Energías & Negocios

Wednesday 1 Feb 2023 | Actualizado a 22:23 PM

Sinchi Wayra destinará $us 100 millones en sus operaciones mineras

Alfredo Salles Pereira: ‘La inversionista es Santacruz Silver Mining, una empresa canadiense-mexicana’

/ 9 de diciembre de 2022 / 06:55

ENTREVISTA

La minería está en la médula de la historia boliviana. Si bien hoy nuestro país no basa su actividad económica exclusivamente en este sector, su importancia seguirá siendo mayúscula en el devenir económico de Bolivia. Sinchi Wayra S.A. es una prestigiosa empresa minera, con grandes proyectos y un equipo que apunta alto. Alfredo Salles Pereira, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de la empresa, brinda los detalles al respecto.

—¿Cómo empezó Sinchi Wayra?

—Empecemos por 2022, porque es en este año en que todas las operaciones de Sinchi Wayra fueron adquiridas por Santacruz Silver Mining, una empresa canadiense-mexicana con conocimiento técnico, espaldas financieras y, lo más importante, un compromiso inquebrantable para hacer minería responsable. Esta empresa, que tiene acciones en la bolsa canadiense, trabaja con tres pilares vitales: la seguridad y el bienestar, la productividad, y crecimiento para los actores y no solo para la empresa. Este es el hito más importante pues la inversión, es decir la apuesta que hace Santacruz Silver Mining, es de más de $us 100 millones. Si nos vamos a la historia, Sinchi Wayra fue fundada en 2005, desde entonces viene operando las minas y plantas de Bolívar, Porco, Colquiri, Caballo Blanco de San Lorenzo, Colquechaquita y planta Don Diego; además de las plantas metalúrgica de Vinto y de lixiviado de la Compañía Minera Concepción Comco. A lo largo de su trayectoria, Sinchi Wayra se situó como una de las líderes de la minería nacional por varios factores, el uso de estándares internacionales de producción, su tecnología, practicidad, seguridad, la eficacia de su fuerza laboral y el compromiso con la sociedad y el medio ambiente. Durante sus operaciones consolidó alianzas importantes, es así que mantiene un contrato de joint venture con la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), desde 2013.

—¿Cuáles son las principales características que tienen las operaciones de Sinchi Wayra?

—Quizá un gran elemento diferenciador es que nosotros tenemos las políticas de minería responsable y sostenibilidad traducidas a indicadores de desempeño internos. Mucho más que buena voluntad, en Sinchi Wayra se han convertido en criterios objetivos de trabajo. Nuestras operaciones se caracterizan por la mecanización y la seguridad. Es una de las empresas mineras que más ha invertido en seguridad y es una de nuestras prioridades. Por otro lado, tener una planificación y mecanización nos ha permitido desarrollar yacimientos a corto, mediano y largo plazo, con una producción constante, lo cual genera certidumbre a nuestros clientes y, en especial, a nuestros colaboradores.

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—¿Cómo afectó la pandemia a las operaciones de la empresa?

—En 2020, debido al confinamiento obligatorio por el COVID-19 se detuvieron las operaciones por, aproximadamente, siete semanas. Ello tuvo repercusiones financieras que logramos gestionar en tiempo y forma. La pandemia fue un desafío para la minera, porque significaba vivir y trabajar en un contexto de emergencia sanitaria mundial, pero gracias a la dedicación y entrega de todo nuestro equipo se ha logrado mantener las operaciones en funcionamiento asegurando la sostenibilidad de la compañía. En cuanto a bioseguridad, hemos implementado estrictos protocolos para resguardar la salud de nuestros empleados, contratistas y sus familias. Lo que nos ha llevado a mantener la continuidad y excelencia operacional fue el cumplimiento de una serie de medidas de seguridad sanitaria, además del gran esfuerzo de nuestros equipos que siempre trabajan con la máxima disciplina. Esta situación nos mostró que nuestro compromiso con la región, nuestros colaboradores y el país son la gran motivación que nos enseñó a ser resilientes. La práctica que más se ha quedado, fruto de la pandemia, es la flexibilidad y nuestra capacidad de organizarnos virtualmente. Ese ha sido un aprendizaje muy provechoso.

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—¿Cuáles son las principales cifras de Sinchi Wayra en 2022?

