miércoles 21 oct 2020 | Actualizado a 04:06

Tarántulas bolivianas a la venta en internet

Belleza. Los machos de la Pamphobeteus antinous tienen ‘patas azules’, una característica por la que es traficada. Fotos: fearnottarantulas y mymonsters.co.za

/ 1 de julio de 2020 / 10:30

Se sabe que hay 30 especies de estos arácnidos en Bolivia y nueve endémicas. Son víctimas de los traficantes y es necesario un estudio para protegerlas

Ninguna se salva. Dos portales web con asiento en Estados Unidos ofrecen a la venta de manera ilegal cuatro tipos de tarántulas bolivianas, dos de ellas son endémicas. Bajo el rótulo: “¡Posea la mascota más genial del mundo!”, el mercado internacional trafica con estos animales.

En Bolivia solo existe un relevamiento preliminar que indica que hay 30 especies de tarántulas, de las cuales nueve son endémicas. Se trabaja en un proyecto de gestión y protección de estos invertebrados, mientras que en la Dirección General de Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente se pide más coordinación con Pofoma para combatir el tráfico ilegal.

Las páginas www.mymonsters.co.za y www.fearnottarantulas.co.za son los espacios donde se ofertan las arañas bolivianas. “Como ha ocurrido con las mariposas y los escarabajos, estos dos sitios trafican con las tarántulas. Ellas son hermosas y si bien algunas tienen veneno, generalmente son muy dóciles y por eso las capturan fácilmente para venderlas”, denuncia el entomólogo Fernando Guerra, autor de ese relevamiento preliminar.

Exótica. La Hapalotremus albipes es endémica de Bolivia y es conocida como la tarántula ‘pierna blanca’. Se vende ilegalmente por internet.

El reconocido científico, que además es uno de los pocos biólogos que conoce sobre las tarántulas en Bolivia, tiene una teoría sobre cómo los traficantes llegan al país y luego se dedican a la recolección de estos octópodos. “Algunos turistas que arriban a Rurrenabaque (Beni), que en realidad se camuflan como tales, llegan específicamente para recolectarlas o comprarlas de algunos comunarios”.

En www.fearnottarantulas.com se oferta a la Habiotremus albipes, endémica de Bolivia en $us 210; a la Cyriocosmus perezmilesi, que también es endémica y se vende en $us 75 y a algunas de menor tamaño a $us 45. Además aparecen la Acanthoscurria chacoana y la Pamphobeteus antinous, que si bien también hay en países vecinos, fueron colectadas en Bolivia.

Si eso sucede con la primera página, en www.mymonsters.co.za se lee en inglés sobre las ofertas: This product is currently out of stock and unavailable, es decir, “los productos están agotados”.

Desde la DGB, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, Luigi Guisada, de la unidad de monitoreo, admite tras estas pistas que estamos ante un caso de tráfico internacional. “Si las páginas están en inglés estamos hablando de un mercado internacional, que puede ser una red mucho más compleja”, admite el experto.

Al escribir “tráfico de tarántulas” en Google, se puede encontrar una docena de links relacionados con los siguientes títulos: “Encuentran un criadero con más de 400 tarántulas venenosas en España”, “Incautan en Colombia 23 tarántulas que iban al comercio ilegal”, “La nueva tarántula azul que puede haber destapado el tráfico de arácnidos” y “Tarántulas, monos y cangrejos: ninguno se salva del tráfico de animales”, entre otros.

El biólogo Guerra expone que la belleza de estos arácnidos, su docilidad, su capacidad de vivir desde 10 hasta 20 años y su exoticidad son las características por las que los traficantes las escogen para comercializarlas en el mundo.

A través de estas páginas, los traficantes promocionan las tarántulas bolivianas. “Habiotremus albipes (tarántula de pierna blanca de Bolivia) una hermosa especie de gran altitud de las montañas de los Andes en Bolivia. ¡Primera vez disponible!”, reseña el portal www.mymonsters.co.za. El animal mide 15 centímetros.

Especies. Ejemplares de Cyriocosmus perezmilesi endémicas, viven en Beni.

Especies. Ejemplares de Cyriocosmus perezmilesi endémicas, viven en Beni.

El mismo sitio vende la tarántula boliviana Cyriocosmus perezmilesi: “Tarántula enana de belleza boliviana. El paquete completo incluye todo: hábitat con sustrato y follaje, garantía de 30 días y un suministro de dos semanas de comederos”. Este invertebrado es oriundo de Beni y puede medir más de 15 centímetros. La tercera especie, Acanthoscurria chacoana, que puede medir hasta 18 centímetros, es rápida, dócil, audaz y puede vivir hasta 20 años. “Terrario de cuatro veces el tamaño de la araña, sustrato con un refugio y un plato de agua”. La especie no es endémica y se la puede encontrar en Argentina y Paraguay.

