Energías & Negocios

Thursday 24 Nov 2022 | Actualizado a 19:02 PM

Cero emisiones netas de carbono: Plan para limitar el calentamiento global en 1,5ºC hasta 2050

En 2035 se dejará de producir vehículos con motor de combustión interna

carbono: cero neto en emisiones hasta 2050

Por Pablo Deheza

/ 18 de noviembre de 2022 / 06:11

Las cero emisiones netas de carbono es un consenso científico internacional para reducir el calentamiento global hacia la segunda mitad del siglo XXI.

Consiste en que, para prevenir los peores daños climáticos, las emisiones globales netas de dióxido de carbono (CO2) causadas por el hombre deben reducirse en aproximadamente un 45% desde los niveles de 2010 para 2030, alcanzando el cero neto alrededor de 2050.

El calentamiento global es proporcional a las emisiones acumuladas de CO2, lo que significa que el planeta seguirá calentándose mientras las emisiones globales se mantengan por encima de cero.

Esto implica que los daños climáticos, causados por el calentamiento global, seguirán aumentando mientras continúen las emisiones.

El camino para llegar al objetivo propuesto en 2050 pasa medularmente por los siguientes hitos, según la Agencia Internacional de Energía (IEA, por su sigla en inglés).

En 2025 debe dejar de producirse calefactores que funcionen con combustibles fósiles.

Estos consisten en calderos alimentados por carbón, gas o petróleo, que transmiten calor a las edificaciones por medio de tuberías con agua.

En este año, el 50% de la electricidad generada en el mundo deberá provenir de fuentes con bajas emisiones de CO2.

Fotos. UC DAVIS y NBC

También puede leer: ONU advierte que compromisos climáticos están ‘muy lejos’ de limitar el calentamiento global

Hacia 2030 se espera que el 60% de los vehículos nuevos que se comercialicen sean eléctricos. Se prevé que al menos el 8% de las emisiones generadas por la producción de cemento sean almacenadas y guardadas.

En la industria cementera se emiten grandes cantidades de CO2, alrededor de una tonelada de CO2 por cada tonelada de clínker.

Alrededor del 40% proviene de la quema de combustibles, molienda fina y otros.

El 60% restante se origina en la descarbonización de las piedras calizas para formar los minerales que componen el clínker.

Objetivos

Los principales objetivos para 2035 son los siguientes:

Las economías más avanzadas del mundo deben alcanzar el cero de emisiones netas de CO2 en sus sectores eléctricos.

Ese será el último año en que se producirán vehículos de transporte personal con motores de combustión interna. Los compromisos en este sentido por parte de los países desarrollados son alentadores.

Se apunta a que tres gigatoneladas (3.000 millones de toneladas) de emisiones de carbono hayan sido capturadas.

Este proceso consiste en el almacenamiento de las emisiones de dióxido de carbono generadas en la producción industrial, que luego se transporta y acumula en formaciones geológicas bajo tierra.

Se tiene previsto que en 2040 la electricidad represente el 40% del total de energía consumida en las industrias.

El 50% de las edificaciones tendrá que estar reacondicionada para un nivel listo de cero emisiones de carbono.

En este año se espera que cinco gigatoneladas de CO2 puedan ser capturadas.

auto-escape
Foto. FLEET NEWS

La producción de camiones y otras formas de transporte de alto tonelaje con motores de combustión interna debe concluir en 2045.

También, el 50% de las necesidades de calefacción tendrá que ser cubierta mediante el empleo de bombas de calor. La tecnología que utilizan estas últimas no genera calor en sí.

Lo que hacen es redistribuir la temperatura del aire o del suelo, a través de un refrigerante que circula entre la unidad interior del fan coil (dispositivo de climatización agua – aire) y el compresor exterior para transferir el calor.

En el modo de refrigeración, este sistema absorbe calor desde dentro del hogar y lo libera al exterior.

2050

Finalmente, en 2050 se quiere que el 90% de la electricidad generada provenga de fuentes renovables.

Actualmente, la eólica y la fotovoltaica son las alternativas de mayor crecimiento a nivel global.

Se cuenta con que los nuevos desarrollos tecnológicos aceleren los cambios.

