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Monumentales: Wiracocha y el escudo nacional

ERGUIDO. En un edificio de Bs 509 millones se encuentra erguido Wiracocha

/ 12 de septiembre de 2021 / 18:15

En la nueva sede de la Asamblea Legislativa Plurinacional, el escultor Mariano Ramírez ha dejado su huella artística en un escenario político

La política se ejerce en muchos escenarios, pero son aquellos que se pueden recorrer, palpar y mirar los que más se imponen en la memoria y terminan por convertirse en símbolos. Eso lo saben, o lo intuyen, en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) por lo que, a principios de agosto del año que corre, estrenaron una nueva sede en cuya infraestructura se dieron la tarea de hacer grabar íconos de las 36 naciones y pueblos originarios de Bolivia. Y entre todos estos símbolos resaltan un gigantesco Wiracocha, el dios grabado en la piedra de la puerta del Sol de Tiwanaku, y un imponente y detallado escudo de armas de nuestra nación.

Rodeado de figuras aladas, propias de la cultura tiwanacota, Wiracocha fue erigido en el mural de la testera del nuevo hemiciclo de la Cámara de Diputados. Mide 12 metros de largo y 8 de ancho y parece tallado en piedra, cuando se trata de un trabajo en madera de las manos de Mariano Antonio Ramírez Justiniano, artista nacido en Villazón y que se formó en la Escuela de Bellas Artes “Hernando Siles” de La Paz.

Este escultor de 43 años de edad es también el responsable del Escudo Nacional de Bolivia, tallado en madera y revestido de un acabado de betún en sus 2,70 metros de largo y 3,20 de ancho con los que se yergue por encima del nuevo hemiciclo del Senado.

Ya casi cumplido el primer mes de uso del nuevo edificio del Legislativo, en el que se invirtió poco más de Bs 509 millones, nombres y detalles comienzan a aflorar. Ramírez es uno de ellos. Un escultor de metal y soldadura que asumió el reto de crear dos simbólicas piezas de madera para uno de los escenarios políticos más importantes de Bolivia.

PESO. La pieza central del escudo de armas necesitó de 8 personas para ser instalado

Las geometrías de Wiracocha

Wiracocha, con toda su geometría tiwanacota, fue su primer reto, uno que empezó en modelos a escala que este escultor tallaba, buscando los tonos y texturas que mejor combinarían con la piedra comanche del hemiciclo de los diputados. 

“Me puse a trabajar como un alquimista con diferentes tonos de pintura y texturas hasta que conseguí algo de textura y color que aprobaron (en la ALP)”, explica Ramírez. Después de dos meses de experimentación, allá por finales de 2019, sería resina mezclada con arena ultrafina y ciertos pigmentos de coloración los que le dieron a la madera esa ilusión de piedra muy realista. Homenaje perfecto a un imperio de piedra como Tiwanaku, sin arriesgarse a colocar el material real y terminar por causar un derrumbe en el flamante hemiciclo.

Pero mientras esto sucedía, en otros escenarios políticos se gestaba una crisis que paralizó los trabajos del escultor hasta septiembre de 2020, cuando incluso la pandemia del coronavirus había retrasado aún más el emprendimiento de su obra.

De octubre a noviembre, Ramírez, al mando de seis artesanos, trabajó los diseños tiwanacotas a partir de una plantilla gigante que luego dividió en módulos.

Pieza por pieza, con una caladora, fue recreando los íconos de esta ancestral cultura boliviana, creando una especie de rompecabezas que, semana a semana, iba colocando en el mural.

“Yo me quedo con Wiracocha, pues es el astro supremo que nos da luz y vida. Para mí es nacional, internacional, universal. Es una figura para todos de luz y vida. Yo me quedo con eso”, asevera Ramírez, quien después dedicaría noviembre, diciembre y parte de enero a dar los retoques a su rompecabezas gigantesco hasta que pareciese una sola piedra.

‘Si no puedes soldar…

A contrarreloj para el estreno programado del nuevo edificio de la ALP, en abril del año que corre comenzaron los trabajos para realizar el escudo con cinco artesanos al mando de Ramírez.

