facturas de electricidad y emisiones.

El reciclaje de paneles solares fotovoltaicos ofrece beneficios ambientales, sociales y económicos. Si los paneles fueran recolectados sistemáticamente al final de su vida útil, los materiales reciclados podrían satisfacer más del 20% de la demanda de la industria en aluminio, cobre, vidrio, silicio y casi el 70% de plata entre 2040 y 2050.

Los altos precios de las materias primas y los cuellos de botella en la cadena de suministro provocaron un aumento de alrededor del 20% en los precios de los paneles solares durante el último año. Estos desafíos han resultado en retrasos en las entregas en todo el mundo. A nivel global, las políticas de apoyo a la energía solar fotovoltaica hasta la fecha se han centrado principalmente en aumentar la demanda y reducir los costos. Sin embargo, también se necesitan cadenas de suministro resilientes y sostenibles para garantizar la entrega oportuna y rentable de paneles solares. Por lo tanto, los gobiernos deben centrar su atención en garantizar la seguridad de los suministros de energía solar fotovoltaica como parte integral de las transiciones de energía limpia. Los países deberían considerar evaluar sus vulnerabilidades y riesgos en la cadena de abastecimiento de energía solar fotovoltaica doméstica y desarrollar estrategias para encarar los nuevos y crecientes desafíos.

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Arce y ferández hablan de gas y litio

Los presidentes de Argentina y Bolivia sostuvieron una reunión por cerca de una hora, aprovechando su presencia en Bogotá para el acto de posesión del electo presidente Gustavo Petro.

/ 16 de agosto de 2022 / 02:10

La garantía de envío de volúmenes de gas y el “desarrollo conjunto del litio” fueron temas tratados entre los presidentes de Bolivia, Luis Arce, y de Argentina, Alberto Fernández, durante la reunión que sostuvieron en Colombia, como parte de la decisión de afianzar la integración bilateral y regional.
“Siempre es una alegría reencontrarnos con nuestro hermano presidente de Argentina, Alberto Fernández. Coincidimos en sumar esfuerzos para fortalecer la unidad de la Patria Grande y el progreso de nuestros pueblos”, destacó Arce tras el encuentro ni bien arribó a Bogotá.
Ambos sostuvieron una reunión la noche del sábado por cerca de una hora, aprovechando su presencia en Bogotá para el acto de posesión del electo presidente Gustavo Petro.
Fernández también destacó la garantía de provisión de gas boliviano.En julio se exportó a $us 20 el millón de BTU, precio récord para el gas boliviano a Argentina.

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Se necesita cambiar el rumbo energético mundial

La energía es la fuente de tres cuartos de las emisiones anuales de gases contaminantes. Eliminar estas emisiones antes del 2050 es clave para evitar que la temperatura suba más de 1,5°C. Se requiere una transformación de la producción y utilización de la energía.