—Hasta la fecha hemos realizado el minado de, aproximadamente, 665.000 toneladas en nuestras operaciones subterráneas. A su vez, las plantas concentradoras han producido 82.000 toneladas de zinc y 10.000 toneladas de concentrado de plomo. Actualmente, estamos trabajando con 1.322 empleados y 738 contratistas, de los cuales el 10% es personal femenino. Por otro lado, hemos brindado agua de calidad a los causes de los ríos cumpliendo la normativa ambiental en Bolivia, que son aproximadamente 3,5 millones de metros cúbicos del líquido elemento que beneficiará a nuestros grupos de interés.

—¿Cuáles son las principales diferencias en la actividad minera entre lo que se hace desde una empresa formal como Sinchi Wayra y la de actores informales?

—Ser una empresa minera formal nos permite generar mayor valor a nuestros grupos de interés y al Estado Plurinacional de Bolivia. Va en línea con nuestros valores de transparencia y ética en el cumplimiento formal de la legislación. Esta formalidad nos permite aportar con regalías e impuestos a la gestión pública para el país, los departamentos donde operamos y también al desarrollo de las comunidades de nuestra área de influencia donde apoyamos de manera directa. Ser formales también nos compromete a ser responsables con nuestro capital humano, brindándoles beneficios tanto a los trabajadores como a sus familias; y con el medio ambiente, porque es nuestra responsabilidad que la producción respete el entorno natural, incluso después de cerrar operaciones.

—¿Qué se prevé desde Sinchi Wayra para 2023 y en el corto plazo?

—Nos hemos propuesto ser el puntal de la minería en Bolivia, con una visión de y concepción nueva de la minería. Nuestros inversionistas están enfocados en el progreso y son muy optimistas de las oportunidades que hay en Bolivia. Nuestra visión es de largo plazo, porque estamos para quedarnos. Se trata de una apuesta central por el potencial minero de Bolivia y en especial las oportunidades de la empresa que tienen una vida productiva muy interesante.

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Alfredo Salles Pereira

Vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad en Sinchi Wayra S.A.

Es ingeniero civil graduado de la Universidad Autónoma Tomás Frías (1998). Fue superintendente de Medio Ambiente en Comsur S.A. (1999-2005). Trabajó en Sinchi Wayra S.A. como gerente corporativo HSE (2005-2017) y como gerente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad (2017-2022).

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Bolivia apunta a una renta del litio de $us 5.000 millones anuales en el corto plazo

Ronald Veizaga: CBC invertirá más de $us 1.000 millones en dos plantas EDL.

Es uno de los megaproyectos de industrialización de YPFB

/ 27 de enero de 2023 / 06:42

ENTREVISTA

El vocero del Ministerio de Hidrocarburos y Energías, Ronald Veizaga, explica los alcances del contrato suscrito recientemente por YLB con el consorcio chino CBC para la explotación de litio mediante la tecnología EDL en los salares de Uyuni y Coipasa. Se refiere también a los volúmenes de producción planificados y la renta que se espera generar para nuestro país con la producción del metal blanco. El representante estuvo presente en La Razón Radio, donde fue entrevistado por el periodista Rubén Atahuichi. Ahí informó sobre la cuantificación de reservas que está en marcha y el modelo de negocios boliviano, con fuerte énfasis en la soberanía nacional.

—La semana pasada se firmó un contrato con la empresa china CBC para la explotación del litio con tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL). ¿Cuáles son los detalles de esto?

