Energías & Negocios

sábado 18 jun 2022 | Actualizado a 00:11

Entrevista con Rodrigo Bedoya, presidente de la Federación Interameicana de Empresas de Seguros

FIDES generó valor agregado tangible a sus miembros y a la comunidad aseguradora regional. El mercado de seguros de Bolivia tiene actualmente una penetración del 1,6% sobre el PIB del país y busca alcanzar un 2,5%.

/ 18 de junio de 2022 / 00:07

¿Qué es la FIDES y cuáles son sus principales funciones?

La Federación Interamericana de Empresas de Seguros (FIDES) es una federación que agrupa a todas las asociaciones de aseguradores de los veinte países de toda la Latinoamérica que están afiliados a la misma e incluye la participación asociada de UNESPA que es la es la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras, de la ACLI que es la Asociación de Aseguradoras de Vida de los Estados Unidos y de la APCIA que es la Asociación de Aseguradoras de Ramos Generales de Estados Unidos.

La Misión de FIDES es fomentar el desarrollo y la cooperación del seguro y del reaseguro en los veinte países miembros donde opera. Adicionalmente, es menester de FIDES defender los intereses generales de sus asociados en el orden profesional, económico o comercial y mantener la representatividad del sector ante los entes reguladores y diferentes organismos internacionales del ámbito financiero. Finalmente, FIDES es encargada de organizar la conferencia hemisférica bi-anual más grande de toda la región. La última conferencia de FIDES se llevó a cabo con mucho éxito en Bolivia en el año 2019 y la siguiente se llevará a cabo en Brasil en noviembre del 2023.

De manera genérica, el presidente de FIDES coordina e implementa la agenda de trabajo con el secretario general que actualmente es Francisco Astelarra, destacado y experimentado ejecutivo del sector asegurador latinoamericano y con el Consejo de Presidencia, compuesto actualmente por representantes de Panamá, España, Perú, Costa Rica y Brasil.

¿Cuáles vienen siendo los principales logros de la gestión 2021 – 2024, que usted preside?

En el año y medio trascurrido de mi presidencia de FIDES, hemos llevado adelante las gestiones cotidianas de la Federación y adicionalmente concebimos e implementamos dos proyectos de mucha importancia para el sector.

El primer proyecto consistió en la suscripción de una alianza estratégica con el portal de seguros Latino Insurance, para uniformar y hacer disponible para nuestros miembros u otros interesados, información estadística e indicadores principales del comportamiento de todos los mercados de seguros de la región latinoamericana. Ahora, cuando alguien está interesado en revisar el desempeño de estos mercados, acude directamente a la página web de FIDES y con el acceso otorgado puede revisar dicha información periódicamente en un solo lugar.

El segundo proyecto concebido y ejecutado en la presente gestión, se trata de un ambicioso planteamiento de contar en un solo lugar, con toda la información de los principales elementos técnicos y jurídicos que conforman de cada una de las legislaciones de seguros en los veinte países que representamos. Para tal efecto, se efectuaron varias invitaciones a prestigiosos bufetes y consultoras regionales y finalmente el proyecto fue adjudicado a una entidad de consorcios jurídicos especializados en seguros denominado Insuralex. El trabajo encomendado a Insuralex fue concluido y subido a la página web de FIDES en noviembre del 2021. Como FIDES, nos encontramos muy contentos y satisfechos con la gran acogida que este trabajo ha tenido no sólo a nivel regional, sino mundialmente, ya que recientemente realizamos un webinar para explicar en detalle el funcionamiento del módulo informativo que se encuentra en la página de FIDES y tuvimos más de ciento cincuenta participantes de todos los países de la región latinoamericana, de Estados Unidos, Europa y Asia. El acceso a esta información es abierto y completamente gratuito para cualquier entidad o persona natural interesada en la misma.

Con estos dos proyectos ya implementados, logramos un objetivo muy claro de mi gestión, que FIDES logre generar valor agregado tangible a sus miembros y a la comunidad aseguradora regional. Para la segunda mitad del año 2022 y gestión 2023, estamos trabajando ya en el siguiente proyecto importante que deseamos materializar y publicar antes del final de mi gestión y que se constituye en la elaboración de un estudio que refleje de manera puntual y elocuente, los beneficios que genera el sector asegurador para la economía de cada país y del mercado latinoamericano.

¿Cómo ha afectado la pandemia a la industria de los seguros a nivel global, regional y específicamente en Bolivia?

