sábado 15 ago 2020 | Actualizado a 15:16

Importación de líquidos cae un 60,7% hasta mayo

/ 20 de julio de 2020 / 12:46

La pandemia del COVID-19 provocó un desplome en el consumo

De enero a mayo de este año, Bolivia importó combustibles (gasolina y diésel oíl) por un valor de $us 177,6 millones, frente a lo $us 452,4 millones que se desembolsaron en similar periodo de 2019, lo que representa una caída del 60,7%, según datos oficiales.

El descenso se debe a un menor consumo de líquidos en los meses de marzo, abril y mayo a consecuencia de la emergencia sanitaria y la cuarentena total o rígida decretada por el Gobierno transitorio para combatir la pandemia del nuevo coronavirus o COVID-19.

De acuerdo con los datos publicados en el Sistema de Consultas de Comercio Exterior del Instituto Nacional de Estadística (INE), las importaciones fueron en descenso a partir de marzo, cuando empezó a regir la cuarentena rígida. Para el mes de mayo, se registra cero movimientos en las compras de ambos carburantes.

Actualmente, la producción nacional de gasolina y diésel no llega a cubrir el 100% de la demanda local, por lo que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se ve obligada a importar los líquidos a precios internacionales y a comercializarlos a un costo subvencionado en el mercado interno.

Aparejada a esta situación, la paralización de las diferentes actividades económicas en el país a consecuencia de la emergencia sanitaria por el COVID-19 ha derivado en una caída en el consumo.

Los datos oficiales muestran que en el caso de la gasolina, el valor de las importaciones bajó un 61% en el periodo analizado, de $us 249,3 millones a $us 97,3 millones. En cuanto al volumen, las compras disminuyeron de 312.098 toneladas a 143.516 toneladas. La caída fue de un 54%.

Las compras de diésel oíl también tuvieron un comportamiento parecido. Entre enero y mayo de este año, el valor de las importaciones cayó un 60,5% respecto a igual periodo de 2019, al haber pasado de $us 203,2 millones a $us 80,3 millones. Las cantidades también bajaron de 573.473 toneladas métricas a 109.777 toneladas, un descenso de 80,8%.

La menor importación de combustibles también trajo beneficios indirectos para la economía como el ahorro de divisas ($us 274,8 millones) y un menor gasto corriente por la subvención a los carburantes en el mercado interno.

DÉFICIT. En la última década, Bolivia ha erogado más de $us 10.000 millones en la importación de combustibles con la finalidad de aliviar el déficit en la producción nacional de diésel oíl y gasolina. En este periodo se han triplicado las compras de líquidos.

Según el análisis y sistematización de datos realizado por La Razón con base en la información publicada por el INE en su página web, entre 2010 y 2019, el volumen de las importaciones ha subido en 202% y en valor un 180%.

El combustible que más se ha importado durante ese periodo es el diésel oíl, con un volumen de compras por 9,3 millones de toneladas, muy superior a las 2,8 millones de las de gasolina. En 2010 se internaron 687.380 toneladas (gasolina y diésel) y para 2019 ese volumen se había triplicado hasta las 2,08 millones de toneladas.

En cuanto a valor, de los $us 10.115,6 millones que se gastaron entre 2010 y 2019 para la compra de estos carburantes, el 73,5% ha sido para la adquisición de diésel y el 26,5% para gasolina. Solo en 2019 se ha desembolsado $us 1.554,9 millones para la importación de ambos combustibles fósiles, casi tres veces más que los $us 556,3 millones abonados en 2010.

REFINERÍAS. Hasta 2014, las refinerías Gualberto Villarroel y Guillermo Elder Bell, ambas de propiedad de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), producían el 95% de la gasolina y la gasolina Premium que se consumía en el país. En agosto de ese año, el entonces presidente de la petrolera estatal, Carlos Villegas (+), había anunciado que a partir de 2016 Bolivia sería autosuficiente en la producción de gasolina.

En septiembre del año pasado, el entonces ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, explicó que el aumento en la importación de líquidos se debió al aumento progresivo de la internación de vehículos, lo que elevó el consumo de ambos combustibles.

Con base en los datos oficiales del Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT), a 2018 el parque automotor en Bolivia alcanzó a 1.910.127 vehículos, cantidad superior en 6,1% a la registrada en 2017, cuando llegó a 1.800.354 unidades.