La cuarta tarántula en oferta es la Pamphobeteus antinous, puede medir de 18 a 22 centímetros. “Excavador terrestre/ oportunista del nuevo mundo, crecimiento rápido. Es tranquilo, pero asustadizo”.

La Antinous es víctima de los delincuentes por su belleza. En la página www.fearnottarantulas.co.za se la conoce como la tarántula “pierna azul boliviana”.

“La Antinous es muy linda y por eso la cazan, porque algunos machos tienen patas azules”, ratifica el biólogo Guerra. La especie puede ser hallada en La Paz, Beni y Santa Cruz, pero también habita en los bosques de Brasil y Perú.

Ante la evidencia de que existe un mercado internacional de tarántulas bolivianas traficadas, Guisada, de la DGB, apunta a la falta de coordinación con la Policía Forestal de Medio Ambiente (Pofoma).

“Lamentablemente no hay comunicación entre Pofoma La Paz y las autoridades. No ha existido comunicación, no hemos recibido reportes de recepción de estos animales o de otros operativos de decomiso. No es frecuente que Pofoma nos informe de las acciones que toma ni de los casos que tienen en decomiso”.

El coronel Javier Olaguibel, director departamental de Pofoma, indica que “es mentira que no se coordine las acciones con las autoridades”. Al respecto, el investigador policial revela que el año pasado recibieron una tarántula que después fue enviada al refugio Senda Verde en Coroico. Según la autoridad, “el arácnido fue entregado voluntariamente” por un ciudadano que la tenía en su poder.

“Nosotros siempre estamos revisando redes sociales y varios portales, pero no tenemos nada sobre ese tráfico que usted indica”, sostuvo el coronel Olaguibel a La Razón, que desconoce estas dos páginas que trafican con las arañas bolivianas.

La Acanthoscurria chacoana; si bien no es endémica, fue colectada en el país.

La fauna y la flora están protegidas por la Constitución Política del Estado, pero además por la Ley 1333 de Medio Ambiente. La primera norma en su artículo 381 declara que son “patrimonio natural las especies nativas de origen animal y vegetal. El Estado establecerá las medidas necesarias para su conservación, aprovechamiento y desarrollo”.

Añade que para su protección, el Estado “establecerá un sistema de registro que salvaguarde su existencia, así como la propiedad intelectual en favor del Estado o de los sujetos sociales locales que la reclamen. Para todos aquellos recursos no registrados, el Estado establecerá los procedimientos para su protección mediante la ley”. Es justamente lo que falta en el caso de las tarántulas en Bolivia.

En tanto, la Ley 1333 en su artículo 106 indica que los delitos ambientales serán sancionados por el Código Penal, que en su artículo 223 puntualiza: “El que destruyere, deteriorare, substrajere o exportare un bien perteneciente al dominio público, una fuente de riqueza, monumentos u objetos del patrimonio arqueológico, histórico o artístico nacional, incurrirá en privación de libertad de uno a seis años”.

Pese a ello, el tráfico ilegal internacional de tarántulas, mariposas y escarabajos florece. “Bolivia, por ser el corazón de Sudamérica y por tener todos los pisos ecológicos, tiene al menos unas 30 especies de tarántulas, de las que unas nueve son endémicas. Debemos tener un documento para su protección, por eso es importante saber con precisión cuántas son y cómo están”, recomienda Guerra.

Quirquiña: ‘El tiempo ha sido generoso con nosotros’

Tras 10 años separados, pero siempre activos en el mundo de la música y el arte, la banda de pop rock se ha reencontrado y propone sonidos frescos para nuevos públicos

Los integrantes de Quirquiña, (de izq a der.) Alejandro ‘Negro’ de Ugarte, Mateo Caballero, Alejandro Delius, Sergio ‘Teto’ de Ugarte y Reynaldo ‘Gordito’ Castañón

Por Miguel Vargas

/ 14 de octubre de 2020 / 06:24

Son inconfundibles las primeras notas de Clausura, el sencillo que coronó a Quirquiña en la cima del éxito. Corría el año 2005 y el disco 2.5 de la banda de pop rock ya había logrado posicionarse en el número uno de los rankings de Bolivia y se escuchaba en el exterior con el tema Repriss. Si bien la banda había nacido en 1998 y en 2003 habían lanzado el disco Espermanente,desde ese momento las agendas se colmaron con giras y conciertos. Le siguieron los discos Mixturas(2007) y  Zero(2008).  

