Energías & Negocios

Saturday 28 Jan 2023 | Actualizado a 04:24 AM

La castaña: Bolivia apunta a un año récord para el oro amazónico

‘El 75% de la economía de la región del norte amazónico boliviano gira alrededor de la cadena productiva de la castaña o nuez amazónica’

Al primer semestre de 2022, Bolivia exportó casi 14.000 toneladas

Por Pablo Deheza

/ 30 de septiembre de 2022 / 06:07

INFORME

Bolivia se ha consolidado como el primer exportador de castaña en el mundo desde 2001, logrando en la pasada gestión un 50% de participación en el mercado mundial, de acuerdo con los datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE). Así, el país acumula más de dos décadas de primacía en el abastecimiento global de esta nuez.

El presidente del IBCE, Demetrio Soruco Henicke, destacó este hecho e informó que, según datos del INE, al primer semestre de 2022, Bolivia exportó casi 14.000 toneladas de castaña por un valor de $us 104 millones. Este producto ocupa el segundo lugar entre las exportaciones no tradicionales. Comparativamente, al mismo periodo en 2021, el volumen de la castaña subió 3% y su valor un 50%.

“Si comparamos este primer semestre del año con el de 2018, cuando se logró el mayor pico de exportación en diez años por 26.730 toneladas y más de $us 220 millones, a este ritmo, podremos superar ese registro histórico” en 2022, señaló Soruco Henicke.

“Desde el IBCE recomendamos no descuidar al sector de la castaña amazónica que, pese a conquistar mercados importantes en Europa y EEUU por sus características únicas, por ser 100% orgánica, bueno será fomentar en la actividad castañera que se realice con respeto a la naturaleza, cuidando el equilibrio del ecosistema tropical, para que de esta forma no decline su productividad. También (se debe) controlar el contrabando de castaña boliviana al Perú, que no se refleja en la exportación, y fortalecer las políticas gubernamentales en cuanto a caminos de acceso y mantenimiento de carreteras, tanto en Beni como en Pando que, juntamente con Cochabamba, son las principales regiones que exportan. Esas son nuestras sanas recomendaciones”, dijo el titular del IBCE.

Foto. La Razón – Archivo

Soruco Henicke sostiene que el sector castañero debe apuntar a cumplir cinco objetivos de desarrollo sostenible, a fin de atraer inversión. En primer lugar, poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible. En segundo, lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. Tercero, promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos. Finalmente, garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles. Esto no implica abstenerse de procurar otros objetivos de desarrollo sostenible.

Castaña.

El presidente de la Cámara Empresarial, de Exportación, Logística, Servicios, Desarrollo, Educación, Ciencia y Tecnología del Norte (Cadexnor), José Édgar Blacutt Mérida, manifestó que el 75% de la economía de la región del norte amazónico boliviano gira alrededor de la cadena productiva de la castaña o nuez amazónica.

“La castaña boliviana compite con más de 20 variedades de nueces en el mundo, pero la nuestra es preferida por los mercados internacionales, dadas sus propiedades nutritivas, altos niveles de proteína, carbohidratos y propiedades antioxidantes. Durante el tiempo de la pandemia, la castaña fue utilizada de forma exitosa para el tratamiento del COVID-19, además de ser 100% orgánica y verificada con altos estándares de calidad internacional, en forma previa a su exportación”, explicó el presidente de Cadexnor, institución cuya sede se encuentra en Riberalta, departamento del Beni.

Las exportaciones de castaña boliviana tienen como destino principal los Países Bajos con más de 3.800 toneladas y un valor cercano a $us 30 millones; EEUU, con más de 3.000 toneladas y casi 27 millones; Reino Unido, con más de 1.600 toneladas por más de 12 millones. Otros mercados destinatarios son: Alemania, Canadá, Vietnam, Australia, Italia, Perú, Francia, Israel, España, Colombia, Emiratos Árabes Unidos, Grecia, Brasil, Sudáfrica, Polonia, Noruega, Kazajistán, entre los más importantes.

Blacutt Mérida considera que los desafíos inmediatos pasan por el fortalecimiento del Laboratorio de Control de Alimentos (Labcar) en Riberalta, con el propósito de aumentar las acreditaciones. Además, se debe promover la castaña boliviana en ferias nacionales e internacionales, capacitar al personal y gestionar el talento humano para que en un futuro se pueda mejorar los esfuerzos de exportación de castaña.

