Energías & Negocios

Sunday 14 Aug 2022 | Actualizado a 14:54 PM

Llega la Cyber Week, del 4 al 7 de julio

El evento de e-commerce contará con promociones y descuentos en celulares, laptops, artículos del hogar, salud, belleza, seguros y muchos otros. Las vitrinas virtuales estarán dsponibles en el sitio web de la actividad.

/ 1 de julio de 2022 / 16:15

El Núcleo Empresarial de E-commerce, conformado por empresas nacionales, en alianza con la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), está llevando adelante la realización de la primera Cyber Week Bolivia, del 4 al 7 de julio. Participarán empresas de tecnología, electrodomésticos, turismo, banca, belleza, farmacia, alimentos, seguros y mucho más.

Quienes deseen efectuar sus compras podrán hacerlo a través del sitio www.cyberweek.bo. Al ingresar encontrarán las vitrinas virtuales de las empresas expositoras y, en ellas, los productos ofertados con sus diversas promociones exclusivas. El objetivo planteado es que los usuarios logren realizar sus adquisiciones con tres clics.

En cuanto a las formas de pago, se podrá utilizar tarjetas de débito, crédito, códigos QR y efectivo, para luego recibir los productos en la puerta de su casa u oficina.

El e-commerce se quintuplicó en Bolivia en el último año, según indican los organizadores, impulsado en gran medida por los cambios que aceleró la pandemia. Compras que previamente se realizaban de manera personal, hoy se gestionan desde el celular. Una evidencia incontrastable es el crecimiento de los servicios de delivery.

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El cambio energético global y la enorme oportunidad que tiene Bolivia

“Bolivia apunta a producir hasta el 40% del suministro mundial de carbonato de litio para 2030, lo que convertiría al país en ‘la capital mundial del litio’”

LITIO: Bolivia, en el cambio energético global

Por Pablo Deheza

/ 12 de agosto de 2022 / 01:24

INFORME

Todo lo que conocimos hasta hoy sobre el acceso a la energía, el transporte, nuestros propios hogares y la naturaleza del trabajo está comenzando a ser afectado por el hecho global del cambio de matriz energética. Las fuentes fósiles están camino a agotarse o a ser reemplazadas por otras de carácter renovable o sustentable. Esta transición está generando nuevas oportunidades, porque además necesariamente depende del desarrollo e implementación de nuevas tecnologías, lo que de manera simple y clara significa más inversiones.

De acuerdo con lo datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por su sigla en inglés), para alcanzar la meta de cero emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) para 2050, la inversión anual en energía limpia en todo el mundo deberá más que triplicarse para 2030, llegando a alrededor de $us 4 billones (sí, billones).

Esto creará millones de nuevos puestos de trabajo, impulsará significativamente el crecimiento económico mundial y se espera que logre el acceso universal a la electricidad y la cocina limpia en todo el mundo para fines de la presente década.

En términos macroeconómicos, el cambio energético tendrá dos efectos relevantes para los países. El primero, una ola de nueva inversión, que genera un impulso económico a lo largo de las diferentes cadenas productivas. El segundo es el impulso económico derivado del ahorro energético, que permitirá incrementar el gasto en otros productos y servicios. La transformación de la mezcla energética, que sustituye combustibles fósiles y derivados importados por energías renovables, generará un mayor valor añadido dentro de cada Estado.

La mayoría de las reducciones en las emisiones de CO2 hasta 2030 provienen de tecnologías que ya están en el mercado hoy, pero, en 2050, casi la mitad de las reducciones provendrán de tecnologías que actualmente se encuentran en fase de desarrollo o prototipo. Se deben realizar importantes esfuerzos de innovación en esta década para llevar estas nuevas tecnologías al mercado oportunamente.

La guerra en Ucrania está alterando significativamente la geopolítica energética. En lo inmediato, el recorte del flujo del gas ruso a Europa a través del Nord Stream está generando oportunidades para otros proveedores. Sin embargo, el efecto más profundo y de largo plazo es el incentivo para la inversión en energías renovables, tanto porque los altos precios del crudo hacen competitivas otras fuentes alternativas, como por el interés de los países europeos en no tener condicionada su soberanía al suministro de combustibles provenientes de otros países.

Así, la transición energética tiene tres componentes claves. El primero es, por supuesto, dejar de lado los combustibles fósiles. El segundo son las mejoras en la eficiencia energética, que implica el desarrollo de entornos y encadenamientos productivos con tecnologías de ahorro de energía y amigables con el medioambiente. El tercero es la conservación de la energía, es decir, el uso de baterías. Este último punto es particularmente relevante para Bolivia.