/ 16 de agosto de 2022 / 02:03

Los representantes de alrededor de 200 naciones se reunirán en noviembre en Egipto, convocadas por Naciones Unidas, para decidir las acciones para reducir las emisiones contaminantes que están afectando la vida en la Tierra. Desde inicios de la Revolución Industrial las actividades humanas han incrementado la concentración de dióxido de carbono (CO2) un 50%. Según la NASA este aumento es un poco mayor al registrado desde hace 20.000 años y hasta los inicios de la Revolución Industrial. Las emisiones contaminantes de origen energético crecieron 6,4% el año pasado, debido a la recuperación global de la actividad económica., marcando así un récord. Las energías fósiles contaminantes aun representan el 80% de la producción energética, a pesar de la expansión de las energías renovables y limpias.
Las emisiones de CO2 (principal gas contaminante) causada por los fósiles fueron el año pasado 18 veces mayores a las de 1900. 2021 fue el año con mayores emisiones históricas. Antes de la revolución industrial el CO2 acumulado alrededor de la Tierra llegaba a 280 partes por millón (ppm), ahora llega a 420 ppm.
La Organización Meteorológica Mundial informa que los eventos climáticos son “ejemplo patente de que las actividades humanas están provocando cambios a escala planetaria en la tierra, en el océano y en la atmósfera, estos cambios entrañan repercusiones nocivas y duraderas” Los últimos 7 años han sido los más cálidos de los que se tiene constancia. En 2021 la temperatura mundial supero en 1,11°C los niveles pre-industriales.
El mundo debe actuar ya esta década para evitar los peores efectos de la crisis climática y mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1,5°C”.
Las concentraciones de gases están empujando al planeta a un territorio desconocido, ya que en la última década se han incrementado la frecuencia y la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos. El CO2 es un gas de larga vida (alrededor de 1.000 años) y, por tanto, el nivel de temperatura persistirá durante décadas, aunque las emisiones se reduzcan tardíamente.
Son muchos los años de desarrollo económico basado en energías fósiles, aumentando la temperatura, las sequías, las tormentas y inundaciones Según el Observatorio de los Estados Unidos, instalado en Mauna Loa (Hawái), quedan apenas 13 años para cruzar la crítica barrera de 450 ppm. Las actuales emisiones acumuladas ya son 17% mayores a las existentes cuando se reunió la COP-1 (1995).
La energía es la fuente de tres cuartos de las emisiones anuales de gases contaminantes. Eliminar estas emisiones antes del 2050 es clave para evitar que la temperatura suba más de 1,5°C. Se requiere una transformación de la producción y utilización de la energía. En el 2030 la economía mundial será 40% mayor, pero el consumo de carbón, petróleo y gas deberá ser menor. Anular las emisiones hacia el 2050 exige inversiones en hidrogeno, captura y almacenaje de CO2 y más inversiones en energías limpias y en tecnologías para reducir el consumo energético por unidad de PIB. La Agencia Internacional de Energía afirmo que no habrá necesidad de nuevas inversiones para aumentar la producción de combustibles fósiles contaminantes (carbón, petróleo y gas). Evitar cruzar el límite de 1.5°C de aumento de la temperatura global aún es posible según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), pero es necesario una mejora de las propuestas de la mayoría de los países, requeridas por el Acuerdo de Paris (2015). Para afrontar esta tarea es crucial el liderazgo de los países del G20, donde están los más contaminadores como China, Estados Unidos, India, la Unión Europea, Rusia y Japón, ya que estos países representan el 80% de las emisiones de gases contaminantes.
Las demoras en actuar aumentaran los costos económicos, ambientales y sociales. Debemos avanzar hacia energía sin emisiones., para que en 2050 las emisiones energéticas sean un 95% inferior a las actuales. Esto requiere un consenso global, liderado por las naciones más contaminantes, para abatir las emisiones, es hora de acelerar la transición hacia energías limpias.
El informe del IPCC sobre las de emisiones de gases señala que, para limitar el calentamiento, será necesario que las emisiones alcancen su nivel máximo en 2025 y que se reduzcan un cuarto antes de 2030. Si no modificamos nuestro patrón de consumo energético, el clima continuará deteriorándose, pero la buena noticia es que es tecnológicamente posible un nuevo modelo de generación y utilización de la energía que acompañe al crecimiento económico sin perjudicar nuestro medio ambiente. Pero es necesario comenzar ya.
El G-7 reafirmó la urgencia en reducir las emisiones de CO2, de manera que hacia el 2030 sean 43% inferiores a los niveles correspondientes al año 2019. En la reciente reunión del G-7 Antonio Guterres, secretario general de la ONU, expresó que “Nuestro mundo se dirige al caos climático. Los combustibles fósiles no son la solución, ni lo serán”. La energía renovable es una respuesta a la crisis climática pero no es la única, también se debe revertir la deforestación y la degradación de la tierra. Lo mismo se puede decir de los esfuerzos por promover el hidrogeno y la eficiencia energética.
El tema a ser encarado este año en Egipto, es definir las acciones para no cruzar la barrera de un aumento de la temperatura mayor a 1,5°C. John Kerry, representante de los Estados Unidos en la anterior reunión había expresado que “esta es ya la última oportunidad de acordar un firme abatimiento de las emisiones globalmente contaminantes”, por eso es urgente una transición rápida a las energías limpias.
La reunión en Egipto decidirá nuestro futuro, lamentablemente el conflicto con Rusia no ayuda a acordar un esfuerzo que comprometa a todas las naciones que habitamos nuestra Casa Común.

