Monday 15 Aug 2022 | Actualizado a 23:54 PM

Los cinco ‘escudos’ económicos de Bolivia, a prueba

Las Reservas Internacionales Netas (RIN), la creciente inversión pública, el desarrollo del mercado interno, la estabilidad del sistema financiero y los saldos en caja y banco de alcaldías, gobernaciones y universidades fueron las salvaguardas identificadas por estos representantes del Ejecutivo.

/ 20 de marzo de 2019 / 13:09

El Gobierno asegura que, pese a la caída de las RIN, “los escudos” de la economía ante escenarios externos adversos “continúan intactos”, una afirmación objetada por visiones que advierten del progresivo debilitamiento de los elementos que protegen al país.  

“Bolivia ya tiene las herramientas, los escudos (y) los instrumentos desplazados para combatir” la desaceleración de la economía internacional, decía el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, el 13 de enero de 2014, año en que la mayor caída de las cotizaciones de las materias primas en el mercado internacional comenzó a desvelar una “nueva normalidad” en el mundo.

Diversas autoridades de Gobierno se refirieron en su momento a la solidez de la economía boliviana para afrontar contextos adversos, entre ellos el expresidente del Banco Central de Bolivia (BCB) Marcelo Zabalaga y Carlos Villegas (+), coautor del nuevo modelo económico social comunitario productivo del país y presidente de YPFB Corporación, quienes utilizaron la palabra “blindaje”.

Las Reservas Internacionales Netas (RIN), la creciente inversión pública, el desarrollo del mercado interno, la estabilidad del sistema financiero y los saldos en caja y banco de alcaldías, gobernaciones y universidades fueron las salvaguardas identificadas por estos representantes del Ejecutivo.

Tras el fin de un periodo de 12 años dorados para los commodities, la “sólida posición de la economía boliviana ante escenarios externos adversos continúa intacta (…), a tal punto que la tasa de crecimiento de Bolivia fue la más dinámica de la región por cinco años consecutivos y lo seguirá siendo”, asegura el Ministro de Economía a La Razón.

“La economía está preparada para afrontar cualquier contexto de crisis internacional, mediante el desarrollo y disponibilidad de herramientas e instrumentos de política económica que para tal fin se establecieron y diseñaron”, explica la autoridad, quien no prevé “un debilitamiento de los instrumentos que promueven la resiliencia del país al nuevo entorno”.

No obstante, el economista Roberto Laserna considera que “el ‘blindaje’ de corto plazo muestra reservas en rápida declinación, déficits en el comercio exterior y en el balance fiscal que agotan las reservas y los ahorros fiscales, y un crecimiento rápido de la deuda que no solo no está pudiendo evitar ese declive sino que podría acentuarlo en los próximos años”.

“El blindaje es vulnerable e incierto en un futuro inmediato, y depende en gran medida de saber si los recursos del gas se recuperarán o no; ya sea vía precios —que lastimosamente dependen del contexto externo— o mayor producción”, afirma a su vez Beatriz Muriel, directora ejecutiva del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad).

Datos del BCB y del Ministerio de Economía dan cuenta de que desde 2006 las RIN —el primero de los “blindajes” del país— registraron nueve años de crecimiento sostenido hasta alcanzar su nivel máximo en diciembre de 2014 ($us 15.123 millones), tras lo cual iniciaron una caída constante hasta el 1 de marzo pasado, cuando se ubicaron en $us 8.420 millones.

Espere…

Evolución. “A pesar de su descenso en los últimos años, las reservas internacionales permanecen en niveles elevados en comparación con los parámetros internacionales sobre reservas generalmente aceptados (…), y en términos del PIB se constituyen en el ratio más elevado de Sudamérica”, destaca Arce.

“Su disminución es resultado de los movimientos de la balanza de pagos y, principalmente, de una mayor inversión que genera mayores importaciones de bienes de capital, materias primas y productos intermedios, los cuales son destinados a la diversificación del aparato productivo nacional y al potenciamiento del proceso de industrialización”, agrega.