El mayor impacto económico que tuvo la pandemia para la industria de los seguros a nivel global derivó de la absolutamente inesperada elevación en la tasa de mortalidad que afectó drásticamente a las carteras de seguros de vida, desgravamen hipotecario y salud de prácticamente todos los países del mundo. Algunos mercados fueron menos afectados, pero en otros se evidenció que la siniestralidad promedio o esperada para un año normal, se multiplicó hasta en cinco veces, generando un enorme estrés económico tanto en compañías de seguros locales como en reaseguradores internacionales. De manera destacable y sobresaliente, este embate financiero no derivó en la quiebra de prácticamente ningún operador importante en la región latinoamericana, situación que en algún momento se anticipaba pudiera ocurrir.

En el caso de Bolivia, la situación fue aún más dramática, ya que nuestro país sufrió el índice de mortalidad más elevado de toda la región latinoamericana por efecto del Covid. Esta información la conocemos por los reaseguradores que mantienen operaciones en la mayoría o todos los mercados latinos. En ese sentido, la capacidad del mercado de seguros boliviano de haber resistido dicho escenario y hacer frente a todas sus obligaciones con los asegurados, es simplemente extraordinaria y encomiable.

Más allá del aspecto económico, la pandemia fue un catalizador para acelerar la tendencia que ya estaba viviendo la industria de seguros desde el año anterior; una transformación digital y de trabajo remoto que está cambiando la forma de relacionarse entre todos los actores del mercado, transformando a todo el ecosistema de seguros.

Nuestro sector puede sentirse orgulloso de su resiliencia. Luego de enfrentar a uno de los mayores desafíos de su historia y a pesar de estar aún en proceso de recuperación, hemos logrado hacer frente a todas nuestras obligaciones, incorporar los grandes cambios, acelerados por la pandemia y continuar expandiendo nuestra actividad, poniendo en el centro a un cliente cada vez más digitalizado y exigente.

¿Cuál es la situación global y particularmente en la región sudamericana de las aseguradoras, luego de la pandemia?

A nivel global y regional las aseguradoras y reaseguradoras se encuentran en proceso de recuperación luego de dos años sumamente complicados para la industria. La aspiración de la mayoría de los mercados, es recuperar los índices de crecimiento de la pre-pandemia y las utilidades que son absolutamente necesarias para refortalecer los estados financieros del sector que como mencioné anteriormente, fueron duramente afectados durante la pandemia.

¿Cómo está conformada la industria de los seguros en Bolivia?

La industria de seguros se encuentra actualmente conformada por diecinueve compañías de seguros, diez dedicadas a los seguros generales y nueve dedicadas los seguros personales.

¿Cuál es la situación actual de las aseguradoras en Bolivia, diferenciando las concentradas en la cobertura corporativa de concentradas en las personas?

El mercado de seguros boliviano es todavía pequeño en comparación a otros mercados regionales y ello no permite un enfoque puntual en ciertos segmentos específicos. Es por ello que la mayoría de las compañías del mercado tratan de abarcar tanto los mercados corporativos, como los masivos y los de personas. Existen, sin embargo, ciertas compañías que están enfocando sus productos más hacia el lado masivo y de personas, en la medida que los seguros corporativos están perdiendo relevancia por la baja inversión extranjera que hay en el país y por la política discriminadora vigente en el País de obligar a las entidades públicas a asegurarse en las aseguradoras del estado boliviano.

¿Cuál es la relevancia de la industria de los seguros en Bolivia y cómo afecta su desempeño al clima de los negocios en el país?

El desempeño del mercado asegurador boliviano, tiene una correlación directa de crecimiento o decrecimiento con el PIB del país, de manera que, si Bolivia crece, también crece el mercado de seguros y viceversa. El mercado de seguros de Bolivia tiene actualmente una penetración del 1.6% sobre el PIB del País y nuestra aspiración debiera ser de alcanzar un 2.5% en el mediano plazo.

¿Cuál es su valoración del desempeño económico del país y del sector en 2022 y en el futuro inmediato?

Como la mayoría de los economistas señalan, nos preocupa los “nubarrones” que vemos en el horizonte y que podrían afectar de manera significativa el contexto económico del país. Las principales preocupaciones son las bajas reservas internacionales, la poca disponibilidad de gas para exportar, el déficit fiscal, la subvención de los combustibles y la prácticamente nula inversión extranjera en el país. Si a esto le sumamos los perjuicios y amenazas que representan el contrabando, el narcotráfico y la falta de diálogo constructivo entre el gobierno y los empresarios privados, el panorama no es alentador.

Sin embargo, la economía boliviana contempla otros elementos que no son fácilmente medibles por el elevado índice de informalidad que existe en el país y que pudieran ayudar a paliar los impactos negativos previstos, por lo menos en el corto plazo.

¿En qué áreas se están dando las principales inversiones de la industria de los seguros en Bolivia en este año?

El mercado continúa invirtiendo principalmente en tecnología, digitalización y crecimiento y consolidación de los canales de venta masiva.

¿Cuáles son los desafíos más importantes que tiene la industria de los seguros en Bolivia, tanto inmediatos como en esta década?