“Estamos especializados en la exportación de castaña amazónica, sin embargo, comprometidos con el país, creemos que ya es hora de que nuestra población comience a consumir la castaña en todas sus formas”, dijo Carlos Valdez Hecker, presidente de la empresa productora y exportadora Green Forest. “También exportamos aceite prémium de alta calidad y harina de castaña. Esta última, galardonada en Alemania por sus nutrientes, con 46% de proteína, superando a la soya”, afirmó.

Cosecha.

La cosecha de la castaña se concentra en la zona norte boliviano. Comprende el departamento de Pando y las provincias Vaca Díez, del Beni, e Iturralde, de La Paz. Es un área con una extensión aproximada de 100.000 kilómetros cuadrados, lo que equivale al 10% de la superficie total del país.

La cosecha moviliza, entre noviembre a marzo y en plena temporada de lluvias, a cerca de 150.000 personas.

Familias completas se instalan en la selva a orillas de los ríos en precarios campamentos colectivos donde duermen y cocinan. En la campaña trabajan en jornadas de 14 a 15 horas, de 02.00 a 17.00.

Los adultos y jóvenes varones son los que recolectan y transportan la castaña. Las mujeres, niñas y adolescentes combinan esas tareas con las labores del hogar.

Para las familias del norte amazónico, la zafra es la actividad anual más importante, por ello, muchas se dedican a ésta, según señala María Ángela Huanca, autora del reportaje “La producción de la castaña y la carga para las mujeres de El Sena”.

Huanca explica que la temporada de zafra se inicia en diciembre y dura al menos tres meses.

Durante este periodo, las y los zafreros ingresan a los bosques con su familia entera.

Durante todo el día, los recolectores deben recoger los cocos de castaña que caen desde lo alto de los árboles. Entre el proceso de acopio también se debe hacer el quebrado de los cocos para extraer la castaña, y acumularlas debidamente en cajas que luego serán trasladadas al centro poblado y comercializadas.

Las recolectoras cuentan que mientras están en el bosque corren el riesgo de ser atacadas por algún animal salvaje, ser picadas por insectos o, en el peor de los casos, sufrir accidentes por la caída de cocos de castaña. Estos pesan alrededor de un kilo, y cuando se desprenden de los árboles –que miden hasta 60 metros de altura– por el viento de la tarde, pueden causar heridas fatales.

Foto. Consulado de Bolivia en Rosario

Beneficiadoras.

El trabajo no termina con el fin de la cosecha. Sobre todo, en el caso de las mujeres, ellas participan en la etapa de producción que tiene lugar en las instalaciones de quebrado y clasificación de la nuez, conocidas como beneficiadoras.

Generalmente, las beneficiadoras están conformadas por largas mesas de trabajo. En cada estación se ubica una máquina de palanca manual con que las operarias proceden a romper la cáscara, teniendo el cuidado de dañar lo menos posible la almendra o coco.

Posteriormente, se realiza la clasificación de las almendras obtenidas, que depende del tamaño de los cocos y de lo enteros que hayan quedado luego de la quiebra.

Este ciclo de la producción comienza en junio y finaliza las primeras semanas de octubre. La quiebra de la nuez es un trabajo que se viene pasando de generación en generación, mediante lo cual ha ido perfeccionando la técnica, lo que permite mejorar el rendimiento y la calidad del producto.

Exportación.

La producción de la castaña boliviana sale a los mercados externos principalmente por carretera desde la vía La Paz – Arica. En agosto de 2017 se realizó una prueba piloto y se exportaron dos contenedores de castaña a Europa por la ruta alternativa que parte de Riberalta y Guayaramerín, pasando por carretera hasta Porto Velho y de ahí en barcazas hasta Manaus.

Actualmente, utilizando una combinación de transporte intermodal, por carretera y vías fluviales, es posible llegar a los puertos de Santos, en el estado de San Pablo, y a Paranaguá, en el estado de Paraná.

Los costos de transporte resultan cada vez más atractivos por el lado brasilero y se espera que ese flujo continúe incrementándose.

En criterio del presidente de Cadexnor, cabe exigir que Brasil cumpla con el compromiso de Petrópolis, de habilitar el puente que une Guyaramerín, del lado boliviano, con Guajará-Mirim, del lado brasileño, sobre el río Mamoré. “Ahí ya tendríamos expedita la bioceánica”, señaló Blacutt Mérida.

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Bolivia apunta a una renta del litio de $us 5.000 millones anuales en el corto plazo

Ronald Veizaga: CBC invertirá más de $us 1.000 millones en dos plantas EDL.