La producción de líquidos bajó un 26% en el último quinquenio debido a la declinación de los campos hidrocarburíferos, principalmente San Alberto y Sábalo, ambos en el departamento de Tarija. En 2015 se produjo 60.830 miles de barriles diarios de petróleo (MBDP) y en 2019 llegó a 45.080 MBDP, según datos oficiales de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

En Bolivia, los principales megacampos de donde se extraen los líquidos son Margarita- Huacaya, Incahuasi-Aquío, San Alberto y Sábalo, estos dos últimos en franca declinación.

En una entrevista concedida a este medio en febrero, el entonces presidente de YPFB, Herland Soliz, explicó que la producción de líquidos bajará aún más durante este año. “La producción de combustibles era de 60.000 barriles por día el año 2015 y para esta gestión se cree que vamos a tener una producción de 40.000 barriles por día”.

No obstante esta proyección, Soliz dejó en claro que el abastecimiento de carburantes en el mercado interno estaba garantizado. Indicó que hasta el mes de febrero, antes de que se decretara la cuarentena total por la emergencia sanitaria, se tenía el stock necesario de combustible.

COMPONENTES. El gas natural boliviano es un gas “rico” en propano, etano, butano y otros hidrocarburos más pesados que sirven de materia prima para la industria petroquímica.

La proyección de la petrolera estatal sobre la caída en la producción de líquidos a 40.000 barriles diarios de petróleo durante esta gestión se debe a una menor demanda de gas natural por parte de los mercados externos, especialmente de Brasil.

El 6 de marzo de este año, YPFB y Petróleo Brasileiro SA (Petrobras) firmaron la octava adenda al contrato de compraventa de gas natural suscrito entre ambas petroleras. El acuerdo suscrito en la ciudad de Santa Cruz establece un volumen mínimo de entrega de 14 millones de metros cúbicos por día (MMm3d) del energético y un máximo de 20 MMm3d. Hasta diciembre del año pasado, la petrolera estatal de Bolivia debía enviar un volumen máximo de 30,08 MMm3d y un mínimo de 24 MMm3d.

A pesar del reciente acuerdo, en los meses de abril y mayo, Petrobras bajó las nominaciones por debajo de los 14 MMm3d. El 4 de abril, la petrolera brasileña notificó a YPFB de la reducción de su demanda de gas natural de 14 a 10 MMmcd, aduciendo una “fuerza mayor”. Esta situación tuvo una incidencia directa en la producción de líquidos.

‘Pandemia del fuego’ amenaza a Bolivia con quemas ilegales

El 80% de las quemas a junio de 2020 fueron ilegales, mientras que el pasado año, al mes de agosto, el 97% también se produjeron sin autorización

/ 15 de agosto de 2020 / 07:04

Por Marco A. Ibañez

En medio de la crisis económica que sufre el país, los incendios se incrementan. Un activista ambiental alerta de mayores quemas que en 2019, mientras la ABT defiende la “paralización temporal” de autorizaciones y reducción de focos de calor.

De acuerdo con una evaluación realizada por Pablo Solón, activista ecológico y director de la Fundación Solón, en el país existen más incendios forestales que el año pasado y, “si la tendencia continúa, vamos a una pandemia del fuego” que agravará la crisis económica y hará difícil sofocar el fuego.

El 80% de las quemas a junio de 2020 fueron ilegales, mientras que el pasado año, al mes de agosto, el 97% también se produjeron sin autorización, explicó.

“La situación se repite porque el gobierno de (la presidenta) Jeanine Áñez representa a los sectores del agronegocio interesados en expandir las quemas para su producción”, advirtió.

El ambientalista también lamentó la reacción “tardía” de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT) del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, que el pasado 3 de agosto emitió la Resolución Administrativa 149/2020 de paralización temporal de autorizaciones y ejecución de quemas en Santa Cruz y Beni.

Se trata de una norma “temporal” que en el fondo no ataca el origen legal y estructural que origina los incendios, dijo.

“No se abrogaron las leyes y decretos que alientan e incentivan los incendios —con multas ridículas y perdonazos—, pero además no se incide en las causas estructurales que los provocan: ganadería y soya transgénica”, precisó Solón.

REDUCCIÓN. La Autoridad de Bosques informó ayer que tras la emisión de la Resolución 149 (3 de agosto), a la fecha se registró una disminución de los focos de calor.

“Desde que hemos adoptado la resolución, donde se instruye que se paralizan todo tipo de quemas, hemos registrado una disminución del 5,1% de los focos de calor en las zonas que hemos inmovilizado”, anunció el director ejecutivo de la ABT, Víctor Hugo Áñez.

Añadió que de los seis incendios que hay en Bolivia, todos están controlados. “Tenemos sofocados en Roboré, San Ignacio y Samaipata. Y están controlados los incendios de El Puente, San Matías y Puerto Quijarro (parque Otuquis), donde ha trabajado un contingente de más de 50 personas entre Fuerzas Armadas, Sernap, y la ABT con soporte logístico”.

