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Óscar Alfaro, príncipe de la literatura boliviana

Encuentro: Óscar Alfaro junto al poeta venezolano Aquiles Nazoa

/ 6 de septiembre de 2021 / 10:24

Nacido en San Lorenzo, el escritor y periodista destacó en las letras nacionales gracias a su compromiso social y a la entrega a los niños

Hace 100 años, un 5 de septiembre de 1921 nacía en Tarija Óscar González Alfaro, el poeta de los niños y jóvenes. En su natal San Lorenzo, cuna de grandes caudillos; hombres y mujeres valerosos de dulce corazón,  a través de las letras supo plasmar en sus obras la sensibilidad del niño que aún habita en el corazón de cada uno, y para esas almas describió con cada palabra en sus cuentos y poemas, el folklore y belleza de las costumbres de la gente sencilla.

A sus 17 años presentó su primera obra titulada Bajo el sol de Tarija. Más adelante se desempeñó como profesor de castellano, lenguaje y literatura en la Normal de Canasmoro (Escuela Superior de Formación de Maestros Juan Misael Saracho) en San Lorenzo y  nutrió las mentes de los niños en varios colegios e institutos del departamento de Tarija y La Paz.

Óscar Alfaro, esposo y padre de familia, figura destacada del periodismo durante el siglo XX,  fue productor del programa La República de los niños en radio Illimani y colaboró escribiendo columnas en varios periódicos.  En La Paz, formó parte del grupo literario y del movimiento cultural revolucionario cuyo instrumento era la revista impresa denominada Gesta Bárbara en su segunda generación. 

Un hombre noble, que albergó en su espíritu inquietudes sociales, guiado por la pasión de la enseñanza, escribió principalmente para los niños, aquellas almas sensibles  que descubrieron en sus cuentos y poemas vivencias del hombre de campo  con sus alegrías y tristezas y también del hombre que trabaja en las ciudades y que lucha constantemente por un mundo mejor. 

En la calidez de sus obras serenas se percibe un compromiso moral y cívico a través de los valores en la narrativa de sus cuentos y en aquella prosa de ficción cuya descripción alimenta la imaginación de los niños y jóvenes, convergen la lucha del hombre que busca un mejor mañana con la inocencia de los personajes infantiles, hecho que convierte sus obras en una artística forma de denuncia social.

La poética y fundamental obra literaria de Alfaro fue reconocida con el Primer Premio en el Concurso Nacional de Cuentos para niños en el año 1956, y con Cuentos Chapacosobtuvo el Premio Nacional de Cultura en  el año 1963.

Su temprana ausencia llegó siendo aún joven y con tanto para dar, Óscar Alfaro falleció a los 42 años un 25 de diciembre de 1963 en la ciudad de La Paz. Pero su obra es como la semilla que muere para dar frutos en abundancia, es la flor que adorna eternamente la memoria del pueblo de las flores, San Lorenzo como lo refleja la cueca Moto Méndez, obra escrita por sus manos y musicalizada por el maestro Nilo Soruco, pieza que forma parte de la  colorida riqueza cultural de nuestro país.

El maravilloso trabajo de Óscar Alfaro es un ejemplo y fuente de inspiración para los maestros de escuelas y escritores contemporáneos, quienes mediante creaciones de ficción educan e instruyen a los niños y jóvenes y les ayudan a crear hábitos de lectura para enarbolar con orgullo la bandera de la literatura juvenil.

En su extensa creación literaria destacan: Canciones de lluvia y tierra (1948); Bajo el sol de Tarija (1949); Cajita de música (1949); Alfabeto de estrellas (1950); Cien poemas para niños(1955); La escuela de fiesta (1963); La copla vivida (1964); Poemas chapacos (1966); El circo de papel(1970); Caricaturas (1976); Sueño de azúcar (1985); Cuentos infantiles(1962); Cuentos chapacos (1963); El sapo que quería ser estrella (1980); El pájaro de fuego y otros cuentos (1990).

