sábado 15 ago 2020 | Actualizado a 12:36

Sabor Sabor trae el radiotaxi más “cumbiero de Bolivia”

El cantante del popular grupo, Wilson Morales, arrancó este emprendimiento junto a los integrantes de su grupo ante la suspensión de las fiestas por la pandemia de coronavirus.

/ 15 de junio de 2020 / 18:33

La sexta carrera, como promoción, será con el vocalista, quien podrá deleitar a los pasajeros con algunas canciones.

Por Isabel Moreno

Qué mejor que la buena música en un transporte. El grupo Sabor Sabor dio un giro de 180 grados en su carrera musical. Ahora los integrantes de la agrupación cumbiera dejan los escenarios para ponerse al frente de un volante y trabajar en el transporte de pasajeros, mudanzas y delivery.

“Hemos creado nuestra empresa Radio Móvil con Sabor, el radio taxi más cumbiero de Bolivia, ya que por la pandemia los eventos fueron suspendidos y como todos tenemos la necesidad de llevar comida a nuestros hogares. Además elegimos el transporte porque varios de nuestros músicos ya tenían sus autitos”, contó a Extra Digital Wilson Morales, líder y vocalista del conjunto musical cochabambino.

La primera pasajera

El plus de este nuevo servicio de transporte, que por ahora solo funciona en Cochabamba, es que los pasajeros podrán conocer las anécdotas, historias y novedades del grupo.

“Nosotros brindamos un servicio con seguridad, responsabilidad, es decir, con todas las medidas de seguridad. Además, les compartiremos nuestra música”.

Morales explicó que él, por ahora, está en la parte administrativa, pero habrá casos especiales en lo que será el mismo cantante quien transportará a los pasajeros. “Es una promoción especial para nuestros clientes fieles, ya que por cinco carreras la sexta la haré yo y les podré cantar la canción que deseen”.

Los integrantes de la agrupación

La empresa ofrece el servicio de radiotaxis, mudanzas y motos para delivery. “Tenemos 15 movilidades, la idea es crecer y ayudar a nuestros compañeros músicos, incluso, ya tenemos artistas de los grupos Histeria y Gardenia”.

Las personas interesadas en el servicio pueden comunicarse con los números  67553770 67555843.

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Wajtas para salud, la ofrenda a la Pachamama

Hay chifleras que ofrecen delivery para llevar las mesas a domicilio.

/ 13 de agosto de 2020 / 13:47

Las comerciantes cumplen con las medidas de bioseguridad.

Por Mónica Huancollo

Mesas blancas de salud es la wajta con mayor demanda en el mercado de las chifleras para alimentar a la Pachamama o Madre Tierra, que este 1 de agosto abrirá su boca y recibirá las ofrendas de sus fieles.

Este año, el comercio de las wajtas, el pago de agradecimiento, que consiste en dulces en forma de casas, autos y otros productos naturales, se redujo en comparación del año pasado. «En 2019 comenzamos a vender antes del 25 de julio, ahora por la restricción, recién pusimos nuestros puestos de venta este lunes», dijo María Luisa Llanos, quien prepara mesas, en la calle Max Paredes, cerca de la avenida Buenos Aires, de La Paz.

Por la pandemia del coronavirus y el temor que genera, sus clientes le pidieron que arme mesas blancas, que consta de dulces blancos en forma de botellas y misterios con figuras de casas, autos, sol o billetes.


Incluye, la figura de Apostol o Tata Santiago, pues el protector contra enfermedades, además de una silueta de llama hecha de cebo y es complementada con lanas de colores o blanca, cebo de llama, nuez, pan de plata y oro, hierbas aromáticas como la q’oa, incienso, copal y coca, que se coloca al final, detalló Llanos.


A esta preparación se puede agregar frutas, como manzanas verdes, miel o chancaca y flores blancas.
«Esto es lo más natural que se debe ofrendar, pero hay personas que están queriendo colocar la figura de coronavirus, que sería imprudente porque es como llamar al mal» advirtió.

Llanos lleva años armando mesas, el oficio lo aprendió de su madre, Asunta Saenz, conocida en el sector como las «manos santas o con suerte». Debido a la baja venta ofreció servicio de delivery para llevar las mesas a domicilio. Si quieren contactarla pueden llamar al 78773736.


A su puesto, cada año, cientos de personas madrugan para hacer filas y esta vez no fue la excepción. Doña Juana Laguna llegó al puesto de Llanos a las cinco de la madrugada para comprar una mesa de salud y de negocio.


