Energías & Negocios

Friday 20 Jan 2023 | Actualizado a 06:22 AM

Un aterrizaje de realismo para las grandes tecnológicas

Algunas de estas empresas han podido vivir acomodadas en su nube efervescente.

/ 25 de noviembre de 2022 / 05:53

Las grandes compañías tecnológicas son protagonistas imprescindibles del mundo empresarial desde comienzo de siglo sobre todo por su espectacular crecimiento en todos los frentes y su creciente presencia en nuestras vidas.

Nos han facilitado gran número de nuestras actividades cotidianas y no tan cotidianas: desde la localización de una dirección física, a un mensaje a través de una app o en el proceso de búsqueda de un empleo.

Son tres ejemplos, pero se podrían mencionar infinidad más. Las tecnologías de información se han desarrollado considerablemente en estas dos décadas, con nuevas potencialidades de servicio o utilidades.

Algunas de ellas acometidas, otras pendientes, incluidas las aparentemente inverosímiles.

Ingresos y monetización

Esta evolución dio lugar a unas expectativas de crecimiento de ingresos y de monetización del modelo de negocio basado en el aprovechamiento de los masivos datos que manejan y la inteligencia artificial.

Las capacidades que ofrecían esas grandes tecnológicas —fundamentalmente desarrolladas a partir de ingeniería de datos— eran aparentemente infinitas y así se reflejó en una valoración de mercado que no paró de crecer hasta hace un par de años.

Todo lo que olía a tecnología, fuera una gran empresa ya establecida o un nuevo unicornio, rápidamente recogía una carga de positividad en el valor de su acción.

Sorprendía, no obstante que, en muchos casos, su valoración (por ejemplo, Tesla) tuviera una evolución bursátil espléndida incluso los años (la mayoría) que aún no tenían beneficios o no contaban con perspectivas del todo claras.

Otro ejemplo eran los neobancos (bancos digitales) que tenían un valor muy significativo en los mercados, en claro contraste con sus contrapartes convencionales (bancos tradicionales) con descuentos importantes en su valor bursátil.

Las expectativas de ganancia futura basadas en potencialidades, materializadas o no, eran muy optimistas.

Es más que probable que la economía de estos negocios no estuviera alineada con las cifras reales de beneficio presente y futuro.

Y por eso se están produciendo ajustes desde hace un tiempo.

Valor elevado

Si durante la pandemia nos hubieran dicho que el mundo estaba a las puertas de una corrección bursátil (y, casi, de humildad) en las grandes empresas tecnológicas nos lo hubiéramos creído a medias.

Se hablaba de sobrevaloración en el Nasdaq, pero ahora lo que se ve es que ese exceso de valoración era abultado.

No conviene perder la cabeza, sin embargo, porque el valor real de estas compañías sigue siendo, en general, elevado.

Hay potencialidades de crecimiento y las ganancias empresariales siguen siendo notables.

Todo el ruido en torno a Elon Musk o los despidos de Twitter, Meta o Amazon no debe llevar a creer que se producirá una grave pérdida de relevancia de estas empresas tecnológicas.

Parece más un necesario ajuste tras la pandemia y un aterrizaje de realismo.

El resultado puede ser que se alineen mejor la economía de estas compañías y sus grandes (pero no infinitas) potencialidades y capacidades.

Todo esto sucede en el vigésimo aniversario del crash de las puntocom. Aquello fue diferente.

Los Netscape y Napster de la época fueron los primeros intentos de lanzar nuevas formas de interacción informativa y social, pero les faltaba mucha economía de red y un desarrollo técnico suficientemente sólido.

Una situación muy distinta a la de hoy —con más burbujeo corregible que gran burbuja— donde otro gran batacazo es muy improbable. En todo caso, el reajuste de las BigTech no es solo cosa de Estados Unidos.

China

En China también se está poniendo algo de coto a las grandes tecnológicas, que estaban acumulando más poder que el propio gobierno.

La crisis de las tecnológicas va por barrios.

Con alguien tan excéntrico e imprevisible como Elon Musk es difícil saber si lo que sucede con Twitter ha sido la comunicación oficial más histórica de un suicidio corporativo o un movimiento estratégico inédito para reconfigurar el panorama del control de la información y las redes sociales.

Las evidencias de corrección de mercado y de ajustes de personal orientan sobre por dónde burbujeaba más la industria.