Al respecto, Muriel considera: “El Gobierno utiliza las RIN para mantener un tipo de cambio fijo, poniendo o sacando dólares de la economía para otorgar créditos, como a las empresas públicas. Esto permite mantener la estabilidad de precios y apoyar al crecimiento económico. Sin embargo, frente a un déficit en la balanza de pagos y mayores créditos internos, las reservas disminuyen y queda difícil intervenir en el mercado del dólar manteniendo el tipo de cambio fijo”.

“Por ahora, el mismo endeudamiento externo está limitando esta caída, dado que implica una entrada de dólares a la economía, dólares que —de hecho— tendrán que salir cuando se hagan las amortizaciones y pagos de intereses. Si las exportaciones de gas mejoran, entrarán nuevamente dólares a la economía y las RIN podrán recuperarse, de lo contrario este problema puede crecer como una bola de nieve”, advierte la investigadora.

Respecto al segundo “escudo” de la economía, los datos oficiales muestran que la inversión pública ejecutada frenó en 2016 una  tendencia ascendente que se inició en 2006. “La inversión pública continúa en niveles elevados (…) y es destinada principalmente a proyectos productivos y de infraestructura que promovieron el fortalecimiento del aparato productivo nacional, la industrialización del país y la mejora de las condiciones de vida de la población boliviana”, apunta Arce.

“La inversión pública es un impulso a la demanda interna (vía mayores requerimientos de bienes y servicios), lo que efectivamente promueve la oferta (Producto Interno Bruto). Sin embargo, la gran pregunta es: ¿Quién la paga?”, cuestiona la Directora del Inesad.

“La apuesta ha sido aumentar la inversión apoyándose en buena medida en endeudamiento”. Entonces, “si los recursos provenientes del gas mejoran es posible tener nuevamente superávits fiscales y recursos para pagar esa deuda; caso contrario, esta carga económica recaerá sobre la población en el futuro”, alerta Muriel.

La especialista pide también que se den a conocer “los retornos económicos y sociales de la inversión, dado que si son altos habrá valido la pena y podrán pagarse solos, pero si son bajos los recursos de la población se verán afectados tarde o temprano”.

Entre 2006 y 2013, los saldos en caja y bancos de las entidades subnacionales y universidades  mostraron también una tendencia de crecimiento constante —con excepción de 2009— y alcanzaron un pico de $us 2.485 millones, para luego bajar igualmente hasta $us 1.209 millones en 2018.

Espere…

Asimismo, durante la actual gestión de Evo Morales la incidencia de la demanda interna en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) alcanzó su nivel más bajo en 2012 (2,4%) y su pico más alto en 2011 (9%), para llegar a un 7,3% en 2017.

Contexto. “La economía boliviana ya no depende solo de la demanda externa —la que hacía vulnerable al país en el pasado—, sino principalmente de la demanda interna, y ha sido esta última la que se constituyó en el motor del crecimiento económico nacional en los últimos 13 años, fundamentalmente por la inversión pública”, remarca Arce.

Otro escudo identificado por el ministro es el “importante nivel de ahorro financiero de la población”, que el año pasado llegó a $us 27.121 millones, con un incremento acumulado de 62,9% en los últimos cinco años, tiempo en el cual los créditos del sistema financiero se expandieron en 103,9%.

“La situación del sistema financiero sigue siendo muy sólida y continúa con buenas ganancias”, subraya Arce.

En general, “la idea del ‘blindaje’ es parte del gran esfuerzo del Gobierno por administrar las expectativas de la gente. Sin embargo, deberían dedicar un esfuerzo similar a crear las condiciones necesarias para fortalecer la economía real”, observa Laserna.

“Las RIN, los ahorros del sector público y el gasto fiscal pueden proteger a nuestra economía frente a perturbaciones pasajeras y de corto alcance, pero no ofrecen protección de largo plazo ni frente a cambios profundos y prolongados en el entorno internacional del que dependemos hoy mucho más que antes”, explica.