Litio.

El cambio de la matriz energética mundial significa dejar atrás el mundo de los combustibles que se queman para generar potencia, para ir a otro basado en la electricidad, que es generada a partir de fuentes eólicas, solares, marinas, geotérmicas, nucleares, biomasa y otras.

Ese futuro eléctrico requiere dispositivos de almacenamiento, de baterías. Ahí es donde interviene el litio y aparece la enorme oportunidad para Bolivia.

Uno de los aspectos medulares de este proceso gira en torno al transporte. De acuerdo con la IEA, uno de los pasos necesarios para alcanzar el cero de emisiones netas de CO2 en 2050 es abandonar la producción de vehículos de combustión interna en 2035. Sencillamente ya no se podrá adquirir automóviles nuevos de fábrica, propulsados por gasolina o diésel, a partir del 31 de diciembre de 2034.

La principal alternativa hasta ahora son los vehículos eléctricos. Tesla es actualmente la empresa líder en este sector y esto le ha permitido a Elon Musk encumbrarse como la persona más rica del mundo hoy en día, por un amplio margen respecto a sus seguidores.

Las ventas de automóviles eléctricos tomaron impulso en 2021 y se han mantenido fuertes hasta ahora en 2022, pero para garantizar el crecimiento futuro se requerirá de mayores esfuerzos. Según la IEA, es necesario diversificar la fabricación de baterías y asegurar el suministro de minerales críticos para reducir los riesgos de cuellos de botella y aumentos de precios.

Las baterías de litio son el componente clave para el transporte eléctrico. La ligereza de sus componentes, su elevada capacidad energética y resistencia a la descarga, junto con el muy escaso efecto memoria que tienen, implica que pueden sobrellevar un elevado número de ciclos de recarga. Esto ha permitido diseñar acumuladores ligeros con un alto rendimiento.

Las ventas de autos eléctricos (incluidos los híbridos enchufables y los totalmente eléctricos) se duplicaron en 2021, llegando a un nuevo récord de 6,6 millones de unidades vendidas. En la actualidad se venden más cada semana que en todo 2012, de acuerdo con la última edición del Global Electric Vehicle Outlook. A pesar de las tensiones a lo largo de las cadenas de suministro globales, en el primer trimestre de 2022 se vendieron 2 millones de autos eléctricos en todo el mundo. Esto es un 75% más que en el mismo período del año anterior. El número de coches eléctricos en las carreteras del mundo a finales de 2021 era de unos 16,5 millones, el triple que en 2018.

En China, las ventas de automóviles eléctricos casi se triplicaron en 2021 a 3,3 millones, lo que representa aproximadamente la mitad del total mundial. Las ventas también crecieron con fuerza en Europa (aumentando un 65% a 2,3 millones) y Estados Unidos (más del doble a 630.000). Los autos eléctricos chinos suelen ser más pequeños que en otros mercados. Junto con los costos de fabricación más bajos, esto ha reducido significativamente la diferencia de precios con los automóviles tradicionales. El precio medio de un automóvil eléctrico en China fue solo un 10% más alto que el de las ofertas convencionales, en comparación con el 45% en promedio en otros mercados importantes. Por el contrario, las ventas de autos eléctricos se están quedando atrás en la mayoría de las economías emergentes y en desarrollo, donde a menudo solo hay unos pocos modelos disponibles y a precios que son inaccesibles para los consumidores del mercado masivo.

Las baterías de litio ampliarán su rango de acción, con su aplicación en el transporte aéreo, marítimo y su uso industrial. Su presencia futura será prácticamente ubicua.

Mercados.

El valor del mercado global del carbonato de litio en 2022 está valuado en $us 7.490 millones. El pronóstico hacia 2030 es que esta cifra escale hasta los $us 18.990 millones, en tanto que el mercado global de compuestos de litio alcanzó en 2021 la cifra de $us 3.956 millones y se espera que llegue a $us 25.547 millones en 2030, de acuerdo con los datos de Grand View Research y que coinciden con las de las otras firmas especializadas en el rubro.

Según Benchmark, publicación especializada en inteligencia del litio, se pronostica que en 2030 la demanda de litio alcanzará los 2,4 millones de toneladas de LCE (equivalente de carbonato de litio, por su sigla en inglés). Esto es casi 1,8 millones de toneladas más que las 600.000 toneladas de litio que se producirán en 2022.