Sus escritos son “clásicos de la literatura infantil boliviana”. En El pájaro de fuego el lector descubre que un ser de fuego ayuda al viejo ceibo a sentirse útil o en El sapo que quería ser estrella, el niño y el adulto meditan sobre la importancia de brillar con luz propia y  sin lastimar a otros.

En otro de sus cuentos, El pájaro revolucionario denuncia la falta de justicia hasta nuestros días y la vulneración del derecho a recibir un salario justo. No se cansa de recordarnos que debemos comportarnos adecuadamente en la vida, y en El violín robado manifiesta que solo en las manos correctas el instrumento regala maravillosas melodías. 

Un bello relato es El hermano lobo que con su discurso recuerda al lobo de Francisco de Asís. Pero Alfaro le da un matiz particular al describir la situación del lobo que buscaba comida y paz y que al no conseguirlo se disfraza con el traje de un monje al que ha dado muerte. ¡Cuántos seres andan por el mundo disfrazados de monjes siendo en realidad lobos!

Sus poemas dedicados al cultivo del civismo de los estudiantes son un referente de la expresión de amor a la patria y del amor a la tierra. Sus versos equilibrados presentan al lector un reflejo de la lucha política y una denuncia firme de las injusticias sociales. Por la profundidad de contenido, sus obras han sido traducidas a varios idiomas. Un claro y bello ejemplo son los poemas que niños y jóvenes eligen para regalar a la patria. No podemos dejar de mencionar los versos del poema Bolivia en el que su corazón se conmueve por su patria de laurel y olivo.

En Soneto a mi niña destaca con la suavidad de sus palabras la dulzura del perfil de una niña trazado en un trozo de papel. De la colección de versos también se destaca el poema La cruz de palo en cuyas líneas muestra su amor por los animales y la naturaleza y en el poema titulado El perro reconoce en los ojos del animal cierta comunicación con el ser humano. 

En el mes en el que las flores renacen, a cien años de su nacimiento, reafirmamos nuestro reconocimiento y agradecimiento a este gran ser humano que pasó por este mundo demostrando su amor a la tierra que lo vio nacer, a los niños y a quienes conservan aún el alma de niño y nos deja en el corazón su pasión por las letras, por el abecedario con el cual construyó sentidos e importantes mensajes que perduran en el tiempo.

Fotos: Familia Alfaro y Creart

Fernando Quiñovel presenta las tendencias en peinado para novias

Los recogidos, en su amplia variedad y con novedosos toques, marcan tendencia entre las novias en este retorno de las fiestas matrimoniales

/ 17 de octubre de 2021 / 19:42

Muchas parejas se quedaron con las ganas de una gran celebración a causa de la emergencia sanitaria por el COVID-19. Sin embargo, con el retorno a las actividades presenciales, llegó la oportunidad perfecta de darse el sí y ya han surgido las propuestas para que ese día sea realmente inolvidable. El estilista Fernando Quiñovel y el equipo de Hair Studio Q (edificio Quiñovel, Montenegro Bloque J -13, San Miguel), proponen los looks para novia que serán tendencia en la temporada 2021-2022.

Los peinados recogidos son la principal recomendación para destacar en esta ocasión. “Son clásicos y elegantes, una opción femenina que estiliza y es versátil”, comenta Quiñovel, estilista que permanentemente actualiza su técnica en los más importantes institutos de Estados Unidos y Europa.

En cuanto a los estilos que imperan en esta temporada se pueden observar desde los recogidos trenzados, pasando por moños simples y clásicos basados en peinados icónicos, hasta llegar incluso a modelos de inspiración francesa para aquellas que buscan un look más osado.

Quiñovel muestra al público no solo peinados tradicionales, sino tendencias vanguardistas de carácter renovador, en las que el uso del color y de los accesorios juegan un papel importante. Detrás de cada creación se pone en práctica variadas técnicas que buscan lograr texturas y volúmenes diferentes para cada propuesta.

Hair Studio Q también sugiere reinventar algunos peinados tradicionales, de acuerdo a las facciones y los gustos de cada novia. El desafío es encontrar un equilibrio entre lo armónico y lo sobresaliente para obtener un resultado con el que las novias se sientan cómodas, pero sin dejar de resaltar lo mejor de sus rasgos.