“Una adecuada estrategia de ‘blindaje’ de largo plazo debería alentar la diversificación de la economía en todos los sentidos”, para que ésta tenga la “capacidad y flexibilidad para adaptarse a los cambios de su entorno”, agrega el economista, quien considera que la economía de Bolivia “es demasiado rígida, no tiene capacidad para adaptarse a los cambios y es muy frágil y vulnerable”.

El 25 de febrero pasado, al firmar el Programa Fiscal Financiero 2019, Arce anunció que, para garantizar un crecimiento del 4,5%, el Gobierno podría aplicar durante esta gestión ajustes fiscales, esto debido a las amenazas externas, entre ellas un débil desempeño de la economía mundial, una Europa en recesión económica, la guerra comercial entre China y Estados Unidos, y la delicada situación económica de Brasil y Argentina, además de la volatilidad de los mercados financieros internacionales.

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Bolivia, entre los 15 países donde los combustibles cuestan menos

El precio del diésel y la gasolina se mantiene desde 2005.

De acuerdo con un ranking internacional, el país se ubica entre las 15 naciones—de un total de 168— donde la gasolina y el diésel oil tienen un menor precio

Por Boris Góngora

/ 14 de agosto de 2022 / 17:23

ECONOMÍA

Bolivia se encuentra entre los 15 países en el mundo donde la gasolina y el diésel cuestan menos, con un costo promedio de Bs 3,74 y Bs 3,72 por litro, respectivamente. Según YPFB, a diario en el país se consume unos 35.000 barriles de diésel y 34.000 de gasolina.

“Actualmente, Bolivia consume 35.000 barriles diarios de diésel oil y 34.000 barriles diarios de gasolina; sin embargo, la producción estimada de las refinerías nacionales está entre 10.000 y 12.000 barriles de diésel y de 18.000 a 20.000 barriles de gasolina”, declaró en febrero de este año el entonces vocero de YPFB, Juan Carlos Ortiz.

De 168 países, Bolivia ocupa el puesto 13 con el precio de $us 0,544 (Bs 3,74) por litro de gasolina y en el puesto 15 con un coste de $us 0,541 (Bs 3,72) por litro, esto de acuerdo a datos de la página web GlobalPetrolPrices, que lleva un control de precio medio en todas las naciones del mundo.

El país con la gasolina más económica, de acuerdo a los datos presentados es Venezuela con un costo promedio de $us 0,022 por litro, equivalente a Bs 0,15. El país caribeño cuenta con las mayores reservas de petróleo en el mundo, con un estimado de más 304.000 millones de barriles, según la revisión estadística de World Energy.

En el caso del diésel, el país con el precio más económico es Irán con un costo promedio de $us 0,011 (Bs 0,07) por litro. En contraposición con estos precios, los países donde es más cara la gasolina y diésel son Suiza y Hong Kong, con costos que oscilan entre $us 2,980 (Bs 20,7) y $us 2,726 (Bs 19), respectivamente.

Según GlobalPetrolPrices, los países más ricos tienen los precios más altos, mientras que los países más pobres y los que producen y exportan petróleo tienen precios significativamente más bajos.

CONGELAMIENTO.

La fijación de los precios sobre los carburantes se inició desde 1985 con el gobierno de Paz Estenssoro, en el que a través del Decreto Supremo 21060 se realizó un ajuste estructural de precios del diésel que costaba Bs 0,13 el litro, cuando en el mercado externo el precio oscilaba en $us 15 el litro. De ese año hasta 1997 el precio del diésel se había incrementado a Bs 2,1 por litro, alcanzando hasta el año 2000 a Bs 3,08 el litro.

Ese mismo año (2000), el gobierno de Hugo Banzer Suárez con la finalidad de no generar una inflación congeló el precio del diésel en Bs 3,12 el litro hasta 2004, posterior a ello, esa política de congelamiento continuó con ajustes leves en los precios finales.