Ya para entonces estaba curtido. Este escultor tiene por filosofía conciliar dicotomías en su arte. Se lo conoce por buscar entre la chatarra materiales para soldar y “remetalizar”, concepto que usa para hablar de metales desechados que él rescata y que, con su trabajo, de alguna forma reencarnan en obras como la que adorna el frontis de la universidad San Francisco de Asís en la plaza Abaroa o el edificio Jardín de la avenida 6 de Agosto.

“Cuando uno cree que es el final, puede ser el principio. Yo parto de esa dialéctica de vida y muerte”, expone al hablar de sus esculturas de chatarra.

Es por ello que siempre ha mantenido la mente abierta a trabajar con todo tipo de material, incluyendo la madera. Hacerlo no fue el gran reto de este trabajo, tanto como vencer el vértigo que lo hizo sufrir mucho en el armado de Wiracocha.

“Poco a poco llegué a la cima”, relató sobre su paulatina ascensión de los andamiajes hasta lograr ese gran triunfo de aquella primera etapa, mismo que lo ayudaría a enfrentar mejor la presión de terminar el escudo de armas en apenas un mes, del 10 de abril al 10 de mayo, con la colaboración de un gran tallador de madera como es don Antonio Baraja.

“Es el juego de las versatilidades: si no puedes soldar, pues trabaja en otra cosa. La experiencia de la vida a uno le enseña no estancarse en una sola cosa”.

Finalmente, los 24 tableros que componen este escudo de impresionante detalle y relieves fue dividido en tres módulos cuyo peso fue la parte más difícil de su ensamblado en el muro al que estaba destinado. Es más, solo el centro del Escudo Nacional necesitó de ocho personas para ser instalado.

“Es gratificante y complicado vivir del arte”, expresa Ramírez, pensando en cómo ahora su nombre de escultor y artista boliviano empieza a ser asociado a este importante escenario político. Más que nada porque para él, ser un artista en Bolivia “es una labor quijotesca de día a día, con temporadas altas y bajas”.

Y, sin embargo, hay trabajos monumentales como éste, icónicos, enormes, que le permiten estar agradecido con su oficio y con la vida.

Tanto Wiracocha como el Escudo de Armas fueron armados como dos enormes rompecabezas

Fotos: Mariano Ramírez, Archivo La Razón

Willy Claure y la historia detrás de sus más célebres cuecas

El famoso compositor visitó el programa Piedra, Papel y Tinta.

Por Adrián Paredes

/ 22 de octubre de 2021 / 16:08

El viernes musical de Piedra, Papel y Tinta, programa del stream de La Razón conducido por Claudia Benavente, fue escenario de una visita única: Willy Claure, el famoso compositor y músico boliviano, visitó el galpón del periódico con su música, sus historias, su esencia.

El programa comenzó con una mención al disco El paraguas (1996) que Claure grabó con Emma Junaro. Poco sabían entrevistado y entrevistada que aquel sería tan solo el primer recuerdo que evocarían. Este fue un disco en el que Claure aún no disfrutaba mostrarse mucho como cantante, pero curiosamente es uno por el cual es muy recordado tanto por las viejas generaciones, como por las nuevas.

«Vero Pérez me dice ‘Willy este disco yo lo escuchaba desde que era niña por mi mamá’ y este tipo de comentarios me gustan mucho porque parece que ha quedado en una época bonita», dijo el compositor. También reveló que con Emma Junaro están pensando y preparando una forma de presentar de nuevo esta propuesta que marcó la carrera de ambos músicos.

Pero entonces, en la entrevista, se exploró otras importantes memorias de la carrera de Willy Claure.

LA HISTORIA DETRÁS DE CANTARINA

Benavente preguntó sobre Cantarina y Claure quiso hablar acerca la canción popularizada con el filme Los andes no creen en Dios (2007) del director Antonio Eguino.

«Cantarina es una satisfacción inmensa para mi carrera, para mi vena de composición y mi trabajo sobre la música boliviana, sobre la cueca boliviana», dijo Claure.