—En realidad, se trata de un convenio que suscribe nuestra empresa estratégica Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB). Creemos que va a ser de la mayor relevancia en el transcurso del tiempo, a medida que este recurso estratégico, como es el litio, va a ir incrementando también su importancia a nivel global. El litio es un elemento de transición. Es lo que se conoce a nivel mundial como un elemento estratégico de transición, porque permite la modernidad. Permite que hoy en día tengamos nuestro celular con batería, la electromovilidad y una serie de transformaciones energéticas que se vienen dando a nivel global. El sector energético es fundamental para darle, a cualquier país, la energía necesaria para apalancar el desarrollo. En la época en que vivimos ya no da igual cómo se genera la energía y cómo se la utiliza. Hay una toma de conciencia global sobre las necesidades de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el calentamiento global. Justamente en ese escenario de la transición energética es donde vemos el discurso del presidente Luis Arce, en el aniversario del 22 de enero. Él menciona el tema de litio y eso nos muestra que la agenda energética está acorde al tiempo en que nos encontramos. Las exigencias sociales ya no están centradas en los combustibles fósiles, sino que muestra ese giro hacia una transición hacia nuevas fuentes energéticas más limpias y amigables con el medioambiente. Eso es una buena noticia para el país y, sobre todo, para nuestras nuevas generaciones, pero también por el desarrollo tecnológico que esto genera y las nuevas oportunidades de negocio y de crecimiento que esto implica. Es en ese contexto que el presidente Arce presenta la industrialización de litio con la suscripción de este convenio entre la empresa estratégica YLB y el consorcio chino CBC. Se trata de tres empresas asociadas. CATL es una empresa líder en tecnología innovadora y en el área de baterías. Hoy por hoy, CATL suministra más de 4 millones de vehículos eléctricos. BURNP es una empresa también líder mundial en el reciclaje de baterías. CMOC es una empresa que está en el área de los minerales y metales de nuevas energías, como es el caso del litio. En conjunto, este consorcio tiene un patrimonio de más de $us 220.000 millones. Eso nos muestra el tamaño de las empresas involucradas, la importancia que le están dando a los recursos bolivianos y la seriedad que se está avanzando en esta materia.

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Foto. AFP

—¿Cuáles son los objetivos de este convenio?

—Lo que el convenio permite es brindar el marco para realizar las actividades necesarias para la implementación de dos complejos industriales, cada uno con una capacidad de 25.000 toneladas al año para producir carbonato de litio, grado batería. Se producirá esto a través de una nueva técnica de tecnología avanzada, que es la EDL. La misma nos da una solución viable real y rápida de implementación. Lo que antes eran procesos que tomaban varios meses, incluso hasta un año, ahora se puede hacer en cuestión de horas. Además, esto se alcanza de una manera más respetuosa y amigable con el medioambiente. Constituye un primer hito importante en cuanto a lo tecnológico y en cuanto a la seriedad de los socios que el país está seleccionando.

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—¿Cómo aporta esto a Bolivia?

—Hay un aspecto fundamental, que es el modelo de negocio diferente. Un modelo propio de inversiones en el país, que antepone el principio de respeto a la soberanía nacional. En otros países y lo que a nivel global se estila hacer para la explotación del litio son modelos donde los países venden o concesionan sus recursos a empresas y la participación del Estado se reduce solamente a las regalías o la administración de impuestos. En contraste, Bolivia plantea ahora un modelo diferente, donde el Estado, a través de nuestra empresa estratégica YLB, estará presente en toda la cadena productiva, teniendo el 100% del control desde la extracción de litio, posteriormente su industrialización y más adelante la comercialización de los productos. Entonces, la firma de este convenio es una confirmación de que este modelo soberano es viable para empresas de primer nivel mundial, como es el caso de CATL. Bolivia reúne las condiciones necesarias para atraer inversión extranjera directa. No se habla mucho respecto a esto, pero aquí vemos de manera evidente que hay empresas de gran calibre, de importante patrimonio, que se sienten seguras de poder invertir de forma directa en el país.

—¿Cuánto invertirá CBC?

—En este caso del consorcio CBC, tiene previsto invertir más de $us 1.000 millones en la instalación y puesta en marcha de estas plantas y en su plan de inversiones en Bolivia. El consorcio, ya con la firma de este convenio, empieza con las actividades necesarias para la implementación de esta planta, que son los estudios de factibilidad y de preinversión, que se estima tomen alrededor de unos seis meses aproximadamente. Luego de ello, se estima que las plantas serán construidas en este año y que puedan arrancar y estar operando, incluso a su capacidad de diseño, en 2024. Son cosas de las que estamos hablando en el corto plazo. Se estima que al final del proyecto CBC invierta un poco más de $us 1.000 millones en esta etapa. Se están haciendo los estudios de factibilidad y de preinversión pero ya se ha ganado una inversión de alrededor de $us 1.100 millones. Nuestra expectativa es que se llegue a invertir más, porque este es el primer convenio que se firma. Queremos atraer más inversiones. Sabemos que los recursos disponibles en Uyuni son amplios y tenemos el interés de, a partir de esta primera experiencia, dejar las puertas abiertas para que otras iniciativas puedan irse desarrollando de manera paralela. Va a ser realmente un gran foco de desarrollo para el departamento de Potosí, en el salar de Uyuni; y de Oruro, en el salar de Coipasa. En general, será positivo para todo el país.