En 2004, el litro de diésel alcanzó a Bs 3,25; en 2005, a Bs 3,40; y desde finales de 2005 a la fecha, el precio está en Bs 3,72. El precio real y congelado es absorbido por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB ) y el Tesoro General de la Nación (TGN).

El analista y exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos dijo que el tema de la subvención de los carburantes, en primera instancia, es que está drenando los recursos de YPFB, esto debido a que el precio es bastante elevado y como cada vez se importa más gasolina y diésel, el primer impacto lo tiene la petrolera estatal que realiza las importaciones de estos carburantes. “Se estima que hasta fin de año se pueda llegar a importar alrededor de $us 3.300 millones por concepto de gasolina y diésel”, dijo.

Agregó que importar por estos montos de dinero repercute en YPFB, debido a que saca recursos del gas, repatriando utilidades y pagando dividendos y que en algún momento se acabará esa plata y se tendrá que recurrir al TGN.

“El tema de fondo es que se van a consumir las reservas internacionales netas, afecta los dólares que tiene YPFB, ya que estas importaciones son bastante costosas para el Estado”, señaló.

Para el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, en 2021 Bolivia gastó $us 2.123 millones importando combustibles, un poco más de $us 600 millones en gasolina y en diésel más de $us 1.500 millones.

El ejecutivo indicó que este año, al primer trimestre, las importaciones por gasolina y diésel superan los $us 1.700 millones y que la proyección de ambos productos es que hasta fin de gestión llegue a los $us 3.000 millones.

“Esto va a ejercer una presión en las reservas internacionales en tanto y en cuanto el nivel de exportación de otros rubros no ayude a generar los dólares suficientes para esta crecida de la importaciones de estos combustibles”, dijo.

De acuerdo con el analista energético José Padilla, Bolivia está pasando de ser exportador a importador de combustibles. Recordó que en años anteriores YPFB firmó 42 proyectos exploratorios con una inversión de $us 3.500 millones para aumentar las reservas, pero las mismas no tuvieron un efecto positivo.

“No hubo una buena exploración, se trajo exploración de China, pero tanto la sísmica 2 y 3 no han sido de buena calidad y no se tuvo referencias de dónde se encuentran los hidrocarburos en el suelo”, explicó Padilla.

Señaló que entre las medidas a encarar por el Gobierno en el tema de la subvención de carburantes está la reforma a la Ley de Hidrocarburos de manera urgente con el fin de mejorar la economía.

Al igual que Padilla, Ríos indicó que la solución estructural sobre el tema de la subvención pasa por hacer una reforma rápida a la norma y así aprovechar que los precios del gas, que están elevados, se dirijan para hacer una masiva exploración que permita recuperar la producción del gas, petróleo y condensado “con el fin de contrarrestar la importación de esas cantidades tan grandes de diésel y gasolina”.

“Sin duda el Gobierno y YPFB hacen un esfuerzo para mantener el precio subsidiado. El subsidio hace que Bolivia no tenga inflación, pero esta medida no es sostenible en los próximos 4 a 5 años, porque la producción de petróleo es cada vez menor y la cifra de importación va a ir aumentado”, dijo.

Para Gary Rodríguez, el pensar en subir el precio de los combustibles, dada la experiencia tomada en diciembre de 2010, sería una locura, por lo que se debe de pensar en producir combustibles renovables o diseñar incentivos por parte del Estado para diversificar la matriz energética en el país.

“Debemos fomentar con urgencia, no solamente el cultivo de materias primas, sino oleaginosas como el piñón, macororó, palma africana u otras, en función de las plantas de diésel que se están por construir en el país por parte del Estado, o sino incentivar para que sea el propio sector privado quien pueda fabricar diésel”, sugirió.

Agregó que, a corto plazo, lo único que se puede hacer desde el Estado a través de YPFB es aumentar la compra de mayor cantidad de bioetanol y subir la mezcla y mejorar el octanaje de la gasolina especial, vale decir, estimular la gasolina de 92 octanos que está mezclada con etanol.