El funcionario también reportó que el lunes se activó un incendio en la comunidad de Zanja Honda, del municipio de Cabezas, a consecuencia del incumplimiento a la resolución administrativa, por lo que la ABT presentará una denuncia penal contra el infractor.

Esta institución también identificó 126 predios infractores a la norma en cinco departamentos y adelantó que se llevan adelante 200 procesos administrativos para sancionarlos.

En ese marco, Áñez lamentó la poca colaboración que recibe del Ministerio Público para dar curso a los citados procesos por quemas ilegales.

Como ejemplo, señaló la falta de imputación legal a los bloqueadores que originaron un incendio en la ruta a Samaipata, Santa Cruz.

“Llamamos a la reflexión al Ministerio Público, que tiene la obligación y responsabilidad de defender a la sociedad y hacer cumplir la norma (…). Tenemos que dar sanciones ejemplarizadoras y señales correctas de que las autoridades nos sometemos a la Constitución, las leyes y que las vamos a cumplir porque, caso contrario, el trabajo que haga la ABT se verá totalmente disminuido si el rol del Ministerio Público no se cumple a cabalidad”, aseguró.

Anticipó que en la ruta bioceánica (Bolivia-Brasil) se desplegaron cinco comisiones a fin de socializar la norma que paraliza las quemas y fiscalizar los focos de calor, en particular áreas críticas como la Chiquitanía, que son propensas a incendios forestales.

DATOS. Conforme al monitoreo satelital de la ABT, entre el 3 y 9 de agosto se han registrado 10.545 focos de calor. El promedio diario en esta última semana fue de 1.506 focos, menor que el promedio de 2019 que registró 4.248 focos por día, representando una reducción aproximada del 65%.

La mayor cantidad de focos de calor han sido detectados en los municipios de Puerto Suárez, El Carmen Rivero Tórrez, San Ignacio, San José, Puerto Quijarro y Pailón, del departamento de Santa Cruz. Mientras que en el departamento de Beni los focos de calor se han concentrado en los municipios de Exaltación, Magdalena, Santa Ana y San Ramón.

Con datos también de la ABT, los incendios forestales consumieron alrededor de 5,3 millones de hectáreas en Bolivia durante 2019. El 70% de las hectáreas afectadas por el fuego en agosto y octubre del pasado año corresponden a la Chiquitanía, provocando que se declare emergencia nacional por la magnitud de las llamas.

Comparte y opina:

Bajan las ventas al exterior y 60 productos ya no se exportan

El nuevo coronavirus, la cuarentena sanitaria decretada por el Gobierno y la crisis económica en Bolivia y el mundo afectaron las exportaciones nacionales

/ 15 de agosto de 2020 / 07:02

Petroquímica. El valor de las exportaciones de urea granulada cayeron un 83% entre enero y junio de este año

Por Marco A. Ibañez

Al primer semestre de este año, más de 60 productos nacionales se dejaron de exportar por la pandemia del COVID-19. La caída de las ventas externas afecta a rubros de la minería, agroindustria y manufactura. Los exportadores ven el futuro “incierto”.

El nuevo coronavirus, la cuarentena sanitaria decretada por el Gobierno y la crisis económica en Bolivia y el mundo afectaron las exportaciones nacionales. Todos los sectores experimentaron una contracción que influyó en su actividad productiva y comercial.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), durante el primer semestre de este año las exportaciones sumaron $us 3.109 millones, un 25% menos de lo registrado en el mismo periodo de 2019.

Se trata de $us 1.045 millones menos de lo exportado en la pasada gestión; además que más de 60 productos de los rubros de la minería, agroindustria y manufactura se dejaron de comercializar al exterior a diferencia de 2019.

Los productos que no figuran con operaciones comerciales son minerales de hierro y sus concentrados, boratos de sodio, plomo en bruto y desperdicios, trióxido de diarsénico, desechos de metales preciosos, y artículos de orfebrería de plata, según los datos oficiales de la entidad estatal.

Del sector agrícola se dejaron de exportar las demás almendras sin cáscara, cortezas de limón, semillas de tomates, salvados, mijo para siembra,  y saponinas.

Además, carne y despojos comestibles de pollo sin trocear, frescos o refrigerados, así como preparaciones y conservas de carne.

En confecciones, ropa interior de algodón para mujeres y hombres, camisas y suéteres de algodón. También abrigos de fibras sintéticas para mujeres y hombres.