En apenas unos cuantos años esta canción se hizo muy conocida en Bolivia como parte de la historia del filme en que Joaquín Avila, encarnado por Milton Cortéz, se enamora de Claudina Morales, la famosa Miski Simi, en este filme que a su vez es una interpretación libre de una novela y dos cuentos del autor boliviano Adolfo Costa du Rels.

«Desde que me vi en tus ojos/ Voy de desvelo en desvelo/ Con la ilusión de que un día/ Quieras llevarme a tu cielo», le canta Cortez a Ortiz en el filme, haciendo parecer que fue la la Miski Simi quien inspiró la canción, cuando en realidad la verdadera musa, al menos de la melodía, no fue otra más que la misma Emma Junaro.

El tema nació en las calles de Suiza. «A veces la melodía me viene en la calle y la grabo en mi teléfono», contó el guitarrista. «A Emma Junaro le debía una cueca y con Emma nos ha unido un cariño grande como amigos y músicos. Ella me ha despertado a la música latinoamericana porque hasta que la conocí yo solo hacía música tradicional boliviana con Kanata, en Cochabamba, en 1982, justo después de la caída de García Meza».

Claure compuso la melodía y se la regaló a Junaro. Sin titulo, sin letra, solo música que Junaro bautizó. «Yo le ponía apodos y, a veces, le decía Cantarina y ella propuso que se llame así por el apodo».

Ese quizás habría sido el fin de la historia, pero el 2006 llegó Eguino. El director quería una canción de amor, quería «cosas que yo no podría haberle dicho a Emma de sus ojos, de su persona física». Por fortuna a Milton Cortez «no le costo mucho. Milton tiene una vena lindísima como compositor. Yo no soy especialista en letras», admitió Claure.

CUECA PARA NO BAILAR

Pero Claure es un artista conocido por algo más que una canción.

«En algún conversatorio un grupo de jóvenes dijeron: ‘Tenemos la cueca tarijeña, paceña, cochabambina, chuquisaqueña y… cuecas para no bailar», contó Claure, refiriéndose tanto a su disco estrenado en 2015, como a la canción que dio nombre a ese álbum.

El origen de este tema también se remonta a varios años, específicamente a 1996, cuando César Junaro visitó a Claure en su estudio, cuando la canción no tenía ni título y no era más que una melodía. «No esta bien esta cueca, ¿no?», aseveró entonces el legendario César Junaro. «No tiene los tiempos correctos, cada estrofa tiene un tiempo en la cueca», le explicó Junaro a Claure, quien en esa época no estaba tan metido en el tema de la cueca y no sabía cuáles eran las formas, la estructura.

«Lo hacía de forma muy intuitiva», admitió Claure. «Y sí sonaba medio raro, pero para mi era una cueca», acotó. Junaro le había explicado que los bailarines, cuando bailan, cuentan tiempos y con la estructura tal como la armó Claure no podrían bailar. «Le falta compás», dijo César Junaro y así nació el título.

La música ya estaba, solo faltaba la letra. Para eso hizo falta la llegada de Ana María Ramos, madre del arreglista Daniel Pérez. «Ella vino a ponerle letra a las canciones de ese disco sin saber nada de la historia de cómo nació. Se inventó una historia de un hombre solo que no puede bailar porque una cueca se baila entre dos».

INTIMIDADES MUSICALES

«Agradezco a todos los medios de comunicación, especialmente a La Razón, que me apoya con mi conciertos, o con el el lanzamiento del Cuecagrama, una forma especial de enseñar a la gente de todo este universo qué es la cueca boliviana», dijo el cantante.

Aprovechó para anunciar que este jueves 28, viernes 29 y sábado 30 de octubre dará un concierto titulado Íntimo en el Espacio Simón I. Patiño donde además de sus cuecas, tocará temas instrumentales de toda América Latina.

«Íntimo porque es para mostrar intimidades mías. Musicales, obviamente» afirmó entre risas.

«La cueca une, el baile de la cueca une a una pareja, es un galanteo. La cueca nos une con la marinera peruana, la cueca hermana con chile, con Latinoamérica», dijo

Las reservas para acceder a este show presencial al 72554848. El aforo será limitado a 90 personas.