—Quedaban seis empresas en carrera por la explotación vía EDL en el país. ¿Cuál es la situación de las otras cinco?

—La suscripción de este convenio con el consorcio chino CBC es la culminación de un trabajo serio, un trabajo responsable, que, si bien requirió de tiempo y de mucho esfuerzo, hoy nos permite contar con otras cinco empresas que reúnen las condiciones para desarrollar la EDL en el país. Ninguna de estas ha sido descartada. La firma del convenio con CBC no cierra las puertas a las otras. Bolivia prevé tener más de dos plantas de EDL a fin de ampliar su capacidad. CBC tenía las condiciones necesarias y se pudo avanzar de una manera más rápida que con las demás. Además, en el proceso se destacó por su capacidad de volúmenes de inversión y otros. Pero es bueno reiterar que esto no cierra las puertas, que están abiertas a las otras cinco empresas y, por qué no, a más todavía. Este es un proceso que empezó, más o menos, en abril de 2021. Se recibieron propuestas de varias empresas, alrededor de 20 interesadas. Cuando se fue avanzando, ocho empresas pasaron a la fase de pilotaje, de demostrar su tecnología. Se hizo la evaluación económica de mercados, etcétera. Al final se han quedado con seis empresas. La primera ubicada es con la que se firmó este primer convenio. Hay una empresa norteamericana, Lilac Solutions; otras de origen asiático, tales como Citic Guoan Gruop/Crig, Xinjiang Tbea Group y Fusion Enertech; y una rusa, Uranium One Group. Todas son empresas de primer orden a nivel global y creemos que Bolivia, en función de las demandas y de este modelo de negocio soberano, va a entablar en lo posible la relación con todas.

—¿Cómo está avanzando la certificación de reservas en los otros salares, además de Uyuni?

—Efectivamente, nosotros en el salar de Uyuni tenemos 21 millones de toneladas de recursos de litio cuantificados. Recientemente se concluyeron los trabajos de exploración en los salares de Coipasa, en Oruro; y Pastos Grandes, en Potosí. Es bueno saber que Bolivia, además de estos salares, también tiene otros, pero éstos son los tres más grandes, los tres con mayores potenciales. Se hizo la cuantificación en estos otros dos salares, que no se tenía. Los resultados se están procesando y van a estar en el transcurso de las próximas semanas. Lógicamente, Bolivia va a superar por mucho las 21 millones de toneladas. Lo importante, más allá del número, que sin duda va a ser alto, es que nos va a permitir ratificar al país como el que más recursos de litio tiene en el mundo. Esto nos va a garantizar la explotación de estas importantes riquezas y sobre todo consolidar la posición privilegiada de Bolivia a nivel global. Esto nos permitirá un posicionamiento estratégico para asegurar que los intereses soberanos del Estado sobre estos recursos sean los que prevalezcan y creo que esa es la gran importancia para el país. Certificar que Bolivia es el primer país con mayores reservas nos va a permitir asegurar su industrialización.

—¿Cómo se observan las declaraciones de la jefa del Comando Sur de EEUU, Laura Richardson, en sentido de que los intereses de su país en América Latina están centrados en recursos como el litio?

—Si bien esta es una pregunta que hace al relacionamiento internacional y que deberíamos realizarla en realidad hacia nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores, que son los voceros oficiales en lo que a relacionamiento internacional se refiere, me voy a permitir comentar desde el punto de vista estrictamente técnico, qué es lo que hacemos desde el Ministerio de Hidrocarburos y Energías. Creo que estas declaraciones en realidad son una ratificación de que el litio es un recurso estratégico y que es de interés no solo nacional, sino que es de interés global. La suscripción de este convenio entre YLB y el consorcio chino CBC ha tenido repercusiones y comentarios en todos los niveles. Sin embargo, nuestro país es soberano y tiene la capacidad técnica, tiene la solvencia, para saber y definir lo que le es conveniente para el beneficio de las bolivianas y bolivianos. Es por ello que es importante volver a resaltar y ratificar lo que comentábamos sobre que este modelo de negocio soberano ahora se ha concretado con esta suscripción de convenio. Eso es un hecho relevante e importantísimo, porque el Estado boliviano, a través de YLB, estará presente con el control del 100% en toda la cadena de valor, desde la explotación hasta la comercialización. Yo creo que este tipo de declaraciones nos ratifica de que estamos yendo por buen camino en el sentido de la seriedad y la solvencia técnica que se está dando al proceso, pero también en el sentido de precautelar un modelo de negocio soberano frente a cualquier interés que pueda venir de cualquier país que sea.