El complemento indispensable para cada peinado es el maquillaje y, según Cinthia Quiñovel, esta temporada viene con pieles luminosas, pestañas y ahumados que profundizan la mirada, además de labios en tonos nude con un toque de brillo. La idea es que la novia luzca vibrante y fresca en el día de su matrimonio.  

Estas propuestas se mantendrán hasta el próximo año entre los estilos más populares, por lo que estos estilistas sugieren dar un paso más y crear innovadoras combinaciones que hagan juego con el vestuario de cada novia. Para hacer reservas, llamar al teléfono 2773736.

Fotos: Alan Rodríguez Tapia/ Asistencia: Samuel Hulen. Angie Zeballos

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Durmiendo en el espacio

Los astronautas ven desde la Estación Espacial Internacional (ISS) días de 90 minutos terrestres, lo que dificulta su sueño

Los crew quarters son los nuevos espacios en que los astronautas tienen oscuridad total durante ocho horas

Por Claudia Fernández

/ 17 de octubre de 2021 / 19:37

Son 16 amaneceres en 24 horas. Desde la Estación Espacial Internacional, la única tripulada que orbita la tierra, los astronautas pueden ver 16 puestas de sol en un día terrestre mientras realizan investigaciones o filman una película, como sucede en este momento. Tienen una vista privilegiada del planeta Tierra con “días de 90 minutos”. Este ciclo de tiempo es uno de los factores que afecta el sueño de los tripulantes. Y en el espacio no pueden haber personas somnolientas.

El “hogar” de los astronautas está a 400 kilómetros de distancia de la Tierra, en ese lugar viven varios meses investigando y realizando ensayos de biología y física, entre otros. Además, la Estación Espacial Internacional genera imágenes que asisten en la agricultura y desastres naturales. Y durante 12 días la ISS, por sus siglas en inglés, recibe a una inédita tripulación que tendrá que adaptarse a vivir en el espacio.

Es la primera vez en la historia que un director de cine (Klim Shipenko) y una actriz (Yulia Peresild), guiados por un veterano cosmonauta (Anton Shkaplerov) filman el primer largometraje ruso de ficción rodado en el espacio: El desafío. Los nuevos huéspedes de la estación experimentarán los beneficios y dificultades de la microgravedad, y de los 16 amaneceres. 

“La ISS rodea la Tierra cada 90 minutos. Esto significa que los astronautas experimentan un ‘día’ de 45 minutos y una ‘noche’ de 45 minutos”, dice a ESCAPEErin FlynnEvans, directora del Laboratorio de Contramedidas a la Fatiga del Centro de Investigación Ames de la NASA.

“Los seres humanos tenemos un reloj interno llamado ritmo circadiano. El ritmo circadiano determina cuándo se debe dormir y despertar de manera óptima. La palabra ‘circadiano’ proviene del latín, que significa ‘aproximadamente un día’. El ritmo circadiano de todos es un poco más largo o un poco más corto que 24 horas. Sin embargo, la luz a la que estamos expuestos en la Tierra interactúa con el ritmo circadiano para ayudarnos a estar listos para dormir por la noche cuando está oscuro y para ayudarnos a mantenernos despiertos durante el día cuando hay luz”, explica Flynn-Evans.

Para los investigadores de la NASA es importante brindar las mejores condiciones a los tripulantes, y hay avances a 52 años del lanzamiento del Apolo 11.

“Durante las misiones anteriores —como Apolo, Skylab, el transbordador espacial y Mir— los astronautas no tenían un ambiente de sueño tan agradable como el que tienen ahora. Durante muchas de esas misiones, los astronautas tenían que dormir en la misma área, lo que significaba que podían interrumpirse más fácilmente. Los astronautas informaron que se habían despertado debido al ruido, la temperatura incómoda o también por la contaminación lumínica”, dice Flynn-Evans.