La electrólisis es una opción prometedora para la producción de energía libre de CO2, dividiendo el agua en hidrógeno y oxígeno.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

La era del colesterol económico

No basta con invertir en tecnologías si no se está dispuesto a reformar leyes, procesos, formación y capacitación.

Por Juan Pedro Moreno

/ 18 de noviembre de 2022 / 07:22

OPINIÓN

Vivimos inmersos en la cultura del crecimiento. Sin crecimiento, la nada. Este es el mantra del capitalismo y las economías liberales y abiertas. El PIB y su crecimiento, como si de una religión se tratase, se han convertido en un ícono, en un faro que nos guía e ilumina. Si el PIB flojea, vemos despertar de sus tumbas los fantasmas del paro, los recortes y la merma del bienestar. Si el PIB alardea de crecimiento, soñamos con el aguinaldo de la prosperidad. Tres letras que se han grabado en nuestro lenguaje como un tatuaje en la piel, ese que no sabes bien qué significa, pero que contemplas una y otra vez cada mañana con ilusión. Pero el PIB, como el colesterol, puede ser bueno –eso dice mi médico– o significar grasa en exceso en la sangre y, por tanto, riesgo creciente.

Como el colesterol malo, ese que se pega en las arterias y puede provocarnos la muerte, el crecimiento del PIB, aupado por un Estado del bienestar sin límite en Europa, el miedo secular a tocar algo y romperlo y, sobre todo, el terror político a la desincentivación del voto, también es capaz de generar improductividad, gasto fatuo y grasa en los mecanismos de la economía y la sociedad que terminan convirtiéndose en ineficiencia y falta de competitividad.

¿Se han parado a pensar por qué muy pocos países han dado marcha atrás en los controles de seguridad aeroportuarios o ferroviarios implantados como consecuencia de la crisis generada por el 11-S, décadas atrás? Hoy la tecnología, la reducción de la amenaza y sobre todo las nuevas formas de hacer el mal han dejado obsoletos muchos de estos controles, que, eso sí, generan miles de empleos directos e indirectos con mecanismos y servicios que alimentan al crecimiento del PIB. Países como Israel, donde manda la eficiencia, ya no requieren ni sacar los ordenadores ni los líquidos, ni presentar tu pasaporte una y otra vez hasta terminada la gincana del embarque. Israel sabe que con tecnología previene y monitoriza mejor que con controles manuales que se nos han revelado a todos poco eficaces y no le asusta el desempleo, porque su economía está cercana al pleno empleo.

¿Se han parado a pensar qué ocurriría con una justicia totalmente mecanizada, con robotización de proceso e inteligencia artificial, en la que aboliésemos la imagen de oficinas judiciales enterradas en montañas de papeles? Pues probablemente ocurriría que la justicia sería mucho más rápida, e incluso más justa, eso sí, requiriendo mucho menos personal en ocasiones con baja cualificación. ¿Quién se atreverá a cambiar la ley para permitir menor garantismo burocrático en los procesos judiciales diseñados en muchos casos hace dos siglos?

¿No se preguntan por qué en el siglo XXI las plazas de funcionario ganadas por oposición son permanentes? ¿Por qué no existen incentivos salariales suficientes para motivar y discriminar al bueno del malo o por qué no se puede trasladar de puesto a un técnico de un distrito (ya no de una ciudad) a otro? Todas estas normas y reglas, creadas y acumuladas haces siglos (sí, no es una forma de hablar) están esperando un replanteamiento acorde a los tiempos en que vivimos. Claro que, enfrente, está el imparable número de votos que representa y, seamos claros, la menor necesidad de mano de obra en una Administración plenamente eficiente. ¿Ha escuchado el lector a alguna Administración plantear el exceso de empleados provocado por la digitalización, mecanización y reforma de los procesos? Antes, al contrario, no conozco ninguna Administración que no se declare corta de empleados.

Hoy la economía en los países desarrollados vive en la paradoja de querer mantener la competitividad, aprovechar las ventajas de la tecnología para producir más y mejores servicios para los ciudadanos, en los que la experiencia de consumo o de servicio sean mejores y más accesibles, a la vez que en mantener el statu quo y no generar distorsión alguna en el empleo, y menos en el público.