Después de 10 años alejados de la música como banda, Ale Delius, Negro De Ugarte, Mateo Caballero, Gordito Castañon y Teto De Ugarte volvieron a reunirse para relanzar a la banda en esta nueva década. Como patada inicial, produjeron y grabaron el sencillo Prohibida, que ya suena en las emisoras del país y cuyo videoclip ya está disponible en redes sociales.

ESCAPE conversó con Gordito Castañón (bajo) y Mateo Caballero (saxo), para conocer los nuevos caminos de la banda que movió multitudes con canciones como Miedo, Ironíay Divino Bombón.

—¿Qué se siente al volver a trabajar todos juntos después de 10 años?

—Gordito Castañón (GC).Hay un juego de muchas emociones, de muchas cosas por hacer y plantear. Es una gran alegría reencontrarnos después de tanto tiempo. La química musical y la conexión espiritual entre nosotros está intacta. A eso se suma que, gracias a las propias actividades de cada uno, estamos más sólidos y más maduros. La nostalgia y la energía ha hecho que todo se ponga en su lugar automáticamente. Es bueno ver que, pese a que pasaron casi 10 años, las ideas y objetivos apuntan al mismo lugar, el disfrute es el mismo y el cariño nos abraza.

—¿Qué fue lo que produjo la pausa de tantos años del proyecto?

—Mateo Caballero (MC).La banda tuvo casi seis años de actividad realmente intensa, de producir mucho, y también de muchísima exposición pública. El desgaste y cansancio eran naturales, tanto en lo físico como en la interacción entre nosotros. Durante esos años de tocar casi sin descanso, cada uno de los miembros de la banda fue desarrollando otras inquietudes y otros intereses que no queríamos abandonar. Por esos motivos, vimos conveniente hacer un alto en el camino. Sin embargo, ninguno de nosotros se alejó del arte y de la música, desde diferentes ámbitos. El reencuentro ha sido muy motivador y consideramos que ha sucedido en el momento oportuno.

—¿Cómo se ha dado este reencuento?

—GC. Si bien siempre hubo tentativas de empresarios del espectáculo, y nuestro público más cercano pedía continuamente un reencuentro, se dio a raíz de la iniciativa de Hernán Paredes, amigo querido de la banda y dueño de la Radio Ciudad, que a principios de 2019 nos invitó a juntarnos para tocar en el aniversario de la radio. Luego de varias negociaciones y de aterrizar el regreso, el 3 de abril de ese año fue la primera vez que nos volvimos a encontrar los cinco miembros de la banda, y la chispa en el escenario fue inmediata. La nostalgia por las tocadas juntos y el encuentro con el público alimentaron las ganas por producir algo más grande. Entonces recibimos la invitación de Mi Teleférico para presentarnos en el escenario principal como la gran sorpresa del Chukuta Fest de 2019, show para el que nos preparamos intensamente en la puesta escena musical y visual, con la finalidad de dar un buen espectáculo para la gente que volvía a vernos después de tanto tiempo. Y de ahí en más, empezamos a preparar una gira de retorno que se vio interrumpida por los sucesos de octubre y noviembre. Teníamos planeado reactivar la gira a partir de abril de este año, pero vino la pandemia y la cuarentena. Con el paso de los meses, hemos sentido que no queríamos esperar más, y que el momento de lanzar el reencuentro tenía que ser ahora, con o sin cuarentena. El reencuentro creativo de nosotros cinco y el reencuentro afectivo con nuestro público y los medios de comunicación.

—¿Qué creen que ha cambiado en ustedes en este tiempo?

—MC. El tiempo ha sido generoso con nosotros. Estamos más maduros y hemos podido aprender muchísimas cosas nuevas que estamos aplicando en esta etapa de Quirquiña. Todos nos hemos mantenido muy activos en el mundo del arte, la música, así como en la producción de espectáculos. Es el tiempo ideal para restablecer los lazos que nos unieron a través de los años.

—En pleno 2020, ¿cuál es la nueva propuesta sonora de Quirquiña?

—GC. Como siempre, buscamos darle un toque de frescura a la música que hacemos. Experimentando siempre con sonoridades frescas y ritmos que estimulen a nuestro público y que nos abran la llegada a nuevas audiencias. Siempre ha sido muy importante dejar fluir las cosas, que la música sea un eterno disfrute para nuestra gente y para nosotros mismos.

—¿Qué esperan del público nuevo, el más joven?