—Richardson también expresó sus reparos sobre las inversiones chinas y rusas en la región.

—Bueno, como decía, puede haber muchas opiniones de diversos actores, pero es importante destacar esa capacidad que tiene Bolivia, esa soberanía, para saber y decidir lo que le es más conveniente para el beneficio de la población. Yo creo que esa es la noticia y la seguridad que tenemos que pasar a la población, de que no estamos en un estado de indefensión. Tenemos las capacidades y la solvencia técnica, administrativa y legal para asegurar que sean los intereses nacionales los que vayan a primar en toda la toma de decisión y en toda la industrialización de la cadena de litio. Ya a nivel de Estados y de relaciones bilaterales, será el Ministerio de Relaciones Exteriores que asumirá una posición formal respecto a las declaraciones que puedan ir surgiendo y, seguramente, esta no va a ser la única ni será la última. A medida que este recurso estratégico comience a industrializarse vamos a ser el foco de las miradas y de las atenciones a nivel global de una serie de países, de una serie de intereses. Es por eso que, desde el Ministerio de Hidrocarburos y Energías, tomamos esta responsabilidad de una manera muy seria y estamos avanzando de manera rápida y también con pasos firmes. Estamos dando certeza a la población, al Estado, de que se están precautelando los intereses nacionales sobre cualquier otra expectativa que pudiera surgir de cualquier otro actor.

—¿Cuál es el aporte esperado del litio a la economía boliviana en el corto plazo?

—Actualmente está en curso nuestra Planta de Industrialización, que veníamos trabajando. Son 15.000 toneladas año. Con estas dos plantas más de EDL ya estamos pensando subir a 65.000 toneladas al año en total. Si ponemos el precio promedio con el que ha cerrado el litio en esta última gestión, alrededor de $us 78.000 por tonelada, pero siendo conservadores y tomamos como base $us 70.000 por tonelada y multiplicamos esto por la producción esperada, estamos hablando de que Bolivia va a recibir recursos del orden de los $us 5.000 millones en el corto plazo, en 2024 cuando empiecen estas plantas a operar. Eso, hoy por hoy, ya superaría los ingresos que tenemos por la renta petrolera y esas son las buenas noticias. Estamos trabajando con las otras empresas para concretar todavía más proyectos en el corto plazo, pero nuestra meta ahora está enfocada en estas dos plantas, más la Planta Industrial. También, no quedarnos solo en el carbonato de litio, sino en desarrollar materiales catódicos y baterías en el menor plazo posible. Creemos que en ese sentido los bolivianos podemos respirar tranquilos, sabiendo que el país tiene las condiciones de brindar los recursos necesarios para su crecimiento.

Ronald Veizaga

Vocero del Ministerio de Hidrocarburos y Energías.

  • Es ingeniero eléctrico con especialización en sistemas de potencia y nuevas tecnologías energéticas.
  • Ha desempeñado diferentes funciones directivas en el sector privado llegando a ser designado Gerente General de la Cámara Boliviana de Electricidad y miembro del directorio de varias empresas del sector energético nacional.
  • En la administración pública, desempeñó diferentes funciones directivas, interviniendo en la implementación de diversos proyectos estratégicos.
  • Es docente universitario y ha participado en varias publicaciones a nivel nacional e internacional.

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Ola de despidos en las ‘big tech’: ¿bache, o bienio de declive?

Las personas muy bien informadas ya no muestran interés por aparecer en las redes sociales.