En principio, lo hacía más por la parte de las redes sociales.

Meta o Twitter son dos ejemplos significativos. Mirando al futuro, tampoco se ve clara la propuesta de valor.

Podría hablarse del metaverso como la referencia a largo plazo.

El problema, sin embargo, es que no parece una alternativa aún claramente monetizable.

También puede leer: La desaparición de Twitter sería una mala noticia para opositores y activistas políticos

Nube

Otras compañías como Microsoft o Apple parecen sufrir también, pero capean mucho mejor el temporal.

Tienen objetivos más tangibles y bases diversificadas. Google (Alphabet) es sin duda una potencia, pero también le ha pillado esta mala coyuntura para las BigTech en un momento de reconfiguración de parte de sus líneas de negocio (cloud, dispositivos,…).

Algunas de estas empresas han podido vivir demasiado acomodadas en su nube efervescente.

Apenas se solapaban en sus negocios, lo que les concedía un claro poder de monopolio en distintas áreas.

Sin embargo, poco a poco han sentido dos fuerzas presionándoles.

Por un lado, la regulación, que no ve con buenos ojos dejarles campar a sus anchas en el manejo de la información ni en la entrada en negocios sensibles como el financiero o monetario.

Por otro lado, una competencia creciente en áreas como la inteligencia artificial y el cloud computing. Además, no puede olvidarse la presión por innovar en este mercado.

De hecho, ya hay 332 unicornios (compañías con valoración de más de $us 1.000 millones) tan solo en la esfera fintech.

Desde enero, más de 800 empresas tecnológicas en todo el mundo han anunciado ajustes que se han llevado por delante 120.000 empleos.

Esto nos hace repensar esa idea de búsqueda de talento como algo no exclusivo de las grandes tecnológicas, sino que tendrá que repartirse y expandirse a otras partes de la economía.

Va más allá de estas empresas porque ellas, de hecho, están despidiendo al verse sobredimensionadas.

Santiago Carbó Director de estudios financieros del centro de investigación y análisis económico funcas.

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La castaña marcó cifra récord en 2022

Pelado de la castaña.

Por ABI

/ 20 de enero de 2023 / 05:52

TENDENCIAS

Entre enero y noviembre de 2022, Bolivia alcanzó un récord de $us 189 millones por la exportación de 25.107 toneladas de castaña, venta “nunca antes alcanzada”, informó el viceministro de Comercio Exterior e Integración, Benjamín Blanco.

“La recolección de castaña beneficia a miles de familias bolivianas, sobre todo del oriente boliviano, y este año (2022) hemos alcanzado un récord de 189 millones de dólares en exportaciones solamente de enero a noviembre”, destacó.

Según datos de la autoridad, entre enero y noviembre de 2021, el país exportó 22.356 toneladas de castaña; mientras que, en el mismo periodo de 2022, las ventas de ese producto amazónico aumentaron a 25.107 toneladas.

“Nunca se había exportado tanto. Hemos alcanzado las 25.107 toneladas”, resaltó el viceministro. Las exportaciones de castaña boliviana tienen como destino Países Bajos, EEUU, Reino Unido, Alemania, España y otros.

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La economía global de los interrogantes y del pesimismo

La actual situación económica aglutina, de forma simultánea, diversos frentes de problemas.

/ 13 de enero de 2023 / 07:22

OPINIÓN

La situación económica que estamos viviendo en la actualidad nos invita a compararla con la que se vivió en los años 70 del siglo pasado. La decisión de Nixon en 1971, rompiendo con la convertibilidad del dólar en oro y con los pilares del Sistema Monetario Internacional (SMI), creado con los acuerdos de Bretton Woods y las premisas de Keynes y White, hizo que los mercados financieros se hicieran cada vez más especulativos y aumentara la exuberancia financiera a la que ya estamos acostumbrados.

Además, ese mismo año se llegó al pico del petróleo (peak oil) planteado por el geofísico M. K. Hubbert, propiciando la cartelización de la producción de esta materia prima y anticipando las dos mayores crisis energéticas de nuestra historia contemporánea: las de 1973 y 1979. En estos precisos momentos comenzaron a ganar cada vez más terreno unas nuevas ideas económicas de calado pesimista y malthusiano asociadas con el agotamiento de nuestro modelo económico, tales como la de los límites del crecimiento, la de la estanflación (inflación con estancamiento económico), o la teoría del estancamiento secular, que, en su día, introdujo el economista norteamericano Alvin Hansen en plena Gran Depresión económica de los años 30, y que rescataría Larry Summers, el que fuera secretario del Tesoro de la Administración Clinton.