Ella fue diagnosticada con COVID-19 y estaba con tratamiento, con base en medicamentos y hierbas, enfermedad que superó con su esposo hace dos semanas y ahora quiere agradecer a la Pachamama.

«Tenía fiebre alta, dolor muscular fuerte, pero gracias a Dios y la Madre Tierra lo superé y creo que lo más importante es la salud», expresó.


En la calle Santa Cruz, las chifleras ofertan mesas para la salud, negocio y trabajo, pues es lo que más desea la gente comentó Claudia Quispe, vendedora.


En la tienda de Natalia Mamani pasa lo propio, pero ella ahora está en otros afanes de preparar hierbas para enfermos con coronavirus. «Vamos a seguir preparando mesas, pero ahora la demanda es de hierbas y no quiero fallar y por eso no estoy ofreciendo hacer muchas wajtas», aseguró.


Los costos de las mesas van desde 25 hasta 200 bolivianos, según el tamaño del armado. Debido a la restricción de movimiento de personas, este año los rituales se harán en casa.


CALAMIDAD


Manuel Alvarado, investigador cultural, advirtió que a partir de agosto el incremento de enfermedades y accidentes en carreteras serán frecuentes en Bolivia y el mundo. «La Pachamama abre su boca y por la energía negativa que hay en el mundo nos esperan cosas muy malas, así que a tener cuidado», alertó.


Para el experto, lo que sucede actualmente es por una acumulación de un ambiente contaminado, no sólo de la naturaleza sino del aspecto espiritual. «Hay más individualismo, egoísmo, la gente ha sembrado el mal y debe reflexionar porque estamos en tiempos de exterminio masivo», declaró.


Alvarado, quien realizaba ofrendas a la Madre Tierra en las apachetas, en esta ocasión no lo hará y cuidará de su salud.

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«Entregué ataúdes frescos para muertos que estaban en camas»

Willy y su familia pasaron de carpinteros a fabricantes de féretros.

/ 13 de agosto de 2020 / 13:43

La demanda se incrementó a causa de la pandemia.

Por Mónica Huancollo

Hace casi dos semanas que Willy Yanarico y su familia dejó de lado la carpintería, en especial la fabricación de puertas de madera, ahora se concentra en hacer ataúdes para las decenas de fallecidos por coronavirus o por otras enfermedades de El Alto y La Paz.

La demanda de urnas por familiares dolientes es tal que tuvo que entregar féretros con pintura fresca que recién estaban acabados y puestos al sol para que sequen.


«Entregué ataúdes frescos para muertos que estaban en sus camas durante días. Recuerdo que la primera caja que vendí era para una señora que había fallecido hace una semana y estaba atada en su cama», comentó a EXTRA.


Fue la necesidad la que llevó a Willy a reinventarse, pues con la cuarentena su negocio cerró y hace un mes que se quedaron sin dinero. Además, recién su abuelo murió y su madre, Raimunda, estaba enferma, por lo que comprendía la necesidad de las otras familias que estaban en su misma situación.


En su casa, cerca del puente Río Seco, en El Alto, está su taller, donde trabajan sus hermanos, sobrinos e hijos en la fabricación de ataúdes.


Todos colaboran, incluso los más pequeños, quienes ayudan a sacar las tablas a la calle, pues por el reducido espacio en su vivienda, gran parte del trabajo lo hacen al aire libre.


Las urnas están hechas de madera MDF, un tipo de material que es parecido al cartón prensado, pero con más resistencia al agua y no se quiebra fácilmente. Willy se encarga de unir las tablas, su hermano de pintarlas. Mientras su hermana Mery forra el cajón con tela y alrededor coloca encajes para que tenga una mejor presentación.

A ella la cuarentena por la pandemia la afectó mucho, porque tiene siete chicos que mantener. Antes del confinamiento vendía sopas, pero perdió clientes, así que el negocio que emprendió su hermano Willy, quien tiene cuatro hijos, le pareció una salvación.


«Vivía al día vendiendo sopas, pero cuando empezó la cuarentena, tenía poca venta y ahí comenzó la desesperación», contó.


Cada urna tiene el valor de 1.200 bolivianos. Es un precio justo, aseguró Willy, pues es casi el costo del material, él se queda con una ganancia de 200, que reparte entre toda la familia.


Al día puede construir de tres a cuatro féretros, aunque la demanda es el doble. Incluso, lo piden administradores dd funerarias, algunos, al enterarse de su oferta, fueron a su casa a tratar de negociar las cajas, pero no aceptó. «Ellos quieren lucrar con el dolor y vender más caro. No me parece correcto yo cobro lo justo», enfatizó.


