Energías & Negocios

Wednesday 17 Aug 2022 | Actualizado a 01:07 AM

El metaverso, aliado energético

El metaverso nos permitirá administrar el flujo de energía de nuestra casa y el ecosistema de dispositivos que faciliten interactuar con la red, con nuestros vecinos, optimizar el suministro y ayudarnos a disminuir la factura.

/ 1 de agosto de 2022 / 01:17

El futuro está a punto de ocurrir. El banco de inversión JP Morgan estima que el metaverso puede generar unos ingresos anuales de un billón de dólares. Cifras inmensas, dudas infinitas. ¿Qué leyes regirán los otros billones, de datos, que utilizará este ecosistema virtual?

Todo es tan nuevo que es el momento para que el ser humano levante las fronteras morales en su uso. Mientras llegan estas consideraciones, la tecnología avanza con el paso firme de un hombre alto. Es necesario sortear algunos obstáculos. “El metaverso no es una fuente de generación de energía, sino de ahorro”, defiende Michael Philippart, profesor de Transformación Digital de la escuela de negocios francesa EDHEC. La movilidad física es reemplazada por la virtual, con un realismo inimaginable hace escasos años. Desde luego, lo energético produce un eco en el espacio sostenible. Ahí el horizonte digital puede cambiar muchas cosas. Las consultas con expertos (médicos, abogados, contables, educadores) se efectuarán en un entorno de realidad virtual o mixta. Microsoft ya está invirtiendo en tecnologías que combinan las herramientas de productividad de Teams con las nuevas capacidades de la realidad digital. Este universo exige el uso de grandes centros de datos, que consumen enormes cantidades de energía. “El metaverso obliga a buscar su descarbonización”, avanza el tecnólogo Enrique Dans. Pero las grandes tecnológicas ya están resolviendo este problema empleando, sobre todo, energía solar. “Es la forma de alinear sus intereses económicos con la sostenibilidad”, observa Esteve Almirall, profesor del Departamento de Operaciones, Innovación y Data Sciences de Esade.

Formación de personal

Quizá sea cierto: la clave energética es el ahorro. La transacción de una criptomoneda como Ethereum consume un 60% más de energía que 100.000 tarjetas de crédito. Y el intercambio de un solo NFT (una especie de JPG certificado por tecnología blockchain) genera 48 kilos de dióxido de carbono, el equivalente a quemar 18 litros de diésel. Por eso, el metaverso no es una fuente de energía, sino de ahorro. “Esta tecnología se puede utilizar para formar trabajadores, por ejemplo, en el sector energético, como está haciendo Iberdrola con sus técnicos en el mantenimiento de turbinas eléctricas”, narra Diego Borro, investigador principal del CEIT (Centro Tecnológico) de la Universidad de Navarra. Y añade: “Los errores aquí carecen de consecuencias e incluso se simula la sensación de estar en espacios altos y cerrados”. Además, la eléctrica española —a través de su filial Avangrid Renewables— está empezando a adiestrar en Estados Unidos (tiene 60 instalaciones eólicas) a sus especialistas en renovables a través del metaverso.

Sin demora, el metaverso viaja como un tren sobre traviesas de madera. Aún tiene que ajustar el desplazamiento. Pero se apea en los hogares. “Nos permitirá entender de qué manera será el flujo de energía de nuestra casa, cuando además de los paneles solares fotovoltaicos tengamos un ecosistema de dispositivos que faciliten interactuar con la red, con nuestros vecinos, optimizar el suministro y ayudarnos a gestionar la factura”, desgrana Marta Sánchez, socia responsable de estrategia y consultoría para el sector energético de EY. Esta tecnología conlleva la promesa de una sustancial rebaja en las emisiones de carbono al sustituir los bienes físicos por virtuales. Y los gemelos digitales —réplica virtual de un producto— ayudarán (se calcula que el mercado crecerá hasta los 82.300 millones de euros en 2025) con su reflejo a optimizar el espacio físico. El comercio mundial de vaqueros absorbe 4,7 millones de metros cúbicos de agua y emite a la atmósfera 16 millones de toneladas de CO2. Si los consumidores utilizan avatares digitales, el ahorro en agua y gases sería enorme. Gucci y su lujo ya han entrado en el paisaje del metaverso. “Hoy en día, un viaje de compras para seleccionar un vestido en una boutique de marca en el centro de la ciudad puede reemplazarse por una experiencia de compra virtual, probarse diferentes prendas y enviarlas a casa”, resume Michael Philippart. El lujo pierde ese carácter de experiencia casi mística y gana el medio ambiente. La sofisticación es continua. La firma Emotivo está desarrollando auriculares que captan emociones: atención, aburrimiento, interés.