Pero tampoco debemos olvidar que en los 70 se quebró el consenso social de ajustar y vincular los salarios a la productividad, algo que, en la década inmediatamente anterior, permitió que funcionara automáticamente la curva de Phillips y se consiguiera una paz social con escasos precedentes en términos de mejora del poder adquisitivo de los trabajadores.

Pero llegó la crisis de 2008 a poner de manifiesto que la caja de herramientas del economista era insuficiente. En 2019 ya venían apareciendo datos macroeconómicos sólidos y recurrentes que nos permitían ver la luz al final del túnel en el que nos metimos con una de las mayores crisis financieras de nuestro tiempo. Una crisis que estalló en el epicentro de la economía global (EEUU), y que rápidamente irradió su virulencia a Europa y al resto del mundo en forma de inestabilidad financiera, recesión económica, desempleo y, en alguna ocasión, en forma de deflación.

Pero cuando todo apuntaba a que, en líneas generales, íbamos por la senda adecuada para la recuperación económica, aun siendo conscientes de que nos habíamos dejado importantes cosas en el camino, sorpresivamente tuvimos que hacer frente a una crisis sanitaria que implicó un hecho inédito e insólito en la historia económica: la hibernación voluntaria de la economía para reducir la movilidad y controlar la evolución de la pandemia. Una gran cantidad de empresas, pertenecientes a los que se consideró como sectores no esenciales, tuvieron que parar su actividad productiva, incurriendo en graves problemas de liquidez que, paulatinamente, fueron convirtiéndose en problemas de solvencia y de viabilidad económica.

La inyección de dinero público en los diferentes países contribuyó inequívocamente a paliar los efectos de este coma inducido de la economía sobre las familias y las empresas, impidiendo que la crisis económica se convirtiera en una crisis financiera, y que el coste social fuera realmente inasumible.

Pero la cosa no acaba ahí. La paralización de una buena parte de la actividad económica generó lo que hemos llamado como un efecto de jibarización de la oferta. Dicho efecto se tradujo, por un lado, en una reducción de la capacidad productiva instalada (encogimiento de la oferta) originada por el volumen de empresas que tuvieron que cerrar o que, simplemente, llegaron a tener severas dificultades financieras y de viabilidad económica. Y, por otro, parcialmente consecuencia de lo anterior, en la reducción de las interrelaciones e interacciones entre las empresas.

El efecto fue una crisis de oferta que más tarde se unió a un boom de la demanda debido a las ayudas públicas y a la inyección de liquidez al sistema a través de la política acomodaticia de los bancos centrales y de sus correas de transmisión monetaria. Este desajuste intertemporal entre la oferta y la demanda se agravó con el problema energético, la guerra entre Rusia y Ucrania, por no hablar de la crisis de las materias primas y de la lucha de carácter geoestratégico por el control de la producción de las tierras raras, elementos materiales fundamentales para producir los dispositivos electrónicos y las nuevas tecnologías.

Por su parte, tras muchos años de inflación controlada y tipos de interés próximos al cero, la inflación ha venido a hacer más compleja la situación. Pero no debemos olvidar que, en la actualidad, los problemas inflacionarios, tal como se están presentando, son más el síntoma que la propia enfermedad. Se trata de una inflación netamente de oferta a la que se está aplicando políticas monetarias como si se tratara de una inflación de demanda. La inflación de oferta requiere de medidas estructurales sobre los distintos sectores económicos y su régimen de competencia, por lo que solo puede generar efectos a medio y largo plazo. Por lo tanto, para afrontar una crisis polifónica, basada en la oferta, los bancos centrales utilizan la tradicional política monocorde de los tipos de interés, que solo tiene efecto sobre la inflación de demanda. La consecuencia es más dolor para las familias, mientras que los resultados en relación con el control de la inflación se vuelven pírricos.

