Energías & Negocios

Sunday 3 Mar 2024 | Actualizado a 10:51 AM

La geopolítica del litio y Bolivia: El país en medio de una feroz competencia

Bolivia tiene una meta definida para la producción de litio en 2025 y vamos a cumplir

Por Pablo Deheza

/ 17 de marzo de 2023 / 06:29

ECONOMÍA

La demanda de litio, un componente clave en las baterías con mayor rendimiento, se ha disparado en el último quinquenio a medida que se acelera la transición hacia la energía limpia. Aunque es abundante en la naturaleza, el litio se distribuye de manera desigual en el planeta y no es renovable.

Los tres principales países productores procesan más del 80% de los minerales más críticos utilizados en las baterías de litio. China domina el procesamiento de casi todos los minerales, con más del 50% de la participación total del mercado, excepto el níquel y el cobre, de los cuales controla el 35% y 40%, respectivamente.

Las industrias intensivas en tecnología dependen de las interdependencias entre países con diferentes dotaciones. Esto funciona bien durante periodos de estabilidad geopolítica y cooperación. En tiempos turbulentos, como ocurre actualmente, las cadenas de suministro son vulnerables y por esto cobran una importancia mayúscula en la competencia entre las grandes potencias.

De acuerdo con los datos del U.S. Geological Survey, en 2022 la producción de litio estuvo liderada por Australia, con 61.000 toneladas, seguida por Chile con 39.000, China con 19.000, Argentina con 6.200 y Brasil con 2.200. Existen otros países que alcanzaron volúmenes por debajo de las 1.000 toneladas. Es el caso de Bolivia, Portugal, Zimbabue y Canadá.

Yacimientos de Litio Bolivianos

En 2022, la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) registró la mayor producción histórica de carbonato de litio, alcanzando las 600 toneladas métricas, que se exportaron a China, Rusia y Emiratos Árabes por un valor de Bs 366,8 millones.

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Foto. ECONOMICTIMES

En enero, Bolivia firmó un convenio con el consorcio chino CBC (conformado por las empresas CATL, BRUNP y CMOC) para la construcción de dos plantas de tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL) en los salares de Coipasa (Oruro) y Uyuni (Potosí). Cada una de estas plantas tiene una capacidad de producción de 25.000 toneladas anuales de litio con grado de batería. Se prevé que en el segundo trimestre del presente año entre en operación la Planta Industrial de Carbonato Litio, ubicada en la localidad de Llipi, Uyuni, en el departamento de Potosí. Ésta tiene una capacidad de 15.000 toneladas anuales. Sumados todos estos esfuerzos, la producción boliviana de litio estará por encima de las 65.000 toneladas en 2025.

El ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, declaró que a partir de 2025 se prevé que el país genere al menos $us 5.000 millones por la venta de carbonato de litio.

También puede leer: El Gobierno plantea la socialización integral del proyecto de ‘ley del litio’ de Comcipo

Se espera que la demanda mundial de baterías de iones de litio se dispare durante la próxima década. La cantidad de almacenamiento necesarios aumentará de aproximadamente 700 GWh en 2022 a alrededor de 4,7 TWh para 2030.

En 2022, China produjo el 77% del total de baterías de litio fabricadas en el mundo.

Le siguieron Estados Unidos y Polonia con el 6% cada uno, Hungría y Alemania con el 3% respectivamente, de acuerdo con los datos de BloombergNEF.

La empresa china CATL, parte del consorcio CBC antes mencionado, fue el principal fabricante de baterías de iones de litio en 2022, con una participación en el mercado global del 35%. La coreana LG Energy ocupó el segundo lugar con un 15,9%, seguida por BYD con 11,1%.

Foto. automotive iq

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Bolivia apura el paso con la Planta Refinadora de Zinc en Oruro

La inversión de la Planta Refinadora de Zinc en Oruro es de aproximadamente $us 350 millones, que serán financiados por Eximbank China con un crédito concesional

Por Pablo Deheza

/ 1 de marzo de 2024 / 11:28

El país también se abre camino hacia la explotación de tierras raras y minerales tecnológicos. Conversamos con el ministro de Minería y Metalurgia, Marcelino Quispe López, sobre éste y otros temas, entre los que se encuentra igualmente el avance de la Planta Refinadora de Zinc en Oruro.