Era 16 de julio de 1969 cuando unas 650 millones de personas vieron la imagen televisada del Comandante Neil Armstrong, y escucharon su voz que describía la llegada a la Luna, y quedaba grabada para la historia la frase: “… un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”. Desde entonces las condiciones de trabajo de los astronautas han cambiado. 

NASA

¿Dónde y cómo duerme un astronauta?

“Los astronautas de la Estación Espacial Internacional tienen compartimentos para dormir que se denominan ‘crew quarters (CQ)’. Estos CQ son bastante agradables y brindan a los astronautas condiciones ambientales que incluyen privacidad, oscuridad, temperatura fresca y buen flujo de aire”, explica  Flynn-Evans.

Los CQ son similares al tamaño de una cabina de teléfono. Además de bolsas de dormir, tienen computadoras desde las que se puede hacer llamadas personales, escuchar música o ver películas.   

Los astronautas duermen ocho horas diarias en estas cápsulas verticales que contienen un saco de dormir atado a la pared. Sin embargo, no duermen totalmente estáticos.

“Los CQ tienen un saco de dormir que se adhiere a la parte posterior del CQ con velcro — gancho de terciopelo— . Los sacos de dormir también tienen correas para que los astronautas puedan apretarlos o aflojarlos según su preferencia de flotar o sentirse contenidos mientras duermen”, explica Flynn-Evans.

Desde abril de 2021, la Estación Espacial Internacional tiene siete cuartos permanentes para la tripulación o espacios personales para que los astronautas duerman o trabajen durante su estadía en la estación. Este espacio exclusivo permitió mejorar el descanso de los astronautas. Y también fue resuelto el problema de la luz de los 16 amaneceres.

“Nuestros cuerpos no pueden adaptarse a un ‘día’ de 90 minutos y, por lo tanto, este tipo de patrón de luz-oscuridad puede causar interrupciones del sueño y somnolencia durante periodos de vigilia. Este sería un gran problema si fuera la única fuente de luz del astronauta. Sin embargo, en la ISS, los astronautas tienen acceso a las luces mientras están despiertos y pueden experimentar una oscuridad total, lo que ayuda a minimizar este tipo de interrupciones”, asegura Flynn-Evans.

La Estación Espacial Internacional empezó a construirse a finales de 1998 y tras dos años llegaron los primeros tripulantes. Para su construcción se requirió la colaboración de 15 países y actualmente las principales agencias a cargo son la NASA (EEUU), Roscosmos (Rusia), Jaxa (Japón), la Agencia Espacial Europea (ESA)y la Agencia Espacial Canadiense (CSA).

Actualmente es la única estación espacial con tripulación permanente, y tiene un tamaño similar al de una cancha de fútbol y está dividido en pequeños espacios. Otras de las estaciones lanzadas fueron las del programa Salyut entre 1971 y 1982. Cinco de ellas fueron civiles, mientras que otras dos fueron militares.

Tras el programa Salyut, la Unión Soviética lanzó en 1986 la Estación Orbital Mir, siendo la primera estación espacial en ser habitada de forma estable. Tras 15 años en uso, en 2001 fue destruida de forma controlada cayendo en el océano Pacífico. También se lanzaron la estación espacial Tiangong-1 de China que tuvo una reentrada en 2016, y Tiangong-2 lanzada el 15 de septiembre de 2016.

En la ISS se investiga el cuerpo y la microgravedad. Por ejemplo, un estudio descubrió que los astronautas perdieron masa muscular paraespinal significativa durante una misión de larga duración. Además, realizan la demostración de una nueva tecnología para eliminar el dióxido de carbono de las naves espaciales.

Y durante estos días la Estación Espacial Internacional no solo será escenario de investigaciones, sino también un escenario cinematográfico.