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El cambio energético global y la enorme oportunidad que tiene Bolivia

“Bolivia apunta a producir hasta el 40% del suministro mundial de carbonato de litio para 2030, lo que convertiría al país en ‘la capital mundial del litio’”

LITIO: Bolivia, en el cambio energético global

Por Pablo Deheza

/ 12 de agosto de 2022 / 01:24

INFORME

Todo lo que conocimos hasta hoy sobre el acceso a la energía, el transporte, nuestros propios hogares y la naturaleza del trabajo está comenzando a ser afectado por el hecho global del cambio de matriz energética. Las fuentes fósiles están camino a agotarse o a ser reemplazadas por otras de carácter renovable o sustentable. Esta transición está generando nuevas oportunidades, porque además necesariamente depende del desarrollo e implementación de nuevas tecnologías, lo que de manera simple y clara significa más inversiones.

De acuerdo con lo datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por su sigla en inglés), para alcanzar la meta de cero emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) para 2050, la inversión anual en energía limpia en todo el mundo deberá más que triplicarse para 2030, llegando a alrededor de $us 4 billones (sí, billones).

Esto creará millones de nuevos puestos de trabajo, impulsará significativamente el crecimiento económico mundial y se espera que logre el acceso universal a la electricidad y la cocina limpia en todo el mundo para fines de la presente década.

En términos macroeconómicos, el cambio energético tendrá dos efectos relevantes para los países. El primero, una ola de nueva inversión, que genera un impulso económico a lo largo de las diferentes cadenas productivas. El segundo es el impulso económico derivado del ahorro energético, que permitirá incrementar el gasto en otros productos y servicios. La transformación de la mezcla energética, que sustituye combustibles fósiles y derivados importados por energías renovables, generará un mayor valor añadido dentro de cada Estado.

La mayoría de las reducciones en las emisiones de CO2 hasta 2030 provienen de tecnologías que ya están en el mercado hoy, pero, en 2050, casi la mitad de las reducciones provendrán de tecnologías que actualmente se encuentran en fase de desarrollo o prototipo. Se deben realizar importantes esfuerzos de innovación en esta década para llevar estas nuevas tecnologías al mercado oportunamente.

La guerra en Ucrania está alterando significativamente la geopolítica energética. En lo inmediato, el recorte del flujo del gas ruso a Europa a través del Nord Stream está generando oportunidades para otros proveedores. Sin embargo, el efecto más profundo y de largo plazo es el incentivo para la inversión en energías renovables, tanto porque los altos precios del crudo hacen competitivas otras fuentes alternativas, como por el interés de los países europeos en no tener condicionada su soberanía al suministro de combustibles provenientes de otros países.

Así, la transición energética tiene tres componentes claves. El primero es, por supuesto, dejar de lado los combustibles fósiles. El segundo son las mejoras en la eficiencia energética, que implica el desarrollo de entornos y encadenamientos productivos con tecnologías de ahorro de energía y amigables con el medioambiente. El tercero es la conservación de la energía, es decir, el uso de baterías. Este último punto es particularmente relevante para Bolivia.

Litio.

El cambio de la matriz energética mundial significa dejar atrás el mundo de los combustibles que se queman para generar potencia, para ir a otro basado en la electricidad, que es generada a partir de fuentes eólicas, solares, marinas, geotérmicas, nucleares, biomasa y otras.

Ese futuro eléctrico requiere dispositivos de almacenamiento, de baterías. Ahí es donde interviene el litio y aparece la enorme oportunidad para Bolivia.

Uno de los aspectos medulares de este proceso gira en torno al transporte. De acuerdo con la IEA, uno de los pasos necesarios para alcanzar el cero de emisiones netas de CO2 en 2050 es abandonar la producción de vehículos de combustión interna en 2035. Sencillamente ya no se podrá adquirir automóviles nuevos de fábrica, propulsados por gasolina o diésel, a partir del 31 de diciembre de 2034.

La principal alternativa hasta ahora son los vehículos eléctricos. Tesla es actualmente la empresa líder en este sector y esto le ha permitido a Elon Musk encumbrarse como la persona más rica del mundo hoy en día, por un amplio margen respecto a sus seguidores.