Zinc en Oruro

—¿Cuál es la situación actual de las dos plantas refinadoras de zinc en el país?

—Con relación a la Planta Refinadora de Zinc en Oruro, la inversión es de aproximadamente $us 350 millones, que serán financiados por Eximbank China con un crédito concesional y serán invertidos en ingeniería del proyecto, compra de equipos, compra de tecnología, construcción de obra, instalación de obra, compra de terrenos, puesta en marcha y supervisión del proyecto. Al respecto, el 27 de octubre de 2023, la Empresa Metalúrgica Vinto (EMV) suscribió dos contratos con empresas chinas: el consorcio ENFI CRIG y Chong Qing Cisdi Engineering Consulting Co. LTD, para la implementación y la supervisión, respectivamente. Actualmente nos ha llegado el contrato de préstamos que se tiene que firmar con el Eximbank y el Ministerio de Planificación. El proyecto para la puesta en marcha de la Planta Refinadora de Zinc en Potosí avanza en su fase de elaboración del proyecto de preinversión. Para ello nos pidieron subsanar algunos aspectos como la licencia ambiental, un trabajo de muchos meses. También se han trabajado los temas de servicios básicos en el lugar, además de los caminos de acceso y la ferrovía. La Planta Refinadora de Zinc será emplazada en el municipio de Porco y para ello el municipio trabajó intensamente para garantizar estos predios. Ahora solo falta el título de transferencia que se encuentra en trámite en la Asamblea Legislativa Plurinacional y estamos a la espera de su aprobación. Ahí quiero hacer un llamado a los parlamentarios de Potosí, a los senadores y diputados para que nos ayuden a hacer el seguimiento y aprobación. El proyecto de emplazamiento de la Planta Refinadora de Zinc en Oruro y Potosí está garantizado y forma parte de la política de industrialización que lleva adelante el gobierno del presidente Luis Arce Catacora. Actualmente estamos exportando solo concentrados de zinc y por ello nos pagan; pero cuando ya instalemos esta Planta Refinadora de Zinc en Oruro y Potosí vamos a poder procesar otros metales como indio, cadmio, azufre, plata, cobre, platino, entre otros, y vamos a poder venderlos. Esto significará recursos adicionales para el país. El principal beneficio es que ya no se exportará materia prima que son los concentrados sulfurosos de zinc, más  por el contrario vamos a exportar zinc metal grado Z1 que tiene una ley de 99.99,6 y a la par se va a poder recuperar los subproductos que denominamos que van acompañando a estos concentrados, los cuales, en su proceso de exportación, hacen sumamente viable que ambos proyectos de las refinerías en Oruro y Potosí tengan índices financiados rentables que garanticen el pago de las inversiones que se vayan a generar. Con estos proyectos, el país tendrá un impacto socioeconómico de mucha importancia que dará lugar a la generación de mayores fuentes de empleo tanto directos como indirectos.

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—¿Qué otras características relevantes tienen estas plantas?

—El proyecto de instalación de la Planta Refinadora de Potosí demandaría un costo aproximado de $us 400 millones y contempla el tratamiento de concentrados de zinc de cerca de 200.000 toneladas métricas. El monto de inversión para la refinería de zinc en Oruro es de $us 350 millones y el tiempo de construcción está contemplado para 36 meses. Es decir, para ambos proyectos necesitamos para cada uno 36 meses para el emplazamiento luego de tener la fuente de financiamiento.

—¿Cuáles son las perspectivas en Bolivia para la explotación de tierras raras?

—Bolivia, al ser reconocido como un país minero, cuenta con los departamentos de Potosí, Oruro y La Paz, que vienen acompañados de acuerdo con su formación geológica de muchos minerales tecnológicos y tierras raras. Es por eso que el Ministerio de Minería y Metalurgia ha creado el viceministerio de Minerales Tecnológicos y Desarrollo Productivo Minero Metalúrgico, que ha encaminado trabajos en la gestión 2023, primero con proyectos de prospección para que se vaya identificando los posibles yacimientos de minerales tecnológicos y tierras raras. Actualmente se viene dando continuidad a los trabajos que se han venido dando en lo que es la región de Manomó, que está en el oriente, en el Precámbrico, y en el Rincón del Tigre. Se ha identificado elementos como el torio, lantano, praseodimio, neodimio, samario, gadolinio, europio, terbio, disprosio, erbio, iterbio y holmio, que son algunos elementos de tierras raras y minerales tecnológicos que se han detectado en el sector de Manomó. La siguiente etapa que viene es una segunda fase de prospección para poder cuantificar estos elementos de tierras raras y obviamente se está coordinando con Comibol, regional Santa Cruz, para que estos proyectos logren mostrar resultados y llegar a identificar zonas o yacimientos con estos potenciales de minerales tecnológicos y tierras raras.    