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Alec Baldwin dispara accidentalmente a cinematógrafa durante una filmación

El incidente con una pistola de utilería causó la muerte de Halyna Hutchins y dejó herido al director Joel Souza.

El actor Alec Baldwin

Por Adrián Paredes

/ 22 de octubre de 2021 / 14:37

Alec Baldwin, famoso por sus roles en 30 Rock y Glengarry Glen Ross, el 21 de octubre disparó accidentalmente una pistola de utilería mientras filmaba una escena de su nuevo filme Rust. El incidente causó la muerte de la cinematógrafa Halyna Hutchins e hirió al director Joel Souza.

Hutchins, de 42 años, fue transportada en helicóptero a un hospital de Nuevo México, donde estaba siendo filmada la película, pero murió en emergencias. Souza, de 48 años, fue llevado en ambulancia a otro hospital donde recibió tratamiento exitoso por sus heridas.

La policía interrogo a un Baldwin, de 68 años, envuelto en lágrimas que relató cómo su arma de utilería fue la causa del mortal el accidente.

No se levantaron cargos, ni nadie fue arrestado, pero los detectives siguen investigando el incidente, analizando qué tipo de balas tenía la pistola de utilería e interrogando a otros testigos de la escena.

El filme paró producción de manera indefinida y todos los involucrados estarán a completa disposición de la policía.

Hutchins fue descrita como «una estrella en alza» por el Gremio de Cinematógrafos en 2019 y se esperaba que Rust fuera un triunfo más, no el fin de todo para ella.

Baldwin, coproductor del filme en el que también actúan Jensen Ackles y Travis Fimmel, aún no ha dado declaraciones al respecto.

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‘Dune’: la asfixia de lo monotonal

Una reseña del filme 'Dune' de Denis Villeneuve, escrita por el periodista y novelista Adrián Nieve.

Por Adrián Paredes

/ 22 de octubre de 2021 / 07:43

Una buena película sabe manejar su tono de tal forma que sus momentos clave sean poderosos. Una muy buena película puede cambiar de tono sin que siquiera lo notemos, sin que dejemos de fluir con la historia. Dune de Denis Villeneuve no logra nada de eso y termina siendo una experiencia tan monotonal que asfixia.

Todo está centrado en Paul Atreides, el personaje de Timothée Chalamet, cuya familia toma control de un planeta desértico rico en especia, un bien de alto valor capitalista para un imperio que comprende varios planetas. Paul deberá enfilarse hacia su destino mientras la compleja política intergaláctica asedia el bienestar de su familia.

Es un gran espectáculo visual y una inventiva construcción de mundos, pero eso solo actúa como un truco de magia que distrae del gran problema: Dune te cuenta toda su historia en un solo tono, uno tan formal que aburre. Y no hay problema con que una película sea solemne, pero si solo es eso, entonces nada de lo que se dice importa. Todo el drama político, la tristeza de lo inevitable y la espiritualidad que caracterizan a la historia de Paul Atreides se pierden.

Ojo. No estoy diciendo que deberían llenarla de chistes o que debería ser más ligera. No solo no es el estilo de Villeneuve (director de excelentes películas como Arrival), sino que ya también convertirían a Dune en otro filme más del montón. Pero sí sería ideal que se encuentre una forma de escapar a ese “tomarse muy en serio” que no se lleva bien con la fantasía que, al fin y al cabo, es la historia escrita por el autor estadounidense Frank Herbert.

La gran prueba de ello es que Josh Brolin y Javier Bardem son de lo mejor del filme, pues en la construcción de sus personajes saben imprimir una violencia tan notoria, que hasta se convierten en respiros a lo monotonal. Jason Momoa lo intenta y casi lo logra. Dave Bautista también lo intenta, pero no lo logra. Y tengo el presentimiento que Oscar Isaac lo habría logrado si hacían de él el protagonista de esta cinta. El resto de los personajes no dejan huella, o solo importan mientras aparecen en pantalla.