Y, sin embargo, se mueve: “Eppur si muove”, en palabras de Galileo. En vez del astrónomo italiano, tenemos al consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg, y todas las críticas que arrastra al igual que la estela de un cometa. La relación entre metaverso y movilidad resulta intensa y ya se ha acuñado el término metamovilidad. Porque lo que no tiene nombre jamás existe. “Prevé un futuro interactivo en el que diversos dispositivos robóticos operan con los humanos para ofrecer una amplia gama de servicios de movilidad”, augura Gregorio Serrano, senior advisor de movilidad sostenible, segura y conectada de EY. Debe ser que los androides sí sueñan con ovejas mecánicas. El concepto irá transformándose a lo largo de la década.

Previsiones a medio plazo

“La evolución a medio plazo incluirá la producción, prueba de maquetas de vehículos o de nuevas líneas de fabricación de automóviles que podrán testarse en el metaverso antes de llegar al mundo real”, argumenta el experto. La compañía Hyundai ya ha creado su plataforma virtual (ZEPETO) para comprobar sus vehículos virtualmente. El nuevo mundo de Zuckerberg cambiará el transporte. “Podrán probarse algoritmos, por ejemplo, de conducción autónoma”, analiza Diego Borro. Y estas sofisticadas matemáticas tendrán su espacio en la seguridad del transporte público, la economía colaborativa (car-­sharing, bicicletas compartidas, e-scooter) o la gestión del tráfico y sus incidencias. Seat está trabajando —adelanta un portavoz— en la idea de que Metahype (una plataforma colaborativa virtual) les ayude junto a las universidades a diseñar coches. Todo requiere ingentes cantidades de datos. Habrá que regularlos. “Porque el metaverso traerá muchas sorpresas, cambiará la forma en la que hacemos negocios y cómo nos relacionamos, derribará barreras sociales y construirá otras, que hoy ni existen, y modificará el mundo que conocemos”, anticipa Miguel Ángel González Doval, chief digital officer de Cepsa. “Tenemos la responsabilidad, como seres humanos, de que esta [tecnología] sea lo más humana, inclusiva, ética y sostenible posible. Debemos construir un mundo mejor para nuestros hijos”. Estamos obligados.

Comparte y opina:

Arce y ferández hablan de gas y litio

Los presidentes de Argentina y Bolivia sostuvieron una reunión por cerca de una hora, aprovechando su presencia en Bogotá para el acto de posesión del electo presidente Gustavo Petro.

/ 16 de agosto de 2022 / 02:10

La garantía de envío de volúmenes de gas y el “desarrollo conjunto del litio” fueron temas tratados entre los presidentes de Bolivia, Luis Arce, y de Argentina, Alberto Fernández, durante la reunión que sostuvieron en Colombia, como parte de la decisión de afianzar la integración bilateral y regional.
“Siempre es una alegría reencontrarnos con nuestro hermano presidente de Argentina, Alberto Fernández. Coincidimos en sumar esfuerzos para fortalecer la unidad de la Patria Grande y el progreso de nuestros pueblos”, destacó Arce tras el encuentro ni bien arribó a Bogotá.
Ambos sostuvieron una reunión la noche del sábado por cerca de una hora, aprovechando su presencia en Bogotá para el acto de posesión del electo presidente Gustavo Petro.
Fernández también destacó la garantía de provisión de gas boliviano.En julio se exportó a $us 20 el millón de BTU, precio récord para el gas boliviano a Argentina.