—¿Cuál es la estrategia del país para explotar estos minerales tecnológicos?

—Preliminarmente se tiene que hacer la prospección de cuantificar, por lo menos los recursos que se tienen en minerales tecnológicos y tierras raras, trabajando a la par con los procesos metalúrgicos para poder, una vez cuantificados estos minerales tecnológicos y tierras raras, hacer procesos metalúrgicos que tengan buenas recuperaciones y que permitan extraer, de manera apropiada, estos elementos antes mencionados. En esta gestión 2024 se pretende tener un yacimiento evaluado y tener uno o dos procesos metalúrgicos que permitan la recuperación de estos minerales tecnológicos y tierras raras.   

—¿Cuáles son las características que tiene la explotación de minerales tecnológicos alrededor del mundo y cómo se estima que la misma pueda darse en Bolivia?

—A nivel mundial se tiene, especialmente en China y Estado Unidos, minerales tecnológicos y tierras raras que están siendo procesadas con tecnologías de última generación para poder recuperar no solo un elemento de tierras raras, sino hasta cuatro elementos de tierras raras que tienen una aplicación industrial muy grande con estos avances tecnológicos actuales. Eso es lo que se quiere replicar, poder aplicar esas tecnologías dependiendo de la cuantificación que se genere de estos recursos de tierras raras y también elementos radiactivos y minerales tecnológicos en nuestro Estado Plurinacional de Bolivia.     

PERFIL

Nombre: Marcelino Quispe

Cargo: Ministro de Minería y Metalurgia

Marcelino Quispe es profesional en Ingeniería de Minas de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), también tiene diplomados en Educación Superior, Medio Ambiente y Sostenibilidad, Formulación, Evaluación y Gestión de Proyectos. Fue Presidente Ejecutivo de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Gerente General de la Empresa Minera Huanuni, entre otros cargos.

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El sector oleaginoso aporta con dólares

Los derivados de la soya son la tercera exportación del país

Por Pablo Deheza

/ 1 de marzo de 2024 / 11:16

La Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia (Caniob) aseguró que el sector oleaginoso siempre ha mantenido la liquidez de divisas en el país, toda vez que los dólares de exportación de subproductos de soya han estado ingresando de manera normal a Bolivia a través del sistema bancario privado.

“Esos recursos ingresan al sistema bancario nacional y se utilizan para cubrir los costos de producción, la compra de la materia prima: grano de soya, que se compra a miles de productores y representa un 80% de los costos de las industrias, se pagan salarios, impuestos, logística de transporte, etcétera”, explica el presidente ejecutivo de la Caniob, Jorge Amantegui.

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Sector oleaginoso

Desde su perspectiva hay preocupación que este 2024 el sector se vea afectado por las proyecciones de rendimientos menores en la cosecha de verano de soya y valores de precios internacionales muy bajos con relación al año pasado, lo cual repercutirá en un menor volumen de divisas que ingresarán al país.

Agrega que su sector “es el tercer exportador del país, después de hidrocarburos y minerales y, por lo tanto, no es el único que debe ingresar las divisas de exportaciones a Bolivia”.

Agilidad

El presidente de la Caniob señala que ya recibieron los Certificados de Exportación y que la flexibilización de los trámites hará más ágil el proceso, pero que la medida no incrementará los volúmenes de exportación de los subproductos de soya.

Amantegui observa que se mantiene la regulación del mercado interno con el abastecimiento a los sectores avícola, porcicultor y lechero, con harina de soya y cascarilla en los volúmenes, precio y con las listas de beneficiarios fijados por el Gobierno nacional, lo que implica continuar justificando su cumplimiento mediante informes quincenales a varias instancias del Gobierno.