Es uno de los megaproyectos de industrialización de YPFB

/ 27 de enero de 2023 / 06:42

ENTREVISTA

El vocero del Ministerio de Hidrocarburos y Energías, Ronald Veizaga, explica los alcances del contrato suscrito recientemente por YLB con el consorcio chino CBC para la explotación de litio mediante la tecnología EDL en los salares de Uyuni y Coipasa. Se refiere también a los volúmenes de producción planificados y la renta que se espera generar para nuestro país con la producción del metal blanco. El representante estuvo presente en La Razón Radio, donde fue entrevistado por el periodista Rubén Atahuichi. Ahí informó sobre la cuantificación de reservas que está en marcha y el modelo de negocios boliviano, con fuerte énfasis en la soberanía nacional.

—La semana pasada se firmó un contrato con la empresa china CBC para la explotación del litio con tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL). ¿Cuáles son los detalles de esto?

—En realidad, se trata de un convenio que suscribe nuestra empresa estratégica Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB). Creemos que va a ser de la mayor relevancia en el transcurso del tiempo, a medida que este recurso estratégico, como es el litio, va a ir incrementando también su importancia a nivel global. El litio es un elemento de transición. Es lo que se conoce a nivel mundial como un elemento estratégico de transición, porque permite la modernidad. Permite que hoy en día tengamos nuestro celular con batería, la electromovilidad y una serie de transformaciones energéticas que se vienen dando a nivel global. El sector energético es fundamental para darle, a cualquier país, la energía necesaria para apalancar el desarrollo. En la época en que vivimos ya no da igual cómo se genera la energía y cómo se la utiliza. Hay una toma de conciencia global sobre las necesidades de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el calentamiento global. Justamente en ese escenario de la transición energética es donde vemos el discurso del presidente Luis Arce, en el aniversario del 22 de enero. Él menciona el tema de litio y eso nos muestra que la agenda energética está acorde al tiempo en que nos encontramos. Las exigencias sociales ya no están centradas en los combustibles fósiles, sino que muestra ese giro hacia una transición hacia nuevas fuentes energéticas más limpias y amigables con el medioambiente. Eso es una buena noticia para el país y, sobre todo, para nuestras nuevas generaciones, pero también por el desarrollo tecnológico que esto genera y las nuevas oportunidades de negocio y de crecimiento que esto implica. Es en ese contexto que el presidente Arce presenta la industrialización de litio con la suscripción de este convenio entre la empresa estratégica YLB y el consorcio chino CBC. Se trata de tres empresas asociadas. CATL es una empresa líder en tecnología innovadora y en el área de baterías. Hoy por hoy, CATL suministra más de 4 millones de vehículos eléctricos. BURNP es una empresa también líder mundial en el reciclaje de baterías. CMOC es una empresa que está en el área de los minerales y metales de nuevas energías, como es el caso del litio. En conjunto, este consorcio tiene un patrimonio de más de $us 220.000 millones. Eso nos muestra el tamaño de las empresas involucradas, la importancia que le están dando a los recursos bolivianos y la seriedad que se está avanzando en esta materia.

salares-Uyuni
Foto. AFP

—¿Cuáles son los objetivos de este convenio?

—Lo que el convenio permite es brindar el marco para realizar las actividades necesarias para la implementación de dos complejos industriales, cada uno con una capacidad de 25.000 toneladas al año para producir carbonato de litio, grado batería. Se producirá esto a través de una nueva técnica de tecnología avanzada, que es la EDL. La misma nos da una solución viable real y rápida de implementación. Lo que antes eran procesos que tomaban varios meses, incluso hasta un año, ahora se puede hacer en cuestión de horas. Además, esto se alcanza de una manera más respetuosa y amigable con el medioambiente. Constituye un primer hito importante en cuanto a lo tecnológico y en cuanto a la seriedad de los socios que el país está seleccionando.

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—¿Cómo aporta esto a Bolivia?

—Hay un aspecto fundamental, que es el modelo de negocio diferente. Un modelo propio de inversiones en el país, que antepone el principio de respeto a la soberanía nacional. En otros países y lo que a nivel global se estila hacer para la explotación del litio son modelos donde los países venden o concesionan sus recursos a empresas y la participación del Estado se reduce solamente a las regalías o la administración de impuestos. En contraste, Bolivia plantea ahora un modelo diferente, donde el Estado, a través de nuestra empresa estratégica YLB, estará presente en toda la cadena productiva, teniendo el 100% del control desde la extracción de litio, posteriormente su industrialización y más adelante la comercialización de los productos. Entonces, la firma de este convenio es una confirmación de que este modelo soberano es viable para empresas de primer nivel mundial, como es el caso de CATL. Bolivia reúne las condiciones necesarias para atraer inversión extranjera directa. No se habla mucho respecto a esto, pero aquí vemos de manera evidente que hay empresas de gran calibre, de importante patrimonio, que se sienten seguras de poder invertir de forma directa en el país.