Los precios comenzaron a subir a principios de 2021 debido al sólido crecimiento de los vehículos eléctricos, a medida que la economía mundial se recuperaba de los efectos de la pandemia de COVID-19. A principios de enero de 2021 el precio del carbonato de litio se ubicaba en $us 6,75 por kilo. Esto se ha multiplicado por nueve hasta el presente. El hidróxido de litio se cotizaba en $us 9 y se ha multiplicado por más de siete veces hoy.

La hoja de ruta de la IEA, para alcanzar el cero neto en emisiones de CO2 en 2050, dice que el mundo necesitará 2.000 millones de vehículos eléctricos de batería, híbridos enchufables y eléctricos de celda de combustible en las carreteras para esa fecha.

No todo el litio del mundo puede destinarse a las baterías de coches eléctricos. El metal blanco también se usa en muchos otros artículos, como computadoras portátiles y teléfonos móviles, así como para fabricar aviones, trenes y bicicletas.

Foto. La Razon – Archivo

Bolivia, ¿‘capital mundial del litio’?

El presidente Luis Arce señaló que Bolivia apunta a producir hasta el 40% del suministro mundial de carbonato de litio para 2030, una meta enormemente ambiciosa que convertiría al país en “la capital mundial del litio”. Si aplicamos el cálculo del 40% en relación con el valor pronosticado del mercado de carbonato de litio para el año referido ($us 18.990 millones), estamos frente a la nada menor cifra de $us 7.596 millones. Ese es el monto aproximado al que apunta Bolivia con el negocio del litio al final de la década.

De acuerdo con lo informado por el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, Bolivia produjo en 2021 aproximadamente 543 toneladas métricas de carbonato litio, eso en función a que se reactivó la planta. Se espera que el presente año cierre con una producción de 900 toneladas métricas.

Se tiene previsto que a partir de fines de 2022 entre en operaciones la Planta Industrializadora de Litio, que tendrá una capacidad de producir 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio.

Adicionalmente se lleva adelante el proceso de selección para la Extracción Directa de Litio (EDL), donde hay seis empresas que han completado exitosamente la fase de prueba piloto. Las negociaciones están en marcha con las mismas. Bolivia encabeza la lista de países poseedores de mayores recursos de litio con 21 millones de toneladas, seguida por Argentina con 19 millones, Chile con 9,8 millones y Australia con 7,3 millones, de acuerdo con los datos del US Geological Survey (USGS).

Sin embargo, la situación es diferente cuando se observan los datos de reservas y producción. En el primer caso, los países, según sus reservas de litio, están encabezados por los siguientes: Chile con 9,2 millones de toneladas, Australia con 5,7 millones y Argentina con 2,2 millones.

Según las definiciones del USGS, se entiende por recursos a la estimación que se hace de la cantidad de un mineral que existe en la naturaleza. Las reservas, por otra parte, se refieren específicamente a una parte de los recursos, cuya extracción es viable con las tecnologías existentes. Las reservas pueden ser consideradas como el inventario de trabajo de los suministros de las empresas mineras de un producto mineral económicamente extraíble.

En cuanto a la producción, en 2021 y siguiendo con los datos del USGS, la lista de los principales países es la siguiente: Australia con 55.000 toneladas producidas, Chile con 26.000, China con 14.000 y Argentina con 6.200.

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YLB socializa la industrialización del litio en Potosí

El objetivo es informar y hacer conocer a los pobladores que habitan cerca de los salares del país sobre los proyectos que viene desarrollando la empresa estratégica YLB con la industrialización del litio y la implementación de la nueva Tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL).

/ 6 de agosto de 2022 / 22:59

Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) está llevando adelante la socialización del proyecto de industrialización del litio y los trabajos que viene ejecutando para el aprovechamiento del metal blanco en los municipios Uyuni, Porco, Tomave, y Llica en el departamento de Potosí.

“Estamos aquí para informar, socializar y responder las preguntas que todos ustedes tengan con relación al trabajo que está desarrollando YLB con los recursos evaporíticos del país, YLB está trabajando de manera ardua para generar empleos e ingresos para el Estado, estamos en la carrera del litio junto a otros países que tienen este recurso, y la responsabilidad que tenemos como bolivianos es aportar al cambio de la matriz energética, dando cumplimiento al mandato del presidente Luis Arce Catacora”, señaló el viceministro de Altas Tecnologías Energéticas, Álvaro Arnez.