“Las industrias asumen la diferencia del precio regulado, lo cual posibilita que la canasta familiar pueda abastecerse de pollo, cerdo, leche y huevo a precios muy accesibles para la población, pero asumir ese costo se transforma en una desventaja competitiva que desincentiva el crecimiento”, afirmó Amantegui.

Por otra parte, el sector agroindustrial oleaginoso reclama una liberación plena de las exportaciones, lo que incentivaría a toda la cadena oleaginosa a crecer y lograr mejores oportunidades en los mercados internacionales, siendo más competitivo y consiguiendo eficiencias en sus costos logísticos en general.

Certificados

Aclara que la agilización en la tramitación de los Certificados de Abastecimiento Interno y Precio Justo (CAIPJ) no producirá un incremento de las exportaciones de oleaginosas, porque para ello sería necesaria una mayor cantidad de grano de soya.

“En Bolivia, en los últimos años, la producción anual de grano de soya es de tres millones de toneladas, de la cual derivan los subproductos que se exportan: harinas y aceites. Para incrementar las exportaciones se requiere que el sector productivo primario, los productores agrícolas, logren una mayor producción de grano, lo que depende de muchos factores como el clima, la biotecnología y otros”, puntualiza Amantegui. Complementa indicando que en  2024 las exportaciones del sector agroindustrial oleaginoso serán menores a años anteriores, dado un déficit de alrededor de 600.000 toneladas de grano.

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Nvidia ahora enfrenta nuevos desafíos a su hegemonía en los chips para la IA

Los chips IA se han convertido en un elemento clave en la batalla entre las grandes tecnológicas

Emilio Garcia García

Por Emilio García García

/ 1 de marzo de 2024 / 11:05

El ecosistema de la inteligencia artificial (IA) acapara la atención de los medios y analistas del sector tecnológico. Las cumbres políticas de alto nivel, los esfuerzos regulatorios para embridar su despliegue al servicio del bienestar, las impactantes aplicaciones sectoriales, su progresiva incorporación a los productos de consumo y, cómo no, las infraestructuras digitales necesarias para el soporte de servicios IA en la nube. En el centro de estas últimas están los denominados chips IA, un tipo de producto complejo dentro de la cadena de suministro de los semiconductores, en el que se han de combinar de modo óptimo diversos componentes y actuaciones (chips lógicos, chips de memoria, empaquetado avanzado).

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Por la naturaleza del producto, el desarrollo de chips IA es un mercado abierto, basado en la fabricación por terceros y dependiente de la calidad del diseño que realicen las empresas que los comercializan. No obstante, existe en estos momentos una gran dominante en el segmento: Nvidia. Se estima que, en el segundo y tercer trimestre de 2023, Nvidia sirvió más de 800.000 muestras de su producto estrella para IA, la GPU H100, por un valor cercano a los $us 25.000 millones, y ha cuadriplicado las ventas respecto del mismo periodo de 2022. Si atendemos a la previsión de ventas de servidores con chips IA previstas para 2024, Nvidia multiplicará durante el presente año por más de ocho las ventas de AMD, su más inmediato competidor en este ámbito.

En definitiva, Nvidia goza de una envidiable posición en el presente inmediato, pero se enfrenta a retos a medio plazo en sus principales mercados.

Los chips IA se han convertido en un elemento clave en la batalla entre las grandes tecnológicas y de las reservas de este insumo dependerá el ágil despliegue de su nueva generación de servicios. La excesiva posición de dominio de Nvidia, cuya GPU H100 tiene un precio de más de $us 40.000 en eBay, puede estar causando una espiral de costes a sus clientes. Los analistas del Bank of America predicen que el gasto de capital conjunto de Amazon, Alphabet y Microsoft relacionado con la nube se incrementará un 22% en 2024, hasta los $us 116.000 millones. Meta, por su parte, ha elevado sus previsiones iniciales de gastos de capital en infraestructura de centros de datos para 2024 en $us 2.000 millones, hasta 37.000 millones.