¿Se han dado cuenta de que, a pesar de las webs, apps, tarjetas electrónicas y demás soluciones técnicas, seguimos sin poder interoperar de manera transparente, rápida y sencilla entre comunidades en sanidad, en educación, en transporte o en justicia? ¿No les aburre llevar en cada interacción copias de su cédula de identidad, título académico, de su certificado de empadronamiento para entregárselo a quien ya lo posee, porque es quien además lo emite?

Inútil y peligroso esfuerzo el de acumular colesterol del malo en el crecimiento del PIB, que puede lucir bien en el corto plazo, pero que a la larga infartará la economía si no lo está haciendo ya.

Quien quiera que nos vaya a gobernar en los próximos años debería ser consciente de que no basta con gastar o invertir, llámenlo como quieran, en tecnologías y en digitalización si no se está dispuesto a reformar en profundidad las leyes, los procesos, la formación y capacitación de la gente. No hay inteligencia artificial sin adaptación en las leyes de protección de datos, por ejemplo, ni automatización de la justicia, sin cambios profundos en los procedimientos judiciales, ni eficiencia en la Administración pública, sin cambio en los incentivos y sistemas de reconocimiento y promoción o democión. No hay acercamiento entre empresa y universidad, entre realidad y universidad, sin cambios profundos en los modelos de gobierno y gestión de las universidades.

Y así, una lista interminable de cambios, de reformas que modernicen nuestra economía y sociedad para que fluya al PIB colesterol del bueno. Dejo sobre la mesa, para quien quiera interesarse, la idea de crear un Chief Transformation Officer (CTO) como tienen muchas empresas privadas y algunos gobiernos, un Ministro de la Transformación. Un ministro sin ministerio ni miles de funcionarios, sin delegaciones ni despachos. Un ministro con ideas, con un plan, con capacidad de ejecución y autoridad para llevarla a cabo de manera transversal en todos los ministerios y ámbitos que requieran reforma, y un presupuesto para poder hacerlo, con la única misión de, acabada la tarea, desaparecer.

Juan Pedro Moreno presidente ejecutivo WPP españa. inversor y consultor.

Comparte y opina:

Bukele hace caso omiso a la crisis de las criptomonedas

A través de su cuenta de Twitter, el llamado “presidente millennial” anunció ayer que compraría “un Bitcoin cada día, empezando desde mañana (hoy)”.

Nayib Bukele, presidente de El Salvador, que comprará un bitcoin todos los días para su país. Foto: AFP.

/ 18 de noviembre de 2022 / 06:09

Mientras el mundo de las criptomonedas rema para no sucumbir en la tormenta, tras la quiebra reciente de FTX, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se mantiene firme en su posición y sigue apostando a las criptomonedas, específicamente al Bitcoin.

A través de su cuenta de Twitter, el llamado “presidente millennial” anunció ayer que compraría “un Bitcoin cada día, empezando desde mañana (hoy)”. Curiosamente, lo escribió en inglés.

Bukele

Esta apuesta por las criptomonedas se remonta al inicio, prácticamente, de su gobierno.

Por ella ha recibido bastantes críticas, sobre todo cuando el mercado de las mismas tiene sacudones como el que se está viviendo en estos momentos.

“FTX es lo opuesto a Bitcoin, ya que este protocolo fue creado precisamente para prevenir esquemas Ponzi, corridas bancarias, los Enron, los WorldCom, los Bernie Madoff, los Sam Bankman- Fried…”, señaló el Presidente salvadoreño en defensa del Bitcoin.

Además, aclaró que su gobierno “nunca ha tenido negocios con FTX”.

También puede leer: Bukele anuncia que comprará un bitcoin cada día para El Salvador

El bitcóin «es la medida más impopular del gobierno de Nayib Bukele, la más criticada y la peor evaluada», valoró el rector de la UCA, Andreu Oliva, al presentar los resultados del sondeo.

Además, 77 de cada 100 salvadoreños opinaron que el presidente «no debe seguir gastando dinero público para continuar comprando bitcóin».

Con la adopción del bitcóin, Bukele buscaba «la inclusión financiera» de la mayoría de la población y facilitar el envío de remesas familiares desde el extranjero.