En El Alto, hay otros carpinteros que ahora realizan ataúdes, porque fabricar muebles ya no es rentable. La demanda y la necesidad económica van de la mano.


Para las familias dolientes encontrar ataúdes se volvió un calvario. «No hay en funerarias y si encontramos, nos dicen que debemos esperar una semana. Además, los costos son por paquetes y el más barato es de 4.300 bolivianos y ni que decir en Miraflores, La Paz, ahí los precios son inaccesibles», relató Alberto Choque, quien buscaba una urna para enterrar a su madre.


En la urbe alteña hay carpinteros que ofertan cajas simples de cartón desde Bs 400 hasta 1.400. Existen familias que están dispuestas a comprar porque de hecho, en es difícil encontrar féretros y a esto se su la vía crucis que pasan para dar cristiana sepultura a sus muertos en un cementerio, ahora también colapsado por la cantidad de fallecimientos que se registran.

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“Guerreros” requieren con urgencia donación de sangre para seguir en la “batalla”

La cuarentena por el coronavirus generó escasez del líquido vital. Los bancos de sangre están vacíos por la pandemia.

/ 28 de junio de 2020 / 23:36

Las personas interesadas deben ser mayores de 18 años.

Por Martín Alcázar

La Comunicadad Luz de Esperanza y las Familias de Niños, Niñas y Adolescentes con Cáncer (Faniacc-CNS) comenzaron una campaña para encontrar donadores de sangre para cuatro niños con cáncer que requieren este elemento con urgencia.

“Se necesita con suma urgencia donadores de sangre y plaquetas por aféresis del tipo ARH positivo y ORH positivo para cuatro «guerreros» que están internados en el hospital Materno Infantil, de La Paz, pisos 7 y 10, área de Oncología Pediátrica”, indica el comunicado de la institución.

El primer caso es el de Gael L., quien se someterá a una cirugía de extirpación de tumor y necesita sangre del tipo ARH +. Referencias a los números 72755320 o 60782052.

El segundo paciente es Sebastián T., quien tiene leucemia y necesita con suma urgencia plaquetas del tipo ARH +. Referencias al celular 78234034.

El tercer «guerrero» es Emanuel C., quien tiene leucemia y necesita con suma urgencia sangre y plaquetas del tipo ORH +, es de Viacha. Referencias al 74082492 o 68029378

Finalmente, María de Los Ángeles F. padece leucemia y necesita sangre y plaquetas del tipo ORH +, es de La Paz. Referencias al 78910447 o 60600212.

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Inician campaña para salvar a los cuatrillizos de una boliviana en Argentina

La joven madre pidió ayuda económica a la población, ya que vive en alquiler y no cuenta con un trabajo fijo.

/ 28 de junio de 2020 / 21:49

El objetivo es poder conseguir abrigos, pañales, mamaderas y elementos puedan servir a un neonato.

Por Arturo Martínez

En medio de las cuarentenas por el coronavirus, la familia de Adriana Beramendi, la joven de origen chuquisaqueño, que dio a luz a cuatrillizos en Argentina en medio de la pandemia por el coronavirus, lucha por salir adelante y hacer frente a la crisis laboral por la pandemia, por lo que inició una campaña para poder mantener a sus pequeños.

La mamá y los pequeños aún se encuentran internados en el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá de Buenos Aires, pero en algunos días recibirán el alta médica. “Ayer (viernes) le sacaron la sonda de la nariz a dos bebes más, ahora  ya están tres sin la sonda, es decir, están con el pecho de la mamá y la leche de la mamadera”, dijo Martha Ovando Rojas a EXTRA DIGITAL.

Zoe Fiorela, Adriel Shamil y Gabriel Ulises se alimentan por sus propios medios. Jeziel Mauricio aún continúa recibiendo asistencia médica.

Adriana y los pequeños recibirán el alta la próxima semana, y por la alerta sanitaria no cuentan con ingresos económicos. La abuelita busca la forma de alquilar un espacio donde puedan trasladarse una vez abandonen el hospital, pues algunos desconocidos le robaron la ropa y el dinero donde ella se encontraba alojada.

La campaña se inició en las redes sociales, bajo la consigna Ayudemos a Adriana y sus cuatrillizos. La premisa es poder conseguir abrigos, pañales, mamaderas, elementos pueda servir a un neonato, además de medicamentos para combatir el lupus, que padece la mamá de los nenes.