Fotos: NASA

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Recoleta: Un mall ecosustentable late en Sopocachi

Comida, ropa, productos de belleza, libros, café, tragos artesanales y música en vivo conforman la nueva propuesta ecosustentable paceña

MARCAS. Tiendas ecosustentables y que buscan el cuidado del medioambiente se han instalado en los dos pisos y los patios de la casona

Por María José Richter

/ 17 de octubre de 2021 / 19:33

Yo siempre he creído en las alianzas”, cuenta con entusiasmo Martina Eguino (26), dueña de la idea de la Recoleta en La Paz, el nuevo ecoespacio ubicado en la avenida Sánchez Lima (en el pasaje Carranza) y abierto todos los días de 10.00 a 21.00. El proyecto, sin embargo, tiene su precedente en el otro extremo del país: Recoleta Santa Cruz, instalado en el barrio de Equipetrol desde julio del año pasado, ofreciendo desde aromaterapia y degustación consciente, hasta vestimenta sustentable y comida vegetariana. Las pioneras de la propuesta en la ciudad cruceña son Cinthia Zeballos de Salvé Bolivia y María Laura Castedo, Valeria Hinojosa y María Julia Castedo de Ecomentalízate, una tienda multiproducto eco friendly. 

Rodwy Cazón

Por aquella creencia en los lazos, Eguino decidió trasladar aquella novedosa oferta a la ciudad de La Paz. “El año pasado les escribí a las personas de Ecomentalízate apenas supe de su tienda. Fuimos junto a mi tía Victoria Ossio, del refugio de animales Senda Verde a conocer Recoleta. Cuando llegamos, dijimos ‘esto es más que una tienda eco, esto es una casa’. Mi cabeza explotó y les dije que me gustaría hacer una alianza, que es en lo que creemos”, recuerda. Hoy, Recoleta Santa Cruz, decorado completamente con elementos reciclados, tiene más de 60 submarcas que ofrecen sus productos.

Una antigua casa de Sopocachi acoge esta nueva propuesta. Cada marca, con su propia decoración, se acomoda en un ambiente del inmueble en específico. Música de fondo. Un café en el living. Espacios cerrados, y otros abiertos, resguardados por los árboles. Dos pisos de oferta y los patios. “No quisimos cerrarnos al nicho de la zona Sur. Esta fue la primera casa que vimos, nos encantó la vibra, que sea retro y que tenga grandes espacios. Decidimos tomarla de inmediato”, relata Eguino. Hoy Botanika, Salvé, Ayurveda, Ecomentalízate, Bru Coctelería Artesanal, Ágape por Green Salad, Senda Verde y Lectura son algunas de las tiendas que acomodaron sus productos en la residencia de antaño.

Rodwy Cazón

Propuestas locales y sustentables

Las marcas están tejidas por un mismo hilo: los productos sustentables. “La idea nace de la necesidad de la ciudad de tener espacios donde el gasto sea más reflexivo. Quieres comer local, hay productos para ello; quieres comprar ropa de segunda mano, pero modernizada, está Salvé; y así sucede con las diversas marcas”. Pero el consumo consciente es solo el plus. El objetivo mayor es que Recoleta sea un rincón donde la gente coincida.

“Que sea un lugar de encuentro, que la gente venga porque le gusta el ambiente, los productos, los tragos, el café y la comida; en fin, que se sienta en casa. Las personas pueden quedarse horas trabajando y estar cómodas”, explica Eguino. A ello se suma una propuesta que se irá forjando paulatinamente: una agenda cultural con arte completamente local y, en algunas ocasiones, con un propósito mayor.

Hace unas semanas, Recoleta reunió a los músicos Vero Pérez, Prana, Agadá, Piel Morena, Nia Cole y Poche Ponce en beneficio de los bomberos voluntarios que combaten los incendios en la Chiquitanía. El evento fue organizado por el movimiento juvenil en Bolivia Fridays For Future.

“El objetivo fue que la gente sepa que se puede ayudar así, pasando un momento ameno, y ser conscientes de lo que sucede en el país”, comenta Eguino.

“Si hay gente de teatro, si hay poesía… la idea es tener siempre algo, desde actividades para niños hasta música en vivo. Estamos intentando ser un centro donde siempre haya eventos. Lo ideal sería tener una lista de acontecimientos mensuales, pero por ahora soy solo yo y se me hace difícil. Que venga una banda, por ejemplo, implica varias cosas: el sonido, los instrumentos y demás, que iremos trabajando de a poco”, señala.