—MC. Es genial ver que las chicas y chicos que eran muy jóvenes para vernos en vivo cuando estábamos activos la década pasada, nos escriben para transmitirnos su felicidad de poder hacerlo ahora que ya están en la universidad o saliendo del colegio. Lo mismo pasa con los hijos de nuestros fans de esos tiempos que se conectan con nosotros a través de las redes sociales, que todavía no estaban muy desarrolladas en el momento en que pusimos pausa a Quirquiña. Hoy la interacción es más inmediata. En los pocos días que llevamos desde que se ha anunciado oficialmente el reencuentro, los fans, tanto los mayores como los más jóvenes, se han acercado a nosotros a través de las plataformas virtuales de la banda, con mucho cariño como siempre, y nosotros estamos muy felices por esa acogida. Esperamos con ansias el momento de poder reencontrarnos cara a cara con toda nuestra audiencia en Bolivia y fuera de ella. Para eso estamos trabajando, para que ese contacto se fortalezca y podamos brindar todo lo mejor de nosotros a nuestro querido público.

—GC. Por ahora les dejamos una muestra de lo nuevo de la banda, un remake de una canción que quedó en el limbo como último corte de la banda antes de poner en pausa el proyecto. Prohibidaes la canción que nos invitó a reencontrarnos en el estudio de grabación, darle toques frescos con melodías intensas e imágenes que hacen un viaje entre el pasado y lo actual, la gente va a disfrutar mucho esta canción, hoy más que nunca nos invita a esas ganas de reencontrarnos con personas y momentos que son y fueron parte de nuestras vidas. La gente puede ver nuestro videoclip en nuestro canal de YouTube QuirquiñaTv, además de escucharla en todas las plataformas de streaming. También pueden seguirnos en nuestras redes de Facebook e Instagram como Quirquiña. Disfruten de esta nueva cosecha… estamos de retorno.

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La hacienda del Mariscal de Zepita: la Glorieta de Santa Cruz, reminiscencia de un gran esplendor

Los balcones eran una construcción muy usada en la arquitectura colonial española. En la vivienda derruida se observan varios de ellos

Por Liliana Aguirre

/ 14 de octubre de 2020 / 06:23

El esplendor que tuvo en tiempos coloniales se desmorona por el olvido en el que se halla la hacienda del expresidente Andrés Santa Cruz, próxima a venirse abajo, ubicada en Tahuapalca, al sur de La Paz.

Entre las paredes de adobe macizo lavadas por las lluvias que ingresan a la estructura patrimonial, por la falta de cubierta en el techo, se esconden objetos históricos de gran valor, como una capilla con piezas religiosas de la época, la cama de madera en la que habría dormido el prócer y paredes interiores con empapelados pintados a mano.

A tres horas de viaje desde La Paz, en el municipio de Palca, se encuentra una familia que cultiva apio, cilantro, yerbabuena, menta, acelgas y yerbamora, entre otras plantas comestibles, en la extensión de más o menos una hectárea donde se ubica esta propiedad. “En este lugar creció mi esposa y su familia. El padre de ella, quien ya murió, conocía muy bien toda la historia del Mariscal Santa Cruz y siempre les abrimos las puertas a todos los que quieren visitar esta casa llamada la Glorieta, pese a que está por caerse”, señala el comunario Belisario Beltrán.

Entre sus muros se guarda la historia del gobernante, quien fue presidente de la Junta de Gobierno del Perú (1827), el sexto presidente de Bolivia (1829-1839) y Protector de la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839).

Andrés Santa Cruz Calavmana era mestizo y nació el 5 de diciembre de 1792 en La Paz, en las calles Comercio y Socabaya, como se ve en su fe de Bautismo guardada por su descendientes.  Fue hijo de Joseph Santa Cruz y Villavicencio, un criollo con título de noble, y de Juana Basilia Calavmana, heredera de una rica familia que poseía el cacicazgo de Huarina en cercanías al lago Titicaca.

El mandatario fue declarado en su partida de bautismo como español, nacionalidad utilizada en las colonias para referirse a personas étnicamente blancas, aunque sus rasgos mestizos fueron objeto de constantes ataques discriminatorios por parte de sus enemigos políticos, quienes lo llamaban “el indio” o “el cholo Santa Cruz”, más aún cuando comenzó su prolífica carrera militar que lo llevó a vencer grandes batallas y ser nombrado Mariscal de Zepita. La obra biográfica El Cóndor Indio da cuenta de ello, en sus más de 300 páginas escritas por el intelectual Alfonso Crespo Rodas en 1944.

La gran capacidad para la estrategia militar lo llevó a que ser nombrado Gran Mariscal de Zepita, ya que esa batalla — conocida también como la Batalla de Chua Chua— fue un hecho de armas de la Guerra de Independencia de Perú ocurrido el 25 de agosto de 1823 en la llanura ubicada al norte de Zepita, a orillas del lago Titicaca. En ella se enfrentaron el Ejército Real del Perú —bajo las órdenes del general peninsular Jerónimo Valdés— y el ejército insurgente, al mando del general paceño Andrés Santa Cruz.