La socialización comenzó el martes 2 de agosto en la ciudad de Uyuni y contó con la presencia del viceministro Arnez, la senadora por Potosí, Elena Aguilar, el diputado nacional, Dionicio Quispe, el presidente ejecutivo de YLB, Carlos Ramos Mamani y el alcalde del municipio de Uyuni, Eusebio López.

El objeto de realizar dicha socialización, es informar y hacer conocer a los pobladores que habitan cerca de los salares del país sobre los proyectos que viene desarrollando la empresa estratégica YLB con la industrialización del litio y la implementación de la nueva Tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL). Esta actividad se llevó a cabo en el Coliseo Max Fernández, donde asistieron autoridades municipales, originarias y población en general.

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¿Estamos al final de un superciclo del petróleo?

Los inventarios mundiales de petróleo continúan siendo extremadamente bajos. Además, la reducción de la oferta será un reto, ya que el embargo de la Unión Europea sobre el petróleo ruso entrará en vigor a finales de año.

/ 6 de agosto de 2022 / 22:54

En dos ocasiones durante el mes de julio, el WTI (West Texas Intermediate) se ha situado por debajo de los 100 dólares el barril por primera vez desde abril, a medida que crecen los temores de una profunda recesión, se fortalece el dólar y aumenta el número de casos de COVID en China, el segundo mayor consumidor de petróleo del mundo. En su informe de julio, la Administración de Información Energética de Estados Unidos subrayaba que 2022 será el primer año desde 1999 en que el crecimiento del consumo de petróleo en los 34 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) supere al de los países que no pertenecen a ella. En todo el mundo, los bancos centrales tendrán que subir los tipos de forma agresiva para luchar contra la inflación. Deben enfriar la demanda hasta que las presiones inflacionistas disminuyan. En consecuencia, los inversores en petróleo han recortado sus posiciones largas netas desde junio.

Sin embargo, los fundamentales siguen siendo sólidos: déficit de oferta de la OPEP+, inventarios reducidos, disminución de la capacidad sobrante, elevados márgenes de refino impulsados por la demanda estacional y la interrupción de las exportaciones rusas. Los futuros se mantienen muy a la baja (el precio de los futuros está por debajo del precio spot o al contado), lo que teóricamente es alcista para el precio al contado. El 18 de julio, el precio al contado del Brent se recuperó hasta en torno a los 106 dólares, mientras que los futuros del crudo Brent para diciembre se situaron ligeramente por debajo, en 96 dólares el barril. Los precios del crudo Brent físico se han disparado hasta alcanzar su máximo desde 2008, según Bloomberg.

La demanda mundial de petróleo sigue creciendo. Los analistas de la Agencia Internacional de la Energía y de la Administración de Información Energética de Estados Unidos esperan que la demanda mundial de petróleo aumente en al menos 2 millones de barriles diarios (b/d) en 2023, hasta 101,3 millones de b/d y 101,6 millones de b/d respectivamente, con lo que volvería a superar el nivel de 2019. La OPEP es más optimista y espera un aumento de la demanda mundial de petróleo de 2,7 millones de b/d. El crecimiento de la demanda estará liderado por una fuerte tendencia al alza en los países no pertenecientes a la OCDE, concretamente en Asia, donde el crecimiento está impulsado por un repunte de la demanda de queroseno.

Evidentemente, la desaceleración de la actividad económica podría provocar alguna revisión a la baja en el futuro. Sin embargo, históricamente, la demanda de petróleo solo se ha contraído en las peores recesiones mundiales. Según JP Morgan, con la excepción de la recesión impulsada por el COVID en 2020, la demanda anual de petróleo nunca se ha contraído en más de 3,0 millones de b/d en un año. Entre todos los años en los que la demanda de petróleo se redujo de un año a otro, el 60% de las veces la caída de la demanda se limitó a menos de 1 millón de b/d, y el 20% de las veces se redujo entre 1,5 y 2 millones de b/d.