Y la música del compositor Hans Zimmer… tan obvia, trillada y ruidosa que se siente como otro par de manos apretándote la garganta para reforzar ese sentimiento de asfixia en los 155 minutos que dura la película.

A eso se suma un final anticlimático, un “continuará” que no usa esa palabra, pero que te deja con la sensación de una película que tenía mucho que decir, pero que al final dijo muy poco. En definitiva, Dune de Denis Villeneuve es una experiencia visual y de mucha imaginación que fascinará a quienes han leído obsesivamente la novela desde que se publicó en 1965. Es un filme que en sí es un logro a nivel de realización, producción y fidelidad en la adaptación de un libro tan complejo como es la novela de Herbert. Pero ni siquiera los lectores acérrimos podrán obviar la monotonalidad de una película a la que le falta alma, chispa, fuego, caos, o como se quiera llamarlo.

Eso sí, falta la segunda parte que no redimirá a esta primera entrega, pero que puede ser una mejor película por si misma.

Adrián Paredes (1989), mejor conocido por su seudónimo Adrián Nieve, es escritor y periodista. Estuvo en el programa de radio La Cabina Azul y en los de televisión Revista Gorila, Cinema Trailer y Maga Cine. Ha publicado la novela «El Camino Amarillo de Drogothy» (2016, Gran Elefante Editorial) y «Hayley» (2018, 3600 Editorial). En 2021, publicará la novela «Morbo» (Parc Editores).

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De colección narrativa a editorial, un nuevo reto para Mantis

La Editorial Mantis estará compuesta por tres literatas de amplia y galardonada trayectoria: Magela Baudoin, Giovanna Rivero y Mariana Ríos.

Por Adrián Paredes

/ 21 de octubre de 2021 / 15:32

Nuevos títulos, nuevas autoras. Una nueva editorial ha nacido en Bolivia bajo el nombre de Mantis, dirigida por las autoras y editoras Magela Baudoin, Giovanna Rivero y Mariana Ríos con la filosofía de «abrazar y comprometernos con el arte literario producido por mujeres hispanoamericanas», según dijo Rivero a La Razón.

«Hoy, 18 de octubre, día de las escritoras, queremos felicitar a todas nuestras colegas escritoras con las que juntas aportamos para que la literatura escrita por mujeres tenga el lugar que se merece. También queremos compartir con ustedes una linda noticia: queremos anunciar nuestra transformación en Editorial Mantis, con nueva imagen y formato (a cargo del gran Sergio Vega), con nuevos títulos y autoras y de la mano de nuestros amigos de Editorial El Cuervo. Estamos muy contentas de empezar esta nueva aventura en la que esperamos nos acompañen», fue el anuncio oficial que se realizó desde las redes sociales de la que fuera una colección narrativa de Plural Editores.

«Nuestro camino con Plural ha sido fabuloso, de un enorme aprendizaje. La amistad con su editor, José Antonio Quiroga, sigue intacta. Él siempre respetó nuestra mirada como curadoras de la colección y apoyó cada iniciativa que le planteamos, por lo que estamos muy agradecidas. Después de cuatro años de ese tipo de colaboración, nos parecía natural que Mantis diera un paso más arriesgado, es así como decidimos aventurarnos a la edición independiente. Y eso es lo que somos ahora, editoras independientes», contó Rivero.

La nueva editorial estará compuesta por tres editoras de amplia y galardonada trayectoria. Está Magela Baudoin, Premio Nacional de la Novela 2014 por El sonido de la H, que hace poco recibió el premio Anna Seghers de Alemania; Mariana Ríos, poeta cochabambina que posee una maestría en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada ; y Rivero, que hace poco presentó el libro Tierra fresca de su tumba (El Cuervo, 2020) y cuya novela 98 segundos sin sombra tendrá una adaptación cinematográfica a cargo del director Juan Pablo Richter.