Pero la medida fue cuestionada por el Banco Mundial y el FMI, que advirtieron sobre la alta volatilidad de la criptomoneda.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Exploración y gas domiciliario en Beni

Por Pablo Deheza

/ 18 de noviembre de 2022 / 05:29

El Gobierno nacional impulsa la inversión en el departamento del Beni con Bs 54 millones para exploración y Bs 16 millones en redes de gas domiciliario.

“Este año tenemos programada una inversión de más de Bs 54 millones en proyectos exploratorios”, sostuvo el presidente Luis Arce en la sesión de honor en homenaje a los 180 años de creación del departamento del Beni.

El mandatario explicó que, de los Bs 54 millones, cerca de Bs 17 millones corresponden al proyecto exploratorio Adquisición Aero Gravimétrica Magallanes Madre de Dios, destinado al descubrimiento de nuevos yacimientos hidrocarburíferos en el territorio de este departamento amazónico.

Además, se destinaron más de Bs 16 millones en proyectos de redes de gas domiciliario, que beneficiarán a más de 3.800 usuarios adicionales, conforme a su derecho constitucional de acceder a este servicio básico.

El Beni se creó el 18 de noviembre de 1841.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Olas del tsunami cripto de FTX no se aplacan

Se cumple una semana desde que esta plataforma se declaró en bancarrota.

Por Gerson Rivero

/ 18 de noviembre de 2022 / 05:26

Hoy se cumple una semana del tsunami financiero que supuso la quiebra de FTX en el mundo de las criptomonedas.

La caída del gigante cripto hizo saltar las alarmas. La estampida de inversores, que retiraron $us 6.000 millones en 72 horas de la plataforma, ha dibujado un escenario inquietante: hasta 1 millón de acreedores en la nube, la amenaza de un efecto dominó y nubarrones de crisis.

Por ejemplo, Genesis Trading, una firma especializada en ofrecer servicios financieros orientados a las divisas digitales ha difundido un comunicado en el que anuncia que paraliza los reembolsos y la concesión de nuevos préstamos.

“FTX ha creado una agitación en el mercado sin precedentes, lo que ha resultado en solicitudes de retiro anormales que han excedido nuestra liquidez actual”, dice la nota.

El grupo concedió el año pasado préstamos por valor de $us 131.000 millones, pero en 2022 su posición se volvió mucho más débil después de la quiebra en julio del criptofondo Three Arrows Capital, al que había concedido créditos por valor de 2.400 millones. Ahora, otra bancarrota, la de la plataforma de compra y venta de criptomonedas FTX, donde también tiene atascados 175 millones, pone en riesgo su viabilidad, al sembrar la desconfianza entre los clientes de multitud de negocios del ecosistema cripto, muchos de los cuales optan por trasladar su capital a destinos más seguros.

Esta semana, los precios de las monedas digitales volvieron a caer a medida que la crisis que envuelve al mercado se profundizaba durante el fin de semana. El bitcoin, la mayor criptodivisa del mundo, se ha desplomado cerca de un 65% en lo que va de año. Este lunes cotizaba a unos $us 16.500, según CoinDesk. Analistas creen que podría caer por debajo de los $us 10.000.

Al ether, la segunda criptomoneda más valiosa del mundo, no le va mucho mejor. El lunes cotizaba a unos $us 1.230, tras haberse hundido más de un 20% en la última semana, según datos de CoinDesk.

La tendencia empezó a finales de 2021, cuando las tasas de inflación comenzaron a aumentar y generaron preocupación de que la Reserva Federal de EEUU comenzaría a aumentar los costos de los préstamos.

También puede leer: Policía de Bahamas investiga a quebrada plataforma de criptomonedas FTX

Bitcoin cayó un 19% en diciembre, ya que los inversores rotaron hacia activos considerados más seguros. La liquidación continuó en enero, con Bitcoin cayendo un 17% y Ethereum un 26%.

La caída de FTX ha hundido más al sector. La quiebra de la plataforma de criptoactivos amenaza con dejar entre 100.000 y más de 1 millón de acreedores repartidos por todo el mundo.

El nuevo CEO de FTX, John Ray, que reemplaza a Sam Bankman Fried, el fundador de la plataforma, acusa a este último de manejar muy mal la firma.

“Nunca en mi carrera he visto un fracaso tan completo de los controles corporativos y una ausencia tan grande de información financiera como ha ocurrido aquí”, apuntó Ray.