Mientras tanto, Recoleta espera a sus visitantes paceños para una renovada experiencia sustentable.

LA GRÁFICA

GESTORA. Martina Eguino, parte del directorio de Recoleta La Paz

Foto: Rodwy Cazón

Foto: Rodwy Cazón

Foto: Rodwy Cazón

Foto: Rodwy Cazón

Fotos: Rodwy Cazón

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‘La Paz Diseña’, moda emergente que cuida el medio ambiente

Diecinueve diseñadores consagrados y emergentes pasaron por la curaduría para el evento que destacará la moda circular

Por Adrián Paredes

/ 17 de octubre de 2021 / 19:27

Se decía que las modas pasan rápido. Que cuando una prenda entra en boga, ya está por salir otra que le quitará el glamour de la novedad. Hoy en día, nada podría estar más lejos de la verdad. Eso afirma Brígida Vidangos Aguilar, presidenta de la Asociación Paceña de Diseñadores de Moda (APDM), que celebró la curaduría de su evento La Paz Diseña.

 Juntando diseñadores consagrados y emergentes, La Paz Diseña tendrá una temática especial: fomentar la moda circular, una nueva filosofía mundial que busca crear y diseñar prendas de alta gama utilizando materiales amigables con el medio ambiente.

Lana, lino, algodón y fibras extraídas de plantas, la moda circular abandona la creación y el consumo vertiginoso de prendas y opta por una moda lenta, de diseños que, además de ser creados reciclando creativamente prendas antiguas y con una política de cero residuos, tienen también el reto de mantenerse relevantes por dos o tres años desde su estreno.

“Rescatamos lo mejor de las prendas y así nace algo nuevo”, asevera Vidangos. “Queremos mostrar al público que hay muchos materiales con los que se pueden hacer prendas de calidad, pese a que hayan tenido ya un tiempo de vida”.

APDM

El mundo de la moda paceña

De convocatoria abierta y sin cuotas de inscripción, participaron ocho diseñadoras emergentes, nueve consagradas de la APDM y dos más independientes, también consagradas dentro del mundo de la moda paceña.

“Varinia Vera mostró una mezcla de materiales y aguayo; Alexandra Bravo, que realiza arte plumario con plumas recicladas de gallina, como parte de estar en contra del uso de plumaje de animales exóticos, también mostró sus diseños.

Vimos tejidos con cintas de jean por Belen Iñiguez y Hugo Mejía transformó sacos de hombres en prendas femeninas”, detalla Vidangos. La diseñadora está contenta por el hecho de que casi todos los participantes pasaron a la segunda curaduría y, eventualmente, al desfile y a la exhibición, tras la evaluación de un jurado que incluyó a la diseñadora colombiana Juliana Flores, la argentina Denisse Nardini y el joven fotógrafo Miguel Ángel Flores, entre otros.

“La experiencia en la curaduría fue muy gratificante, por el nivel de compromiso y organización de la Asociación”, expresó Nayana Patón, una de las diseñadoras emergentes que sorprendieron a la APDM en el evento realizado en septiembre.

Sin fecha fija, por la pandemia, el fomento a la moda circular  continuará en octubre.

APDM

Fotos: APDM

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Tres pasos al frente

La cinta del boliviano Leonardo Pacheco se acerca al grupo de 13 jóvenes que se ofrecieron a luchar en la Guerra del Chaco

Por Pedro Susz K.

/ 17 de octubre de 2021 / 19:23

CINE

Si bien el cine boliviano se acercó a la Guerra del Chaco desde los mismos años del enfrentamiento con el Paraguay entre 1932 y 1935, en principio documentando in situ los acontecimientos (La campaña del Chaco, Juan Peñaranda Minchín/1933; Infierno Verde, Luis Bazoberry/1932-1935), Tres pasos al frente, primer largometraje del joven director cochabambino Leonardo Pacheco (21 años) a la cabeza de un elenco igualmente bisoño, se suma a Boquerón (Tonchy Antezana/2015), Fuertes (Óscar Salazar Crespo, Franco Traverso Chueca/2019), Chaco (Diego Mondaca/2020), trilogía de las más recientes miradas retrospectivas de nuestro cine sobre aquel crucial momento de inflexión en la historia del país. Y, tal cual ocurre casi siempre con las óperas primas,  el ambicioso apuro por decirlo todo de una vez, y con el mayor despliegue de efectismos a mano, desemboca en algunas demasías atribuibles a la inexperiencia de sus responsables. Sin embargo, es justo apuntarlo, el director hace, intermitentemente, gala de una puntería escasa en ese tipo de primeras obras.