Por el lado de la oferta, los analistas prevén una producción limitada de los países de la OPEP y una mayor oferta de los productores no pertenecientes a ella, impulsada por estados Unidos. Los países de la OPEP+ siguen ofreciendo aumentos de la oferta inferiores a las cuotas mensuales de producción, a pesar de que los precios del petróleo se han estabilizado en torno a los 105 dólares desde principios de año. Los 10 productores del grupo OPEP+ produjeron 24,8 millones de b/d, es decir, 1 millón de b/d por debajo del objetivo de la OPEP para junio. Es probable que la incapacidad de aumentar la producción continúe, dado el deterioro de las infraestructuras y los años de escasas inversiones. Solo Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos tienen suficiente capacidad de reserva para bombear más. Según la Agencia Internacional de la Energía, su reserva combinada podría descender a solo 2,2 millones de b/d en agosto con la eliminación total de los recortes récord de la OPEP+. Arabia Saudí produce actualmente alrededor de 11 millones de b/d, y ha declarado una capacidad máxima sostenible de 12 millones de b/d. Alcanzó los 11,5 millones de b/d una vez, en abril de 2020. Además, a pesar de sus conversaciones, Estados Unidos e Irán no han logrado restablecer el acuerdo nuclear iraní.

En Estados Unidos, la producción se mantiene en torno a 1 millón de b/d por debajo del máximo anterior a la pandemia. La presión de los inversores para mantener la disciplina de capital es la principal razón por la que los productores de petróleo que cotizan en Bolsa están conteniendo el crecimiento a pesar de los altos precios del crudo. Las cinco mayores petroleras del mundo tienen previsto invertir 81.700 millones de dólares este año, la mitad de lo que gastaron en 2013. La inflación, los problemas de la cadena de suministro, la escasez de mano de obra y la menor actividad de los operadores también han limitado el crecimiento de la producción. Después de 11,6 millones de b/d en el primer semestre de 2022, la Administración de Información de Energía estadounidense espera que la producción de crudo estadounidense aumente a una media de 12,2 millones de b/d en el semestre actual y a 12,8 millones de b/d en 2023, lo que superaría el anterior récord anual, establecido en 2019. El aumento de la producción de gas natural asociado de la cuenca del Pérmico, la mayor cuenca productora de petróleo de Estados Unidos, también supone un riesgo a la baja para su producción de crudo en los próximos meses.

Los inventarios mundiales de petróleo continúan siendo extremadamente bajos. Las reservas de la industria de los países de la OCDE se han recuperado ligeramente, gracias a las importantes cesiones de reservas por parte de los Gobiernos (que está previsto que finalicen en octubre), pero siguen estando casi 300 millones de barriles por debajo de su media de cinco años. Además, la reducción de la oferta será un reto, ya que el embargo de la Unión Europea sobre el petróleo ruso entrará en vigor a finales de año. Según la Agencia Internacional de la Energía, las exportaciones rusas de petróleo cayeron en junio en 250.000 b/d, hasta los 7,4 millones de b/d, el nivel más bajo desde agosto de 2021.

En general, es probable que la volatilidad de los precios del crudo continúe hasta que disminuya la presión inflacionista, pero la dinámica sigue siendo favorable a los precios del petróleo, es decir, las curvas de futuros siguen en backwardation.

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El oro brilla y es la estrella de la minería boliviana actual

Ramiro Félix Villavicencio Niño de Guzmán: ‘En 2021 la producción aurífera fue de $us 2.626 millones, equivalente al 42% del aporte minero’

/ 5 de agosto de 2022 / 01:33

ENTREVISTA

La minería en Bolivia fluye por las venas del país y es parte fundamental de nuestra historia. Mientras el país se viene diversificando económicamente y caminamos hacia la industrialización, el sector minero sigue siendo una parte importantísima de la producción y la identidad nacional. El ministro de Minería, Ramiro Félix Villavicencio Niño de Guzmán, explica el presente y el porvenir inmediato del clúster extractivo.

—Ministro, ¿cómo ha cambiado su ritmo de vida la responsabilidad que ahora ejerce?

 —Definitivamente mi ritmo de vida ha cambiado, he disminuido el tiempo con mi familia porque el trabajo implica radicar en La Paz y estar en constante movimiento. El ritmo de trabajo es intenso a la par del presidente Luis Arce, y estamos haciendo todos los esfuerzos para retribuir esa confianza en una gestión con buenos resultados para la minería y metalurgia de Bolivia.

—¿Con cuánto contribuía la actividad minera al PIB boliviano en 2005 y con cuánto lo hace ahora?

—En 2005 la contribución del sector minero al PIB nacional fue de 4,6%. Esto fue incrementándose hasta llegar a un pico de 7,6% en 2009. En 2020, decayó hasta un 4,2% y hoy estamos en recuperación. En 2021 la cifra fue 5,4%. En todos los años, con la excepción de 2020, la participación del sector minero en el PIB nacional se incrementó respecto a 2005.