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Turismo extranjero generó un ingreso de $us 154,6 MM en cinco meses

El mundo ve a Bolivia como un destino por su riqueza natural.

El Salar de Uyuni, el Titicaca y el Madidi son los más visitados.

Por Miriam Chávez, Luis Mealla

/ 14 de agosto de 2022 / 17:22

EMPRESA

Un informe del Viceministerio de Turismo da cuenta que entre enero y mayo de este año entraron al país 196.082 turistas extranjeros, lo que generó un ingreso superior a los $us 154,6 millones (Bs 1.078 millones) en favor de la industria sin chimeneas.

Estos resultados se alcanzaron porque “hasta mayo se terminaron de abrir las fronteras en la región, tras la pandemia”, informó la viceministra del área, Eliana Ampuero.

Según los cálculos de esa entidad pública, cada visitante extranjero gasta, en promedio, $us 790 (Bs 5.443) en un viaje de 10 días.

“El ‘turismo organizado’ para contribuir a la economía nacional, es una labor ardua, porque no podemos cometer errores, en la entrada a Bolivia, en sus excursiones, la calidad de nuestros guías bilingües, nuestro seguimiento 24/7 de todos los visitantes, las comidas, el hospedaje”, explicó el presidente de la Cámara Nacional de Operadores de Turismo (Canotur), Jorge Arroyo.

DESTINOS

El mundo ve a Bolivia como un destino natural. El Salar de Uyuni, en Potosí; el Lago Titicaca y el Parque Nacional Madidi, ambos en La Paz, siguen liderando la lista de los destinos más visitados, tanto por los turistas extranjeros como por los nacionales.

De hecho, los dos primeros son las locaciones más buscadas en Google Trends, la aplicación que mide los patrones de búsqueda de los usuarios en el mundo.

Santa Cruz, con las misiones Jesuíticas, está comenzando a ser otro de los destinos más solicitados.

También “se está promocionando otros sitios emergentes, como el Chaco, que tiene características muy importantes para convertirse en un destino privilegiado”, añadió la viceministra Ampuero.

Por otra parte, entre enero y junio de este año, el turismo interno movió a 1.489.320 personas y ha generado un ingreso económico de Bs 737,2 millones ($us 105,9 millones aproximadamente), según datos de los Gobiernos Autónomos Departamentales y del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap).

El gasto del turismo interno es de Bs 165 por día. “A junio de 2022 hemos superado el flujo de turistas bolivianos que habrían viajado en los 12 meses el 2021”, comentó la Viceministra de Turismo.

De hecho, los cruceños son los bolivianos que más se están desplazando por el territorio nacional para hacer turismo, según información gubernamental.

Ampuero agregó que según las proyecciones, se prevé que el turismo interno duplique o, incluso, triplique sus cifras hasta fin de año.

El presidente de la Canotur precisó que existe un tercer grupo de turistas, quienes vienen del extranjero: los denominados “mochileros”, que dejan pocos ingresos al país, pero destacó que sus opiniones en blogs y redes sociales sirven para promover diferentes destinos turísticos del territorio.

El turismo de aventura, es decir, caminar por estrechos senderos, volar en parapente, escalar en montañas, descender en bicicleta, navegar por ríos, son algunas de las nuevas ofertas que Bolivia tiene para los amantes de la naturaleza.

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BDP erogó Bs 8.246,5 MM para el sector productivo

La entidad estatal busca fomentar la producción y la industria nacional.

Algunos productores beneficiados.

Por Luis Mealla

/ 14 de agosto de 2022 / 17:21

EMPRESA

El Banco de Desarrollo Productivo (BDP), hasta el 31 de julio de este año, inyectó Bs 4.951,5 millones a través de sus carteras de Primer y Segundo Piso; y Bs 3.295 millones, mediante fideicomisos, haciendo un total de Bs 8.246,5 millones, a fin de promover el desarrollo productivo, con financiamiento y asistencia técnica, en beneficio de los productores.