—¿Cuánto invertirá CBC?

—En este caso del consorcio CBC, tiene previsto invertir más de $us 1.000 millones en la instalación y puesta en marcha de estas plantas y en su plan de inversiones en Bolivia. El consorcio, ya con la firma de este convenio, empieza con las actividades necesarias para la implementación de esta planta, que son los estudios de factibilidad y de preinversión, que se estima tomen alrededor de unos seis meses aproximadamente. Luego de ello, se estima que las plantas serán construidas en este año y que puedan arrancar y estar operando, incluso a su capacidad de diseño, en 2024. Son cosas de las que estamos hablando en el corto plazo. Se estima que al final del proyecto CBC invierta un poco más de $us 1.000 millones en esta etapa. Se están haciendo los estudios de factibilidad y de preinversión pero ya se ha ganado una inversión de alrededor de $us 1.100 millones. Nuestra expectativa es que se llegue a invertir más, porque este es el primer convenio que se firma. Queremos atraer más inversiones. Sabemos que los recursos disponibles en Uyuni son amplios y tenemos el interés de, a partir de esta primera experiencia, dejar las puertas abiertas para que otras iniciativas puedan irse desarrollando de manera paralela. Va a ser realmente un gran foco de desarrollo para el departamento de Potosí, en el salar de Uyuni; y de Oruro, en el salar de Coipasa. En general, será positivo para todo el país.

—Quedaban seis empresas en carrera por la explotación vía EDL en el país. ¿Cuál es la situación de las otras cinco?

—La suscripción de este convenio con el consorcio chino CBC es la culminación de un trabajo serio, un trabajo responsable, que, si bien requirió de tiempo y de mucho esfuerzo, hoy nos permite contar con otras cinco empresas que reúnen las condiciones para desarrollar la EDL en el país. Ninguna de estas ha sido descartada. La firma del convenio con CBC no cierra las puertas a las otras. Bolivia prevé tener más de dos plantas de EDL a fin de ampliar su capacidad. CBC tenía las condiciones necesarias y se pudo avanzar de una manera más rápida que con las demás. Además, en el proceso se destacó por su capacidad de volúmenes de inversión y otros. Pero es bueno reiterar que esto no cierra las puertas, que están abiertas a las otras cinco empresas y, por qué no, a más todavía. Este es un proceso que empezó, más o menos, en abril de 2021. Se recibieron propuestas de varias empresas, alrededor de 20 interesadas. Cuando se fue avanzando, ocho empresas pasaron a la fase de pilotaje, de demostrar su tecnología. Se hizo la evaluación económica de mercados, etcétera. Al final se han quedado con seis empresas. La primera ubicada es con la que se firmó este primer convenio. Hay una empresa norteamericana, Lilac Solutions; otras de origen asiático, tales como Citic Guoan Gruop/Crig, Xinjiang Tbea Group y Fusion Enertech; y una rusa, Uranium One Group. Todas son empresas de primer orden a nivel global y creemos que Bolivia, en función de las demandas y de este modelo de negocio soberano, va a entablar en lo posible la relación con todas.

—¿Cómo está avanzando la certificación de reservas en los otros salares, además de Uyuni?

—Efectivamente, nosotros en el salar de Uyuni tenemos 21 millones de toneladas de recursos de litio cuantificados. Recientemente se concluyeron los trabajos de exploración en los salares de Coipasa, en Oruro; y Pastos Grandes, en Potosí. Es bueno saber que Bolivia, además de estos salares, también tiene otros, pero éstos son los tres más grandes, los tres con mayores potenciales. Se hizo la cuantificación en estos otros dos salares, que no se tenía. Los resultados se están procesando y van a estar en el transcurso de las próximas semanas. Lógicamente, Bolivia va a superar por mucho las 21 millones de toneladas. Lo importante, más allá del número, que sin duda va a ser alto, es que nos va a permitir ratificar al país como el que más recursos de litio tiene en el mundo. Esto nos va a garantizar la explotación de estas importantes riquezas y sobre todo consolidar la posición privilegiada de Bolivia a nivel global. Esto nos permitirá un posicionamiento estratégico para asegurar que los intereses soberanos del Estado sobre estos recursos sean los que prevalezcan y creo que esa es la gran importancia para el país. Certificar que Bolivia es el primer país con mayores reservas nos va a permitir asegurar su industrialización.