El principal desafío del mercado de seguros boliviano, es el de adaptar y adecuar el marco legal vigente en el país para acomodar las actuales tendencias de comercialización de seguros por canales digitales. En la actualidad esto no es posible del todo porque varias normas de larga data continúan vigentes, como ser por ejemplo la firma física del asegurado en las pólizas.  Esta modernización de la legislación vigente permitirá dinamizar el mercado de seguros e incrementar su participación en el PIB del país.

Más allá de ello, sería aconsejable actualizar los límites mínimos de capital y patrimonio para operar, ya que los mismos no se tocan desde hace varias décadas cuando el mercado de seguros tenía un tamaño del 20% del tamaño actual.

Finalmente, el mercado de seguros local no debe quedar ajeno a la consideración y tratamiento a nivel normativo de temas con relevancia mundial sobre cómo incrementar la venta de seguros inclusivos, el cambio climático y la inclusión de género.

Rodrigo Bedoya es egresado del colegio St. George’s College en BuenosAiresArgentina en 1989 y luego cursó la carrera de Ciencias Políticas en la universidad de Wake Forest, Carolina del Norte, EstadosUnidos. Posteriormente, ingresó a trabajar en La Boliviana Ciacruz en 1994, ocupando distintos cargos en las áreas de contabilidad, reclamos, suscripción, comercial, técnica y legal. Obtuvo una maestría en Derecho Corporativo del programa Maestrías para el Desarrollo, de la Universidad Católica de La Paz en 2004 y en 2007 obtuvo una maestría en Gestión y Técnica de Seguros de la Universidad Pontificia de Salamanca. Actualmente lleva 27 años de trabajo en el rubro de los seguros. Es presidente de la Asociación Boliviana de Aseguradores desde 2019 y presidente de la Federación Interamericana de Empresas de Seguros (FIDES). Localmente, se desempeña como vicepresidente de Desarrollo Comercial en La Boliviana Ciacruz Seguros.

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Informe final de YLB aprueba a las seis empresas que compiten por la EDL

La estatal boliviana aprobó, en su fase de pruebas piloto, a las seis empresas extranjeras que compiten por explotar el metal blanco en Bolivia con tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL). Aún no se define con cuáles se firmará contrato.

/ 17 de junio de 2022 / 23:42

El presidente ejecutivo de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), Carlos Humberto Ramos Mamani, presentó los resultados del informe final de la estatal boliviana sobre el trabajo piloto de las seis empresas extranjeras que buscan explotar el metal blanco en Bolivia con tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL). Todas dieron resultados positivos. Sin embargo, aun no existe una decisión sobre con cuáles de estas se establecerá una relación de trabajo a futuro.

“Con base en estos resultados, YLB convocará a cada una de las seis empresas evaluadas, precautelando siempre la soberanía de nuestros recursos estratégicos, para que las empresas puedan aplicar su tecnología en nuestros salares”, afirmó el presidente de YLB.

“Los resultados obtenidos son que todas las tecnologías evaluadas son aplicables de acuerdo a los indicadores generados. Las empresas han reportado una tasa de recuperación mayor al 80% e incluso superiores al 90% en algunos casos”, explicó Ramos Mamani.

Aún no se tienen definiciones concretas sobre con cuántas y con cuáles de las seis empresas extranjeras YLB establecerá contratos, ni en qué tiempo se dará esta situación. “El próximo paso es reunirnos con las empresas para plantearles nuestras condiciones soberanas respecto al litio”, dijo la autoridad.

Ramos Mamani continuó señalando que “las inversiones para las plantas se determinarán en función a cada una de las tecnologías, tomando en cuenta estudios de factibilidad técnica y económica, que englobarán el desarrollo sostenible y sustentable respetando al medioambiente, dentro de la visión estatal de industrialización de los recursos estratégicos de las salares de Uyuni, Coipasa y Pastos Grandes. Existe la firme decisión de avanzar en la cadena de valor del litio, dando valor a nuestros recursos naturales”.

YLB espera concluir 2022 con una producción de alrededor de 900 toneladas de carbonato de litio. El objetivo trazado es alcanzar 40.000 toneladas anuales hasta 2025. Se espera que la tecnología EDL haga posible dar el salto cualitativo y cuantitativo para el logro de esa meta.

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Informe final sobre EDL: YLB aprueba a las seis empresas en carrera

‘YLB busca alcanzar 40.000 toneladas anuales de carbonato de litio hasta 2025 ’

Por Pablo Deheza

/ 17 de junio de 2022 / 02:20

ECONOMÍA

El presidente ejecutivo de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), Carlos Ramos Mamani, presentó el miércoles los resultados del informe final de la estatal boliviana sobre el trabajo piloto de las seis empresas extranjeras que buscan explotar el metal blanco en Bolivia con tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL). Todas dieron resultados positivos. Sin embargo, aún no existe una decisión sobre con cuáles de éstas se establecerá una relación de trabajo a futuro.