La pasión del Mariscal por lo castrense aún se puede apreciar en Tahuapalca en los restos de caballerizas y un mirador, desde donde custodiaba sus dominios.

“Hay cosas impresionantes aquí, como santos que eran del Mariscal. Además hay unos muebles que usaba y una piscina pequeña que tiene vista al río Palca”, revela Beltrán, mientras abre un alto portón de madera. Detrás de el está la capilla con una imagen de la Virgen del Carmen, litografías con imágenes de un Sagrado Corazón de Jesús, una Virgen María, santos y querubines repujados en maderas.

“Quisiéramos que todo esto esté bien conservado porque, antes de la pandemia, venían varios turistas y decían que era una pena que esté olvidado este lugar. Nosotros lo cuidamos, pero hay cosas que no podemos hacer porque no tenemos el dinero para poner bien. Quisiéramos que tenga techo la casa. Nos han dicho que el Ministerio de Culturas debería ayudar para que no se caiga”, explicó el comunario.

Fotogalería

Mariscal de Zepita

Ubicador

Pilares de piedra

uno de los soportes de la cama del personaje histórico

Una pileta circular de tiempos coloniales

Reliquias religiosas

Los interiores de la vivienda tienen paredes forradas con papel pintado a mano

Columnas de piedra al ingreso del lugar

La capilla y sus reliquias religiosas

ILUSTRE DESCENDENCIA

El bisnieto del mandatario tiene casi 90 años, vive en La Paz y lleva el mismo nombre que su ancestro. “Yo soy Andrés sexto”, aclara y recuerda que su bisabuela contaba cómo ella y su familia pasaban los inviernos en la Hacienda de La Glorieta por su clima benévolo durante esas épocas y mucho menos frío que de la hoyada. 

Sin embargo, llegó un fatídico día en 1845 y las conspiraciones políticas expulsaron no solo de Bolivia, sino del continente al mandatario que soñaba con la Confederación Perú-Boliviana como una sola nación por sus similitudes. El mariscal de Zepita se exilió en Francia.

“Durante ese tiempo él perdió todo, les expropiaron sus propiedades y haciendas. Fue un tiempo muy duro ya que él no estaba aquí. Mi abuelo, quien creció en Francia, vino y se encargó de recuperar algunos objetos como cuadros, muebles o vajilla que habían sido saqueados y vendidos de las propiedades. Todo lo demás se perdió”, cuenta.

En aquella época esas piezas eran traídas desde Europa como un símbolo de poder económico y modernidad. Aún en La Glorieta se conservan algunas de ellas, aunque lucen desgastadas por el tiempo como una cama cuja de la época, en la que dormía el personaje histórico.

El valle resguarda además la exhacienda del expresidente José de Ballivián, mariscal de Ingavi y contemporáneo de Santa Cruz, la cual, como documentó Escape en su edición del 31de julio de 2020, también se cae a pedazos, pese a ser un espacio patrimonial de gran valor histórico.

La diputada Fernanda San Martín presentó, hace unos años, un proyecto para revitalizar y rescatar el patrimonio histórico de lo que denomine el Valle de los Mariscales. “Desde 2012, antes de ser diputada intentamos con mi esposo Sergio Bretel realizar la preservación del patrimonio con gestiones ante las autoridades pero fueron infructuosas”, dijo a este medio en aquel entonces.

En la actualidad, Andrés sexto atesora una fotografía de su ancestro tomada seis meses antes de su deceso en Francia en 1865. “En Francia mi bisabuelo era cercano a Napoleón tercero, quien le pedía consejos. Murió allá, lejos del país que amaba y por el que luchó. Cien años después su cuerpo fue repatriado y ahora está en la Catedral Metropolitana. Napoleón tercero lo hizo embalsamar, ya que era un procedimiento muy caro, y por ello se conserva íntegro”, relató el descendiente.

La foto en blanco y negro muestra al héroe de 1,85 metros enfundado en un traje militar. No cuesta nada imaginarlo cabalgar por Tahuapalca y desarrollar su cotidianidad en la Hacienda de La Glorieta, testigo de su valor, hazañas y de la reminiscencia de su gran esplendor.

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Graffiti Tour: ruta del arte urbano

El arte de calle es uno de los principales movimientos artísticos del siglo XXI, con gran potencial para el turismo. Los ‘graffitis’ embellecen la ciudad y hacen de las calles más amigables. Este mes abre en La Paz el primer ‘Graffiti Tour’ del país

Recorrido. Las principales piezas de arte urbano son los puntos para armar un viaje turístico diferente por la ciudad de La Paz

Por Ricardo Bajo

/ 14 de octubre de 2020 / 06:22

El turista del siglo XXI ha cambiado, ya no quiere ir a las iglesias o a los museos. El nuevo turista (“millenial”) demanda experiencias.