“El BDP es el brazo operativo del desarrollo productivo integral; promueve la industrialización con sustitución de importaciones, base de la soberanía del país; y es aliado estratégico del productor. Nuestra misión es fomentar la producción con materia prima boliviana, es necesario dar valor agregado e industrializar lo nuestro”, afirmó su gerente general, Ariel Zabala, citado en un boletín de prensa de esa entidad estatal.

El saldo de cartera de Primer Piso a en todo el país alcanzó a Bs 3.001,8 millones, en 44.554 clientes, hasta el 31 de julio. La mayor parte de la cartera del BDP corresponde al sector agropecuario con el 63%, actividad que contribuye a la seguridad alimentaria del país; en menor medida está el sector de la manufactura con el 10,6%.

En el Segundo Piso, el saldo de cartera es de Bs 1.949,7 millones, que fue colocado por 21 instituciones de intermediación financiera al sector productivo del país.

El BDP convocó a los productores y a otras personas con iniciativas productivas a gestionar financiamiento y también se beneficien de los programas de Asistencia técnica que brinda la entidad.

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Refinan diésel a partir de aceite y llantas usadas

El empresario está construyendo similar propuesta en el vecino país de Paraguay.

Iturralde explica los tipos de diésel extraídos de su proyecto piloto.

Por Boris Góngora

/ 14 de agosto de 2022 / 17:20

EMPRESA

Inversionistas bolivianos proponen refinar diésel con neumáticos, aceite y plástico usado a través de una planta que produzca 5.000 litros al día, y así ahorrar el 5% en subvenciones de combustible a las arcas del Estado.

El proyecto piloto fue presentando a las autoridades bolivianas, y según Xavier Iturralde, ejecutivo de OXSA SRL, se avanza a paso lento porque hasta el momento no se logró concretar el permiso final para la implementación de la planta.

“El proyecto está avanzando desde hace un año, estamos trabajando en los detalles. Hemos tenido diferentes reuniones con el Ministerio de Hidrocarburos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Agencia Nacional de Hidrocarburos, pero no se ha logrado tener el permiso final”, señaló.

De acuerdo con Iturralde, el solo hecho de levantar una planta de diésel en el país permitirá producir el 5% de la demanda local. Pero el objetivo del empresario es concretar por lo menos unas seis plantas para cubrir el 30% del requerimiento de este combustible.

“Esta iniciativa es un sustituto a las exportaciones sin subvención. Según los cálculos que manejamos, el diésel se vende a Bs 3,72 el litro y se compra alrededor de Bs 8 y 9 en el mercado internacional. Nosotros daríamos un combustible más barato al Estado”, dijo.

El empresario destacó que el diésel producido por esta pequeña planta piloto está certificado por laboratorios de la Refinería Gualberto Villarroel de Cochabamba. Según Iturralde, el combustible es de mejor calidad que el que se tiene en el país dentro de los parámetros establecidos por el Gobierno.

Las piezas para la fábrica de Paraguay se realizan en La Paz. Foto. Oswaldo Aguirre

Señaló que el proceso de producción de diésel se da a través de proceso térmico de degradación de sustancias, denominada pirólisis que se apoya en un catalizador, el cual está siendo patentado en Estados Unidos (EEUU).

“Nosotros colocamos todo (llantas, aceite y plástico) dentro del reactor y lo calentamos hasta más de 400 grados centígrados. Se gasifica y pasa por unos tubos y el catalizador es la clave para dividir las partículas y reconformar en diésel”, explicó el empresario.

Agregó que los procesos tradicionales no mezclan llantas con aceite porque el proceso es diferente, en cambio con el cataliza dor se puede colocar todos los materiales y lo que hace es acelerar el proceso de producción.

PROYECCIÓN.

Ante la espera de los permisos correspondientes por parte de las autoridades de Gobierno, Iturralde señaló que Paraguay concedió el permiso para implementar esta planta, con una inversión de $us 700.000.