En este sentido, la actual situación económica y financiera aglutina, de forma simultánea, diversos frentes de problemas que la hacen notablemente compleja y, probablemente, impredecible. La incertidumbre, así como el aumento del riesgo que lleva aparejado, está haciendo muy volátiles a los mercados, muy endeudados a los Estados, muy frágiles a las economías locales y globales, y muy vulnerables a las empresas y a las familias. En concreto, estas últimas, las empresas y las familias, ante la ingobernabilidad del entorno, están intentando ganar en resiliencia y capacidad de adaptación.

Francisco Joaquín Cortés García Profesor de finanzas de la unir

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El sector privado, las regiones y los emprendedores desde la mirada del Ministerio de Economía

Marcelo Montenegro: ‘Con el modelo económico actual, el sector privado ha crecido a un ritmo relevante’

La estabilidad del país favorece al crecimiento de las empresas.

Por Pablo Deheza

/ 13 de enero de 2023 / 07:01

ENTREVISTA

El equipo del Ministerio de Economía y Finanzas, que encabeza el ministro Marcelo Montenegro, respondió las consultas de La Razón sobre la economía del país en general, con un énfasis particular sobre las condiciones para el sector privado y las regiones que se están gestionando desde las políticas públicas e iniciativas del Gobierno nacional.

—¿Cómo podría caracterizarse históricamente la relación entre el Estado boliviano, el sector privado y las regiones, hasta finales del siglo XX?

—Hasta finales del siglo XX la relación entre el Estado y el sector privado fue diversa y delimitada por el régimen político dominante. Más de la mitad de dicho periodo, la economía boliviana era impulsada principalmente por la minería, que en algunos lapsos estuvo bajo la propiedad de privados y en otros en control estatal, y el resto del sector privado se encontraba en la agricultura y otras actividades con baja generación de valor agregado. Posteriormente, se realizaron algunos esfuerzos para diversificar la economía y establecer condiciones favorables para el sector privado. Sin embargo, éstos no fueron suficientes para mejorar significativamente la productividad en los emprendimientos de empresas bolivianas, dado que la infraestructura caminera y ferroviaria fue deficiente, el acceso al crédito era focalizado a pocos que ya contaban con un capital importante, la inestabilidad económica y política era un desincentivo para los negocios, se carecía de programas para fortalecer rubros específicos, entre otros. Si bien en la década de los 90 se implementaron medidas de privatización de empresas estratégicas, éstas no necesariamente beneficiaron al sector privado boliviano porque la privatización fue prioritariamente a favor de capitales extranjeros. Por otra parte, tal vez el único ejemplo de una política para potenciar a una región de Bolivia en el largo plazo es el “Plan Bohan”, que se ejecutó a mediados del siglo XX. Este plan estableció lineamientos para un desarrollo económico con base en las potencialidades de recursos naturales del país, en el que se identificó a Santa Cruz como región a priorizar por su potencial agropecuario. De esta manera, el desarrollo de esta región fue catapultado con la construcción de la carretera asfaltada Cochabamba – Santa Cruz, la construcción de ingenios azucareros, se creó el Banco Agrícola para focalizar el crédito a un potencial sector agroindustrial, entre otras medidas.

—¿Cómo viene dándose la relación entre las condiciones que genera el Estado boliviano y los resultados que obtienen los actores privados en las últimas décadas?

—Desde la implementación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP), no solo el sector público ha mostrado un desempeño importante, sino también el sector privado ha crecido a un ritmo relevante. En este marco, el Gobierno nacional ha generado condiciones favorables para el desempeño del sector privado, como la estabilidad económica que brinda certidumbre, el apoyo a través del subsidio a los combustibles, incentivos tributarios para la importación y comercialización de bienes de capital, créditos productivos, la constitución de fideicomisos para la expansión del crédito, programas de riego y mecanización del agro, así como la complementariedad de la inversión pública mediante la construcción de carreteras, aeropuertos, entre otros. La situación del sector privado ha sido buena durante la aplicación del MESCP y ésta se evidencia en las utilidades del sistema financiero, las ventas, exportaciones e inversiones del sector privado, que en este periodo alcanzaron niveles superiores a lo observado en la época neoliberal.

—¿Qué tan importante ha sido el apoyo del Estado para el desarrollo de los departamentos?