—¿Cómo se observan las declaraciones de la jefa del Comando Sur de EEUU, Laura Richardson, en sentido de que los intereses de su país en América Latina están centrados en recursos como el litio?

—Si bien esta es una pregunta que hace al relacionamiento internacional y que deberíamos realizarla en realidad hacia nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores, que son los voceros oficiales en lo que a relacionamiento internacional se refiere, me voy a permitir comentar desde el punto de vista estrictamente técnico, qué es lo que hacemos desde el Ministerio de Hidrocarburos y Energías. Creo que estas declaraciones en realidad son una ratificación de que el litio es un recurso estratégico y que es de interés no solo nacional, sino que es de interés global. La suscripción de este convenio entre YLB y el consorcio chino CBC ha tenido repercusiones y comentarios en todos los niveles. Sin embargo, nuestro país es soberano y tiene la capacidad técnica, tiene la solvencia, para saber y definir lo que le es conveniente para el beneficio de las bolivianas y bolivianos. Es por ello que es importante volver a resaltar y ratificar lo que comentábamos sobre que este modelo de negocio soberano ahora se ha concretado con esta suscripción de convenio. Eso es un hecho relevante e importantísimo, porque el Estado boliviano, a través de YLB, estará presente con el control del 100% en toda la cadena de valor, desde la explotación hasta la comercialización. Yo creo que este tipo de declaraciones nos ratifica de que estamos yendo por buen camino en el sentido de la seriedad y la solvencia técnica que se está dando al proceso, pero también en el sentido de precautelar un modelo de negocio soberano frente a cualquier interés que pueda venir de cualquier país que sea.

—Richardson también expresó sus reparos sobre las inversiones chinas y rusas en la región.

—Bueno, como decía, puede haber muchas opiniones de diversos actores, pero es importante destacar esa capacidad que tiene Bolivia, esa soberanía, para saber y decidir lo que le es más conveniente para el beneficio de la población. Yo creo que esa es la noticia y la seguridad que tenemos que pasar a la población, de que no estamos en un estado de indefensión. Tenemos las capacidades y la solvencia técnica, administrativa y legal para asegurar que sean los intereses nacionales los que vayan a primar en toda la toma de decisión y en toda la industrialización de la cadena de litio. Ya a nivel de Estados y de relaciones bilaterales, será el Ministerio de Relaciones Exteriores que asumirá una posición formal respecto a las declaraciones que puedan ir surgiendo y, seguramente, esta no va a ser la única ni será la última. A medida que este recurso estratégico comience a industrializarse vamos a ser el foco de las miradas y de las atenciones a nivel global de una serie de países, de una serie de intereses. Es por eso que, desde el Ministerio de Hidrocarburos y Energías, tomamos esta responsabilidad de una manera muy seria y estamos avanzando de manera rápida y también con pasos firmes. Estamos dando certeza a la población, al Estado, de que se están precautelando los intereses nacionales sobre cualquier otra expectativa que pudiera surgir de cualquier otro actor.

—¿Cuál es el aporte esperado del litio a la economía boliviana en el corto plazo?

—Actualmente está en curso nuestra Planta de Industrialización, que veníamos trabajando. Son 15.000 toneladas año. Con estas dos plantas más de EDL ya estamos pensando subir a 65.000 toneladas al año en total. Si ponemos el precio promedio con el que ha cerrado el litio en esta última gestión, alrededor de $us 78.000 por tonelada, pero siendo conservadores y tomamos como base $us 70.000 por tonelada y multiplicamos esto por la producción esperada, estamos hablando de que Bolivia va a recibir recursos del orden de los $us 5.000 millones en el corto plazo, en 2024 cuando empiecen estas plantas a operar. Eso, hoy por hoy, ya superaría los ingresos que tenemos por la renta petrolera y esas son las buenas noticias. Estamos trabajando con las otras empresas para concretar todavía más proyectos en el corto plazo, pero nuestra meta ahora está enfocada en estas dos plantas, más la Planta Industrial. También, no quedarnos solo en el carbonato de litio, sino en desarrollar materiales catódicos y baterías en el menor plazo posible. Creemos que en ese sentido los bolivianos podemos respirar tranquilos, sabiendo que el país tiene las condiciones de brindar los recursos necesarios para su crecimiento.

Ronald Veizaga

Vocero del Ministerio de Hidrocarburos y Energías.