“Con base en estos resultados, YLB convocará a cada una de las seis empresas evaluadas, precautelando siempre la soberanía de nuestros recursos estratégicos, para que las empresas puedan aplicar su tecnología en nuestros salares”, afirmó el presidente de YLB.

“Los resultados obtenidos son que todas las tecnologías evaluadas son aplicables de acuerdo con los indicadores generados. Las empresas han reportado una tasa de recuperación mayor al 80% e incluso superiores al 90% en algunos casos”, explicó Ramos Mamani.

Foto.YLB

Contratos.

Aún no se tienen definiciones concretas sobre con cuántas y con cuáles de las seis empresas extranjeras YLB establecerá contratos ni en qué tiempo se dará esta situación. “El próximo paso es reunirnos con las empresas para plantearles nuestras condiciones soberanas respecto al litio”, dijo la autoridad.

Ramos Mamani continuó señalando que “las inversiones para las plantas se determinarán en función a cada una de las tecnologías, tomando en cuenta estudios de factibilidad técnica y económica, que englobarán el desarrollo sostenible y sustentable respetando al medioambiente, dentro de la visión estatal de industrialización de los recursos estratégicos de los salares de Uyuni, Coipasa y Pastos Grandes. Existe la firme decisión de avanzar en la cadena de valor del litio, dando valor a nuestros recursos naturales”.

YLB espera concluir 2022 con una producción de alrededor de 900 toneladas de carbonato de litio. El objetivo trazado es alcanzar 40.000 toneladas anuales hasta 2025. Se espera que la tecnología EDL haga posible dar el salto cualitativo y cuantitativo para el logro de esa meta. 

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Bedoya: El mercado asegurador boliviano tiene correlación directa con el PIB

El presidente de la FIDES y de la ABA señala que ‘FIDES generó valor agregado tangible a sus miembros y a la comunidad aseguradora regional’.

Por Pablo Deheza

/ 17 de junio de 2022 / 00:15

ENTREVISTA

El vicepresidente de Desarrollo Comercial de La Boliviana Ciacruz (LBC), y presidente de la FIDES y de la ABA, Rodrigo Bedoya, explica los logros de la Federación Interamericana de Empresas de Seguros (FIDES), la cual preside, además de varios aspectos en general sobre la industria de seguros relacionados con la pandemia, el clima de negocios del país, áreas en las que se están dando las principales inversiones y los desafíos.

—¿Qué es la FIDES y cuáles son sus principales funciones?

—FIDES es una federación que agrupa a todas las asociaciones de aseguradores de los 20 países de toda Latinoamérica que están afiliados a la misma e incluye la participación asociada de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA), de la Asociación de Aseguradoras de Vida de los Estados Unidos (ACLI) y de la Asociación de Aseguradoras de Ramos Generales de Estados Unidos (APCIA). La misión de FIDES es fomentar el desarrollo y la cooperación del seguro y del reaseguro en los 20 países miembros donde opera. Adicionalmente, es menester de FIDES defender los intereses generales de sus asociados en el orden profesional, económico o comercial y mantener la representatividad del sector ante los entes reguladores y diferentes organismos internacionales del ámbito financiero. Finalmente, FIDES es encargada de organizar la conferencia hemisférica bianual más grande de toda la región. La última conferencia de FIDES se llevó a cabo con mucho éxito en Bolivia en 2019 y la siguiente se realizará en Brasil en noviembre de 2023. De manera genérica, el presidente de FIDES coordina e implementa la agenda de trabajo con el secretario general que actualmente es Francisco Astelarra, destacado y experimentado ejecutivo del sector asegurador latinoamericano y con el Consejo de Presidencia, compuesto actualmente por representantes de Panamá, España, Perú, Costa Rica y Brasil.

—¿Cuáles vienen siendo los principales logros de la gestión 2021- 2024, que usted preside?