Los códigos instituidos por la industria del entretenimiento en relación al género del cine bélico entrañan un desafío ineludible: someterse a esas recetas, repitiendo los sobados estereotipos frecuentados en incontables títulos apuntados a mostrar las contiendas armadas como el non plus ultra del arrojo varonil, o bien zafar de semejante corsé para develar la profunda estupidez de semejantes eventos, mayormente propiciados, a lo largo de la historia universal,  por los dueños del poder para legitimarlo o acrecentarlo. Al comulgar con la glorificación patriotera de algunos episodios instalados en el imaginario colectivo por la historia oficial en el modo de paliativos al desencanto que trae consigo la enumeración de los traspiés de los cuales se encuentra plagada la historia republicana, Pacheco no sale muy indemne del auto-envite que asumió al asomarse a la descabellada aventura a la cual fueron empujados Bolivia y Paraguay por los intereses de algunos países vecinos y las empresas petroleras, puntas de lanza del modelo neocolonial implantado desde los albores de la República en complicidad con las oligarquías nativas.

Pacheco aborda lo sucedido el 6 de agosto de 1933 cuando al constatarse la enorme cantidad de bajas en las tropas bolivianas, a instancias del obcecado entonces presidente Daniel Salamanca y de su improvisado asesor estratégico traído desde Alemania, el Gral. Hans Kundt, los cadetes de primer, segundo y tercer año del Colegio Militar, muchos de ellos adolescentes de entre 13 y 18 años, fueron instados a dar tres pasos al frente para acudir voluntariamente a las trincheras. Los más de 160 cadetes dieron unánimemente, en igual número de ocasiones, esos tres pasos adelante y 10 días más tarde partieron hacia aquellas lejanas tierras asoladas por el calor y la sequía, de donde solo retornaron vivos algo menos de 110.

El relato está seccionado en tres bloques, un  tanto desbalanceados. El primero, que se alarga a 52 de los 107 minutos del metraje, se detiene en el resaltado de la dimensión humana de los personajes y en un exhaustivo repaso a las minucias de la rutina castrense. En el segundo, Pacheco se toma un par de licencias (la composición de los oficiales “pilas” Cabrera y Martínez)  para acomodar el conflicto dramático a opinables sentencias proferidas por los jefes: “La guerra exige hombres no niños”, “vivir es un acto de cobardía”, entre otros, creyéndose así eximido de poner en cuestión el absurdo esencial de cualquier guerra. El tercero cumplimenta su mirada al sacrificio como el paso a la inmortalidad histórica, echando mano de la pormenorizada inmolación de los voluntarios sin escatimar ningún detalle de la crueldad a la que es capaz de llegar, en esas circunstancias extremas, el hombre: el “otro”, claro —lo que Eco denomina “construir al enemigo”—, permitiendo, con tal inventario, de atrocidades, parece suponer asimismo el realizador, añadir unos centímetros a la estatura heroica de los personajes. 

Película Tres pasos al frente

Es ambigua la caracterización de Salamanca, a cuya tozuda irresponsabilidad camarillera cabe endilgarle, sin la menor duda, el desastre de aquella guerra con su altísimo costo en pérdidas humanas y no se advierte asomo alguno de  contextualización geopolítica, anclándose en un miope ombliguismo, par de inadmisibles, a estas alturas, omisiones compartidas con los títulos colacionados en el primer párrafo, salvo en algunas instancias del film de Mondaca.