Otros productos que dejaron de exportase son pelos finos de alpaca o llama, lana esquilada e hilados de fibras sintéticas, cueros y pieles curtidos de bovino y demás manufacturas de madera.

De igual manera, cemento sin pulverizar, hormigones preparados y yeso natural, demás tubos soldados, vidrios de seguridad y fibras de celulosa. También pólvoras y demás abonos de origen animal o vegetal, según la información procesada por el IBCE.

“Las perspectivas son muy negras (…). Es una caída estrepitosa, estamos con una balanza comercial negativa y una balanza fiscal negativa, entonces el futuro es muy incierto para nosotros”, expresó a La Razón el presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Gonzalo Molina, al evaluar la situación de ese sector.

FACTORES. Según el empresario, la pandemia por el COVID-19, la cuarentena sanitaria y la crisis económica están provocando la paralización de numerosas empresas debido a problemas de orden financiero, a lo cual se suma las demoras en los trámites de exportación en las oficinas públicas, que provoca serios perjuicios.

“Cuando tenemos esas demoras, los barcos a nosotros no nos esperan, parten cuando están programados. Ese perjuicio es perder contratos y oportunidades de negocios”, dijo Molina.

Otro tema que afecta la liquidez económica de los exportadores es el retraso en la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA), a través de los Certificados de Devolución Impositiva (Cedeim), que desde hace tres años se encuentran impagos, aseguró.

DIFICULTADES. La promoción comercial también preocupa al sector, más aún porque la Red de Oficinas Comerciales en el Exterior, denominada Proexport Bolivia —creada el 1 de julio por Cancillería— no responde a sus necesidades y menos aún cuenta con presupuesto del Tesoro General de la Nación (TGN) para sus actividades y no tiene personería jurídica. Por ello, el presidente de la Caneb pidió al Ejecutivo “seriedad en el manejo de estos temas”.

El empresario exportador lamentó que el Gobierno transitorio no atienda sus reclamos, razón por la cual la situación del sector es cada vez más “delicada”.

Otros productos que experimentaron una caída en sus exportaciones, durante el primer semestre de esta gestión, de acuerdo con los datos del INE, son el cloruro de potasio cuyas ventas internacionales bajaron un 84%, es decir de $us 3,2 millones en 2019 a  $us 515.000 este año.

Le sigue la urea con 83% de reducción, de $us 27,7 millones (2019) a $us 4,7 millones (2020).

PRODUCTOS. La venta internacional de los demás azúcares de caña también fue afectada, bajando su comercialización en 82%, es decir, de $us 3,6 millones exportados entre enero y junio de 2019 cayó a $us 641.000 en el mismo periodo de la presente gestión.

Los hilados de lana o pelo fino también cayeron en 70%. Le siguen la plata en bruto sin alear (65%), el combustible fuel oils (64%), los demás muebles de madera (60%), cinc y concentrados (51%), óxidos de antimonio (48%), plomo y sus concentrados (47%), estaño sin alear (45%).

Asimismo, los demás sorgo en grano (44%), jugo de limón (42%), artículos de joyería (40%), los demás frijoles (34%), plata y sus concentrados (34%), alcohol etílico (32%), gas licuado de petróleo (29%), nueces sin cáscara (28%), antimonio y cobre (25%), aceite de soya en bruto (16%), y gas natural (16%), según datos del INE.

Así como algunos rubros experimentaron una caída, la crisis benefició la venta internacional de otros productos como papel higiénico, que registró un crecimiento del 400% en sus operaciones comerciales. De $us 110.000 exportados en el primer semestre de 2019 subió a $us 601.000 en lo que va de la presente gestión.

Asimismo, figuran con un crecimiento en sus exportaciones el limón (347%), sorgo en grano (265%), manteca de cacao (107%), semillas forrajeras (128%), semillas de girasol (80%), maíz para siembra (78%), semillas de sésamo (60%) y chía (49%), y las demás madera aserrada (56%), con relación a similar periodo del pasado año.

El comercio en América Latina caerá 23% en 2020

El comercio internacional en América Latina y el Caribe sufrirá una caída de 23%, según la  CEPAL, organismo que planteó profundizar la integración regional para salir de la crisis ocasionada por el nuevo coronavirus.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyectó para este año que el valor de las exportaciones regionales se contraerá un 23%, así como las importaciones en 25%, números rojos más altos que los registrados durante la crisis financiera global de 2008, desatada por el colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos.

Según el organismo, ese panorama se debe a que el comercio mundial acumula una caída de 17% en volumen de enero a mayo de 2020, siendo América Latina y el Caribe la región en desarrollo más afectada principalmente por demoras en los envíos de manufacturas, minería y combustibles.