Comparte y opina:

Se necesita cambiar el rumbo energético mundial

La energía es la fuente de tres cuartos de las emisiones anuales de gases contaminantes. Eliminar estas emisiones antes del 2050 es clave para evitar que la temperatura suba más de 1,5°C. Se requiere una transformación de la producción y utilización de la energía.

/ 16 de agosto de 2022 / 02:03

Los representantes de alrededor de 200 naciones se reunirán en noviembre en Egipto, convocadas por Naciones Unidas, para decidir las acciones para reducir las emisiones contaminantes que están afectando la vida en la Tierra. Desde inicios de la Revolución Industrial las actividades humanas han incrementado la concentración de dióxido de carbono (CO2) un 50%. Según la NASA este aumento es un poco mayor al registrado desde hace 20.000 años y hasta los inicios de la Revolución Industrial. Las emisiones contaminantes de origen energético crecieron 6,4% el año pasado, debido a la recuperación global de la actividad económica., marcando así un récord. Las energías fósiles contaminantes aun representan el 80% de la producción energética, a pesar de la expansión de las energías renovables y limpias.
Las emisiones de CO2 (principal gas contaminante) causada por los fósiles fueron el año pasado 18 veces mayores a las de 1900. 2021 fue el año con mayores emisiones históricas. Antes de la revolución industrial el CO2 acumulado alrededor de la Tierra llegaba a 280 partes por millón (ppm), ahora llega a 420 ppm.
La Organización Meteorológica Mundial informa que los eventos climáticos son “ejemplo patente de que las actividades humanas están provocando cambios a escala planetaria en la tierra, en el océano y en la atmósfera, estos cambios entrañan repercusiones nocivas y duraderas” Los últimos 7 años han sido los más cálidos de los que se tiene constancia. En 2021 la temperatura mundial supero en 1,11°C los niveles pre-industriales.
El mundo debe actuar ya esta década para evitar los peores efectos de la crisis climática y mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1,5°C”.
Las concentraciones de gases están empujando al planeta a un territorio desconocido, ya que en la última década se han incrementado la frecuencia y la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos. El CO2 es un gas de larga vida (alrededor de 1.000 años) y, por tanto, el nivel de temperatura persistirá durante décadas, aunque las emisiones se reduzcan tardíamente.
Son muchos los años de desarrollo económico basado en energías fósiles, aumentando la temperatura, las sequías, las tormentas y inundaciones Según el Observatorio de los Estados Unidos, instalado en Mauna Loa (Hawái), quedan apenas 13 años para cruzar la crítica barrera de 450 ppm. Las actuales emisiones acumuladas ya son 17% mayores a las existentes cuando se reunió la COP-1 (1995).
La energía es la fuente de tres cuartos de las emisiones anuales de gases contaminantes. Eliminar estas emisiones antes del 2050 es clave para evitar que la temperatura suba más de 1,5°C. Se requiere una transformación de la producción y utilización de la energía. En el 2030 la economía mundial será 40% mayor, pero el consumo de carbón, petróleo y gas deberá ser menor. Anular las emisiones hacia el 2050 exige inversiones en hidrogeno, captura y almacenaje de CO2 y más inversiones en energías limpias y en tecnologías para reducir el consumo energético por unidad de PIB. La Agencia Internacional de Energía afirmo que no habrá necesidad de nuevas inversiones para aumentar la producción de combustibles fósiles contaminantes (carbón, petróleo y gas). Evitar cruzar el límite de 1.5°C de aumento de la temperatura global aún es posible según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), pero es necesario una mejora de las propuestas de la mayoría de los países, requeridas por el Acuerdo de Paris (2015). Para afrontar esta tarea es crucial el liderazgo de los países del G20, donde están los más contaminadores como China, Estados Unidos, India, la Unión Europea, Rusia y Japón, ya que estos países representan el 80% de las emisiones de gases contaminantes.
Las demoras en actuar aumentaran los costos económicos, ambientales y sociales. Debemos avanzar hacia energía sin emisiones., para que en 2050 las emisiones energéticas sean un 95% inferior a las actuales. Esto requiere un consenso global, liderado por las naciones más contaminantes, para abatir las emisiones, es hora de acelerar la transición hacia energías limpias.
El informe del IPCC sobre las de emisiones de gases señala que, para limitar el calentamiento, será necesario que las emisiones alcancen su nivel máximo en 2025 y que se reduzcan un cuarto antes de 2030. Si no modificamos nuestro patrón de consumo energético, el clima continuará deteriorándose, pero la buena noticia es que es tecnológicamente posible un nuevo modelo de generación y utilización de la energía que acompañe al crecimiento económico sin perjudicar nuestro medio ambiente. Pero es necesario comenzar ya.
El G-7 reafirmó la urgencia en reducir las emisiones de CO2, de manera que hacia el 2030 sean 43% inferiores a los niveles correspondientes al año 2019. En la reciente reunión del G-7 Antonio Guterres, secretario general de la ONU, expresó que “Nuestro mundo se dirige al caos climático. Los combustibles fósiles no son la solución, ni lo serán”. La energía renovable es una respuesta a la crisis climática pero no es la única, también se debe revertir la deforestación y la degradación de la tierra. Lo mismo se puede decir de los esfuerzos por promover el hidrogeno y la eficiencia energética.
El tema a ser encarado este año en Egipto, es definir las acciones para no cruzar la barrera de un aumento de la temperatura mayor a 1,5°C. John Kerry, representante de los Estados Unidos en la anterior reunión había expresado que “esta es ya la última oportunidad de acordar un firme abatimiento de las emisiones globalmente contaminantes”, por eso es urgente una transición rápida a las energías limpias.
La reunión en Egipto decidirá nuestro futuro, lamentablemente el conflicto con Rusia no ayuda a acordar un esfuerzo que comprometa a todas las naciones que habitamos nuestra Casa Común.