—En el año y medio transcurrido de mi presidencia de FIDES, hemos llevado adelante las gestiones cotidianas de la Federación y adicionalmente concebimos e implementamos dos proyectos de mucha importancia para el sector. El primer proyecto consistió en la suscripción de una alianza estratégica con el portal de seguros Latino Insurance, para uniformar y hacer disponible para nuestros miembros u otros interesados, información estadística e indicadores principales del comportamiento de todos los mercados de seguros de la región latinoamericana. Ahora, cuando alguien está interesado en revisar el desempeño de estos mercados, acude directamente a la página web de FIDES y con el acceso otorgado puede revisar dicha información periódicamente en un solo lugar. El segundo proyecto concebido y ejecutado en la presente gestión se trata de un ambicioso planteamiento de contar, en un solo lugar, con toda la información de los principales elementos técnicos y jurídicos que conforman cada una de las legislaciones de seguros en los 20 países que representamos. Para tal efecto, se efectuaron varias invitaciones a prestigiosos bufetes y consultoras regionales y finalmente el proyecto fue adjudicado a una entidad de consorcios jurídicos especializados en seguros denominado Insuralex. El trabajo encomendado a Insuralex fue concluido y subido a la página web de FIDES en noviembre de 2021. Como FIDES, nos encontramos muy contentos y satisfechos con la gran acogida que este trabajo ha tenido no solo a nivel regional, sino mundialmente, ya que recientemente realizamos un webinar para explicar en detalle el funcionamiento del módulo informativo que se encuentra en la página de FIDES y tuvimos más de 150 participantes de todos los países de la región latinoamericana, de Estados Unidos, Europa y Asia. El acceso a esta información es abierto y completamente gratuito para cualquier entidad o persona natural interesada en la misma. Con estos dos proyectos ya implementados, conseguimos un objetivo muy claro de mi gestión, que FIDES logre generar valor agregado tangible a sus miembros y a la comunidad aseguradora regional. Para la segunda mitad de 2022 y para la gestión 2023, nos encontramos trabajando ya en el siguiente proyecto importante que deseamos materializar y publicar antes del final de mi gestión y que se constituye en la elaboración de un estudio que refleje de manera puntual y elocuente, los beneficios que genera el sector asegurador para la economía de cada país y del mercado latinoamericano.

Foto. RODRIGO BEDOYA

—¿Cómo ha afectado la pandemia a la industria de los seguros a nivel global, regional y específicamente en Bolivia?

—El mayor impacto económico que tuvo la pandemia para la industria de los seguros a nivel global derivó de la absolutamente inesperada elevación en la tasa de mortalidad que afectó drásticamente a las carteras de seguros de vida, desgravamen hipotecario y salud de prácticamente todos los países del mundo. Algunos mercados fueron menos afectados, pero en otros se evidenció que la siniestralidad promedio o esperada para un año normal se multiplicó hasta en cinco veces, generando un enorme estrés económico tanto en compañías de seguros locales como en reaseguradores internacionales. De manera destacable y sobresaliente, este embate financiero no derivó en la quiebra de prácticamente ningún operador importante en la región latinoamericana, situación que en algún momento se anticipaba pudiera ocurrir. En el caso de Bolivia, la situación fue aún más dramática, ya que nuestro país sufrió el índice de mortalidad más elevado de toda la región latinoamericana por efecto del COVID. Esta información la conocemos por los reaseguradores que mantienen operaciones en la mayoría o todos los mercados latinos. En ese sentido, la capacidad del mercado de seguros boliviano de haber resistido dicho escenario y hacer frente a todas sus obligaciones con los asegurados, es simplemente extraordinaria y encomiable. Más allá del aspecto económico, la pandemia fue un catalizador para acelerar la tendencia que ya estaba viviendo la industria de seguros desde el año anterior; una transformación digital y de trabajo remoto que está cambiando la forma de relacionarse entre todos los actores del mercado, transformando a todo el ecosistema de seguros. Nuestro sector puede sentirse orgulloso de su resiliencia. Luego de enfrentar a uno de los mayores desafíos de su historia y a pesar de estar aún en proceso de recuperación, hemos logrado hacer frente a todas nuestras obligaciones, incorporar los grandes cambios acelerados por la pandemia, y continuar expandiendo nuestra actividad, poniendo en el centro a un cliente cada vez más digitalizado y exigente.

—¿Cuál es la situación global y particularmente en la región sudamericana de las aseguradoras, luego de la pandemia?

—A nivel global y regional las aseguradoras y reaseguradoras se encuentran en proceso de recuperación luego de dos años sumamente complicados para la industria. La aspiración de la mayoría de los mercados es recuperar los índices de crecimiento de la prepandemia y las utilidades que son absolutamente necesarias para refortalecer los estados financieros del sector que, como mencioné anteriormente, fueron duramente afectados durante la pandemia.

—¿Cómo está conformada la industria de los seguros en Bolivia?

—La industria de seguros se encuentra actualmente conformada por 19 compañías de seguros, 10 dedicadas a los seguros generales y nueve a los seguros personales.

—¿Cuál es la situación actual de las aseguradoras en Bolivia, diferenciando las concentradas en la cobertura corporativa de concentradas en las personas?