Las ventas de automóviles eléctricos tomaron impulso en 2021 y se han mantenido fuertes hasta ahora en 2022, pero para garantizar el crecimiento futuro se requerirá de mayores esfuerzos. Según la IEA, es necesario diversificar la fabricación de baterías y asegurar el suministro de minerales críticos para reducir los riesgos de cuellos de botella y aumentos de precios.

Las baterías de litio son el componente clave para el transporte eléctrico. La ligereza de sus componentes, su elevada capacidad energética y resistencia a la descarga, junto con el muy escaso efecto memoria que tienen, implica que pueden sobrellevar un elevado número de ciclos de recarga. Esto ha permitido diseñar acumuladores ligeros con un alto rendimiento.

Las ventas de autos eléctricos (incluidos los híbridos enchufables y los totalmente eléctricos) se duplicaron en 2021, llegando a un nuevo récord de 6,6 millones de unidades vendidas. En la actualidad se venden más cada semana que en todo 2012, de acuerdo con la última edición del Global Electric Vehicle Outlook. A pesar de las tensiones a lo largo de las cadenas de suministro globales, en el primer trimestre de 2022 se vendieron 2 millones de autos eléctricos en todo el mundo. Esto es un 75% más que en el mismo período del año anterior. El número de coches eléctricos en las carreteras del mundo a finales de 2021 era de unos 16,5 millones, el triple que en 2018.

En China, las ventas de automóviles eléctricos casi se triplicaron en 2021 a 3,3 millones, lo que representa aproximadamente la mitad del total mundial. Las ventas también crecieron con fuerza en Europa (aumentando un 65% a 2,3 millones) y Estados Unidos (más del doble a 630.000). Los autos eléctricos chinos suelen ser más pequeños que en otros mercados. Junto con los costos de fabricación más bajos, esto ha reducido significativamente la diferencia de precios con los automóviles tradicionales. El precio medio de un automóvil eléctrico en China fue solo un 10% más alto que el de las ofertas convencionales, en comparación con el 45% en promedio en otros mercados importantes. Por el contrario, las ventas de autos eléctricos se están quedando atrás en la mayoría de las economías emergentes y en desarrollo, donde a menudo solo hay unos pocos modelos disponibles y a precios que son inaccesibles para los consumidores del mercado masivo.

Las baterías de litio ampliarán su rango de acción, con su aplicación en el transporte aéreo, marítimo y su uso industrial. Su presencia futura será prácticamente ubicua.

Mercados.

El valor del mercado global del carbonato de litio en 2022 está valuado en $us 7.490 millones. El pronóstico hacia 2030 es que esta cifra escale hasta los $us 18.990 millones, en tanto que el mercado global de compuestos de litio alcanzó en 2021 la cifra de $us 3.956 millones y se espera que llegue a $us 25.547 millones en 2030, de acuerdo con los datos de Grand View Research y que coinciden con las de las otras firmas especializadas en el rubro.

Según Benchmark, publicación especializada en inteligencia del litio, se pronostica que en 2030 la demanda de litio alcanzará los 2,4 millones de toneladas de LCE (equivalente de carbonato de litio, por su sigla en inglés). Esto es casi 1,8 millones de toneladas más que las 600.000 toneladas de litio que se producirán en 2022.

Los precios comenzaron a subir a principios de 2021 debido al sólido crecimiento de los vehículos eléctricos, a medida que la economía mundial se recuperaba de los efectos de la pandemia de COVID-19. A principios de enero de 2021 el precio del carbonato de litio se ubicaba en $us 6,75 por kilo. Esto se ha multiplicado por nueve hasta el presente. El hidróxido de litio se cotizaba en $us 9 y se ha multiplicado por más de siete veces hoy.

La hoja de ruta de la IEA, para alcanzar el cero neto en emisiones de CO2 en 2050, dice que el mundo necesitará 2.000 millones de vehículos eléctricos de batería, híbridos enchufables y eléctricos de celda de combustible en las carreteras para esa fecha.

No todo el litio del mundo puede destinarse a las baterías de coches eléctricos. El metal blanco también se usa en muchos otros artículos, como computadoras portátiles y teléfonos móviles, así como para fabricar aviones, trenes y bicicletas.