—El apoyo del Estado para el desarrollo de los departamentos desde la entrada en vigencia del MESCP fue importante, no solo para los departamentos del oriente, sino para todos los departamentos, porque desde el Estado se ha llevado adelante un conjunto de medidas para potenciar el desarrollo. Por ejemplo, se facilitaron créditos en condiciones favorables para productores y familias que deseen tener su vivienda propia, se destinaron importantes recursos a inversión pública para proveerles de infraestructura carretera, productiva y social, fundamentales para el desarrollo, se ha dinamizado la demanda interna a través de mejoras en los ingresos con políticas redistributivas y salariales, se ha priorizado la estabilidad de precios para dar certidumbre y cuidar el poder adquisitivo de los hogares, entre otros. De esta manera, se ha provisto de un entorno favorable para la iniciativa privada y de mejores condiciones para las familias. Es así que, el tamaño de la economía de los departamentos del país se expandió con tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto durante la vigencia del MESCP por encima del registrado en el periodo neoliberal, acompañado de mejoras sociales expresada en la reducción de la pobreza y desigualdad.

—¿Cuál es el aporte más importante del Estado para el favorecimiento de la actividad privada?

—Uno de los elementos más importantes es la inversión pública. Varios estudios han demostrado un efecto crowding-in entre la inversión pública e inversión privada. Es decir, que los incrementos sostenidos e importantes de la inversión pública tienen efectos positivos en el comportamiento de la inversión privada. Esto se explica porque la inversión pública ha sentado las condiciones en materia de infraestructura para fomentar la iniciativa privada. Las inversiones en infraestructura contribuyen a mejorar la cobertura y calidad de los servicios públicos, reduce los costos para la movilidad de mercancías y pasajeros, y mejora el acceso a los mercados de bienes y servicios. Además, mayores niveles de inversión pública junto a las políticas sociales impulsaron la demanda interna favorable para nuevos emprendimientos. Solo en el periodo 2006- 2019 se han creado más de 260.000 empresas, y luego del restablecimiento de MESCP, este número continuó mejorando.

—¿Qué ventajas tienen hoy en día los productores bolivianos con relación a los de los países vecinos?

—En 2022, el contexto económico internacional se caracterizó, principalmente, por una elevada inflación. Para afrontar este fenómeno, las autoridades económicas de muchos países optaron por implementar medidas de política económica contractiva a través del incremento de tasas de interés, que repercutió y repercutirá negativamente en el crecimiento económico de sus países. Contrariamente, en Bolivia, el Gobierno nacional implementó medidas de apoyo a la producción agropecuaria y al sector productivo para mitigar las presiones inflacionarias, registrando en 2022 la inflación más baja de América del Sur y una de las más bajas del mundo. Entre las medidas se encuentra la subvención a los combustibles y a algunos insumos para la producción de alimentos (mediante EMAPA), a fin de garantizar la estabilidad en los costos de producción y generar un escenario de certidumbre en este ámbito. También están los créditos SIBolivia que otorgan financiamiento a una tasa de interés de 0,5%, los incentivos tributarios para incrementar la capacidad productiva nacional con IVA cero para la importación y comercialización de bienes de capital y maquinaria pesada para el sector agropecuario, gravamen arancelario cero para la importación de maquinaria eléctrica, asistencia técnica, capacitación y transferencia tecnológica a emprendimientos productivos que contribuyan la seguridad alimentaria del país a través de Pro-Bolivia, entre otros. Adicionalmente, destacar la estabilidad económica y social alcanzada durante la implementación del MESCP, que generó certidumbre a los emprendimientos nacionales.

—¿Cuáles son los principales factores de riesgo que usted avizora para la actividad privada en Bolivia en el presente año?

—Un factor de riesgo está vinculado con el plano internacional, dado que determinadas actividades privado-exportadoras de Bolivia podrían verse afectadas por la desaceleración de Estados Unidos, China y la Unión Europea, que se traduciría en una menor demanda de commodities con presiones a la baja de sus precios. Asimismo, otro factor de riesgo para la actividad económica privada es una posible persistencia de conflictos sociales como los que se suscitan en Santa Cruz, debido a que éstos deterioran la productividad. No obstante, estos riesgos serán mitigados a partir de la aplicación de medidas de política económica que apoyarán el desenvolvimiento adecuado y dinámico de la demanda interna y que como gobierno se están internalizando estos posibles riesgos para tomar las medidas necesarias que aminoren los efectos adversos.