—El mercado de seguros boliviano es todavía pequeño en comparación a otros mercados regionales y ello no permite un enfoque puntual en ciertos segmentos específicos. Es por ello que la mayoría de las compañías del mercado tratan de abarcar tanto los mercados corporativos, como los masivos y los de personas. Existen, sin embargo, ciertas compañías que están enfocando sus productos más hacia el lado masivo y de personas, en la medida que los seguros corporativos están perdiendo relevancia por la baja inversión extranjera que hay en el país y por la política discriminadora vigente de obligar a las entidades públicas a asegurarse en las aseguradoras del Estado boliviano.

—¿Cuál es la relevancia de la industria de los seguros en Bolivia y cómo afecta su desempeño al clima de los negocios en el país?

 —El desempeño del mercado asegurador boliviano tiene una correlación directa de crecimiento o decrecimiento con el PIB del país, de manera que, si Bolivia crece, también crece el mercado de seguros y viceversa. El mercado de seguros de Bolivia tiene actualmente una penetración del 1,6% sobre el PIB del país y nuestra aspiración debiera ser alcanzar un 2,5% en el mediano plazo.

—¿Cuál es su valoración del desempeño económico del país y del sector en 2022 y en el futuro inmediato?

—Como la mayoría de los economistas señalan, nos preocupa los “nubarrones” que vemos en el horizonte y que podrían afectar de manera significativa el contexto económico del país. Las principales preocupaciones son las bajas reservas internacionales, la poca disponibilidad de gas para exportar, el déficit fiscal, la subvención de los combustibles y la prácticamente nula inversión extranjera en el país. Si a esto le sumamos los perjuicios y amenazas que representan el contrabando, el narcotráfico y la falta de diálogo constructivo entre el Gobierno y los empresarios privados, el panorama no es alentador. Sin embargo, la economía boliviana contempla otros elementos que no son fácilmente medibles por el elevado índice de informalidad que existe en el país y que pudieran ayudar a paliar los impactos negativos previstos, por lo menos en el corto plazo.

—¿En qué áreas se están dando las principales inversiones de la industria de los seguros en Bolivia en este año?

—El mercado continúa invirtiendo principalmente en tecnología, digitalización y crecimiento, y consolidación de los canales de venta masiva.

—¿Cuáles son los desafíos más importantes que tiene la industria de los seguros en Bolivia, tanto inmediatos como en esta década?

—El principal desafío del mercado de seguros boliviano es el de adaptar y adecuar el marco legal vigente en el país para acomodar las actuales tendencias de comercialización de seguros por canales digitales. En la actualidad esto no es posible del todo porque varias normas de larga data continúan vigentes, como ser por ejemplo la firma física del asegurado en las pólizas. Esta modernización de la legislación vigente permitirá dinamizar el mercado de seguros e incrementar su participación en el PIB del país. Más allá de ello, sería aconsejable actualizar los límites mínimos de capital y patrimonio para operar, ya que los mismos no se tocan desde hace varias décadas cuando el mercado de seguros tenía un tamaño del 20% del tamaño actual. Finalmente, el mercado de seguros local no debe quedar ajeno a la consideración y tratamiento a nivel normativo de temas con relevancia mundial sobre cómo incrementar la venta de seguros inclusivos, el cambio climático y la inclusión de género.

Rodrigo Bedoya

Vicepresidente de Desarrollo Comercial de La Boliviana Ciacruz (LBC).

  • Es egresado del colegio St. George’s College en Buenos Aires Argentina en 1989 y luego cursó la carrera de Ciencias Políticas en la universidad de Wake Forest, Carolina del Norte, Estados Unidos.
  • Posteriormente, ingresó a trabajar en La Boliviana Ciacruz en 1994, ocupando distintos cargos en las áreas de contabilidad, reclamos, suscripción, comercial, técnica y legal.
  • Obtuvo una maestría en Derecho Corporativo del programa Maestrías para el Desarrollo, de la Universidad Católica de La Paz en 2004 y en 2007 obtuvo una maestría en Gestión y Técnica de Seguros de la Universidad Pontificia de Salamanca.
  • Actualmente lleva 27 años de trabajo en el rubro de los seguros. Es presidente de la Asociación Boliviana de Aseguradores desde 2019 y presidente de la Federación Interamericana de Empresas de Seguros (FIDES). Localmente, se desempeña como vicepresidente de Desarrollo Comercial en La Boliviana Ciacruz Seguros (LBC).

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Bolivia apunta al mercado del litio

El precio del litio en 2022 es más de 400% superior al del año anterior. Si en 2025 Bolivia llega a producir 40.000 toneladas anuales, al precio que se tiene en 2022, las mismas equivaldrían a un valor de mercado de 2.480 millones de dólares.

/ 12 de junio de 2022 / 02:59

Bolivia es el país con la mayor cantidad de recursos de litio del mundo y comienza a integrarse a un mercado de enorme valor, con gran crecimiento y que será parte sustancial del cambio energético global. El precio del litio creció más de 400% desde 2021 y se espera que el mercado de baterías de litio alcance un valor de $us. 182.530 millones en 2030.