“La planta va a producir 5.000 litros al día, más o menos, (y) en un año va a producir aproximadamente 1,8 millones de litros de diésel. La dimensión es alrededor de 300 metros cuadrados, pero sí se necesita un terreno de 2.000 metros para el acopio de los residuos”.

Agregó que la planta en Paraguay estará concluida hasta finales de septiembre y que a partir de noviembre se espera su funcionamiento. “No tenemos que esperar todas las piezas, las estamos construyendo acá para trasladarla luego hasta Paraguay”.

El inversionista muestra los diferentes tipos de diésel extraídos del pequeño reactor artesanal. Foto. Oswaldo Aguirre

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El mezcal mexicano y los riesgos de la sobreexplotación

Comercio. Las ventas se dispararon de $us 19,7 MM en 2015 a $us 62,9 MM en 2020.

La planta silvestre del maguey. Poco más de la mitad se encuentra exclusivamente en México.

Por AFP

/ 14 de agosto de 2022 / 17:16

MUNDO

Con solo verlos, Sósima Olivera sabe distinguir un maguey de otro y el momento preciso en que la planta estará lista para hacer mezcal, el licor mexicano que experimenta un boom y al mismo tiempo los riesgos de la sobreexplotación.

“La botella (de mezcal) es el resumen de todo lo que hacemos por años”, dice Sósima mientras recorre un campo en Sola de Vega (estado de Oaxaca, sur), donde crecen de forma silvestre y se cultivan variedades de agave como tepeztate, arroqueño, espadín o coyote.

Frente al auge, maestros mezcaleros como esta mujer de 50 años, que ha dedicado su vida a la destilación, apuestan por salvar las especies silvestres mediante su siembra. También, educando al consumidor para que valore la producción artesanal.

MERCADO.

De beberse únicamente en pequeñas comunidades mexicanas, el mezcal está ahora cada vez más presente en el mundo. Sus exportaciones se dispararon de 19,7 millones de dólares en 2015 a 62,9 millones de dólares en 2020, según cifras oficiales.

Estados Unidos, Canadá, España, Francia y Alemania están entre los mayores consumidores de esta bebida, que se produce en varios estados de México, pero que tiene en Oaxaca a su mayor representante.

Además, han surgido infinidad de marcas con nombres que en ciertos casos aluden graciosamente a los efectos del consumo: “Convite”, “Viejo Indecente”, “Pierde Almas” o “Mil Diablos”.

Algunas celebridades también han lanzado su propio mezcal, como Bryan Cranston y Aaron Paul, estrellas de la serie televisiva Breaking Bad que están detrás de “Dos Hombres”.

Sin embargo, Sósima, quien lidera un colectivo de productores, alerta sobre los riesgos que genera la fuerte demanda.

“Si se pide más planta, por supuesto que hay más explotación de la tierra (…), de la biodiversidad, el agua, la leña”, comenta la productora a la AFP frente a las ollas de barro donde se destila, entre otros, su mezcal “Fane Kantsini” (tres colibríes en chontal, su lengua indígena).

El mezcal es fruto de un esmerado proceso.

Productores organizan catas de sabores

En contraste con esa lógica de negocio, el mezcal de Sósima y Ángeles es fruto de un esmerado proceso que abarca varias generaciones.

“Los pequeños productores siempre vamos a existir en los pueblos; los productores conscientes que sabemos que tenemos que sembrar cierta cantidad de plantas, destilar cierta cantidad. Hay un equilibrio en la vida”, reflexiona Sósima.

Para mostrar los sabores y aromas particulares de sus productos, ambas maestras organizan catas e instruyen a los consumidores.

“Lo que está detrás del mezcal es algo que aprendí después de enamorarme del sabor y del efecto”, dice el turista australiano Christopher Govers en una multitudinaria feria mezcalera en Oaxaca. “La historia y la cultura después ayuda y se conecta con el sabor y el efecto”, añade. A sus espaldas, en medio del bullicio de la fiesta, dos hombres pasan tambaleándose.

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