/ 27 de enero de 2023 / 06:29

OPINIÓN

En el último año, Alphabet, Microsoft, Amazon y otras tecnológicas han prescindido de más de 70.000 trabajadores. En enero se han multiplicado los anuncios de recortes de personal: Amazon (18.000), Alphabet (12.000), Microsoft (10.000), Meta (11.000), Salesforce (7.000), Tesla (6.000) y Twitter (3.700). La caída de la publicidad digital y el menor consumo es la explicación rápida de sus ejecutivos. Pero hay ocho motivos para argumentar que la crisis de las tecnológicas durará hasta 2024.

El contexto geopolítico y macroeconómico mundial es el primero. En el Foro Económico Mundial de Davos, los líderes empresariales y políticos destacaron la crisis energética, la guerra en Ucrania, la altísima inflación, la ralentización de la economía internacional y el COVID-19 ante la reapertura de China como sus máximas preocupaciones.

El segundo es que la crisis energética y la guerra en Ucrania asestan un duro golpe a las tecnológicas. Se fortalece el compromiso de la coalición occidental de mandar más armamento a Ucrania. Se plantea la guerra como una defensa de la democracia. Así se aleja la posibilidad de una negociación con Moscú desde una posición de fuerza. Vladimir Putin prepara una ofensiva con parte de los 300.000 reservistas movilizados. Únicamente, provocará más víctimas mortales. Los desmoralizados y mal equipados soldados rusos seguirán librando una inútil batalla ante el superior armamento occidental: artillería móvil Himars, vehículos blindados Bradley y Stryker, baterías antiaéreas Patriot y tanques Leopard de países europeos cuyo envío Alemania acabará autorizando porque el 46% de su población lo apoya.

El Green New Deal de Joe Biden y el Partido Demócrata y el Pacto Verde Europeo de la UE compiten entre sí. Se estrellan contra la realidad de un invierno durante el cual, únicamente, un buen almacenamiento de gas natural y petróleo en Europa ha impedido hasta ahora cortes de suministro. Biden olvidó su promesa de 500.000 estaciones de carga eléctrica de vehículos para 2030. Pero sí es real el incremento en un 137% de los envíos de gas natural licuado (GNL) de EEUU a Europa en 2022, más de la mitad del GNL importado por Europa.

En tercer lugar, la guerra real en Europa y la tensión geopolítica global limitan la inversión privada en los pocos fabricantes de los semiconductores más potentes (inferiores a dos nanómetros), como TSMC, Samsung e Intel. Necesitan cadenas estables de producción y distribución de sus semiconductores, que ya fallaban antes de la eclosión del COVID. La financiación pública de $us 52.000 millones incluida en la ley Chips de EEUU e iniciativas parecidas se distribuirán muy gradualmente.

La actuación de los bancos centrales es la cuarta causa. La Fed, el BCE y otros bancos centrales occidentales continuarán aumentando los tipos hasta atajar la inflación. Se ha reducido en EEUU al 6,5% en diciembre de 2022, en términos interanuales. Pero la Fed no prevé que se acerque al 2% hasta 2024. No acudirá el capital que piden los inversores para sostener la burbuja tecnológica. Ya ha reventado la del metaverso. Un ecosistema virtual de tres dimensiones es una pésima idea. Entre marzo de 2000 y octubre de 2002, el Nasdaq se desplomó desde 5.048 hasta 1.139 puntos, destruyendo casi toda su ganancia acumulada desde 1995. El 2 de enero de 2020 se encontraba en 8.972 puntos, y cerró el 24 de enero en 11.140 puntos. La actual ratio de precios sobre beneficios del Nasdaq, de 27, es netamente superior al de 22 de enero de 2020, y al de 13, al cierre de 2009.

En quinto lugar, la mayoría republicana en la Cámara de Representantes desprecia a Silicon Valley. La administración Biden y la UE mantienen sus planes de regular más a los colosos tecnológicos. La cotización bursátil conjunta de Apple ($us 2,2 billones), Microsoft (1,8 billones), Alphabet (1,3 billones) y Amazon (0,9 billones) ha descendido sustancialmente, hasta los 6,2 billones. Solo EEUU, con 25 billones de PIB, y una China con 18 billones, que creció solo un 3% en 2022, las superan. Pero las multas aplicadas e investigaciones lanzadas a ambos lados del Atlántico por prácticas anticompetitivas son una tendencia irreversible en la UE en la era posterior al reglamento europeo que define los derechos digitales.