Comparte y opina:

El cambio energético global y la enorme oportunidad que tiene Bolivia

“Bolivia apunta a producir hasta el 40% del suministro mundial de carbonato de litio para 2030, lo que convertiría al país en ‘la capital mundial del litio’”

LITIO: Bolivia, en el cambio energético global

Por Pablo Deheza

/ 12 de agosto de 2022 / 01:24

INFORME

Todo lo que conocimos hasta hoy sobre el acceso a la energía, el transporte, nuestros propios hogares y la naturaleza del trabajo está comenzando a ser afectado por el hecho global del cambio de matriz energética. Las fuentes fósiles están camino a agotarse o a ser reemplazadas por otras de carácter renovable o sustentable. Esta transición está generando nuevas oportunidades, porque además necesariamente depende del desarrollo e implementación de nuevas tecnologías, lo que de manera simple y clara significa más inversiones.

De acuerdo con lo datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por su sigla en inglés), para alcanzar la meta de cero emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) para 2050, la inversión anual en energía limpia en todo el mundo deberá más que triplicarse para 2030, llegando a alrededor de $us 4 billones (sí, billones).

Esto creará millones de nuevos puestos de trabajo, impulsará significativamente el crecimiento económico mundial y se espera que logre el acceso universal a la electricidad y la cocina limpia en todo el mundo para fines de la presente década.

En términos macroeconómicos, el cambio energético tendrá dos efectos relevantes para los países. El primero, una ola de nueva inversión, que genera un impulso económico a lo largo de las diferentes cadenas productivas. El segundo es el impulso económico derivado del ahorro energético, que permitirá incrementar el gasto en otros productos y servicios. La transformación de la mezcla energética, que sustituye combustibles fósiles y derivados importados por energías renovables, generará un mayor valor añadido dentro de cada Estado.

La mayoría de las reducciones en las emisiones de CO2 hasta 2030 provienen de tecnologías que ya están en el mercado hoy, pero, en 2050, casi la mitad de las reducciones provendrán de tecnologías que actualmente se encuentran en fase de desarrollo o prototipo. Se deben realizar importantes esfuerzos de innovación en esta década para llevar estas nuevas tecnologías al mercado oportunamente.

La guerra en Ucrania está alterando significativamente la geopolítica energética. En lo inmediato, el recorte del flujo del gas ruso a Europa a través del Nord Stream está generando oportunidades para otros proveedores. Sin embargo, el efecto más profundo y de largo plazo es el incentivo para la inversión en energías renovables, tanto porque los altos precios del crudo hacen competitivas otras fuentes alternativas, como por el interés de los países europeos en no tener condicionada su soberanía al suministro de combustibles provenientes de otros países.