Bolivia encabeza la lista de países poseedores de mayores recursos de litio, con 21 millones de toneladas, seguida por Argentina con 19 millones, Chile con 9,8 millones y Australia con 7,3 millones, de acuerdo a los datos del US Geological Survey (USGS).

Sin embargo, la situación es diferente cuando se observan los datos de reservas y producción. En el primer caso, los países, según sus reservas de litio, están encabezados por los siguientes: Chile con 9,2 millones de toneladas, Australia con 5,7 millones y Argentina con 2,2 millones.

Según las definiciones del USGS, se entiende por recursos a la estimación que se hace de la cantidad de un mineral que existe en la naturaleza. Las reservas, por otra parte, se refieren específicamente a una parte de los recursos, cuya extracción es viable con las tecnologías existentes. Las reservas pueden ser consideradas como el inventario de trabajo de los suministros de las empresas mineras de un producto mineral económicamente extraíble.

En cuanto a la producción, en 2021 y siguiendo con los datos del USGS, la lista de los principales países es la siguiente: Australia con 55.000 toneladas producidas, Chile con 26.000, China con 14.000 y Argentina con 6.200.

El ministro de Hidrocarburos y Energía, Franklin Molina, señaló que Bolivia produjo, en 2021, 543 toneladas de carbonato de litio y que se espera cerrar 2022 con alrededor de 900. La planificación es llegar a alcanzar una producción anual de 40.000 toneladas hasta 2025. Se espera que el uso de la tecnología de Extracción Directa del Litio (EDL), permita lograr ese salto. Para ello actualmente están en carrera seis empresas internacionales, concluyendo una fase de explotación piloto, que permita ajustar rendimientos y formular un modelo de negocio.

El precio del litio en 2022 es más de 400% superior al del año anterior. Actualmente el carbonato de litio se cotiza en $us. 62.000 por tonelada en Estados Unidos. En china llegó a superar los $us. 72.000 por tonelada. En 2021 promedió $us. 17.000. En los cinco años previos (2016 – 2020), la media del precio fue $us. 10.740.

Dada la creciente demanda, no se espera que el precio vaya a bajar significativamente en los próximos años. Por el contrario, el pronóstico para la industria es que continúe incrementándose, lo que está en debate es la magnitud de ese incremento.

Ahora bien, en el caso de Bolivia, las 543 toneladas producidas, valuadas al precio promedio de ese año, adquieren un valor bruto estimado de $us. 9,2 millones de dólares. De igual manera, las 900 toneladas con que se espera concluir 2022, significan un total bruto de $us. 55,8 millones al precio actual. Por supuesto que este es un cálculo referencial, al que hay que descontar varios elementos para llegar recién al ingreso neto, tales como costos de producción, impuestos, logística, etcétera. Con todo, es útil para hacerse una idea de la magnitud del negocio que el país tiene por delante.

Si en 2025 Bolivia llega a producir 40.000 toneladas anuales, al precio que se tiene en 2022, las mismas equivaldrían a un valor de mercado de 2.480 millones de dólares. De ahí en adelante se espera que la dinámica de los precios, producción y consumo de litio se acelere.

Según un nuevo informe de Grand View Research, publicado por la empresa de noticias financieras Bloomberg, se espera que el tamaño del mercado de baterías de litio alcance un valor de Sus. 182.530 millones para 2030. Se estima una expansión de 18.1% anual de 2022 a 2030. La previsión es que el mercado experimente un crecimiento significativo en este periodo debido al aumento del consumo de baterías recargables en la electrónica de consumo y un aumento en la adopción de vehículos eléctricos. El crecimiento de las energías renovables, el surgimiento de estaciones de carga integradas, capacidad de generación de energía verde y la provisión de movilidad eléctrica son las tendencias que estimularán el crecimiento del mercado en los próximos años.

Se prevé que los vehículos eléctricos e híbridos sean los principales consumidores de baterías de iones de litio en los próximos años. Además de una creciente conciencia en la población global sobre las ventajas del uso de energías renovables, la Agencia Internacional de Energía tiene previsto que en 2035 cese la producción de vehículos de combustión interna para el transporte de pasajeros, en orden de cumplir la meta de logar un cero neto en emisiones de carbono en 2050. Esto implica que el parque automotor existente en el mundo será paulatinamente reemplazado por vehículos eléctricos.

El creciente número de dispositivos electrónicos portátiles condujo al aumento del consumo de baterías recargables. Teléfonos inteligentes, cámaras digitales, reproductores de MP3 y laptops requieren almacenamiento de energía. Actualmente la tecnología de las baterías tiende a acompañar a los dispositivos a lo largo de su tiempo de vida. Sin embargo, la demanda por este tipo de aparatos continúa creciendo, a partir de la incorporación de diversos segmentos poblaciones y etarios.