  • Es ingeniero eléctrico con especialización en sistemas de potencia y nuevas tecnologías energéticas.
  • Ha desempeñado diferentes funciones directivas en el sector privado llegando a ser designado Gerente General de la Cámara Boliviana de Electricidad y miembro del directorio de varias empresas del sector energético nacional.
  • En la administración pública, desempeñó diferentes funciones directivas, interviniendo en la implementación de diversos proyectos estratégicos.
  • Es docente universitario y ha participado en varias publicaciones a nivel nacional e internacional.

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Ola de despidos en las ‘big tech’: ¿bache, o bienio de declive?

Las personas muy bien informadas ya no muestran interés por aparecer en las redes sociales.

/ 27 de enero de 2023 / 06:29

OPINIÓN

En el último año, Alphabet, Microsoft, Amazon y otras tecnológicas han prescindido de más de 70.000 trabajadores. En enero se han multiplicado los anuncios de recortes de personal: Amazon (18.000), Alphabet (12.000), Microsoft (10.000), Meta (11.000), Salesforce (7.000), Tesla (6.000) y Twitter (3.700). La caída de la publicidad digital y el menor consumo es la explicación rápida de sus ejecutivos. Pero hay ocho motivos para argumentar que la crisis de las tecnológicas durará hasta 2024.

El contexto geopolítico y macroeconómico mundial es el primero. En el Foro Económico Mundial de Davos, los líderes empresariales y políticos destacaron la crisis energética, la guerra en Ucrania, la altísima inflación, la ralentización de la economía internacional y el COVID-19 ante la reapertura de China como sus máximas preocupaciones.

El segundo es que la crisis energética y la guerra en Ucrania asestan un duro golpe a las tecnológicas. Se fortalece el compromiso de la coalición occidental de mandar más armamento a Ucrania. Se plantea la guerra como una defensa de la democracia. Así se aleja la posibilidad de una negociación con Moscú desde una posición de fuerza. Vladimir Putin prepara una ofensiva con parte de los 300.000 reservistas movilizados. Únicamente, provocará más víctimas mortales. Los desmoralizados y mal equipados soldados rusos seguirán librando una inútil batalla ante el superior armamento occidental: artillería móvil Himars, vehículos blindados Bradley y Stryker, baterías antiaéreas Patriot y tanques Leopard de países europeos cuyo envío Alemania acabará autorizando porque el 46% de su población lo apoya.

El Green New Deal de Joe Biden y el Partido Demócrata y el Pacto Verde Europeo de la UE compiten entre sí. Se estrellan contra la realidad de un invierno durante el cual, únicamente, un buen almacenamiento de gas natural y petróleo en Europa ha impedido hasta ahora cortes de suministro. Biden olvidó su promesa de 500.000 estaciones de carga eléctrica de vehículos para 2030. Pero sí es real el incremento en un 137% de los envíos de gas natural licuado (GNL) de EEUU a Europa en 2022, más de la mitad del GNL importado por Europa.

En tercer lugar, la guerra real en Europa y la tensión geopolítica global limitan la inversión privada en los pocos fabricantes de los semiconductores más potentes (inferiores a dos nanómetros), como TSMC, Samsung e Intel. Necesitan cadenas estables de producción y distribución de sus semiconductores, que ya fallaban antes de la eclosión del COVID. La financiación pública de $us 52.000 millones incluida en la ley Chips de EEUU e iniciativas parecidas se distribuirán muy gradualmente.

La actuación de los bancos centrales es la cuarta causa. La Fed, el BCE y otros bancos centrales occidentales continuarán aumentando los tipos hasta atajar la inflación. Se ha reducido en EEUU al 6,5% en diciembre de 2022, en términos interanuales. Pero la Fed no prevé que se acerque al 2% hasta 2024. No acudirá el capital que piden los inversores para sostener la burbuja tecnológica. Ya ha reventado la del metaverso. Un ecosistema virtual de tres dimensiones es una pésima idea. Entre marzo de 2000 y octubre de 2002, el Nasdaq se desplomó desde 5.048 hasta 1.139 puntos, destruyendo casi toda su ganancia acumulada desde 1995. El 2 de enero de 2020 se encontraba en 8.972 puntos, y cerró el 24 de enero en 11.140 puntos. La actual ratio de precios sobre beneficios del Nasdaq, de 27, es netamente superior al de 22 de enero de 2020, y al de 13, al cierre de 2009.