—¿Cómo estaba distribuida la actividad minera entre los departamentos en 2005 y cómo lo está ahora?

—En 2005 y en 2021, Potosí participa con un 43% de la actividad minera del país. Esa permanece constante. Sin embargo, La Paz pasó de un 22% a un 37%, Oruro bajó de un 29% a un 8%, en tanto que se incorporó Beni con un 9%, luego de no tener niveles de producción relevantes. Santa Cruz bajó de un 6% en 2005 al 1% en 2021. En 2021 se continúa con la explotación de zinc, estaño, oro y plata como los principales minerales, pero empieza a aparecer producción de cobre y minerales no metálicos como la ulexita, hierro, carbonato de litio, etc. Los tres principales productos del país en 2021 son el oro, el zinc y la plata, con un valor producido de $us 2.626 millones, $us 1.493 millones y $us 1.050 millones en 2021, respectivamente. En ese mismo orden, en 2005 los valores fueron $us 128 millones, $us 220 millones y $us 99 millones. En 2021 el sector minero tuvo una producción total valorada en $us 6.291 millones. Esto es diez veces más que los $us 631 millones de 2005. Como se puede evidenciar, el sector minero boliviano goza de buena salud, evidentemente con bastantes oportunidades y desafíos por delante.

—¿Qué ha cambiado y qué se mantiene igual en las dos últimas décadas en cuanto a los modos de la producción minera y la organización en general del sector minero en Bolivia?

—En 2005, debido a la privatización de las operaciones mineras no existía producción de empresas estatales. En 2021, la producción de estas empresas estatales alcanza al 7% del valor, las cooperativas incrementaron su participación, de un 45% a un 51%, y las privadas disminuyeron de un 55% a un 42%. En 2021 la producción minera estatal tuvo un valor de $us 468 millones, la privada fue de $us 2.640 millones y la de las cooperativas se ubicó en los $us 3.183 millones.

—¿Cómo afectó la pandemia al sector minero boliviano? ¿Qué cambios está dejando en el presente y hacia el futuro?

—Los últimos tres años antes de la crisis sanitaria se tenía un valor de producción que superaba los $us 4.000 millones, este nivel bajó a cerca de $us 3.000 millones en 2020, lo que significa una disminución del 28% respecto al año anterior, como consecuencia de las medidas de restricción adoptadas por el Gobierno. La interrupción de los canales de comercialización en el contexto internacional también tuvo sus efectos negativos para la minería nacional, además de la paralización de proyectos de alto impacto como el Mutún, Colquiri y Huanuni.

—¿Cómo están afectando al sector minero las nuevas tecnologías de telecomunicación e información, la inteligencia artificial y otras tendencias?

—Como Gobierno apuntamos a la incorporación de tecnologías de alto impacto en todo el proceso de la cadena productiva minera. El uso de nuevas tecnologías nos permite mejorar la productividad y por consiguiente trabajar de manera más eficiente y amigable con el medio ambiente, generando a su vez mayores ingresos para nuestro país. El camino es largo, pero estamos encaminando a que todos los grandes proyectos que estamos realizando estén utilizando las últimas tecnologías. Como Estado también hemos dado el primer paso para la explotación minerales tecnológicos, con la creación del Viceministerio de Minerales Tecnológicos y Desarrollo Productivo Minero Metalúrgico. Como país tenemos un gran potencial y la idea es industrializar, no solo extraer y comercializar, sino producir los insumos para la fabricación de aparatos electrónicos, autos eléctricos, celulares y otros.

—¿Cuál es el potencial que tiene Bolivia en cuanto a los minerales tecnológicos?

—Bolivia es un país minero por excelencia y cuenta con una amplia gama de ambientes geológicos, los cuales dan como resultado una variedad de depósitos minerales. En el caso de los minerales tecnológicos en Bolivia, se han identificado depósitos de indio, galio, tantalio, níquel y tierras raras, tanto en el occidente como en el oriente. Algunos de ellos cuentan con una cuantificación de sus recursos, como es el caso de Mallku Khota. En otros casos aún falta realizar estudios para determinar el potencial de los mismos. Por ejemplo, en Rincón del Tigre o Manomó, en el departamento de Santa Cruz.

—¿Cuál es la estrategia para desarrollar la producción de minerales tecnológicos en Bolivia?