Quiere patear las ciudades, comer en las calles, dejar una huella positiva en el país que visita y luego —o mejor dicho durante el periplo— subirlo todo a las redes sociales. Por eso, la Asociación de Guías de Turismo de Bolivia junto a la incipiente Asociación de Artistas Callejeros están apurando un nuevo proyecto: el primer “Graffiti Tour” de La Paz que nacerá a finales de este mes.

La primera estación del circuito es la calle Melchor Jiménez —héroe paceño de la Revolución del 16 de julio contra los españoles— en el centro de la ciudad. La popular Jiménez tiene la forma de una curva. Sus paredes están recuperando vida y están siendo invadidas por la selección nacional del arte urbano boliviano: las y los mejores “graffiteros” y “graffiteras” del país. 

Foto: Ricardo Bajo

El reconocido “Huayllas” (Álvaro Álvarez) ha dejado ya su sello con un mural que reivindica la fuerza curativa de la Madre Naturaleza (Pachamamahua). A escasos metros, Diego Magariños (de nombre artístico “Wicked”) rinde tributo a la cultura tiwanacota con una pirámide poderosa y un “marciano” verde de tres ojos. “Es nuestra cultura lo que queremos revalorizar”, dice el “malvado” graffitero paceño.

Foto: Ricardo Bajo

Unos metros más abajo, “Huayllas” muestra lo mejor que tenemos, la diversidad cultural y natural. Un jaguar (“tigre” en Bolivia) de mirada penetrante, una máscara tacana, un cazador y un mono aullador sorprenden al flâneurantes de doblar la curva. En la esquina con la calle Graneros, un ekeko gigante atrapa bajo el humo verde de su cigarro. Es un homenaje a Federico Alvarado, guía de turismo fallecido durante esta pandemia y padre de “Jodido Diego”, chapa del artista Diego Alvarado.

Promotores. A través de murales se apoyan diferentes causas, como la lucha contra el feminicidio. Los guías de turismo y los artistas urbanos se han unido para lanzar esta iniciativa. Foto: Ricardo Bajo

Hoy domingo, las chicas de La Paz y Cochabamba llegarán a la misma calle para sumar talento y rebeldía. En el Día de la Mujer Boliviana, en homenaje a la gran Adela Zamudio, Hef Colectivo, Cholas Crew (con la capísima Andryw Huara, “La Wasa”), Norka Paz (“Knorke Leaf”) y Val Kolosh contarán la historia en imágenes de libertad desde el lado salvaje y contestatario.

El “Graffiti Tour” acaba de comenzar. Quedan por delante tres horas por el centro, Sopocachi, Alto Obrajes e Irpavi. A pie y en teleférico, caminando y volando por los aires: la experiencia está garantizada. Pablo Patzi, de la Asociación de Guías de Turismo de La Paz, remarca el carácter integral del flamante recorrido: “Hemos convocado y lo seguimos haciendo a agencias, artistas, vecinos, gremiales, restaurantes, Alcaldía, empresas públicas como el Teleférico y empresas privadas que puedan colaborar con financiamiento de pinturas y materiales. Todos son y están bienvenidos a sumarse”.

Los organizadores también ofrecen una parada gastronómica en el café restaurante Moon Light, para tomar energías. Foto: Ricardo Bajo

La segunda estación del paseo son las cercanas calle Linares y Tarija. “Andyno” arriba desde Oruro para dejar su arte abstracto/psicodélico en una pared muy cerca de las Brujas. El estudio de tatuaje Pepe’s adorna y embellece su esquina. A medio camino, en un ejemplo del carácter integral del “tour”, llega una paradita para reponer fuerzas.

El restaurante Moon Light de Emmanuel Monroy alista anticuchos, tripitas, patitas y rellenos. Es la hora de los “street food lovers”. Es la apetitosa comida de la calle pero sin el peligro de terminar con un “gringo” en el Hospital Obrero. Monroy ha encontrado la forma de reinventarse y revalorizar el sabor de las calles de La Paz. El objetivo es único: que la experiencia gastronómica sea pura satisfacción. Sale un anticucho con extra de salsa maní bien picante para llevar y terminar el “Graffiti Tour” pletórico de fuerzas. La tercera, cuarta y quinta parada suben por los cielos. La Línea Celeste aterriza desde El Prado en la Avenida del Poeta.