—¿Qué políticas de apoyo están actualmente en marcha orientadas hacia los emprendedores jóvenes del país?

—En apoyo a los emprendedores bolivianos se ha establecido el Fondo Capital Semilla (Focase) administrado por el Banco de Desarrollo Productivo, y destinado para aquellos jóvenes profesionales que requieran financiamiento para la primera inversión en equipos y otros que permitan materializar una iniciativa productiva o el establecimiento de instalaciones propias para la prestación de servicios. Asimismo, se tiene el crédito Soy Joven BDP, destinado también para jóvenes bolivianos entre 18 y 35 años que desean poner en marcha su iniciativa productiva y/o desean crecer, ampliar o mejorar su negocio. Entre otras medidas que se implementaron, resalta el Programa Nacional de Emergencia para la Generación de Empleo Bol-34, que tiene como fin la generación de empleo mediante la implementación de proyectos de infraestructura urbana y/o rural de pequeña escala, a través de los gobiernos Municipales, Gobiernos Autónomos Originario Campesino, Juntas vecinales y otras organizaciones sociales debidamente constituidas y reconocidas en el ordenamiento jurídico. Asimismo, políticas que si bien no están focalizadas en la población joven, entre sus destinatarios tienen una alta proporción de población joven como ser los créditos SIBolivia que, como ya se mencionó, tienen una tasa de interés histórica del 0,5% y están destinados a impulsar las actividades productivas con sustitución de importaciones; el Reintegro en Efectivo del Impuesto al Valor Agregado (Re-IVA) a través del cual se hace la devolución del 5% del valor de compras presentado en facturas a la población con ingresos mensuales menores o iguales a Bs 9.000.

—Uno de los pilares de la estabilidad económica en Bolivia es la apuesta por el fortalecimiento del mercado interno. Muchos productores rechazan los cupos de exportación. ¿Por qué se implementaron éstos y cómo aportan a la economía del país en su conjunto?

—Con el fin de alcanzar la seguridad alimentaria con soberanía y garantizar el abastecimiento interno a precio justo, el Estado dispone medidas que regulen el abastecimiento de productos estratégicos en el mercado interno, uno de ellos es la subvención de alimentos que se constituyen en insumos para el sector productivo, y la creación de los Certificados de Abastecimiento Interno a Precio Justo, cuya emisión se estableció en el Decreto Supremo N°1283 de 4 de julio de 2012. Estas medidas no solo permiten garantizar el abastecimiento del mercado interno, sino también coadyuvan a mantener la estabilidad de precios de los principales productos de la canasta familiar. En el caso específico de las exportaciones es necesario aclarar que la medida se aplica únicamente a productos estratégicos como la soya, maíz, sorgo y azúcar, entre los principales. Esto debido a que se constituyen en insumos utilizados en las cadenas productivas como la crianza de ganado vacuno, porcino y avícola, o se haya registrado escasez de los mismos, como en el caso del azúcar, que en 2010 ante la priorización de las exportaciones por parte de los propietarios de los ingenios azucareros para beneficiarse de los altos precios que alcanzó este producto a nivel internacional, se descuidó el abastecimiento de las familias bolivianas, llegando éstas a pagar cerca de Bs 10 por kilo, un incremento de más del 100%. En este sentido, el Estado tomará las medidas necesarias para garantizar la oferta oportuna y adecuada de alimentos estratégicos que permitan satisfacer las necesidades de alimentación del pueblo boliviano, garantizando la producción y abastecimiento del mercado interno a precio justo.

Marcelo-Montenegro
Foto. MINISTERIO DE ECONOMÍ

Marcelo Montenegro

Ministro de Economía y Finanzas Públicas del Estado Plurinacional de Bolivia

  • Es licenciado en Economía de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), tiene también el título de Máster en Economía de la Universidad del Centro de Estudios Macroeconómicos (UCEMA), de Argentina.
  • Se desempeñó como analista en jefe de la Red de Análisis Fiscal y director de Estudios Tributarios, en el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas. Fue presidente del Directorio de Banco de Desarrollo Productivo (BDP).
  • Ha sido docente de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Escuela Militar de Ingeniería (EMI) y Universidad Privada Boliviana (UPB).
  • También fue director del Instituto de Investigaciones Económicas de la UMSA.
  • Actualmente, es también profesor titular de la Carrera de Economía de la UMSA.