En tanto, Bankman se arrepiente de su decisión. “La he jodido. A lo grande. Varias veces”, mencionó Bankman- Fried, en una entrevista al periodista Kelsey Piper del portal Vox. Los reguladores hacen que todo sea peor. La quiebra fue el peor error.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

La inversión mundial en energía aumentará más del 8% en 2022

‘Los gobiernos, las empresas y los inversores se enfrentan a una situación compleja a la hora de decidir qué proyectos energéticos respaldar’

Los capitales en juego se cuentan en billones y muestran las realidades del cambio energético

/ 11 de noviembre de 2022 / 06:46

INFORME

La inversión es fundamental para abordar los múltiples aspectos de la crisis energética actual: aliviar la presión sobre los consumidores, llevar al mundo a un camino de cero emisiones netas, estimular la recuperación económica y, para Europa en particular, reducir la dependencia de Rusia tras la invasión de Ucrania. Los gobiernos, las empresas y los inversores se enfrentan a una situación compleja a la hora de decidir qué proyectos energéticos respaldar, con necesidades urgentes a corto plazo que no se alinean automáticamente con los objetivos a largo plazo. Mucho depende de estas elecciones.

Inversión.

A partir del seguimiento a las tendencias en todos los sectores, tecnologías y regiones, la inversión mundial en energía aumentará más del 8% en 2022 para alcanzar un total de 2,4 billones de dólares, muy por encima de los niveles anteriores al COVID-19, según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por su sigla en inglés). La inversión está aumentando en todas las partes del sector energético, pero el principal impulso en los últimos años provino del sector eléctrico, principalmente en energías renovables y redes, y del mayor gasto en eficiencia del uso final. La inversión en el suministro de petróleo, gas, carbón y combustibles bajos en carbono es la única área que, en conjunto, permanece por debajo de los niveles observados antes de la pandemia en 2019. Esto a pesar de los altísimos precios del combustible que están generando ganancias inesperadas sin precedentes para los proveedores. Se prevé que los ingresos netos de los productores de petróleo y gas del mundo se dupliquen en 2022 hasta alcanzar la cifra sin precedentes de 4 billones de dólares.

Es probable que casi la mitad de los $us 200.000 millones adicionales en inversión de capital en 2022 se consuman por los costos más altos, en lugar de generar capacidad de suministro de energía adicional o ahorros. Los costos están aumentando debido a las múltiples presiones de la cadena de suministro, los mercados ajustados para mano de obra y servicios especializados y el efecto de los precios más altos de la energía en materiales de construcción esenciales como el acero y el cemento.

Foto. ENEL

Estas presiones de costos son más visibles en el suministro de combustible, pero también están afectando las tecnologías de energía limpia: después de años de caídas, los costos de los paneles solares y las turbinas eólicas aumentaron entre un 10% y un 20% desde 2020. Las preocupaciones sobre la inflación de los costos son un freno a la voluntad de las empresas de aumentar el gasto, a pesar de las fuertes señales de precios.

Aliviar la carga de los consumidores es una prioridad inmediata para muchos formuladores de políticas. Es probable que la factura de energía total pagada por los consumidores del mundo supere los 10 billones de dólares por primera vez en 2022, lo que afectará más a las partes más pobres de la sociedad y ejercerá presión sobre los gobiernos. para amortiguar el golpe a través de medidas fiscales e intervenciones de precios.

Los altos precios están alentando a algunos países a aumentar la inversión en combustibles fósiles, ya que buscan asegurar y diversificar sus fuentes de suministro. Sin embargo, las soluciones duraderas a la crisis actual radican en acelerar las transiciones de energía limpia a través de una mayor inversión en eficiencia, electricidad limpia y una variedad de combustibles limpios. Estos elementos son fundamentales, por ejemplo, para el plan REPowerEU de la Unión Europea para reducir la dependencia de Rusia. Hay muchas formas de responder a la crisis energética inmediata que pueden allanar el camino hacia un futuro más limpio y seguro.