Así, la transición energética tiene tres componentes claves. El primero es, por supuesto, dejar de lado los combustibles fósiles. El segundo son las mejoras en la eficiencia energética, que implica el desarrollo de entornos y encadenamientos productivos con tecnologías de ahorro de energía y amigables con el medioambiente. El tercero es la conservación de la energía, es decir, el uso de baterías. Este último punto es particularmente relevante para Bolivia.

Litio.

El cambio de la matriz energética mundial significa dejar atrás el mundo de los combustibles que se queman para generar potencia, para ir a otro basado en la electricidad, que es generada a partir de fuentes eólicas, solares, marinas, geotérmicas, nucleares, biomasa y otras.

Ese futuro eléctrico requiere dispositivos de almacenamiento, de baterías. Ahí es donde interviene el litio y aparece la enorme oportunidad para Bolivia.

Uno de los aspectos medulares de este proceso gira en torno al transporte. De acuerdo con la IEA, uno de los pasos necesarios para alcanzar el cero de emisiones netas de CO2 en 2050 es abandonar la producción de vehículos de combustión interna en 2035. Sencillamente ya no se podrá adquirir automóviles nuevos de fábrica, propulsados por gasolina o diésel, a partir del 31 de diciembre de 2034.

La principal alternativa hasta ahora son los vehículos eléctricos. Tesla es actualmente la empresa líder en este sector y esto le ha permitido a Elon Musk encumbrarse como la persona más rica del mundo hoy en día, por un amplio margen respecto a sus seguidores.

Las ventas de automóviles eléctricos tomaron impulso en 2021 y se han mantenido fuertes hasta ahora en 2022, pero para garantizar el crecimiento futuro se requerirá de mayores esfuerzos. Según la IEA, es necesario diversificar la fabricación de baterías y asegurar el suministro de minerales críticos para reducir los riesgos de cuellos de botella y aumentos de precios.

Las baterías de litio son el componente clave para el transporte eléctrico. La ligereza de sus componentes, su elevada capacidad energética y resistencia a la descarga, junto con el muy escaso efecto memoria que tienen, implica que pueden sobrellevar un elevado número de ciclos de recarga. Esto ha permitido diseñar acumuladores ligeros con un alto rendimiento.

Las ventas de autos eléctricos (incluidos los híbridos enchufables y los totalmente eléctricos) se duplicaron en 2021, llegando a un nuevo récord de 6,6 millones de unidades vendidas. En la actualidad se venden más cada semana que en todo 2012, de acuerdo con la última edición del Global Electric Vehicle Outlook. A pesar de las tensiones a lo largo de las cadenas de suministro globales, en el primer trimestre de 2022 se vendieron 2 millones de autos eléctricos en todo el mundo. Esto es un 75% más que en el mismo período del año anterior. El número de coches eléctricos en las carreteras del mundo a finales de 2021 era de unos 16,5 millones, el triple que en 2018.

En China, las ventas de automóviles eléctricos casi se triplicaron en 2021 a 3,3 millones, lo que representa aproximadamente la mitad del total mundial. Las ventas también crecieron con fuerza en Europa (aumentando un 65% a 2,3 millones) y Estados Unidos (más del doble a 630.000). Los autos eléctricos chinos suelen ser más pequeños que en otros mercados. Junto con los costos de fabricación más bajos, esto ha reducido significativamente la diferencia de precios con los automóviles tradicionales. El precio medio de un automóvil eléctrico en China fue solo un 10% más alto que el de las ofertas convencionales, en comparación con el 45% en promedio en otros mercados importantes. Por el contrario, las ventas de autos eléctricos se están quedando atrás en la mayoría de las economías emergentes y en desarrollo, donde a menudo solo hay unos pocos modelos disponibles y a precios que son inaccesibles para los consumidores del mercado masivo.

Las baterías de litio ampliarán su rango de acción, con su aplicación en el transporte aéreo, marítimo y su uso industrial. Su presencia futura será prácticamente ubicua.

Mercados.