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Los océanos del mundo absorbieron una cantidad inédita de calor en 2022

océanos-mundo

/ 13 de enero de 2023 / 06:25

NOTICIAS

Los océanos del mundo absorbieron cantidades nunca antes registradas de calor de la atmósfera en 2022. Si bien esto ayudó a paliar el incremento de las temperaturas en el planeta, la consecuencia fue la generación de poderosas tormentas, con sistemas meteorológicos que están dañando a comunidades en todo el mundo. Este fue el diagnóstico de científicos de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA, que es la institución estadounidense encargada de temas oceánicos y climáticos).

La cantidad de energía térmica contenida en la capa superior de los océanos del mundo ha estado creciendo cada año desde 2019 y ahora se encuentra en niveles sin parangón, según un nuevo informe de la NOAA.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU señaló que las emisiones industriales de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero que calientan el planeta están impulsando las temperaturas globales que han estado aumentando durante las últimas décadas. Más del 93% del exceso de energía térmica del cambio climático es absorbido por los océanos del mundo, según este grupo.

En 2022, los océanos del mundo absorbieron 9 zetajulios de calor de la atmósfera. A modo de comparación, las economías del mundo consumen medio zetajulio de energía al año, según Russell Vose, jefe de la rama de análisis y síntesis de los Centros Nacionales de Información Ambiental de la NOAA.

“Si no fuera por la gran capacidad de almacenamiento de los océanos, la atmósfera se habría calentado mucho más”, dijo el Vose el jueves en una conferencia de prensa.

La temperatura superficial promedio global para 2022 fue la sexta más alta desde que comenzó el registro de estos datos en 1880, según la NOAA. En un informe independiente, la NASA afirmó que 2022 empató con 2015 como el quinto año más cálido registrado. Las dos agencias usan grupos de datos ligeramente diferentes y tienen métodos distintos para estimar las temperaturas en zonas con escasa información disponible. La NASA, hoy en día, recoge datos sobre los polos, mientras que la NOAA no.

“A pesar de estas pequeñas diferencias, los conjuntos de datos son muy similares y coinciden en que la temperatura planetaria está aumentando”, dijo John Bateman, meteorólogo de la NOAA.

La temperatura promedio de 2022 en tierra y mar fue de 0,86ºC por encima del promedio del siglo XX, según el informe de la NOAA.

“Las tendencias a largo plazo son muy claras”, dijo Gavin Schmidt, director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA. “No se deben a la variación natural. No se deben al sol. No se deben a los volcanes. Se deben a nuestras emisiones de gases de efecto invernadero y mientras sigamos emitiendo grandes cantidades de esta materia, estas tendencias continuarán”.

Los oceanógrafos han instalado una serie de 4.000 instrumentos conocidos como flotadores Argo, que se sumergen arriba y abajo en el agua para medir el contenido de calor del océano en los 2.000 metros superiores de los vastos mares del mundo, según Sarah Purkey, profesora asistente de oceanografía física en la Institución Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego.

Los datos están ayudando a comprender cómo el exceso de energía térmica del cambio climático se está moviendo de la atmósfera a la parte superior del océano y luego a las profundidades del océano.

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Bolivia exporta litio y potasio a 8 países

/ 13 de enero de 2023 / 06:06

TENDENCIAS

La estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) informó que en 2022 las exportaciones nacionales de carbonato de litio y cloruro de potasio alcanzaron las 34.100 toneladas. Estas ventas al exterior del país se destinaron a ocho países de América Latina, Europa y Asia.

En sus cuentas de redes sociales, el presidente Luis Arce informó que YLB alcanzó un ingreso récord de Bs 555 millones por las ventas de carbonato de litio y cloruro de potasio que se produjo en el país.

YLB explicó que en 2022 se obtuvo 600 toneladas de carbonato de litio a escala piloto, las cuales fueron exportadas a China, Rusia y Emiratos Árabes por un valor de Bs 366,8 millones.

La estatal comercializó en 2022, alrededor de 55.000 toneladas de cloruro de potasio, por un valor de Bs 188,4 millones. De ese volumen, 21.500 toneladas fueron para el mercado interno y 33.500 toneladas fueron exportadas a Brasil, Chile, Perú, Malasia y Paraguay.

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