La inversión en energía limpia finalmente está comenzando a recuperarse y se espera que supere los 1,4 billones de dólares en 2022, lo que representa casi las tres cuartas partes del crecimiento de la inversión total en energía. La tasa de crecimiento promedio anual en la inversión en energía limpia en los cinco años posteriores a la firma del Acuerdo de París en 2015 fue de poco más del 2%. Desde 2020, la tasa ha aumentado al 12%, muy por debajo de lo que se requiere para alcanzar los objetivos climáticos internacionales, pero sin embargo es un paso importante en la dirección correcta. Los niveles más altos de inversión en energía limpia en 2021 se registraron en China ($us 380.000 millones), seguida de la Unión Europea ($us 260.000 millones) y Estados Unidos ($us 215.000 millones).

Foto. El periódico de la energía

Transición.

Las ganancias se han visto respaldadas por la creciente competitividad de costos de muchas tecnologías de energía limpia y por medidas políticas y fiscales promulgadas para apoyar las transiciones, a menudo como parte de los esfuerzos para garantizar recuperaciones pospandémicas sostenibles. La IEA estimó a principios de 2022 que los gobiernos de todo el mundo destinaron $us 710.000 millones para energía limpia a largo plazo y medidas de recuperación sostenible.

La energía renovable está en el centro de la tendencia positiva. A pesar de que los costos han aumentado en los últimos meses, las tecnologías limpias como la eólica y la solar fotovoltaica siguen siendo la opción más barata para la generación de nueva energía en muchos países, incluso antes de tener en cuenta los precios excepcionalmente altos observados en 2022 para el carbón y el gas. Las energías renovables, las redes y el almacenamiento ahora representan más del 80% de la inversión total del sector eléctrico.

La energía solar fotovoltaica representa casi la mitad de las nuevas inversiones en energía renovable y el gasto se divide por igual entre proyectos a gran escala y sistemas solares fotovoltaicos distribuidos. El enfoque de la energía eólica se está desplazando hacia el mar. Mientras que 2020 fue un año récord para el despliegue en tierra, 2021 fue un año récord para el mar, con más de 20 GW en servicio y alrededor de $us 40.000 millones de gasto. La inversión en eficiencia mejorada es otra área importante de crecimiento, impulsada por los precios más altos del combustible y los incentivos gubernamentales. Un aumento del 16% en la inversión en eficiencia de edificios en 2021 abrió el camino. Los formuladores de políticas están tratando de mover la tasa anual global de modernización de edificios por encima de la marca del 1%, donde se ha estancado durante muchos años, y muchos países, especialmente Japón, China y algunos en Europa, están poniendo cada vez más énfasis en altos estándares de rendimiento energético para toda obra nueva.

Se espera que la tendencia alcista en el gasto en eficiencia se mantenga en 2022. El aumento en los precios de los combustibles está generando un creciente interés en tecnologías como las bombas de calor eléctricas para la calefacción (cuyas ventas crecieron un 15% en 2021). Sin embargo, la inversión en eficiencia enfrenta vientos en contra, con mayores costos de endeudamiento, ingresos familiares estables y menor confianza de los consumidores y las empresas. Como siempre, el apoyo continuo del Gobierno es un factor clave para dar forma a la demanda corporativa y de los consumidores.

Electrificación.

La electrificación de la movilidad es un contribuyente clave para aumentar el gasto en uso final limpio por parte de los consumidores. Las ventas de vehículos eléctricos se duplicaron con creces en 2021 respecto al año anterior y continúan aumentando con fuerza en 2022. En 2012, solo se vendieron 120.000 vehículos eléctricos en todo el mundo. En 2021 se vendieron más de ese número cada semana. Una incertidumbre es si los fabricantes de automóviles pueden mantenerse al día con los pedidos, dados los problemas de la cadena de suministro (sobre todo en relación con los minerales críticos involucrados) y la escasez mundial de semiconductores.

La electrificación no se trata solo de automóviles; las ventas de vehículos eléctricos de dos y tres ruedas han aumentado, y la inversión en la electrificación de autobuses y vehículos comerciales también es fuerte. La mayoría de los autobuses eléctricos todavía se implementan en China, pero la inversión en otros lugares está creciendo. A principios de 2022, India ordenó más de 5.000 autobuses eléctricos para cinco ciudades importantes, adjudicados a la mitad del precio alcanzado en licitaciones anteriores.

Hay signos de vida entre las tecnologías nuevas y emergentes importantes, donde la inversión absoluta sigue siendo relativamente pequeña pero las tasas de crecimiento son altas.