El valor del mercado global del carbonato de litio en 2022 está valuado en $us 7.490 millones. El pronóstico hacia 2030 es que esta cifra escale hasta los $us 18.990 millones, en tanto que el mercado global de compuestos de litio alcanzó en 2021 la cifra de $us 3.956 millones y se espera que llegue a $us 25.547 millones en 2030, de acuerdo con los datos de Grand View Research y que coinciden con las de las otras firmas especializadas en el rubro.

Según Benchmark, publicación especializada en inteligencia del litio, se pronostica que en 2030 la demanda de litio alcanzará los 2,4 millones de toneladas de LCE (equivalente de carbonato de litio, por su sigla en inglés). Esto es casi 1,8 millones de toneladas más que las 600.000 toneladas de litio que se producirán en 2022.

Los precios comenzaron a subir a principios de 2021 debido al sólido crecimiento de los vehículos eléctricos, a medida que la economía mundial se recuperaba de los efectos de la pandemia de COVID-19. A principios de enero de 2021 el precio del carbonato de litio se ubicaba en $us 6,75 por kilo. Esto se ha multiplicado por nueve hasta el presente. El hidróxido de litio se cotizaba en $us 9 y se ha multiplicado por más de siete veces hoy.

La hoja de ruta de la IEA, para alcanzar el cero neto en emisiones de CO2 en 2050, dice que el mundo necesitará 2.000 millones de vehículos eléctricos de batería, híbridos enchufables y eléctricos de celda de combustible en las carreteras para esa fecha.

No todo el litio del mundo puede destinarse a las baterías de coches eléctricos. El metal blanco también se usa en muchos otros artículos, como computadoras portátiles y teléfonos móviles, así como para fabricar aviones, trenes y bicicletas.

Foto. La Razon – Archivo

Bolivia, ¿‘capital mundial del litio’?

El presidente Luis Arce señaló que Bolivia apunta a producir hasta el 40% del suministro mundial de carbonato de litio para 2030, una meta enormemente ambiciosa que convertiría al país en “la capital mundial del litio”. Si aplicamos el cálculo del 40% en relación con el valor pronosticado del mercado de carbonato de litio para el año referido ($us 18.990 millones), estamos frente a la nada menor cifra de $us 7.596 millones. Ese es el monto aproximado al que apunta Bolivia con el negocio del litio al final de la década.

De acuerdo con lo informado por el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, Bolivia produjo en 2021 aproximadamente 543 toneladas métricas de carbonato litio, eso en función a que se reactivó la planta. Se espera que el presente año cierre con una producción de 900 toneladas métricas.

Se tiene previsto que a partir de fines de 2022 entre en operaciones la Planta Industrializadora de Litio, que tendrá una capacidad de producir 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio.

Adicionalmente se lleva adelante el proceso de selección para la Extracción Directa de Litio (EDL), donde hay seis empresas que han completado exitosamente la fase de prueba piloto. Las negociaciones están en marcha con las mismas. Bolivia encabeza la lista de países poseedores de mayores recursos de litio con 21 millones de toneladas, seguida por Argentina con 19 millones, Chile con 9,8 millones y Australia con 7,3 millones, de acuerdo con los datos del US Geological Survey (USGS).

Sin embargo, la situación es diferente cuando se observan los datos de reservas y producción. En el primer caso, los países, según sus reservas de litio, están encabezados por los siguientes: Chile con 9,2 millones de toneladas, Australia con 5,7 millones y Argentina con 2,2 millones.

Según las definiciones del USGS, se entiende por recursos a la estimación que se hace de la cantidad de un mineral que existe en la naturaleza. Las reservas, por otra parte, se refieren específicamente a una parte de los recursos, cuya extracción es viable con las tecnologías existentes. Las reservas pueden ser consideradas como el inventario de trabajo de los suministros de las empresas mineras de un producto mineral económicamente extraíble.

En cuanto a la producción, en 2021 y siguiendo con los datos del USGS, la lista de los principales países es la siguiente: Australia con 55.000 toneladas producidas, Chile con 26.000, China con 14.000 y Argentina con 6.200.