En quinto lugar, la mayoría republicana en la Cámara de Representantes desprecia a Silicon Valley. La administración Biden y la UE mantienen sus planes de regular más a los colosos tecnológicos. La cotización bursátil conjunta de Apple ($us 2,2 billones), Microsoft (1,8 billones), Alphabet (1,3 billones) y Amazon (0,9 billones) ha descendido sustancialmente, hasta los 6,2 billones. Solo EEUU, con 25 billones de PIB, y una China con 18 billones, que creció solo un 3% en 2022, las superan. Pero las multas aplicadas e investigaciones lanzadas a ambos lados del Atlántico por prácticas anticompetitivas son una tendencia irreversible en la UE en la era posterior al reglamento europeo que define los derechos digitales.

La sexta causa son los hacks de máxima dimensión histórica. La paralización durante unos días del gasoducto Colonial Pipeline de 8.800 km en EEUU o la penetración de la inteligencia rusa y china en la tecnológica tejana SolarWinds son dos ejemplos destacados. SolarWinds suministra el sistema operativo Orion a miles de empresas de EEUU y otros cinco países. Las VPN que pueden permitirse pagar las pymes y los particulares se pueden desbordar con facilidad. Combinan antivirus con protección de datos y añaden capas de protección como la autentificación de dos pasos. Pero la dirección IP de cualquier ordenador, portátil, tablet o móvil debería cambiarse cada 0,0 segundos y para impedir que hackers la penetren. Mapas en tiempo real mostrados en webs públicas muestran el origen (Rusia y China) y destino (Europa y EEUU) de hacks de volumen medio. Pero Putin quiere que se le respete y China continuar vendiendo sus productos y servicios. Por consiguiente, no atacarán las infraestructuras críticas occidentales.

La séptima causa es que las personas muy bien informadas ya no muestran interés por aparecer en las redes sociales. Ciberataques, hacks, web oscura y bots son una combinación peligrosa. La octava es que las élites populistas siempre han distraído al gran público con espectáculo. Pero los miles de canales de TV y decenas de miles de películas y series de televisión acumuladas no consiguen ser vistos por suficientes abonados. El gran público tampoco regresa a los cines.

La democracia no avanza en el mundo. Pero la obediencia implícita en las dictaduras frena su desarrollo tecnológico. Nos esperan dos años durante los cuales el ciudadano prudente debe seguir la cobertura informativa proporcionada por los medios rigurosos.

Alexandre Muns Profesor de la EAE business school

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EEUU demanda a Google por monopolio

El Español

Por Pablo Deheza

/ 27 de enero de 2023 / 06:20

TENDENCIAS

El Departamento de Justicia de EEUU presentó, el martes, una demanda contra Google por prácticas monopólicas. Esto agrava los problemas legales que enfrenta la empresa en todo el mundo y amplía el alcance de las acusaciones del Gobierno en torno al negocio de publicidad en línea del gigante tecnológico.

La demanda se produce cuando Google enfrenta un entorno cada vez más competitivo. El auge de aplicaciones como TikTok y los programas emergentes de inteligencia artificial están fraccionando la atención de los usuarios de internet. La semana pasada, Google completó el despido de personal más grande en su historia, lo que habla de la presión que tiene para reducir costos. Google reaccionó contratando abogados de alto nivel para su defensa. De manera simultánea, intenta proteger su posición como el negocio de publicidad digital más grande del mundo; más grande incluso que Meta y Microsoft.

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Segunda planta de urea duplicará la capacidad de Bulo Bulo

Hoy la demanda crece desde Paraguay, Brasil, Argentina y otros países de Europa, que buscan adquirir el producto boliviano.

Por Pablo Deheza

/ 27 de enero de 2023 / 06:19

NOTICIA

La segunda planta de urea es uno de los megaproyectos de industrialización que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tiene planificado concretar. Este año se iniciará con los estudios y diseños de ingeniería. Se proyecta que en 20 años consumirá 1 trillón de pies cúbicos (TCF) de gas natural. La guerra en Ucrania y la consecuente disrupción en las cadenas de suministros y la alteración de las rutas del comercio mundial han incrementado la demanda global de este fertilizante.

“Tenemos como meta la construcción de la segunda planta de urea, estamos analizando los pormenores. Apuntamos a que tenga el doble de la capacidad que tiene la Planta de Amoniaco y Urea (PAU) de Bulo Bulo y convertir a Bolivia en un hub (concentrador) de fertilizantes”, dijo Armin Dorgathen, presidente de YPFB.