Foto: Ricardo Bajo

Es tiempo de apreciar la maestría de uno de los mejores cultores del arte urbano: el japonés Tomoharu “Momo” Suzuki  que hace dos años dejó en los muros de la estación de Mi Teleférico un ejemplo de su talento, dedicado a la cooperación nipona y la amistad entre los pueblos boliviano y japonés a través de las figuras de una cholita y una geisha. “Momo”, como los pioneros del “graffiti”, pasó de ser considerado un vándalo a ser solicitado para las mejores galerías del mundo; de las calles a la academia y viceversa. En las paredes cercanas, se pueden apreciar todavía los trabajos que dejó el último encuentro internacional de arte callejero.

“Queremos también iluminar de noche algunas obras con la ayuda de la empresa de electricidad de La Paz, involucrar a la Alcaldía y al Teleférico para que nos presten sus grúas y andamios y hacer murales gigantes verticales, que se vean desde las cabinas. También queremos homenajear a los personajes de La Paz, he arrancado con el “Chupita” Riveros y pronto dibujaré a las cholitas escaladoras y otra Rosita Ríos, esta vez, bien stronguista. Hay que llevar el arte urbano en La Paz al próximo nivel”, dice “Huayllas” que mira desde las alturas de la Línea Verde e imagina un mural gigante con los rostros de la selección de fútbol del 94 en la cancha cercana a la calle 17 de Obrajes.

La cuarta estación vive en la zona Sur: los turistas suman más adrenalina. Junto a la estación de Pata Obrajes, las paredes esperan. Los y las artistas —con un local donde imparten ahora talleres de arte— enseñarán los principios básicos de la escritura del “graffiti” a los alumnos especiales armados de aerosoles. Dar a conocer el trabajo de los hacedores de murales y acompañar las imágenes con un relato propio contado en primera persona es parte de la experiencia. “Tenemos que explotar todas nuestras potencialidades, colaborar para que la ciudad esté más linda y menos gris, que sea un atractivo conservable, somos patrimonio relevante y tenemos que democratizar el espacio público urbano, evitando vicios de poder”, dispara “Huayllas”, un fiel seguidor de la cultura hip hop, inherente a este movimiento artístico e impulsor de los festivales de “graffiti” que también serán beneficiados con estos recorridos.

El “calvario” casi toca su fin, próxima y quinta estación: teleférico de Irpavi. Una galería exhibe cinco de los mejores trabajos de connotados “graffiteros” internacionales como el colombiano Sancho Medina que pasó de las calles de su Cali natal a ser uno de los más respetados diseñadores gráficos de Sudamérica, marcado por la explosión de colores, los retratos, la naturaleza y una gráfica misteriosa. En una pared cercana, los bolivianos “Osek”, “Khespy”, “Huayllas”, “Dems” y la boliviana “Knorke Leaf” acompañan con nuevos diseños.

La sexta estación dibuja el camino de regreso a Sopocachi, vía la parada del Teleférico próxima a la plaza España. La calle Abdón Saavedra, donde viviera el gran maestro Cecilio Guzmán de Rojas, ha visto sumar más “graffitis” en las gradas que suben y bajan hacia el Salar de Gastón Ugalde y la casa museo del muralista Walter Solón Romero. Nada es casualidad. El “Tour” finaliza en el pasaje Gustavo Medinaceli y la calle Boyacá. Allí esperan Simón Bolívar, Diego Armando Maradona, Amy Winehouse, los Beatles, Don Ramón, Salvador Allende, Freddie Mercury y Janis Joplin. Suman y siguen las voces libertarias del arte callejero —uno de los principales movimientos artísticos del siglo XXI— que ha llegado para quedarse, como “La Paz Graffiti Tour”. Y esto recién arranca: el segundo recorrido está ya en gestación y recorrerá el centro, el Cementerio General (escenario del Festival Ñatinta 2017 y 2019), Chualluma  —el barrio/destino turístico que cambió su vida con el color gracias a 19 murales— y El Alto que junto a la hoyada serán un gran museo de arte urbano a cielo abierto.

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Hallazgos de SAQQARA: reactivación del turismo

27 sarcófagos enterrados hace más de 2.500 años fueron exhumados gracias a una excavación en Egipto

Presentación. El Ministerio de Antigüedades y Turismo de Egipto presentó el hallazgo a la prensa internacional a fines de septiembre

Por Miguel Vargas

/ 14 de octubre de 2020 / 06:21

El anuncio de las autoridades egipcias sobre el descubrimiento de 14 sarcófagos de unos 2.500 años de antigüedad en el fondo de un pozo en la necrópolis de Saqqara, al suroeste de El Cairo, se añadió al de otros 13 hallados una semana antes en el mismo lugar, señaló en un comunicado el Ministerio de Antigüedades, según AFP. Noticias como éstas son producto de importantes investigaciones promovidas por Egipto, ya que la cantidad de visitas a estos lugares turísticos ha descendido y en tiempos de pandemia les resulta imperante la reactivación del sector turístico, un gran motor de la economía del país transcontinental, ubicado entre el extremo noreste de África y la esquina suroeste de Asia.