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Profundas incertidumbres ralentizan el cambio energético

Los formuladores de políticas deben tomar las decisiones para impulsar el cambio energético, deben generar condiciones para hacer que realizar las inversiones necesarias resulte lo más atractivo posible.

/ 12 de junio de 2022 / 02:53

La necesidad de pasar a una economía baja en carbono es urgente, pero la gran cantidad de incógnitas desconocidas está disuadiendo a los políticos e inversores de tomar medidas.

El cambio climático es uno de los problemas más apremiantes del planeta. Ya sea que su impacto sea en los lugares que habitamos, el aire que respiramos o la civilización misma, está claro que el cambio climático está teniendo un efecto desastroso en el mundo en el que vivimos. Se debe hacer algo para revertir sus efectos perjudiciales y hay una serie de industrias en particular donde el cambio podría mejorar drásticamente el medio ambiente.

El sector energético es uno de ellos, contribuyendo a gran parte de las emisiones de dióxido de carbono que están afectando al planeta. Es por eso que el sector energético global debe hacer la transición a la energía limpia, hacia una estructura de carbono cero, basada en dejar de lado las fuentes fósiles. En principio, este cambio suena relativamente simple, dado que tenemos los combustibles alternativos para hacer esta transición. Pero no sólo se necesita una inversión sustancial para hacerlo, también hay un conocimiento limitado sobre dónde o cómo hacer esa inversión. Para que sea eficaz, debe centrarse en los lugares en los que la infraestructura con un alto nivel de emisiones de carbono deba ser reemplazada por opciones de bajas emisiones de carbono. Dos sectores sin los cuales una transición energética es imposible son la energía y el transporte: la energía representó el 40% de las emisiones globales de carbono en 2018 y el transporte el 23%, pero ambos presentan enormes desafíos.

En estos sectores, ni los formuladores de políticas ni los actores del mercado tienen estimaciones o probabilidades con las que trabajar para abordar estos problemas. En estas circunstancias, a los tomadores de decisiones les resulta difícil realizar inversiones, ya que las herramientas tradicionales utilizadas para evaluar y manejar los riesgos no funcionan cuando hay incertidumbres tan profundas.

Según nuestra investigación, este parece ser el problema subyacente de la transición energética: una profunda incertidumbre de incógnitas desconocidas. La inversión se está retrasando en tecnologías vitales para la transición energética, como parques eólicos marinos o vehículos eléctricos, simplemente porque no tenemos datos, información o predicciones sobre cómo implementar el enfoque más efectivo. Esto está reduciendo drásticamente la velocidad de una transición.

La infraestructura energética es intensiva en capital. Sabemos que necesitamos una inversión sustancial en energía limpia y sabemos que la necesitamos rápido. ¿Cómo podemos asegurarnos de que los formuladores de políticas y los inversionistas tengan el conocimiento y la comprensión correctos de estas incógnitas desconocidas actuales, para poder hacer una transición efectiva a un sector de energía limpia?

Los inversionistas y los formuladores de políticas deberían trabajar juntos en esto si la señal de la política es tal que los inversionistas pueden confiar en ella. Y para ser claros, eso no es fácil. Una ley simple que se puede cambiar fácilmente no hará el trabajo. Los contratos financieros, como los contratos por diferencia que simulan un alto precio del carbono para los inversores, pueden ser más útiles.

Debe haber un compromiso creíble de los formuladores de políticas que indique, por ejemplo, que positivamente se implementará el camino hacia cero emisiones para el año 2050. Esto permitirá un plan mejor y con más visión de futuro para los inversores, que entonces tendrán más probabilidades de invertir en energía limpia. Los formuladores de políticas deben tomar las decisiones para impulsar esto, pero en última instancia se necesita inversión privada para tener éxito y los formuladores de políticas deben generar condiciones para hacer que realizar esa inversión sea lo más atractivo posible.

Los gobiernos deben enviar una señal creíble a largo plazo de que se producirá el cambio transformador. Puede haber preocupaciones acerca de que esto genere costos y riesgos para la competitividad, pero eso podría compensarse, al menos en parte, con un fuerte y amplio apoyo público a la investigación y la innovación.

La transición energética es de vital importancia si queremos alcanzar el carbono cero, no solo en la industria de la energía limpia, sino como una contribución para abordar el cambio climático como un problema más amplio. Es importante que podamos recopilar la mayor cantidad de información posible para reducir las incógnitas desconocidas y garantizar que la inversión en energía limpia resulte atractiva y confiable.

Ulf Moslener es profesor de finanzas de energía sostenible en la facultad de la Escuela de Finanzas y Administración de Frankfurt.

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