La sexta causa son los hacks de máxima dimensión histórica. La paralización durante unos días del gasoducto Colonial Pipeline de 8.800 km en EEUU o la penetración de la inteligencia rusa y china en la tecnológica tejana SolarWinds son dos ejemplos destacados. SolarWinds suministra el sistema operativo Orion a miles de empresas de EEUU y otros cinco países. Las VPN que pueden permitirse pagar las pymes y los particulares se pueden desbordar con facilidad. Combinan antivirus con protección de datos y añaden capas de protección como la autentificación de dos pasos. Pero la dirección IP de cualquier ordenador, portátil, tablet o móvil debería cambiarse cada 0,0 segundos y para impedir que hackers la penetren. Mapas en tiempo real mostrados en webs públicas muestran el origen (Rusia y China) y destino (Europa y EEUU) de hacks de volumen medio. Pero Putin quiere que se le respete y China continuar vendiendo sus productos y servicios. Por consiguiente, no atacarán las infraestructuras críticas occidentales.

La séptima causa es que las personas muy bien informadas ya no muestran interés por aparecer en las redes sociales. Ciberataques, hacks, web oscura y bots son una combinación peligrosa. La octava es que las élites populistas siempre han distraído al gran público con espectáculo. Pero los miles de canales de TV y decenas de miles de películas y series de televisión acumuladas no consiguen ser vistos por suficientes abonados. El gran público tampoco regresa a los cines.

La democracia no avanza en el mundo. Pero la obediencia implícita en las dictaduras frena su desarrollo tecnológico. Nos esperan dos años durante los cuales el ciudadano prudente debe seguir la cobertura informativa proporcionada por los medios rigurosos.

Alexandre Muns Profesor de la EAE business school

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EEUU demanda a Google por monopolio

El Español

Por Pablo Deheza

/ 27 de enero de 2023 / 06:20

TENDENCIAS

El Departamento de Justicia de EEUU presentó, el martes, una demanda contra Google por prácticas monopólicas. Esto agrava los problemas legales que enfrenta la empresa en todo el mundo y amplía el alcance de las acusaciones del Gobierno en torno al negocio de publicidad en línea del gigante tecnológico.

La demanda se produce cuando Google enfrenta un entorno cada vez más competitivo. El auge de aplicaciones como TikTok y los programas emergentes de inteligencia artificial están fraccionando la atención de los usuarios de internet. La semana pasada, Google completó el despido de personal más grande en su historia, lo que habla de la presión que tiene para reducir costos. Google reaccionó contratando abogados de alto nivel para su defensa. De manera simultánea, intenta proteger su posición como el negocio de publicidad digital más grande del mundo; más grande incluso que Meta y Microsoft.

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Segunda planta de urea duplicará la capacidad de Bulo Bulo

Hoy la demanda crece desde Paraguay, Brasil, Argentina y otros países de Europa, que buscan adquirir el producto boliviano.

Por Pablo Deheza

/ 27 de enero de 2023 / 06:19

NOTICIA

La segunda planta de urea es uno de los megaproyectos de industrialización que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tiene planificado concretar. Este año se iniciará con los estudios y diseños de ingeniería. Se proyecta que en 20 años consumirá 1 trillón de pies cúbicos (TCF) de gas natural. La guerra en Ucrania y la consecuente disrupción en las cadenas de suministros y la alteración de las rutas del comercio mundial han incrementado la demanda global de este fertilizante.

“Tenemos como meta la construcción de la segunda planta de urea, estamos analizando los pormenores. Apuntamos a que tenga el doble de la capacidad que tiene la Planta de Amoniaco y Urea (PAU) de Bulo Bulo y convertir a Bolivia en un hub (concentrador) de fertilizantes”, dijo Armin Dorgathen, presidente de YPFB.

En la actualidad, la PAU de Cochabamba tiene una producción de 364.600 toneladas métricas anuales de urea. Además, su alta calidad le ha permitido ganar rápidamente mercados (en Argentina y Brasil), que se habían perdido en 2020. Hoy la demanda crece desde Paraguay, Brasil, Argentina y otros países de Europa, que buscan adquirir el producto boliviano.