«Conversamos con editorial El Cuervo, con Fernando Barrientos y su equipo, para pedirles que nos apoyaran en esta nueva etapa de Mantis con la distribución de los libros y la comunicación mediática. Es admirable el modo que ellos desarrollan ecosistemas culturales, capaces de generar ámbitos de pensamiento y de apreciación literaria. También conversamos con Sergio Vega, un crack del diseño, y él está al frente de la imagen gráfica de nuestra editorial», dijo la autora oriunda de Montero.

El anuncio ya está hecho y ahora queda todo lo demás. En ese espíritu, Rivero reveló que los dos primeros títulos de la editorial serán El invencible verano de Liliana, de la mexicana Cristina Rivera Garza, una poderosa novelización de todo lo que sucedió alrededor del feminicidio de su hermana Liliana. También publicarán Nuestra piel muerta de la ecuatoriana Natalia García Freire. «El 2022 publicaremos a Claudia Michel, una escritora boliviana que nos gusta mucho», acotó.

Por lo pronto, las tres editoras, así como sus autoras Rivera y García, estarán presentes en el V Encuentro Internacional de Narrativas, en el marco de la Feria de la edición e impresión independiente Enjambre de Libros, en eventos virtuales entre el 10 y el 14 de noviembre del año que corre.

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Museos de Viena abren cuenta de OnlyFans para escapar de la censura en redes sociales

'Viena y sus instituciones de arte se encuentran entre las víctimas de esta nueva ola de mojigatería', expresaron tres museos de Viena en un com

Por Adrián Paredes

/ 21 de octubre de 2021 / 12:35

Un pezón femenino es algo prohibido en redes sociales. Tanto así que ya es automático que las imágenes que los contienen sean censuradas, casi sin chance a apelación. Y si bien esto está dirigido a regular el contenido pornográfico en redes sociales, esto terminó por afectar a museos de arte en el mundo, quienes no pueden postear obras como La maja desnuda de Goya sin meterse en problemas.

Muchos simplemente censuraron los desnudos en las esculturas y obras pictóricas, pero no así los museos de Viena quienes se rehusaron a jugar ese juego y comenzaron a publicar algunas de las obras, aquellas en las que aparecen desnudos y que albergan en sus galerías, en la plataforma de suscripción OnlyFans, conocida por el contenido explícito por el que sus autores reciben pagos.

Facebook, Instagram o TikTok, todos albergan cuentas del Leopold Museum, el museo de Historia del Arte de Viena, el museo de Historia Natural de Viena y el Albertina, pero al encontrar tantas limitaciones estos grandes museos de la capital austriaca han decidido recurrir a la única red social que permite los desnudos integrales para el resto de sus obras.

Estas instituciones figuran en un comunicado presente en la web turística de la ciudad, donde se ha explicado el motivo por el que han dejado de compartir este tipo de contenido en redes sociales como Facebook e Instagram.

«Viena ha sido el hogar de algunos de los artistas más famosos del mundo, incluidos Egon Schiele y Koloman Moser (…) No sorprende saber que algunas de sus obras de arte cayeron en conflicto con los censores hace más de 100 años», se expone al inicio del texto.

En esta cuenta de OnlyFans se apunta a que los principales canales de difusión de estos museos, que cuentan con miles de seguidores en sus diferentes perfiles, obtengan cierto margen con el contenido artístico en el que se muestran desnudos.

«Viena y sus instituciones de arte se encuentran entre las víctimas de esta nueva ola de mojigatería, con estatuas desnudas y obras de arte famosas incluidas en la lista negra según las pautas de las redes sociales», se indica en el texto. En este se afirma que algunas de las cuentas que han reincidido en estas infracciones han sido suspendidas.

La movida ha sido aplaudida por seguidores de artistas como Egon Schiele, Richard Gerstl o Koloman Moser, cuyas obras, muchas de ellas no disponibles para quienes no pueden visitar el museo presencialmente, ahora podrán ser vistas a través de esta plataforma.

La subscripción es de $us 4.99 por mes, con un precio especial de $us 3 hasta el 31 de octubre. Quienes se inscriban hasta esa fecha podrán participar por una tarjeta turística de Viena, misma que les dará la chance de acceder gratuitamente a uno de los museos involucrados en cualquier momento del año 2022.

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