No acostumbradas a la dependencia de un tercero, las grandes tecnológicas buscan alternativas para reducir el poder de mercado de Nvidia. En los últimos meses, Microsoft, Google y Meta han anunciado el desarrollo de sus propios chips IA para desplegar en paralelo con los productos de Nvidia. Los chips propietarios de las grandes tecnológicas están más adaptados a sus respectivos servicios, al reducir no solo los gastos de capital sino también en consumo eléctrico. Es fácil adivinar, también, la satisfacción de los gigantes digitales por los esfuerzos de Sam Altman, CEO de OpenAI, por impulsar una cadena de producción específica para el suministro de chips IA, que ya cuenta con un apoyo financiero de entre $us 8.000 y 10.000 millones  aportados por G42, fondo inversor establecido en Abu Dabi.

La situación de Nvidia en el mercado chino es compleja. Las sanciones estadounidenses sobre chips de arquitectura avanzada le impiden satisfacer la demanda latente de sus mejores productos. Cualquier movimiento de la empresa de chips destinada al mercado de la potencia asiática es tutelado por el Gobierno de Estados Unidos. Dentro de estos límites, la GPU H20 de Nvidia comenzará a ser vendida en China. Es difícil que ello le permita mantener la cuota del 90% sobre los chips IA que tenía allí antes de octubre de 2022. Las grandes tecnológicas chinas han comenzado a migrar hacia las GPU equivalentes ya suministradas por Huawei. También los fabricantes de chips chinos estarán pronto en disposición de suministrar componentes avanzados lógicos y de memoria que permitirán al gigante de las telecomunicaciones comercializar productos más potentes que la GPU H20.

Aunque con actuaciones de menor calado, Europa tampoco permanece impasible ante la dependencia de Nvidia para el despliegue de sus infraestructuras de IA, ya que limita su autonomía estratégica. El consorcio European Processor Initiative, financiado por la Unión Europea desde 2019, tiene entre sus objetivos el desarrollo de chips IA para la red de supercomputación europea. La Comisión Europea ya ha anunciado que dará continuidad a esta iniciativa dentro del recientemente presentado paquete de innovación para apoyar la IA en Europa.

También es de esperar que Nvidia anuncie una previsión de crecimiento sustancial de ventas y beneficios para el año 2024. Los inversores, sin embargo, pudieran tener también preguntas para Nvidia sobre el medio plazo. En Estados Unidos, cómo va a convencer a sus principales clientes de que no internalicen la producción de chips IA y cómo haría frente a un eventual competidor que erosione sus márgenes. En China, cómo navegará el conflicto geopolítico para mantener una cuota de ventas relevante de chips IA. En Europa, qué contrapartida proporcionará al Viejo Continente para garantizar su autonomía digital estratégica. También de la respuesta a estos retos en el medio plazo, y no solo de logros recientes y perspectivas inmediatas, dependerá la reacción de los mercados.

(*) Emilio García García fue exdirector de Gabinete de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones de España

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Las renovables suman el 95% de los nuevos proyectos energéticos en América Latina

Un 65% de la electricidad se produce con fuentes limpias. La mayor parte de esta generación es basada en hidroelectricidad y por lo tanto hay una necesidad de diversificarse

Andrés Rebolledo, secretario ejecutivo de la Olade

Por Pablo Deheza

/ 23 de febrero de 2024 / 10:23

La situación energética mundial actualmente está caracterizada por una elevada incertidumbre, como resultados de las guerras en Europa del Este y Oriente Medio, además de las tensiones geopolíticas en medio de la conformación de nuevos bloques de países. En medio de todo esto se viene dando la transición hacia fuentes limpias y la descarbonización en el orbe. América Latina no es la excepción y enfrenta este proceso a partir de las diferencias y particularidades de los países presentes en la región. Conversamos con Andrés Rebolledo, secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), sobre los desafíos actuales del sector energético.

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América Latina

—¿Cuál es el panorama energético a nivel mundial hoy en día?

—Lo que caracteriza la situación hoy día es la incertidumbre, esto ha afectado de manera muy importante a América Latina y el Caribe. Tuvo que ver básicamente con el precio de los energéticos principales en los últimos años, pero también es un momento con la pandemia y las complicaciones de suministros que se dio en esos tiempos. Esto ha llevado a América Latina a reponer un debate que hace años no existía, sino que se señalaba que estábamos y estamos todavía en un proceso de transformación hacia nuevas energías. Sin embargo, el tema de seguridad energética vuelve a ponerse como un asunto principal en la conversación. En ese sentido, yo diría que también se repone la urgencia de la integración energética en América Latina como un aspecto que de alguna manera es una respuesta a esta incertidumbre que se vive en el mundo y también en la región. El tema de los precios energéticos, que en algunos casos los países deficitarios requieren importar, también ha logrado acelerar la propia transformación del sector, incorporando energías renovables, entendiendo que es una alternativa frente a otros energéticos más caros. En el caso particular del mercado eléctrico, justamente en esta temporada los precios altos tienden a acelerar las inversiones de energías renovables.