En la actualidad, la PAU de Cochabamba tiene una producción de 364.600 toneladas métricas anuales de urea. Además, su alta calidad le ha permitido ganar rápidamente mercados (en Argentina y Brasil), que se habían perdido en 2020. Hoy la demanda crece desde Paraguay, Brasil, Argentina y otros países de Europa, que buscan adquirir el producto boliviano.

“Un ejemplo de la demanda y la oportunidad es que tenemos a Brasil, que es un monstruo de consumo. Existe una amplia demanda de mercado, ya que 10 plantas de urea, como la PAU, abastecerían solo al estado de Mato Grosso”, precisó el titular de la estatal petrolera.

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En Brasil, la urea boliviana puede generar ventaja competitiva por el tema logístico, puesto que este país es cercano a Bolivia mientras que la urea de otros continentes tiene costos logísticos muy altos para llegar hasta ese destino. La urea, además de demostrar el éxito de la industrialización, es un ejemplo claro de seguridad alimentaria. “La urea como fertilizante nos garantiza alimentos y no solo para Bolivia, sino para la región, por eso iniciamos, esta gestión, con la ingeniería para la construcción de la segunda planta y ser proveedores”, aseveró Dorgathen.

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Vintage Petroleum Boliviana invertirá $us 504 millones para el upstream

“La firma de estos contratos dinamiza la inversión y las actividades de exploración en los departamentos, donde se encuentran estas tres áreas”

/ 27 de enero de 2023 / 06:06

NOTICAS

Vintage Petroleum Boliviana invertirá $us 504 millones para el upstream en proyectos ubicados en los departamentos de Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz. En las zonas tradicionales y no tradicionales de Sayurenda, Yuarenda y Carandaiti se realizarán actividades de exploración y explotación de hidrocarburos.

“La firma de estos contratos dinamiza la inversión y las actividades de exploración en los departamentos, donde se encuentran estas tres áreas”, afirmó el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina.

En 2022, el país tuvo una dinámica muy positiva, alcanzando ingresos por la exportación de gas que superaron los $us 3.000 millones. Es en este contexto que se da la suscripción del contrato con Vintage. El ministro señaló que esta firma refleja el trabajo y un esfuerzo conjunto que lleva adelante la estatal bandera Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

“Es importante para nosotros que se incorporen inversionistas en tareas de exploración. La seguridad y la estabilidad económica que ofrece Bolivia, gracias al trabajo de nuestro Presidente del Estado Plurinacional, se muestran atractivas para atraer nuevas inversiones que dinamizarán la economía. Las actividades exploratorias abren la opción de mayor producción de gas en el país”, indicó el presidente ejecutivo de YPFB, Armin Dorgathen.

La inversión está contemplada en los Contratos de Servicios Petroleros (CSP) suscritos ayer, entre el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, y Jorge Martignoni, gerente general de Vintage Petroleum Boliviana LTD, compañía dedicada a las actividades de servicios petroleros, petroquímicos e industriales. A finales del año pasado, el poder ejecutivo promulgó las leyes N° 1476, N° 1472 y N° 1474, que dieron luz verde al inicio de estos contratos.

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Martignoni destacó que la negociación fue muy fructífera para ambas partes. Tomaron su tiempo, pero todo fue negociado por personal boliviano. “Queda ahora pasar a los próximos pasos y empezar los permisos ambientales, las encuestas con las poblaciones y directamente ir a la actividad. Tenemos muchas expectativas. Se han determinado muchos leads en estas áreas”.

Los nuevos Contratos de Servicios Petroleros son para las actividades de exploración y explotación en las áreas Carandaiti (Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz), Sayurenda (Tarija) y Yuarenda (Tarija).

Producto de la entrada en vigencia de los tres nuevos contratos y de efectuarse el descubrimiento comercial hidrocarburífero esperado, se tiene proyectado incrementar las reservas de gas natural en alrededor de 370 billones de pies cúbicos (BCF, por su sigla en inglés).

Las inversiones en las actividades de exploración y explotación de la empresa operadora Vintage alcanzarían los $us 504 millones y el Estado boliviano podría obtener ingresos de al menos $us 1.500 millones; recursos que serán distribuidos entre el Gobierno central, gobiernos departamentales, gobiernos municipales y universidades a través de regalías e impuestos para mejorar la calidad de vida de la población.

Vintage Petroleum Boliviana es subsidiaria de Occidental Petroleum Corporation (OXY), una multinacional con sede en Estados Unidos. Martignoni explicó que esta empresa desarrolla sus actividades en Bolivia desde hace 30 años, en los que sostiene una relación de colaboración con YPFB, explorando, produciendo y vendiendo gas al mercado argentino.

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