Uno de los lugares más visitados por su riqueza arqueológica es el sitio de Saqqara, ubicado a 25 km al sur de las pirámides de la meseta de Guiza. Este lugar fue un cementerio durante más de 3.000 años. Por ello, en 1979, el conjunto de Menfis con sus necrópolis y campos de pirámides (Guiza, Abusir, Saqqara y Dahshur) fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), con el nombre de “Menfis y su necrópolis – Zonas de las pirámides desde Guiza hasta Dahshur”.

En esta vasta necrópolis destaca en particular la famosa pirámide escalonada del faraón Zoser, la primera de la era faraónica, construida alrededor del año 2700 a.C. por el arquitecto Imhotep.

Pese a las maravillas que allí se resguardan, el turismo en este país se ha visto menguado desde hace ya varios años, afectado por la inestabilidad política y los ataques posteriores a la revolución de 2011 que derrocó del poder a Hosni Mubarak, y más recientemente por la pandemia de COVID-19.

Por eso estos hallazgos han significado una gran alegría que ha tenido el eco de importantes egiptólogos, como Zahi Hawass, lo que se suma también a que el descubrimiento sea resultado de las obras de un equipo íntegramente egipcio y que ha tenido que excavar con las restricciones de la pandemia, informó El País.

Las imágenes de los sarcófagos, bien conservados, muestran motivos marrones y azules, así como numerosas inscripciones jeroglíficas. Según las autoridades, “otras piezas similares deberían ser hallados en otros pozos cercanos al lugar del descubrimiento gracias a nuevas excavaciones previstas muy pronto.

El ministerio envió un video de promoción a principios de mes para anunciar descubrimientos. En él se veía al ministro de Antigüedades y Turismo, Jaled el Enani, anunciar que los recientes hallazgos en Saqqara eran “solo el principio”. La reactivación ha comenzado. La pirámide de Zoser, reabierta al público en marzo tras varios años de trabajos, tuvo que ser cerrada poco después a los visitantes a raíz de la pandemia. Pero con la reapertura del 1º de septiembre  y los nuevos hallazgos, se espera un repunte.

(*) Texto: Miguel Vargas Saldías, con datos de AFP, BBC.COM, Semana y El País

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Lusia ‘Lucy’ Harris-Stewart, elegida para jugar en la NBA

Lusia “Lucy” Harris

Por AFP

/ 14 de octubre de 2020 / 06:20

Si bien no fue la primera mujer elegida por la National Basketball Association (NBA) para participar en el Draft —ya que en 1969 Denise Long fue escogida, pero minutos después de la elección, Walter Keneddy (quien era parte del comisionado de la dicha Asociación), invalidó el voto— Lusia “Lucy” Harris – Stewart sí fue seleccionada oficialmente, informa cienradios.com.

Lusia Mae Harris nació el 10 de febrero de 1955 en Minter City, Mississippi, Estados Unidos. Su vida y su familia —conformda por siete hermanos— siempre estuvieron ligadas al deporte. Es por eso que  cursando la secundaria, se llevó tres veces de forma consecutiva el título a la mejor deportista, lo que la llevó a ser la capitana del All-Star Team, explica sopitas.com. También impuso un récord escolar con 46 puntos y llevó a su equipo al torneo estatal de Jackson.

Pero la historia se marcó en la séptima ronda del Draft de 1977, evento en que los mejores jugadores jóvenes son elegidos por los distintos equipos de la NBA. Con el número 137 general, New Orleans Jazz seleccionaba a Lusia Harris, jugadora de la Universidad de Delta State.

Harris había promediado en sus cuatro años universitarios 25,9 puntos y 14,5 rebotes. Medía 1,91 metros de altura y era dominante para la época. Ya había sido integrante de la selección de los Estados Unidos en el Mundial y Panamericanos (medalla de plata) de 1975 y en los Juegos Olímpicos de 1976 (plata). Una de sus compañeras en las dos últimas selecciones había sido Nancy Lieberman, una de las más grandes jugadoras que dio Estados Unidos.

Así, Lusia se convirtió en ese draft en la primera y única mujer en ser considerada con este honor, ya que hasta hoy no se volvió a repetir, señala www.elespanol.com.

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