—¿Cómo usted ve el panorama de América Latina y específicamente de Sudamérica?

—Bueno, yo creo que hay hoy día una decidida fuerza y decisiones en los países de transformación del sector energético. Nosotros, en Olade, planteamos que lo que existe en América Latina y el Caribe son transiciones energéticas en plural, porque tienen un carácter diferente, nuevamente muy determinado por la dotación de recursos de un país y otro. Hay países que son ricos en recursos energéticos de fuentes limpias y otros más bien en hidrocarburos; éstos también están haciendo sus cambios tomando en cuenta su propia realidad y economía. Pero lo fundamental es que América Latina y Sudamérica están en un proceso de transformación hacia un modelo de desarrollo energético más sustentable, incorporando energía limpia. En algunos casos incluso desarrollando nuevas fronteras tecnológicas, como es el caso con el hidrógeno, combustible sintético, biocombustibles; Brasil, por ejemplo, es una potencia en eso. El programa general es que vivimos un escenario de transiciones hacia un modelo con el de incorporación de energía limpia y descarbonización de las economías, particularmente en el mercado eléctrico.

—¿Cómo está el desempeño de la solar, eólica e hidráulica en la región?

—Lo primero es llamar la atención sobre el hecho de que, no solo por la energía renovable no convencional, eólica o solar, sino que en general por toda la energía renovable, América Latina y el Caribe es la región más verde del mundo. Un 65% de la electricidad se produce con fuentes limpias. Claro, la mayor parte de esta generación es basada en hidroelectricidad y por lo tanto hay una necesidad de diversificarse de manera importante, de incorporar otras fuentes. Actualmente la eólica y solar, en el último año, han crecido de manera muy relevante. En 2023 la eólica se incrementó casi 40%. Lo interesante es que casi el 95% de todos los nuevos proyectos de inversión que se desarrollan en la región son fundamentalmente con base en estas tecnologías. Por lo tanto, estas dos fuentes van a seguir creciendo en los siguientes años. En América Latina y el Caribe, desde 2015 –cito esa fecha para tomar como una referencia los acuerdos de la COP de París–, la energía eólica y solar se han multiplicado por cuatro. Han pasado de una participación del 5% al 20%. En América del Sur, en particular, eso ha crecido incluso un poco más. Este crecimiento de las renovables abre a otros debates también, como por ejemplo la necesidad de almacenamiento, etcétera. Pero bueno, son otras agendas que surgen en el proceso de transformación.

—¿Cuál es su perspectiva sobre la situación del mercado del litio?

—En América Latina efectivamente tenemos un gran potencial en litio, pero también en cobre y otros recursos. En Olade acabamos de lanzar un estudio sobre los minerales críticos para la transición energética. Es muy interesante porque nos da algunas pistas sobre cómo se puede visualizar en el futuro. Claro, se ha tenido volatilidad en los precios. Eso afecta a las decisiones de inversión, por cierto. Pero quizá uno debiera mirar esto en perspectiva más bien de mediano y largo plazo. De hecho, nuestro estudio indica que, en un plazo de 20 años, entendiendo que la movilidad eléctrica va a seguir creciendo en el mundo y las baterías, el almacenamiento, el mercado eléctrico también, van a ser cada vez más importantes en los sistemas eléctricos nacionales. Todo eso requiere el litio y se puede establecer que, en el tiempo, eso va a seguir creciendo. Nuestro estudio indica que, en el plazo de 20 años, la producción del litio se debiera multiplicar por 10 para poder satisfacer la nueva demanda. En ese sentido, lo interesante es mirar esto en una perspectiva de mediano y largo plazo. También es relevante y cada día más urgente las decisiones que se tomarán respecto a cómo se produce este litio, cuáles son los procesos productivos, cuáles son los impactos ambientales que esto tiene, el impacto en las comunidades que viven en esos territorios. Todos esos son elementos que nuestros países tienen que tomar en cuenta y entiendo que así lo están haciendo, pero, claramente me parece que la coyuntura es compleja y se requiere una mirada estratégica para que este sector crezca en nuestra región y particularmente en los tres países que conforman el triángulo del litio.