“Un ejemplo de la demanda y la oportunidad es que tenemos a Brasil, que es un monstruo de consumo. Existe una amplia demanda de mercado, ya que 10 plantas de urea, como la PAU, abastecerían solo al estado de Mato Grosso”, precisó el titular de la estatal petrolera.

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En Brasil, la urea boliviana puede generar ventaja competitiva por el tema logístico, puesto que este país es cercano a Bolivia mientras que la urea de otros continentes tiene costos logísticos muy altos para llegar hasta ese destino. La urea, además de demostrar el éxito de la industrialización, es un ejemplo claro de seguridad alimentaria. “La urea como fertilizante nos garantiza alimentos y no solo para Bolivia, sino para la región, por eso iniciamos, esta gestión, con la ingeniería para la construcción de la segunda planta y ser proveedores”, aseveró Dorgathen.

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Vintage Petroleum Boliviana invertirá $us 504 millones para el upstream

“La firma de estos contratos dinamiza la inversión y las actividades de exploración en los departamentos, donde se encuentran estas tres áreas”

/ 27 de enero de 2023 / 06:06

NOTICAS

Vintage Petroleum Boliviana invertirá $us 504 millones para el upstream en proyectos ubicados en los departamentos de Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz. En las zonas tradicionales y no tradicionales de Sayurenda, Yuarenda y Carandaiti se realizarán actividades de exploración y explotación de hidrocarburos.

“La firma de estos contratos dinamiza la inversión y las actividades de exploración en los departamentos, donde se encuentran estas tres áreas”, afirmó el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina.

En 2022, el país tuvo una dinámica muy positiva, alcanzando ingresos por la exportación de gas que superaron los $us 3.000 millones. Es en este contexto que se da la suscripción del contrato con Vintage. El ministro señaló que esta firma refleja el trabajo y un esfuerzo conjunto que lleva adelante la estatal bandera Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

“Es importante para nosotros que se incorporen inversionistas en tareas de exploración. La seguridad y la estabilidad económica que ofrece Bolivia, gracias al trabajo de nuestro Presidente del Estado Plurinacional, se muestran atractivas para atraer nuevas inversiones que dinamizarán la economía. Las actividades exploratorias abren la opción de mayor producción de gas en el país”, indicó el presidente ejecutivo de YPFB, Armin Dorgathen.

La inversión está contemplada en los Contratos de Servicios Petroleros (CSP) suscritos ayer, entre el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, y Jorge Martignoni, gerente general de Vintage Petroleum Boliviana LTD, compañía dedicada a las actividades de servicios petroleros, petroquímicos e industriales. A finales del año pasado, el poder ejecutivo promulgó las leyes N° 1476, N° 1472 y N° 1474, que dieron luz verde al inicio de estos contratos.

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Martignoni destacó que la negociación fue muy fructífera para ambas partes. Tomaron su tiempo, pero todo fue negociado por personal boliviano. “Queda ahora pasar a los próximos pasos y empezar los permisos ambientales, las encuestas con las poblaciones y directamente ir a la actividad. Tenemos muchas expectativas. Se han determinado muchos leads en estas áreas”.

Los nuevos Contratos de Servicios Petroleros son para las actividades de exploración y explotación en las áreas Carandaiti (Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz), Sayurenda (Tarija) y Yuarenda (Tarija).

Producto de la entrada en vigencia de los tres nuevos contratos y de efectuarse el descubrimiento comercial hidrocarburífero esperado, se tiene proyectado incrementar las reservas de gas natural en alrededor de 370 billones de pies cúbicos (BCF, por su sigla en inglés).

Las inversiones en las actividades de exploración y explotación de la empresa operadora Vintage alcanzarían los $us 504 millones y el Estado boliviano podría obtener ingresos de al menos $us 1.500 millones; recursos que serán distribuidos entre el Gobierno central, gobiernos departamentales, gobiernos municipales y universidades a través de regalías e impuestos para mejorar la calidad de vida de la población.

Vintage Petroleum Boliviana es subsidiaria de Occidental Petroleum Corporation (OXY), una multinacional con sede en Estados Unidos. Martignoni explicó que esta empresa desarrolla sus actividades en Bolivia desde hace 30 años, en los que sostiene una relación de colaboración con YPFB, explorando, produciendo y vendiendo gas al mercado argentino.

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