Las donaciones se reciben a través de la plataforma Mercado Libre, en la dirección los4beramendi@gmail.com y por WhatsApp en  el número 11-2570-7427.

Ovando indicó que la permanencia de sus hijos y nietos se extenderá por de tres a cuatro meses en Buenos Aires. El alta que recibirán es para abandonar el centro médico, pero están imposibilitados para viajar por recomendación médica.

Ella, por el momento, está buscando un cuarto en alquiler. Ha realizado consultas por la avenida Corrientes, para tener proximidad con la pediatra que asiste a los bebés, pero todo dependerá de los ingresos que pueda obtener.

La abuela asume la contrariedad con fortaleza y mucha fe. “No esperábamos que mi hija nos dé una enorme sorpresa con los bebes, la verdad de ella no esperaba nietos porque ella es una persona delicada de salud prácticamente, cada que le preguntaba por la posibilidad al médico le decían imposible que te embaraces, pero se demostró que para nuestro Señor nada es imposible y cómo sin hacer tratamiento se embarazó y nacieron mis cuatro nietos”, finalizó con la voz entrecortada.

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Tesoros arqueológicos de Sayhuani podrían estar en peligro, tras el hallazgo del monolito Abel, de la cultura Mollo

Luego del descubrimiento de dicha pieza, los comunarios escuchan “todas las noches” ruidos de motorizados y “al día siguiente aparecen huecos cerca del terreno”.

/ 22 de junio de 2020 / 17:03

Los pobladores piden que las autoridades arreglen el museo comunitario, para que las piezas se queden en el pueblo.

Por Isabel Moreno

El monolito Abel es la esperanza de la comunidad Sayhuani, donde se pueden encontrar “tesoros arqueológicos”.

El 15 de marzo, Abel Condori, amauta de la comunidad Sayhuani, encontró un monolito a quien bautizó con su nombre, Abel. “El compañero estaba excavando en su terreno y encontró al monolito, pero además habían otras cerámicas”, contó a Extra Digital Ana Layme, pobladora del municipio de Ayata.

Layme pidió a las autoridades una pronta intervención y resguardo del lugar, ya que luego del hallazgo, se identificaron huecos cerca del terreno donde se encontró al monolito Abel.

“Desde el 15 de mayo hasta la fecha (17 de junio) cuánto tiempo pasó y no hay nada hasta ahora. Las autoridades tenían conocimiento del enorme hallazgo, el municipio, la gobernación y el Ministerio de Culturas tenían conocimiento de la aparición del monolito y hasta la fecha no se hizo nada, no sabemos si es por negligencia o por qué”.

Los comunarios contaron que todas las noches escuchan “gran circulación” de motorizados y al día siguiente aparecen nuevos huecos. “No queremos que pase lo que ocurrió con la cultura Iskanwaya, que todo lo desmantelaron, pedimos intervención para que se pongan a trabajar en investigación, arqueología y en el futuro en turismo, ya que en este lugar hay muchas cosas por descubrir, además del monolito se encontraron cerámicas”.

HISTORIAS

Luego de varios días del hallazgo, el amauta y los comunarios del lugar observaron algunos hechos “asombrosos”, ya que al parecer “el monolito se quería escapar”.

“El día del hallazgo yo saqué varias fotos y videos, pero todo se borró y eso les pasó a varios hermanos del pueblo”, contó Layme.

Asimismo, días después se encontró al monolito Abel fuera de la casa, donde estaba resguardado. “Parece que el monolito se quiere escapar, es por eso que se decidió realizar una presentación oficial y pedir permiso a la Pachamama, estas son nuestras creencias”.

El 18 de junio, una comisión de arqueólogos y autoridades del municipio y la Gobernación de La Paz ingresó al lugar y realizaron una inspección.

“El pasado jueves 18 de junio, la Dirección de Culturas de la Gobernación de La Paz junto a su equipo arqueológico, inspeccionaron el hallazgo de Monolito y cerámicas, que podrían corresponder a la Cultura Mollo”, se lee en el Facebook oficial de la Gobernación de La Paz.

En la inspección Arqueológica participaron el Sub Gobernador de la Provinvia Muñecas Celso Silva Caceres, la Directora de Culturas del GADLP Deysi Rojas Chuquimia, el Alcalde Municipal de Ayata Benancio Lipa Huanca y autoridades originarias del municipio de Ayata.

Ahora el monolito Abel y otras piezas arqueológicas están en manos de las autoridades. “Nosotros pedimos que el monolito se quede en Sayhuani, en un museo comunitario y que se promueva la investigación”.

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