—¿Cómo está avanzando el tránsito a la electromovilidad en la región? 

—Como región hemos ido avanzando y dando pasos en las últimas décadas con los vehículos eléctricos, también incorporando en esto no solo a los de uso personal, sino a los buses eléctricos, que es donde se ha avanzado mucho en algunos países. La última década se ha ido multiplicando por dos, cada dos años, la cantidad de los vehículos eléctricos. Ahora bien, todavía somos una región marginal en el mundo en términos de incorporación de vehículos eléctricos, los protagonistas siguen siendo China, Europa, Estados Unidos. Sin embargo, los países en América Latina están desarrollando estrategias para incorporar electromovilidad, con programas y otros instrumentos. En algunos casos, con apoyo financiero. Por lo tanto, están comprometidos con tratar de avanzar. Si se toma toda la economía, toda la matriz energética, todavía un 70% de la energía es fósil y eso es básicamente el transporte. Para descarbonizar a América Latina es fundamental incorporar movilidad sostenible, movilidad eléctrica. Es verdad que hay países que tienen algo más avanzado, Chile es uno de esos, Colombia también, además de Costa Rica. Brasil es fundamental para producir vehículos eléctricos con empresas chinas. Es el caso de México, también. En Bolivia ustedes tienen estos microvehículos que los están vendiendo no solo en Bolivia, sino que están exportando. Algunos esfuerzos hay, pero no hay un encadenamiento regional. Son esfuerzos nacionales, no todos los países en América Latina tienen el tejido industrial y automotriz, que es una de las bases para construir estos vehículos. Diría que América Latina está dando sus primeros pasos, está avanzando y está comprometida en incorporar cada vez más movilidad sostenible. Un aspecto específico que marca la diferencia en esto son los buses eléctricos, porque eso tiene otra dimensión en las ciudades.

—¿Cómo considera usted los avances en eficiencia energética en la región?

—Pese a todos los avances antes mencionados, donde todavía tenemos una brecha, y donde más bien incluso lo que ha sucedido en los últimos dos años es un retroceso, es justamente en la eficiencia energética. En nuestro panorama energético estadístico que hacemos anualmente, hemos encontrado que el indicador de intensidad energética de América Latina – es decir, cuánta energía necesitamos para producir la misma unidad de productos, eso es por definición el indicador– ha aumentado. Esto quiere decir que la eficiencia energética es un asunto importante, pendiente, que más bien debiéramos darle prioridad porque ha venido a la baja en los últimos años. Nosotros, como Olade, queremos impulsar varias cosas. Una es tener instalada una mesa colectiva regional de eficiencia energética, como la tenemos en energías renovables. También, propiciar marcos regulatorios y leyes que den instrumentos concretos y que generen incentivos para la eficiencia energética en el sector industrial, residencial, pero también en el consumo de los sectores públicos. Además, están todos los otros elementos que son centrales, como el etiquetado de artefactos, viviendas e incluso automóviles, que es absolutamente necesario porque es un mecanismo de transparencia para saber cuánto se consume de energía. La certificación de todo aquello es relevante para la eficiencia energética. Lo claro es que allí todavía, como región, tenemos que avanzar.

—¿Qué actividades tiene planificadas Olade en este año?

—El tema de la eficiencia energética es una prioridad, vamos a impulsarlo en la región. En nuestro ámbito de capacitación, tenemos varias iniciativas en marcha. Hemos lanzado estos días nuestro programa anual, donde existen cursos en distintos temas. Vamos a lanzar este año un magíster en transición energética, en este contexto de capacitación que también es muy relevante. Este año también lanzaremos un observatorio de metano para los distintos países, fundamentalmente los que tienen producción de hidrocarburos, como un asunto central en la descarbonización de ese sector en particular. Seguiremos impulsando la certificación regional de hidrógeno verde como un tema muy importante hacia la integración en América Latina. Tenemos una agenda muy llena de actividades durante este año.