Comparte y opina:

YLB socializa la industrialización del litio en Potosí

El objetivo es informar y hacer conocer a los pobladores que habitan cerca de los salares del país sobre los proyectos que viene desarrollando la empresa estratégica YLB con la industrialización del litio y la implementación de la nueva Tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL).

/ 6 de agosto de 2022 / 22:59

Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) está llevando adelante la socialización del proyecto de industrialización del litio y los trabajos que viene ejecutando para el aprovechamiento del metal blanco en los municipios Uyuni, Porco, Tomave, y Llica en el departamento de Potosí.

“Estamos aquí para informar, socializar y responder las preguntas que todos ustedes tengan con relación al trabajo que está desarrollando YLB con los recursos evaporíticos del país, YLB está trabajando de manera ardua para generar empleos e ingresos para el Estado, estamos en la carrera del litio junto a otros países que tienen este recurso, y la responsabilidad que tenemos como bolivianos es aportar al cambio de la matriz energética, dando cumplimiento al mandato del presidente Luis Arce Catacora”, señaló el viceministro de Altas Tecnologías Energéticas, Álvaro Arnez.

La socialización comenzó el martes 2 de agosto en la ciudad de Uyuni y contó con la presencia del viceministro Arnez, la senadora por Potosí, Elena Aguilar, el diputado nacional, Dionicio Quispe, el presidente ejecutivo de YLB, Carlos Ramos Mamani y el alcalde del municipio de Uyuni, Eusebio López.

El objeto de realizar dicha socialización, es informar y hacer conocer a los pobladores que habitan cerca de los salares del país sobre los proyectos que viene desarrollando la empresa estratégica YLB con la industrialización del litio y la implementación de la nueva Tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL). Esta actividad se llevó a cabo en el Coliseo Max Fernández, donde asistieron autoridades municipales, originarias y población en general.

Comparte y opina:

¿Estamos al final de un superciclo del petróleo?

Los inventarios mundiales de petróleo continúan siendo extremadamente bajos. Además, la reducción de la oferta será un reto, ya que el embargo de la Unión Europea sobre el petróleo ruso entrará en vigor a finales de año.

/ 6 de agosto de 2022 / 22:54

En dos ocasiones durante el mes de julio, el WTI (West Texas Intermediate) se ha situado por debajo de los 100 dólares el barril por primera vez desde abril, a medida que crecen los temores de una profunda recesión, se fortalece el dólar y aumenta el número de casos de COVID en China, el segundo mayor consumidor de petróleo del mundo. En su informe de julio, la Administración de Información Energética de Estados Unidos subrayaba que 2022 será el primer año desde 1999 en que el crecimiento del consumo de petróleo en los 34 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) supere al de los países que no pertenecen a ella. En todo el mundo, los bancos centrales tendrán que subir los tipos de forma agresiva para luchar contra la inflación. Deben enfriar la demanda hasta que las presiones inflacionistas disminuyan. En consecuencia, los inversores en petróleo han recortado sus posiciones largas netas desde junio.

Sin embargo, los fundamentales siguen siendo sólidos: déficit de oferta de la OPEP+, inventarios reducidos, disminución de la capacidad sobrante, elevados márgenes de refino impulsados por la demanda estacional y la interrupción de las exportaciones rusas. Los futuros se mantienen muy a la baja (el precio de los futuros está por debajo del precio spot o al contado), lo que teóricamente es alcista para el precio al contado. El 18 de julio, el precio al contado del Brent se recuperó hasta en torno a los 106 dólares, mientras que los futuros del crudo Brent para diciembre se situaron ligeramente por debajo, en 96 dólares el barril. Los precios del crudo Brent físico se han disparado hasta alcanzar su máximo desde 2008, según Bloomberg.

La demanda mundial de petróleo sigue creciendo. Los analistas de la Agencia Internacional de la Energía y de la Administración de Información Energética de Estados Unidos esperan que la demanda mundial de petróleo aumente en al menos 2 millones de barriles diarios (b/d) en 2023, hasta 101,3 millones de b/d y 101,6 millones de b/d respectivamente, con lo que volvería a superar el nivel de 2019. La OPEP es más optimista y espera un aumento de la demanda mundial de petróleo de 2,7 millones de b/d. El crecimiento de la demanda estará liderado por una fuerte tendencia al alza en los países no pertenecientes a la OCDE, concretamente en Asia, donde el crecimiento está impulsado por un repunte de la demanda de queroseno.