 —La estrategia delineada para el desarrollo y producción de minerales tecnológicos contempla la elaboración de un “Plan de Desarrollo de los Minerales Tecnológicos de Bolivia”, el cual incluye las directrices para el desarrollo de estos recursos, estudios de mercado y financiamiento. Debemos generar condiciones para el desarrollo de proyectos de prospección y exploración de los minerales tecnológicos. Debe considerarse, además, temas de investigación y desarrollo, implementación de laboratorios especializados, convenios con universidades nacionales e internacionales, para la capacitación de recursos humanos, geólogos, metalurgistas y especialistas en minería. Es decir, hay que generar los recursos humanos especializados en la exploración, explotación y producción de este tipo de materiales.

—¿Cómo funcionará y cuál es el aporte esperado de la refinería de zinc? ¿Qué capacidad tiene? ¿Cuándo entrará en operación y cuándo se espera que alcance su nivel óptimo de producción? ¿Cuáles serán los principales productos y subproductos de esta instalación?

—El objetivo de la construcción de la refinadora de zinc es avanzar hacia la industrialización, dando valor agregado a los recursos que explotamos. Se trata de recepcionar esos concentrados de zinc que hoy producimos y a través de la refinación recuperar todos los elementos que hoy estamos perdiendo. La industrialización es una de las políticas fundamentales del Gobierno encabezado por el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce. Este proyecto de la refinería de zinc está fundamentado en la alta capacidad que tiene Bolivia de producir concentrados de este metal. Con la refinería se podrá recuperar subproductos como el estaño, plata, plomo, cobre y metales estratégicos como el indio, galio, germanio. Su capacidad será de 150.000 toneladas anuales de tratamiento de concentrados de zinc, de los que se obtendrán 55.000 toneladas de zinc metálico. Se espera que entre en operaciones a finales de 2023 y llegue a su capacidad óptima instalada a mediados de 2024.

—¿Cuánto de inversión total demandará la refinería de zinc? ¿Cuánto se invertirá en 2022?

—La primera refinería de zinc del país se instalará en Oruro con una inversión de $us 350 millones y estará concluida en 2024. El proyecto ya se encuentra en etapa de gestión de financiamiento ante el Gobierno de la República Popular de China. Para 2022 esperamos realizar una inversión de $us 70 millones.

—¿Cuáles son las principales inversiones en el sector minero en 2022?

—Los principales proyectos son: la Planta Siderúrgica del Mutún, con una inversión total de Bs 3.801 millones; la construcción de la nueva Planta Concentradora de 2.000 TPD de la Empresa Minera Colquiri, con una inversión total de Bs 544 millones; en la Empresa Minera Huanuni, los proyectos de desarrollo, preparación y mecanización de labores mineras, con una inversión total de Bs 378 millones; y, también en Huanuni, el equipamiento y maquinaria (renovación), con una inversión total de Bs 117 millones. Además, la planta Lucianita de 3.000 TPD incrementará la producción de la Empresa Minera Huanuni.

—¿Cuál sería su recomendación para los jóvenes que se están formando en ingeniería metalúrgica y otras carreras que son propias del sector minero en Bolivia?

—La minería en Bolivia es uno de los pilares fundamentales de la economía. Nosotros apuntamos a tener una minería tecnológica y eso va a la par de la especialización de los profesionales que trabajan a lo largo de todo el proceso: ingenieros, geólogos, metalúrgicos, minas, control del proceso, ambientalistas y otros. Todos tienen que pasar por procesos de especialización para generar ciencia y tecnología.

—¿Cuáles son los principales desafíos del sector minero boliviano en el corto plazo?