Foto. La Razon – Archivo

Bolivia, ¿‘capital mundial del litio’?

El presidente Luis Arce señaló que Bolivia apunta a producir hasta el 40% del suministro mundial de carbonato de litio para 2030, una meta enormemente ambiciosa que convertiría al país en “la capital mundial del litio”. Si aplicamos el cálculo del 40% en relación con el valor pronosticado del mercado de carbonato de litio para el año referido ($us 18.990 millones), estamos frente a la nada menor cifra de $us 7.596 millones. Ese es el monto aproximado al que apunta Bolivia con el negocio del litio al final de la década.

De acuerdo con lo informado por el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, Bolivia produjo en 2021 aproximadamente 543 toneladas métricas de carbonato litio, eso en función a que se reactivó la planta. Se espera que el presente año cierre con una producción de 900 toneladas métricas.

Se tiene previsto que a partir de fines de 2022 entre en operaciones la Planta Industrializadora de Litio, que tendrá una capacidad de producir 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio.

Adicionalmente se lleva adelante el proceso de selección para la Extracción Directa de Litio (EDL), donde hay seis empresas que han completado exitosamente la fase de prueba piloto. Las negociaciones están en marcha con las mismas. Bolivia encabeza la lista de países poseedores de mayores recursos de litio con 21 millones de toneladas, seguida por Argentina con 19 millones, Chile con 9,8 millones y Australia con 7,3 millones, de acuerdo con los datos del US Geological Survey (USGS).

Sin embargo, la situación es diferente cuando se observan los datos de reservas y producción. En el primer caso, los países, según sus reservas de litio, están encabezados por los siguientes: Chile con 9,2 millones de toneladas, Australia con 5,7 millones y Argentina con 2,2 millones.

Según las definiciones del USGS, se entiende por recursos a la estimación que se hace de la cantidad de un mineral que existe en la naturaleza. Las reservas, por otra parte, se refieren específicamente a una parte de los recursos, cuya extracción es viable con las tecnologías existentes. Las reservas pueden ser consideradas como el inventario de trabajo de los suministros de las empresas mineras de un producto mineral económicamente extraíble.

En cuanto a la producción, en 2021 y siguiendo con los datos del USGS, la lista de los principales países es la siguiente: Australia con 55.000 toneladas producidas, Chile con 26.000, China con 14.000 y Argentina con 6.200.

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YLB socializa la industrialización del litio en Potosí

El objetivo es informar y hacer conocer a los pobladores que habitan cerca de los salares del país sobre los proyectos que viene desarrollando la empresa estratégica YLB con la industrialización del litio y la implementación de la nueva Tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL).

/ 6 de agosto de 2022 / 22:59

Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) está llevando adelante la socialización del proyecto de industrialización del litio y los trabajos que viene ejecutando para el aprovechamiento del metal blanco en los municipios Uyuni, Porco, Tomave, y Llica en el departamento de Potosí.

“Estamos aquí para informar, socializar y responder las preguntas que todos ustedes tengan con relación al trabajo que está desarrollando YLB con los recursos evaporíticos del país, YLB está trabajando de manera ardua para generar empleos e ingresos para el Estado, estamos en la carrera del litio junto a otros países que tienen este recurso, y la responsabilidad que tenemos como bolivianos es aportar al cambio de la matriz energética, dando cumplimiento al mandato del presidente Luis Arce Catacora”, señaló el viceministro de Altas Tecnologías Energéticas, Álvaro Arnez.

La socialización comenzó el martes 2 de agosto en la ciudad de Uyuni y contó con la presencia del viceministro Arnez, la senadora por Potosí, Elena Aguilar, el diputado nacional, Dionicio Quispe, el presidente ejecutivo de YLB, Carlos Ramos Mamani y el alcalde del municipio de Uyuni, Eusebio López.

El objeto de realizar dicha socialización, es informar y hacer conocer a los pobladores que habitan cerca de los salares del país sobre los proyectos que viene desarrollando la empresa estratégica YLB con la industrialización del litio y la implementación de la nueva Tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL). Esta actividad se llevó a cabo en el Coliseo Max Fernández, donde asistieron autoridades municipales, originarias y población en general.

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