En su debut, anotamos más arriba, Pacheco peca de los excesos usuales de las primeras incursiones en cualquier rubro creativo, sintiéndose obligado a expresarlo todo de un solo envión, aun cuando en el caso de Tres pasos al frente, exhiba, por momentos, una perspicacia inusual en los principiantes. Pero es asimismo constatable un desconocimiento de la función de las herramientas narrativas propias de los códigos cinematográficos.

Hay a lo largo del relato un abuso desmedido de los primeros planos, cuyo valor expresivo permite sacar el mejor partido de la gestualidad de los intérpretes, pero si, al mismo tiempo, estos últimos vociferan sin pausa, en vez de potenciar el alcance denotativo de los elementos icónicos tal subrayado superfluo acaba neutralizándolo. De igual manera, el forzado acento lastimero, condolido y fingidamente empático, amén de sobreactuado, de la dilatada secuencia del adiós en el momento de la salida de los personajes hacia el frente acaba siendo deslucido por los recalcados verbales. ¿No hubiese sido más eficaz tratar aquella sobrecogedora circunstancia enfocándose en los gestos de los actores y dejando a la imaginación de los espectadores las réplicas, con lo cual se hubiese franqueado de seguro una más clara empatía emocional de éstos hacia aquéllos?

La música, sin entrometerse mucho, tampoco aporta gran cosa al enriquecimiento dramático, como sí lo hace la fotografía trabajada sobre una paleta marrón que no se somete al “verde” de aquel infierno y así consigue densificar visualmente la agobiante sensación de sed, relatada con tanta puntería por Augusto Céspedes en Sangre de mestizos (1936). Los actores, por su lado, atienden su tarea apelando a la (no muy amplia) gama de sus recursos, salvo un par de fallidas caracterizaciones, en particular la de Kundt.     

A estas alturas, y sin menoscabo del sacrificio entregado por quienes marcharon al horror, no saldría sobrando preguntarse si aquel grupo de voluntarios dieron los tres pasos al frente porque amaban a la patria, o por la sabida propensión de los adolescentes hacia la aventura, en esa etapa de mutación existencial en la cual el grupo, la pandilla, la camaradería generacional en fin, se convierten en los referentes del comportamiento de los individuos urgidos de sentirse aceptados,  o, en definitiva, porque fueron víctimas del contagio con la atmósfera de la época, impregnada de una inflamación patriotera gatillada por el Partido Republicano, autodenominado Genuino, con Salamanca a la cabeza, que creyó haber topado con la oportunidad de consolidar un poder que comenzaba a flaquear.  Tanto da, se dirá, y en última instancia, es así, pero, guardando el debido respeto, el puro tributo se me antoja insuficiente para aportar a una ponderación más precisa de lo acaecido en el Chaco Boreal.

¿Y cuáles son de las destrezas insinuadas dos veces líneas arriba, impidiendo que Tres pasos al frente acabe en un capricho devenido en caricatura? se preguntará el lector. Detallo: la composición de los personajes, sin tensar la cuerda emotiva hasta romperla, y evitando convertirlos asimismo en pedazos de mármol parlante,  permite sostener la credibilidad del relato. El ojo para elegir las locaciones en Cochabamba, Cotapachi y Tarata, situadas a cientos y miles de kilómetros de la sede de gobierno y del escenario de la guerra, respectivamente, gracias al cual tampoco se pone en riesgo la fiabilidad narrativa.     

Por añadidura. En tiempos en los cuales la lectura ha pasado a ser una alternativa de los “raros”, los pocos que optan por un libro en lugar de la flamante tontería de hoy en TikTok y sabiendo por lo demás cuán poco afectos hemos sido siempre a reflexionar colectivamente acerca de nuestra historia, a revivir la memoria — menos aun con sentido crítico—, quizás el mérito principal de la película de Pacheco sea el de la invitación a sus coetáneos a ese ejercicio, aun cuando el abordaje elegido para dicha mirada retrospectiva peque de los vacíos ya mencionados. O sea: permanece abierto el crédito para Pacheco de cara a su eventual reincidencia fílmica.

FOTOS: PELÍCULA ‘TRES PASOS AL FRENTE’

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