—Como Estado hemos retomado el Modelo Económico Social Comunitario Productivo y enmarcados en el Plan de Desarrollo Económico Social, estamos trabajando en la industrialización de nuestras materias primas, es un aspecto fundamental de las políticas del Gobierno encabezado por Luis Arce. También está en etapa de tratamiento, en la Asamblea Legislativa Plurinacional, la Ley del Oro de Producción Nacional, que permitirá al Estado adquirir todo el metal dorado que se produce en Bolivia a través de una empresa comercializadora nacional, para que esto vaya a las reservas de nuestro Banco Central. Por otra parte, estamos consolidando, a través del Gobierno de la hermana República Popular de China, el tema del financiamiento de $us 350 millones para la construcción de la refinadora de zinc de Oruro y también trabajaremos para la construcción de otra refinería de zinc en Potosí. Hasta mediados del próximo año estará concluida la planta concentradora de 2.000 toneladas por día de Colquiri. Una vez esté en funcionamiento, incrementará la producción de estaño de 4.012 Toneladas Métricas Finas (TMF) a 6.177 TMF anuales. En el caso del zinc, incrementará de un volumen de 17.510 TMF anuales a 26.940 TMF. La planta de la Empresa Siderúrgica del Mutún estará concluida a finales de 2023. Por otra parte, se está trabajando en la prospección y exploración en la búsqueda de nuevos yacimientos, tanto de minerales tradicionales, como los denominados tecnológicos. En Potosí: Sector Todos Santos, Cerro Santo Tullu, Distrito Malmisa-San Fernando. En La Paz: Proyecto Caracoles, Madre de Dios, Proyecto Río Beni, yacimientos cupríferos en Corocoro. En Oruro: Negrillos-Paco Khollu, Japo Morococala, Villa Huanuni, Poopó. En Chuquisaca: Yesos Río Huapi, Prospección Geológica Minera Icla. En Santa Cruz: Rincón del Tigre Tierras Raras, Complejo Pegmatítico Los Patos, Cerro Rojo, Alcalina de Velasco, Complejo Pegmatítico La Bella. En Pando: el río Madre de Dios. Destacamos el proyecto de exploración geológica Mesa de Plata- Machu Socavón en Potosí, por parte de la Comibol, con una inversión de Bs 10,5 millones en 2022 y que proyecta duplicar la inversión en las próximas gestiones.

Ramiro Félix Villavicencio Niño de Guzmán

Ministro de Minería y Metalurguia.

  • Es ingeniero metalúrgico por la Facultad Nacional de Ingeniería. Realizó un posgrado de especialización sobre Economía Minera, en la Universidad Técnica de Oruro. Hizo un posgrado en Eficiencia Industrial y Gestión Ambiental Cámara de Industrias Oruro.
  • Obtuvo una beca de estudios en el Reino de Suecia. Tiene un diplomado en Eficiencia Industrial y Sistemas de Gestión Ambiental, otorgado por la Universidad Privada Boliviana.
  • Realizó un magíster en Administración de Empresas en la Universidad Católica de Bolivia y en la Universidad Técnica Oruro.
  • Actualmente es Ministro de Minería y Metalurgia.
  • Fue gerente general Empresa Metalúrgica Vinto (2009- 2019), donde realizó el Proyecto de Construcción y Montaje de una Planta de Fundición y Refinación de Concentrado de Zinc. Trabajó como ingeniero metalúrgico en la Minera San Cristóbal S.A.
  • (2006-2009). Fue jefe del Departamento de Ingeniería y Proyectos, en el Complejo Metalúrgico Vinto S.A. Oruro (2002–2006). Fue jefe de Área de Refinación y Subproductos Allied Deals Estaño Vinto S.A. (2000-2002).
  • Trabajó en la Empresa Metalúrgica Vinto Oruro como jefe de Departamento Fundición Baja Ley (1995-2000). Fue subjefe de Departamento Fundición Baja Ley en la Empresa Metalúrgica Vinto Oruro (1995). Trabajó en la Empresa Metalúrgica Vinto Oruro como ingeniero de turno (1989-1992).

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VENTAS DE POTASIO MARCAN RÉCORD

Las ventas de potasio bolivianas suben como resultado del incremento en la producción y los buenos precios internacionales.

/ 1 de agosto de 2022 / 01:32

El valor de las exportaciones de cloruro de potasio entre enero y mayo de este año superó las ventas externas registradas en todo 2021. Al quinto mes de 2022 llegó a los $us 12,4 millones y la gestión pasada alcanzó a los $us 9,6 millones.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), extraídos por La Razón, a mayo de este año, el país exportó 24.151,3 toneladas (t), mientras que en toda la gestión 2021 llegó a 32.525,2 t. El factor precio influyó en el valor exportado.

A mayo, las ventas externas del fertilizante tuvieron como destino a los mercados de Brasil, Chile y Perú, siendo el gigante de Sudamérica el mayor demandante del cloruro de potasio.

El mercado de Brasil demandó el 66,2% del total del volumen del cloruro de potasio, lo que representó el 72,3% de las ventas. Mientras, el de Chile, el 33,1% de la cantidad del fertilizante, un 26,7% del valor de exportaciones.

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