Perfil

Nombre: Andrés Rebolledo

Cargo: Secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade)

Desde inicios de 2023 ocupa el cargo de Secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía para el período 2023-2025, cargo electo en la LII Reunión de Ministros de Energía de América Latina y el Caribe, realizada en diciembre de 2022, y en cumplimiento de lo establecido en el Convenio de Lima. Con una destacada trayectoria profesional de más de 30 años, Andrés Rebolledo Smitmans ejerció diversos cargos técnicos de liderazgo y responsabilidad política en ámbitos del sector energético, de las relaciones económicas internacionales y organismos multilaterales. Economista de la Universidad de Chile, Andrés Rebolledo Smitmans se desempeñó como Ministro de Energía de Chile en el período 2016-2018 y como Presidente de la Empresa Nacional de Petróleo de Chile. También ejerció el cargo de Viceministro de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, Embajador en Uruguay, Representante ante la ALADI y consultor en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos.

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Arranca el proyecto de hierro Simandou en Guinea, África

Las acerías en China están funcionando a toda velocidad, la demanda es fuerte

Por Pablo Deheza

/ 23 de febrero de 2024 / 10:20

El director ejecutivo de Rio Tinto, Jakob Stausholm, anunció que el directorio de la compañía ha dado luz verde al proyecto minero Simandou en África Occidental. Tuvieron que pasar más de 27 años para que esta iniciativa de explotación de hierro en Guinea pueda hacerse realidad. Fueron casi tres décadas tras la aprobación de las licencias respectivas, conflictos sociales y políticos, con tres golpes de Estado de por medio.

“La junta aprobó ayer el proyecto minero más grande del mundo”, dijo Stausholm al Financial Times. El ejecutivo afirmó que la compañía pretende comenzar la producción de mineral de hierro valorado en $us 20.000 millones  a partir de 2025.

Rio Tinto dijo en enero que espera comenzar los trabajos de infraestructura en el enorme proyecto de mineral de hierro Simandou este año, luego de 27 años de reveses, postergaciones y escándalos.

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Proyecto de hierro

El proyecto, que se convertirá en la nueva mina de mineral de hierro más grande y de mayor ley del mundo, agregará alrededor del 5% al suministro marítimo mundial cuando entre en funcionamiento. Se trata de una asociación entre Rio Tinto, el gobierno de Guinea y al menos otras siete empresas, incluidas cinco procedentes de China.

“Las acerías en China están funcionando a toda velocidad, la demanda es fuerte y se ve un repunte en la demanda de cobre y aluminio debido al desarrollo masivo de energías renovables y vehículos eléctricos”, aseveró Stausholm. La puesta en marcha de Simandou prevé dos minas de concentrados de hierro, una línea ferroviaria a través de Guinea y la construcción de un puerto de aguas profundas.

Rio Tinto, el gigante minero británico y australiano, registrado en el Reino Unido, había obtenido por primera vez una licencia de exploración en Guinea para las montañas Simandou en 1997. Tuvo que frenar rápidamente sus planes cuando el país experimentó una grave agitación política. Esto incluyó cuatro presidentes, dos golpes de estado y tres elecciones.

Esta agitación se extendió a la propia Rio Tinto a lo largo de los años, retrasando aún más el proyecto, ya que la compañía tuvo seis directores ejecutivos, participó en varias batallas judiciales corporativas y enfrentó cargos de corrupción en Estados Unidos.

Rio Tinto planea invertir $us 6.200 millones en el proyecto, junto con otras empresas, incluidas cinco de China. Aún está pendiente la aprobación final de la inversión por parte de los socios estatales chinos entre los que están Chinalco y Baowu. Con todo, Stausholm expresó su confianza en que esta aprobación se conceda pronto.

Bonos

En enero, Baowu recaudó $us 1.400 millones mediante una emisión de bonos en China, destinada a apoyar el proyecto, que implica la construcción de una línea ferroviaria de 552 kilómetros para transportar mineral de hierro de alta calidad desde las dos nuevas minas que se desarrollarán en las montañas Simandou, una de las cuales ya está por construirse y es operado por Rio Tinto, hasta un nuevo puerto de aguas profundas en la costa atlántica de Guinea.

Rio Tinto posee dos de los cuatro bloques mineros de Simandou como parte de su empresa conjunta Simfer con Chalco Iron Ore Holdings (CIOH) de China y el gobierno de Guinea. Rio Tinto posee una participación del 53% del total.

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