La inversión en almacenamiento de energía en baterías está alcanzando nuevos máximos y se espera que se duplique con creces hasta alcanzar casi los $us 20.000 millones en 2022. Esto está liderado por el despliegue a escala de red, que representó más del 70% del gasto total en 2021. La cartera de proyectos es inmensa, con China apuntando a alrededor de 30 GW de capacidad de almacenamiento de energía no hidroeléctrica para 2025 y Estados Unidos tiene más de 20 GW en proyectos a escala de red planificados o en construcción.

Foto. Bolivia energía libre

Hidrógeno.

El impulso detrás del hidrógeno de bajas emisiones se ha visto reforzado por la invasión a Ucrania por parte de Rusia, lo que ha reforzado el apoyo político, especialmente en Europa. Las empresas centradas en el hidrógeno limpio están recaudando más dinero que nunca, y el valor de una cartera de empresas líderes en este espacio se ha cuadruplicado desde finales de 2019. La inversión anual en hidrógeno con bajas emisiones de carbono ronda los $us 500 millones. Para suministrar los 15 millones de toneladas métricas adicionales de hidrógeno previstas en el plan REPowerEU, se estima que se necesitaría una inversión de capital acumulada de alrededor de $us 600.000 millones a nivel mundial hasta 2030, con el 60% de esta para infraestructura fuera de la Unión Europea.

En 2021 se anunciaron planes para alrededor de 130 proyectos de captura de CO2 a escala comercial en 20 países. Su objetivo es obtener CO2 de una variedad de aplicaciones, incluida la producción de hidrógeno y biocombustibles, que combinadas representan casi la mitad de los proyectos recientemente anunciados.

El impulso detrás de las tecnologías emergentes en etapa inicial se mantiene mediante el aumento del apoyo financiero público para la innovación energética. Nuevas empresas en los Estados Unidos y Europa han recaudado fondos récord, en particular para tecnologías prometedoras de almacenamiento de energía, hidrógeno y energía renovable.

Si bien la inversión mundial en energía limpia ahora está muy por encima de donde estaba cuando se firmó el Acuerdo de París, el aumento se ha concentrado en las economías avanzadas de occidente y China. El gasto en energía limpia en las economías emergentes y en desarrollo (excluida China) sigue estancado en los niveles de 2015. Estos fondos van más allá de lo que solían, ya que los costos de la tecnología son significativamente más bajos de lo que eran. Hay algunos puntos positivos: energías renovables a escala de servicios públicos en India, energía eólica y fotovoltaica distribuida en Brasil, entre otros. Pero, en general, la debilidad relativa de la inversión en energía limpia en gran parte del mundo en desarrollo es una de las tendencias más preocupantes.

Costos.

La inversión en muchas economías emergentes y en desarrollo depende más de fuentes públicas. Las empresas estatales representan alrededor de la mitad de la inversión en energía en estos países. Sin embargo, los fondos públicos suelen ser escasos, muchas empresas de servicios públicos estatales están muy endeudadas y el empeoramiento de las perspectivas económicas mundiales reduce la capacidad de los gobiernos para financiar proyectos energéticos. Del gasto de estímulo movilizado para respaldar una recuperación sostenible, más del 90% se encuentra en economías avanzadas. Los altos costos de capital y los crecientes costos de endeudamiento amenazan con socavar el atractivo económico de las tecnologías limpias intensivas en capital: un aumento de 2 puntos porcentuales en el costo de capital para la energía solar fotovoltaica y eólica puede conducir a un aumento del 20% en los costos nivelados generales.

Se necesita hacer mucho más para cerrar la brecha entre la participación de una quinta parte de la inversión mundial en energía limpia de las economías emergentes y en desarrollo, y el hecho de que contienen a dos tercios de la población mundial. El apoyo financiero y técnico adicional, incluido el capital concesional, el capital del sector privado y las entradas de los mercados internacionales de carbono serán cruciales. Si la inversión en energía limpia no se recupera rápidamente en las economías emergentes y en desarrollo, el mundo se enfrentará a una importante línea divisoria en los esfuerzos para abordar el cambio climático y alcanzar otros objetivos de desarrollo sostenible.

Comparte y opina: