miércoles 22 sep 2021 | Actualizado a 17:32

VERÓNICA Y NICO

/ 26 de julio de 2021 / 19:03

Me gustó el programa dos de Ch’utis, que hacemos por Abya Yala Televisión y que se emite los sábados a las 21.00. Pude conocer a Verónica Córdova, mujer, cineasta, escritora, guionista, madre, esposa y una gran sobrina

CH’ENKO TOTAL

Me gustó el programa dos de Ch’utis, que hacemos por Abya Yala Televisión y que se emite los sábados a las 21.00. Pude conocer a Verónica Córdova, mujer, cineasta, escritora, guionista, madre, esposa y una gran sobrina. Me impresionó Verónica, en su búsqueda hizo dos licenciaturas, una maestría y un doctorado en guion cinematográfico. Tuvo una experiencia vital en Cuba donde afiló el oficio en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños. La conocí en el set, nunca había conversado con ella, impactó el relato de su próxima película sobre los últimos 10 años de vida del maestro Gil Imaná. La película empieza cuando Gil esparce las cenizas de su esposa, la artista Inés Córdova, en el lago Titicaca. Cuenta Vero que en ese entonces hicieron un pacto con el maestro, filmar sus últimos años hasta que él se una con su esposa en la eternidad de las aguas del lago, hecho que aconteció en enero y que cierra un ciclo de 10 años de filmación que incluye, por supuesto, todo el registro en imágenes de la catalogación y ordenamiento de las obras de ambos, la donación a la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia —no solo de más de 6.000 piezas artísticas—, sino también de la casa ubicada en la hermosa esquina paceña de la avenida 20 de Octubre con Aspiazu, casa donde deberá funcionar el Museo Inés Córdova-Gil Imaná por legado de estos dos grandes artistas bolivianos. Verónica cumplió militantemente todo lo acordado con sus tíos, terminó de filmar. Hoy la película descansa en duelo hasta que se retome la edición final.

Me impresionó Verónica y su pluma de fuego, el año pasado en este mismo medio escribió en su columna hechos y pensamientos de gran riesgo en una sociedad comandada por fascistas, ella aceptó el reto de escribir sus pensamientos libertarios y lo hizo incluso con el odio rondando. Conversamos de su película Di buen día a papá, que representó a Bolivia en los Oscar para mejor película extranjera, hablamos de la hermosa Inés, su hijita de 15 años a quien le gusta las canciones del Papirri, compartió con todos nosotros su experiencia en Noruega donde hizo maestría y doctorado, viviendo cuatro años en la ciudad de Bergen. Vero podía quedarse a trabajar para siempre por esos pagos pero decidió volver a la Patria: “Quiero contar his

torias, este es mi lugar”, afirmó rotunda. Al final de la entrevista le dediqué la canción Del amor, su bailecito que la hizo jalear con gustito de picantes y coctelitos del valle.

En cuanto a Nicolás Suárez, ya escribí larguito sobre él. Nico es un gran músico, con una formación académica muy sólida, conversamos sobre sus proyectos, intercambiamos discos, hablamos de su ópera El Compadre. Lo más lindo del Nico es que no se hace problema de transcurrir en el campo de la música erudita y la música popular, escuchamos un blues que le compuso a su hijito, hablamos de su doctorado en Composición en la Universidad Católica de Washington. Acaba de sacar un disco de canciones para niños que quedó muy bonito, nos contó de su experiencia como arreglista y tecladista de la Agrupación Wara, una charla amena que concluyó con una sorpresa, tocamos ahí, en vivo, en el jardín del Nico, la canción Soy atigrado que fluyó fresca, con el cielo paceño de fondo. Hermoso recuerdo que nos llevamos para siempre. Verónica y Nico, dos grandes artistas bolivianos que pese a pandemias, golpes, virus, siguen produciendo arte e ideas.

El programa Ch’utis continúa, pese a grandes dificultades, en un canal que está reviviendo. Yo voy ahora mismo a La Paz a sentarme al lado del editor que necesita algunos consejos respecto a la edición de un programa cultural- musical. Usted puede ver el reprisse del programa tres hoy a las 22.00 con la presencia de Miskicho Valverde, actor, cineasta, fotógrafo de notable creatividad y la figura musical del gran Rolando Encinas, el creador de la orquesta Música de Maestros y —para mi humilde opinión— el mejor quenista de Bolivia. Bien nomás está el asunto. Pa qués decir.

(*) EL PAPIRRI: Personaje de la Pérez, también es MANUEL MONROY CHAZARRETA

Se acerca

El camino se hace difícil, moroso, con zancadillas y virus, pero ahí está, la luz al final de un cielo majestuoso paceño.

El cantautor paceño Manuel Monroy Chazarreta

Por El Papirri

/ 20 de septiembre de 2021 / 10:35

CH’ENKO TOTAL

Ya está cerca, se acerca, se lo ve como una luz bendita, ahí al fondo, un ruidito de gentes como grillos se avecina, es como un fueguito ardiendo a lo lejos, la altipampa sigue con sus porrazos, el camino se hace difícil, moroso, con zancadillas y virus, pero ahí está, la luz al final de un cielo majestuoso paceño.

Se acercan los niños cantando, felices: “si tu equipo es puntero de la cola”, “mañana hay paro movilizado”; sus caritas de luna se encienden de luces, uno se tropieza con el micrófono, a la hermosa de ocho años le encanta cantar Qué tal metal. Se acerca la historia del teatro, su fantasma preferido, el ingresar a la sala vacía, hacer reverencia, dos años hemos esperado, saludamos a los antiguos técnicos del teatro que mueven tarimas, alistan los pedestales. Los amigos músicos enrolan sus cables, saludan rápido, corretean en el fondo de la luz, son la luz misma. El Vico Guzmán, gran batero histórico, se olvidó unas baquetas, llama a alguien para que las traiga, “falta un monitoooor”, grita el Heber Peredo desde su trono de teclados.

Empezamos, tiemblan las rodillas, la gente aplaude, hay silbidos pero de alegría, Segalez con su guitarra me hace la seña de positivo, es la primera vez que tengo un guitarrista en 42 años, es que quiero bailar, librarme de ser base de esta construcción sonora compacta en su desorden. Le respondo la seña de positivo, estreno una guitarra que compré hace aaaños y que estaba en el ropero, tiene cuerdas de metal, salgo de mi zona de confort, las cuerdas de nylon son el confort, uta che, debería nomás tocar con la Sevillana, ¡ya, carajo! Sin llorar, Papirri. Entro a la luz de la escena y emprendo con el Kaluyo del retorno, sentida canción valluna sobre el migrante y su sueño de retorno. “Es que yo no tengo preciooo”, digo casi en lagrimón y me repongo en “tanto lío para eeestooo”. Antes, en el camerino, la productora me dice: “No hay una entrada, quedan todavía para mañana”. “Ufff”, digo pensando en la cantidad de músicos que tocarán en este concierto de presentación del disco 60Aen el Municipal de La Paz.

Ya está cerca, se acerca, se ve como luz bendita, el rito del recital, el calor del circo, el show y sus cabecitas anónimas, la fuerza que hay que sacar desde donde no hay fuerza, mucho le he dado a este cuerpo, che, está lleno de moretes, el hígado tiembla en sus humores, el corazón está hinchado, duele un poco el pecho, rezo a mis padres, debo sonreír, he perdido la sonrisa, ¿dónde se ha metido el humor? Bueno, menos mal las cancioncitas del final de la primera parte son para bailar, tengo que bailar, no me responde bien la pierna izquierda, se me acalambra, “trankilo, kilo”, dice la Carito desde el fondo de la escena. Entonces llega El barrilito, qué linda melodía hizo mi abuelo, en forma de gato, le puse la letrita en plena pandemia del año pasado, la magia del arte es efectiva, lo veo a mi hermano bailando a los tres añitos este gato que le regaló el abuelo. Entonces aparece el otro abuelo, El Olvidado, “mi abuelo nació en un puerto, navegante de la maarr”, digo y se me vuelve a quebrar la voz. Aparece el gran David Portillo con su figura mítica, siempre en sonrisas, y le cascamos tensos, emocionados a la Mamita Cantila, “estrellita de la mañana, madre de la luz, estrellita de la mañana, madre de Jesús”, otro asunto espiritual, bien, che. Llega la declaración de amor a La Paz, mi ciudad y otra vez se me quiebra la garganta, por suerte está Diana Azero, siempre lúcida, firme, apuntalando mas allá de su ego, atenta a todo. Raúl Flores se luce en su bajo, otro asunto espiritual, “yo te amo, mi La Paz, por su gente y su bondad, yo te kerooo”. Entonces a levantar el show, vamos a bailar, ya que no hay chistes, arriba las caderas, llega la cumbia suavita A casa de Gabo, arremetemos con un caporal bilingüe con las churras del Ballet Folklórico La Paz y su mini pollera, suena el charango de Ariel, fuerza ese caporal, “¡Camote! ¡Camote!”, grita la gente desde sus asientos, otro acto de amor este Camote. Terminamos la primera parte con el tema Ch’utis, danzando bien riquito.

Lo que viene en la segunda es la fiesta a la vida, el homenaje a respirar, el recuerdo como bálsamo, llega Alasita con su abundancia, Maribella insurrecta, aquellos Polvos del olvido que estremecen, los nenes suben de sus butacas a escena a cantar Qué tal metal, uyyyy, son muchos, demasiados, nos van a putear los del teatro, “La guacataya, la guacataya!” grita el público feliz, nos zapateamos en Bien le cascaremos, entonces me doy cuenta de que en la Metafísica popular ya no preciso estar, la cantan todos, los niños, los viejos, los jóvenes, las chicas lindas, las abuelitas y yo me voy calladito a mi casa mientras la gente sigue en el teatro, se prendieron con Los Canarios del Chaco que salieron a chacarerear. Todo esto pasará el 8 y 9 de octubre a las 18.00  en el Teatro Municipal de La Paz. Bien que has ido, che.

(*) El Papirri: personaje de la Pérez, también es Manuel Monroy Chazarreta

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¡Qué buena noticia!

El 6 de agosto (gran coincidencia) se inauguró la nueva sede del Archivo Histórico de la Provincia de Santiago del Estero y la Casa Museo Andrés Chazarreta en la casa de mi abuelo materno

Por El Papirri

/ 6 de septiembre de 2021 / 09:50

CH’ENKO TOTAL

En esta época de malas noticias, tener una buena y de esta magnitud me hace temblar de emoción. El 6 de agosto (gran coincidencia) se inauguró la nueva sede del Archivo Histórico de la Provincia de Santiago del Estero y la Casa Museo Andrés Chazarreta en la casa de mi abuelo materno. Me recuerdo. El año 2012 estaba trabajando en la Embajada de Bolivia en Ecuador, duro el laburo. Súbitamente me quedé como Embajador encargado, entonces recibí la noticia de un amigo de Santiago que mandó a mi face la foto del remate de la Casa Museo de mi abuelo Andrés, casa donde pasé bellos momentos de mi infancia. Al margen de los recuerdos familiares, se estaba por rematar la casa del llamado Padre del Folklore Argentino, cuya fecha de nacimiento, 29 de mayo, ha sido declarada por el Congreso argentino como Día del Folklorista de ese país. Era un predio patrimonial, ciertamente abandonado. ¿Qué paso con la casa? Allí se gestó desde 1904 la Compañía de Arte Nativo Andrés Chazarreta, que con gran lucidez y tozudez impuso el arte de los pueblos originarios en la Argentina.

La casa había sido heredada por las tres hijas de Don Andrés, la parte 1 (mi madre, hermana mayor), la parte 2 (hermana del medio) y la parte 3 (hermana menor). Mi madre se casó con el abogado y revolucionario boliviano Germán Monroy Block, haciendo hogar en Bolivia. Pasamos en esa casa veranos muy hermosos hasta el fallecimiento de mi madre en 1976. En las habitaciones delanteras se disfrutaba el museo, lugar solemne que me tenía con los ojos arrebatados, en los dos patios traseros se encontraban las habitaciones familiares. La parte 3 quedó habitando la casa, la tía menor se casó con un señor Aguilar y no tuvieron descendencia. La parte 2 vivía en Tucumán. Al fallecer la tía menor, se quedó a cargo y como “dueño de la casa” este señor Aguilar que no nos dejaba ni siquiera ingresar al predio. Me recuerdo. Yo toqué en el Festival de Cosquín, en sus Bodas de Plata el año 1985 como parte de la delegación de Bolivia; cuando retornaba me bajé del tren en Santiago y con mi novia de la época fuimos a la casa museo. No nos dejó entrar el caballero. Falleciendo Aguilar, dejó como herederos del 33 % del predio a dos sobrinos Aguilar que no tenían nada que ver con la historia en cuestión, cosas absurdas de sucesión. El asunto es que en 2012 la casa se caía a pedazos e iba al remate.

Tuve que tomar un abogado vía internet, busqué en Google “abogados Santiago del Estero” y los buenos espíritus hicieron posible que me contactara telefónicamente con el Dr. Lautaro Peralta Galván, abogado santiagueño quien conocía la historia de Chazarreta y se movilizó inmediatamente, consiguiendo el documento de propiedad en Derechos Reales donde constaba que las tres hijas habían heredado el predio. La representación legal fue magnífica y se frenó los intentos de remate. Un periodista del nuevo Diario de Santiago tomó contacto conmigo y yo hice pública todita la verdad, indicando rotundamente que la parte 1 no estaba de acuerdo con el remate. A la entrevista en el diario se sumó una movilización de la Asociación de Folkloristas de Santiago del Estero, con danzas incluidas, repudiando el posible remate.

En un almuerzo con el cuerpo diplomático en Quito, me tocó compartir la mesa con el Embajador de Argentina, a quien le comenté lo que sucedía. El embajador conocía el valor cultural de Chazarreta, hizo un par de contactos políticos claves, así nació la idea de que la Provincia de Santiago del Estero comprara el predio para restaurar el museo y llevar el Archivo Histórico de la Provincia más una biblioteca pública a construirse en los dos patios traseros de la casa, ubicada en la calle Mitre 127, a tres cuadras de la Plaza Central de la madre de ciudades. Nuestro abogado logró frenar el remate,  logró que se considere el 33% de la parte boliviana,  logró proteger la memoria histórica. En 2014 la Provincia compró el predio casi a la mitad del precio comercial, luego de dos años difíciles en las internas. El tema no era pues económico. El tema era salvar ese predio histórico y darle dignidad a la memoria de Don Andrés Chazarreta.

Por eso la alegría de hoy es inmensa, este 6 agosto (nada menos), el gobernador de la Provincia de Santiago, Dr. Gerardo Zamora, inauguró la nueva sede del Archivo, acompañado del vicegobernador, Dr. Carlos Silva; la ministra de Justicia, Matilde Omil; el director del Archivo, Lic. Juan Manuel Viaña; el rector de la Universidad Nacional, Dr. Héctor Paz, y de la Universidad Católica, Dr. Luis Lucena. Tras el arribo del gobernador, se realizó el corte de cinta (foto) y el descubrimiento de un busto en homenaje a Don Andrés Chazarreta en la verja, lugar inicial de la casa. El museo se encuentra nuevamente en las habitaciones de la entrada, allí se puede observar las guitarras de Don Andrés, su poncho querido, sus primeras partituras, su bombo leguero, la colección de discos de vinilo, diversas condecoraciones, la vitrola, muebles fidedignos, la recuperación de su vitral patrimonial, fotos históricas. Cruzando el museo se halla el nuevo predio del Archivo de la Provincia de Santiago, además de la biblioteca con documentos históricos en físico y digitalizados. ¡Lo logramos! Es una emoción  inmensa, querido abuelito Andrés…

(*) EL PAPIRRI: Personaje de la Pérez, también es MANUEL MONROY CHAZARRETA

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Hola hola

La luna paceña merece una zamba, o una balada también puede ser. He solicitado el Teatro Municipal, tengo un concierto retrasado por dos años que ya fue, ahora será la presentación del CD 60 A

/ 22 de agosto de 2021 / 20:58

CH’ENKO TOTAL

¡Cómo estamos? Ya vacunados, nos encontramos en La Paz, mi ciudad, disfrutando de atardeceres deliciosos. La luna paceña merece una zamba, o una balada también puede ser. He solicitado el Teatro Municipal, tengo un concierto retrasado por dos años que ya fue, ahora será la presentación del CD 60 A que incluye nuevas canciones, en la primera parte cantaremos estas canciones y en la segunda sonarán los hits del Papirri de 40 años de canciones. ¡Será posible el concierto presencial? No lo sé. Nadie lo sabe, menos con el virus rondando de otra manera, silencioso y dañino. En todo caso, los conciertos presenciales a un 70% de taquilla serían el 8 y 9 de octubre en el Teatro Municipal, presentación del nuevo CD 60 Ay otros hits, además de hacer un homenaje a los 473 años de fundación de La Paz, mi ciudad.

Los días pasan rápidos y fríos, acabo de entrevistar a un personaje encantador para mi programa Ch’utis que va por Abya Yala Televisión los sábados a las 19.00 con reprisse los domingos a las 16.00. Cambiaron el horario sin avisar, fue un colerón, pero así nomás está la cosa, hay que aguantar y seguir laburando. El personaje encantador es un actor de teatro, además de mimo, diseñador gráfico, titiritero, cantante de rock, un artista de verdad, se llama Jorge Hidalgo y en este momento se encuentra en Colombia actuando en una serie internacional de 60 capítulos para Netflix. A Jorge lo había dejado yo en el Mangareba en 1997, era un bar de la Perdisiario Salinas, calle histórica de subida que tenía un bar al lado de otro con los lomitos jugosos de mi amigo cordobés al frente. En ese Mangareba de la Perdisiario estrené varias canciones, este amigo actor, el Jorge, era un asiduo del boliche, alguna vez terminamos comiendo Pierre cardan caldó con el Víctor Hugo en aquellas amanecidas hasta las tres de la tarde de la década del 90. Habían pasado 24 años. Hidalgo ahora es un actor consolidado, escribe obras de teatro, guiones cinematográficos, tiene tres hijos varones hermosos y una compañera de fierro. Me di cuenta gracias al programa de que no sé mucho de la vida de los actores bolivianos, son seres humanos muy sacrificados que tratan inclusive de mantener la línea y estar en buen estado físico para aguantar sesiones maratónicas de preproducción y filmación, siempre con los presupuestos y tiempos ajustados. Jorge actuó el protagónico papel de Bolívar en la última película del maestro Jorge Sanjinés sobre la gran Juana Azurduy. También actuó en Insurgentes del maestro y en filmes internacionales de renombre como Los nombres de las flores del director iraní Bahman Tavossi. La entrevista para Ch’utis la realizamos en el Teatro de Cámara de La Paz, mi ciudad, un teatrito a quien amo pues yo le di —como servidor municipal— la energía de vida y de crecimiento, moviéndolo desde su nacimiento. Ahora es un espacio totalmente consolidado de las artes escénicas del país. Ahí fue la entrevista. Terminamos cantando con Jorge Hidalgo la canción Alasita, lo hizo muy bien, había sido alguna vez cantante de rock y de musicales como Cats, todo un  personaje el Jorgito Hidalgo, orgullo paceño.

Luego nos pasamos con los tres camarógrafos de Abya Yala al teatro mayor, al Alberto Saavedra Pérez, lo encontré lozano, me encantó pisar de nuevo sus tablas y entrevistar con las butacas y palcos de fondo a la cantante Esther Marisol, que fue designada recientemente directora de los Teatros Municipales. Con Esterchita cantamos desde que ella era muy chiquita. Paceña de Yacuiba, es una figura de la canción, gran intérprete del repertorio folklórico boliviano, posee un timbre de voz y un registro muy particular. Fue niña prodigio, su primer disco se da a los siete añitos bajo la dirección nada menos que del compositor y maestro tarijeño Luis Aldana.

Es la menorcita de una familia de músicos, sus hermanos mayores son fundadores de los Canarios del Chaco; el Cuchi, el mayor, es el primer violín chaqueño escuchado en la ciudad de La Paz hace más de 40 años. Conversamos sobre su último disco en el que participa el Chaqueño Palavecino, estrella argentina del canto popular, y celebra los 30 años de carrera artística de Esther. Al final tocamos juntos la zamba de mi abuelo materno Andres Chazarreta, La criollita santiagueña, compuesta en homenaje al nacimiento de mi mamá Anita, la letra la puso Atahualpa Yupanqui unos 15 años después. Quedó muy linda la versión, quiero ver el programa, el reprisse es hoy a las 16.00, en la página face del canal también está disponible este hermoso programa número 7 de Ch’utis, el programa de los artistas.

Debo enfrentar una cirugía dental complicada en estos tiempos de peste, mal momento, pero no hay de otra, me despido de Uds. hasta una próxima y ojalá pronta oportunidad.

(*) EL PAPIRRI: Personaje de la Pérez, también es Manuel Monroy Chazarreta

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PROGRAMA DE TELE

Solo a mí, el contreras, se le podría ocurrir hacer un programa cultural de tele a estas alturas, en plena pandemia

/ 12 de julio de 2021 / 11:26

CH’ENKO TOTAL

Solo a mí, el contreras, se le podría ocurrir hacer un programa cultural de tele a estas alturas, en plena pandemia. “Qué pasa pues, por qué provocas”, ruge mi tía Lila desde su celular celestial.

Fue en mayo que me llamó el jefe de producción del canal Abya Yala: “Papirri, soy del Tigre, soy de izquierdas, solo que monógamo nomás. Deseamos que hagas un programa cultural”, me dijo en humores y yo me alegré, dos de mis rotundidades estaban como carta de presentación: acepté nomás el reto. Eufóricos, empezamos a grabar y grabar, le dije que no podía hacerlo en el set del noticiero que parece un sótano hitleriano sin aire, probamos en el jardín, no salió bien, entonces ubicamos en la terracita un exbalcón y se armó el set, con plantas, al estilo de los canales nuevos, tal vez un poquito mejor, lo importante: el contenido del programa y revivir el canal.

El primer entrevistado se sintió incómodo, rarísimo cuando le dije: “Hermano, te llamo para hacerte una entrevista”. “Pero yo estoy detrás de cámaras siempre, nunca me entrevistan”, respondió Milton Guzmán con voz temblorosa… “De eso se trata, jefe”, le dije, “entrevistar a artistas técnicos que no están en la cartelera pero que la sudan jodido con sus obsesiones estéticas”. Milton contó su participación como camarógrafo en la peli Cuestión de fe, en el guion y dirección de la serie Oro verde, recordó sus más de 40 años de vida en el mundo audiovisual que incluye ser hoy responsable académico de la Escuela de Cine de Ukamau. Me estremeció su siguiente relato: al inicio de su carrera estaba como camarógrafo de Canal 7 y fue a cubrir la reunión de la COB aquel fatídico 17 de julio de 1980. Terminando la rueda de prensa llegaron los paramilitares de García Meza en una ambulancia a disparar ráfagas de metralleta a mansalva. Milton pudo refugiarse, el líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz salió a enfrentar a los golpistas y lo masacraron. Tal vez fue el último en cruzar unas palabras con Marcelo. Milton nos contó además que filmó desde 5.400 metros en el Illimani, más abajito de la cima, un documental europeo; hoy está en la selva peruana, en el guion y cámaras, filmando un documental para la tele de EEUU sobre la medicina ancestral en Latinoamérica. Al final me pidió leer un poema que le hice a La Paz, mi ciudad, y enganché a guitarra pelada con mi canción Pepino pandillero, no teníamos condiciones técnicas para enchufar la guitarra, ahí me di cuenta de que el programa sería una guitarreada móvil y que hay que cascarle así nomás, espero sinceramente que salga bien, pues el micrófono corbatero agarra el audio de la guitarra.

Un jueves de mayo nos fuimos a completar el primer programa a la casa de Heber Peredo, joven pianista y compositor paceño que nos recibió con gran amabilidad en el jardincito de su casa ubicada en la zona de Aranjuez. El canal llevó tres cámaras, gran apoyo al escobita nueva que se preguntaba si habría sostenibilidad. La entrevista con Heber salió bonita, normal, hasta que ingresamos a su estudio y ahí me confesó que tenía oído absoluto, un mito entre los músicos, en este caso un mito viviente de 28 años con súper talento musical. Me impresionó el asunto, yo tocaba un si bemol desde uno de sus teclados y él, de espaldas, decía si bemol, es decir, reconocía las notas con solo oírlas. Heber, siempre humilde y con sabiduría, me dijo: “Papirri, no pasa nada empanada, el estudio es lo que importa”. “Oído absoluto tienen pocos músicos, Hebercito”, le subrayé. Difundimos la hermosa cueca de su autoría en letra y música Desde la luz, dedicada a La Paz, mi ciudad, mediante un video hecho en casa con imágenes hermosas de la ciudad.

Nos animamos a tocar mi Zamba Geisha, en dúo piano y guitarra: ¿cómo saldría aquello?, hoy lo sabré. Tiene sus riesgos no revisar la edición, pero en los canales siempre están todos muy ocupados.

El programa de tele se llama Ch’utis y trata de visibilizar a los artistas, difundir sus obras, sus sueños, sus trabajos, sus ganas de vivir frente a tanta muerte. Según contrato debo hacer 30 programas hasta diciembre. ¿Será que me alcance la vida? ¿Será que las olas no me trituren antes? ¿Quiénes serán los entrevistados en estos 30 programas? ¿Será que consigo cámaras desde Cochabamba? Bueno, por ahora usted puede ver este primer programa de Ch’utis, arte viral por la tele, esta misma noche mediante el reprisse del domingo desde las 22.00 horas. Chu’tis se emite los sábados a las 21.00. Esito sería. A ch’allar se dijo.