Evidentemente, la desaceleración de la actividad económica podría provocar alguna revisión a la baja en el futuro. Sin embargo, históricamente, la demanda de petróleo solo se ha contraído en las peores recesiones mundiales. Según JP Morgan, con la excepción de la recesión impulsada por el COVID en 2020, la demanda anual de petróleo nunca se ha contraído en más de 3,0 millones de b/d en un año. Entre todos los años en los que la demanda de petróleo se redujo de un año a otro, el 60% de las veces la caída de la demanda se limitó a menos de 1 millón de b/d, y el 20% de las veces se redujo entre 1,5 y 2 millones de b/d.

Por el lado de la oferta, los analistas prevén una producción limitada de los países de la OPEP y una mayor oferta de los productores no pertenecientes a ella, impulsada por estados Unidos. Los países de la OPEP+ siguen ofreciendo aumentos de la oferta inferiores a las cuotas mensuales de producción, a pesar de que los precios del petróleo se han estabilizado en torno a los 105 dólares desde principios de año. Los 10 productores del grupo OPEP+ produjeron 24,8 millones de b/d, es decir, 1 millón de b/d por debajo del objetivo de la OPEP para junio. Es probable que la incapacidad de aumentar la producción continúe, dado el deterioro de las infraestructuras y los años de escasas inversiones. Solo Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos tienen suficiente capacidad de reserva para bombear más. Según la Agencia Internacional de la Energía, su reserva combinada podría descender a solo 2,2 millones de b/d en agosto con la eliminación total de los recortes récord de la OPEP+. Arabia Saudí produce actualmente alrededor de 11 millones de b/d, y ha declarado una capacidad máxima sostenible de 12 millones de b/d. Alcanzó los 11,5 millones de b/d una vez, en abril de 2020. Además, a pesar de sus conversaciones, Estados Unidos e Irán no han logrado restablecer el acuerdo nuclear iraní.

En Estados Unidos, la producción se mantiene en torno a 1 millón de b/d por debajo del máximo anterior a la pandemia. La presión de los inversores para mantener la disciplina de capital es la principal razón por la que los productores de petróleo que cotizan en Bolsa están conteniendo el crecimiento a pesar de los altos precios del crudo. Las cinco mayores petroleras del mundo tienen previsto invertir 81.700 millones de dólares este año, la mitad de lo que gastaron en 2013. La inflación, los problemas de la cadena de suministro, la escasez de mano de obra y la menor actividad de los operadores también han limitado el crecimiento de la producción. Después de 11,6 millones de b/d en el primer semestre de 2022, la Administración de Información de Energía estadounidense espera que la producción de crudo estadounidense aumente a una media de 12,2 millones de b/d en el semestre actual y a 12,8 millones de b/d en 2023, lo que superaría el anterior récord anual, establecido en 2019. El aumento de la producción de gas natural asociado de la cuenca del Pérmico, la mayor cuenca productora de petróleo de Estados Unidos, también supone un riesgo a la baja para su producción de crudo en los próximos meses.

Los inventarios mundiales de petróleo continúan siendo extremadamente bajos. Las reservas de la industria de los países de la OCDE se han recuperado ligeramente, gracias a las importantes cesiones de reservas por parte de los Gobiernos (que está previsto que finalicen en octubre), pero siguen estando casi 300 millones de barriles por debajo de su media de cinco años. Además, la reducción de la oferta será un reto, ya que el embargo de la Unión Europea sobre el petróleo ruso entrará en vigor a finales de año. Según la Agencia Internacional de la Energía, las exportaciones rusas de petróleo cayeron en junio en 250.000 b/d, hasta los 7,4 millones de b/d, el nivel más bajo desde agosto de 2021.

En general, es probable que la volatilidad de los precios del crudo continúe hasta que disminuya la presión inflacionista, pero la dinámica sigue siendo favorable a los precios del petróleo, es decir, las curvas de futuros siguen en backwardation.

Comparte y opina:

Últimas Noticias