(*) EL PAPIRRI: personaje de la Pérez, también es MANUEL MONROY CHAZARRETA

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LOS WALDITOS

El cantautor paceño recuerda un episodio en la Av. 6 de Agosto

Por El Papirri

/ 27 de junio de 2021 / 21:19

CH’ENKO TOTAL

Voy caminando por mi avenida 6 de Agosto de La Paz, la siento mía de mí, toda la infancia y adolescencia la aplané con mis cachitos poblados de barro. Percibo que ahora tiene un olor diferente, a tucumana mezclada con hamburguesa, a donuts baboso y mayonesa. Entonces aparece al fondo aquel cuate con chuspa multicolor, botas de cowboy, sombrerito de hacendado que esconde la pelada, chamarrita de cuero rockero, docente de tiempo completo de la universidad pública, el típico intelectual joven centenario. Hace un año era un pita desenfrenado que salía a bloquear con los Walditos y publicaba por el Face insultos contra Evo, el indio ignorante, el narcococalero. Cuando en su muro apoyó a Camacho tomando el poder a patadas, le mandé por el messenger una nota que decía: “che, hermano, está bien que lo apoyes al Mesa, pero no pues a estos fascistas… ¿acaso no te acuerdas que nos sacaron al exilio en el 80? Son los mismos”. Su respuesta fue lamentable: “nos sacaron al exilio los narcomilitares, ahora lo sacamos al exilio al narcococalero”. Era la respuesta de un tipo con maestría y cursos europeos. Recuerdo que gruñó desesperado por el face: “Estado de sitio ¡¡cierre urgente de la Asamblea Legislativa!!”. Recuerdo que leí aquello, respiré hondo, coloqué saliva al índice y apreté bloqueo, como si fuera  algo importante.

Ahora lo veo repartiendo eufórico unos panfletos por la carrera de Literatura, me da su panfleto, no me reconoce por el barbijo y sombrerito, el panfleto tiene un logo en blanco y rojo con la cara de Marcelo Quiroga Santa Cruz. “Vota por SU, Socialismo en la Universidad”, dice. Ahí está la foto del cuate para jefe de carrera. “Honestidad y Revolución”, concluye el panfleto. Me río. Error. Parece que reconoce mi risa.

“¡Papirri! Cómo es, hermano. Espero que hayamos superado el impasse del año pasado”, dice. “Estoy postulando en mi carrera, voy a ganar, haremos algo pues, no sé… un recital en el paraninfo, me voy la próxima semana a Barcelona a exponer sobre Los fantasmas de Facoult en la literatura, ojalá este virus me deje ir. Bueno, chau hermano, llegó mi mujer…”. Se sube al vuelo a un auto. El auto es un Mitsubishi negro del año, enorme, parece un buque, lo maneja la esposa, está empapelado de la formula SU con el logo de Marcelo, pero los afichetes muestran —no la cara de él— más bien la cara de ella, que candidatea para decana o algo así. El cuate se va saludando a nadie.

Sigo caminando la avenida 6 de Agosto, miro el cielo sublime paceño, respiro mi barrio. “Hay que sopocachear”, me digo tranquilo. Llego a la plaza Abaroa, me siento en un banquito, en medio de la plaza se realizan actividades por las víctimas de las masacres de Senkata y Pedregal, una joven aymara se acerca y me vende un periodiquito. Lo leo, veo en las páginas centrales un collage de noticias del año pasado: Murillo en primera plana amenaza con sus esposas; llegan respiradores de China, el gobierno lucha contra el coronavirus; el Tata Quispe es posesionado como director del Fondo Indígena; en Senkata se dispararon ellos mismos, declara el viceministro Santamaría; la Universidad apoya con comida y alojamiento a la resistencia cochala,  dice otro  titular con la foto de los Walditos repartiendo almuerzos.

Entonces me llega un watsap: “hermano, nos acabamos de encontrar, mi mujer dice que este sábado vamos a hacer unos tacos en casa, ven pues, vendrá la Isa y su marido, tráete la guitarra y así cantamos como antes nuestras canciones de protesta, la Isa canta canciones de la trova cubana, los clásicos de Violeta, te esperamos, ¡no  falles!”. Manda la ubicación de la casona de la zona Sur y un saludo de la fórmula Socialismo en la Universidad, “vota por SU”.

Respiro hondo, pongo saliva al índice y aprieto bloqueo del watsap, como si fuera algo importante. Me levanto del banquito y sigo sopocacheando.

(*) El Papirri: personaje de la Pérez, también es Manuel Monroy Chazarreta

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