A través de un comunicado difundido el 6 de agosto, la CEPAL aseguró que el desplome del turismo internacional (50%) arrastrará a las exportaciones de servicios, especialmente del Caribe, mientras que el comercio intrarregional mostrará también una fuerte contracción (23,9%), especialmente de manufacturas. “Todo esto resultará en una pérdida de capacidades industriales y una reprimarización de la canasta exportadora de la región”.

Frente a ese panorama, la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, dijo que es “crucial” profundizar la integración regional para salir de la crisis.

“Con pragmatismo, debemos rescatar la visión de un mercado latinoamericano integrado. Además, la región debe reducir costos mediante una logística eficiente, fluida y segura”.

En un contexto de elevada “incertidumbre”, los países de la región deben emprender acciones que les permitan reducir sus costos logísticos internos y generar servicios de valor añadido para elevar su competitividad. Estas medidas deben ser implementadas de forma coordinada con otras medidas económicas y sociales, para favorecer una recuperación económica con beneficios sociales y ambientales, dijo.

De acuerdo con el comunicado de la CEPAL, el valor de las exportaciones e importaciones de bienes de la región se redujo un 17% entre enero y mayo de 2020 en comparación con el mismo periodo de 2019. Ambos flujos se desplomaron hacia el final del periodo de cinco meses en 2020, con una caída interanual del 37% solo en mayo.

Comparte y opina:

Nataly Mautino: El COVID-19 ha impactado la industria de la diversión

Comenzó en la industria gracias a una invitación para colaborar con una revista de entretenimiento muy conocida en el área metropolitana de Washington, que abarcaba festivales, conciertos, ferias, talleres y otros.

/ 15 de agosto de 2020 / 07:02

Nataly Mautino, licenciada en Relaciones Internacionales

Por Liliana Aguirre

La emprendedora boliviana vive en Washington DC, capital de Estados Unidos (EEUU). En la industria del entretenimiento lleva trabajando más de una década y con su compañía lleva seis años.  Comenzó en la industria gracias a una invitación para colaborar con una revista de entretenimiento muy conocida en el área metropolitana de Washington, que abarcaba festivales, conciertos, ferias, talleres y otros. 

—¿Cómo ha podido adaptar sus emprendimientos tomando en cuenta la pandemia?

—Lamentablemente el COVID-19 está impactando la industria del entretenimiento de una manera irreversible para algunas compañías que ya han cerrado sus puertas, con consecuencias de efecto dominó en las familias que dependen de esta industria. En los últimos meses más de cinco discotecas del área metropolitana de Washington DC se han visto obligadas a declararse en quiebra y clausurar sus actividades. A mi compañía y la gente que depende de nosotros, también nos ha golpeado las medidas sanitarias que prohíben los espectáculos públicos masivos; después de muchos años de ininterrumpido trabajo, Mautino Productions tuvo que cancelar hasta nuevo aviso la gira de importantes artistas bolivianos y argentinos como la cantante Ángela Leiva (Argentina), que estaba programada para marzo.

De esta manera surgen proyectos alternativos para continuar llevando arte a los espectadores, a medida que la pandemia se expandía más y se iban imponiendo todo tipo de medidas sanitarias que tenían un efecto directo en la realización de shows, fuimos tratando de coordinar espacios musicales con diferentes artistas vinculados a la compañía, para el público que estaba en casa y quería conectar con su música y sus artistas favoritos. De esa manera, empezamos a transmitir en vivo todos los sábados por la noche desde mi página de Facebook e invité a muchos artistas bolivianos y argentinos para que alegren a la gente, lo que no tardó en dejarme ver que había una necesidad del público por seguir en conexión de manera virtual, y después de las condiciones decidimos lanzar conciertos virtuales (llamados on-line streaming) en un formato de alta calidad para que la gente aprecie un espectáculo de manera similar a la que lo hiciera en persona. A la fecha tenemos tres conciertos programados para los siguientes meses: Ángela Leiva (15 de agosto), Los Kjarkas (16 de agosto) y David Castro (19 de septiembre). Estos espectáculos están construidos para proveer al espectador una experiencia única, bajo estándares de producción alta y con una conexión que permita garantizar la presentación de sus artistas favoritos. Afortunadamente nos está yendo bien, la gente está respondiendo positivamente, lo que nos ha permitido también impulsar el brazo social de la compañía. Ya desde el principio de la pandemia regalamos barbijos en la comunidad, en asociación con promotores y productores, nosotros distribuimos los barbijos a domicilio, estudiando los lugares donde más falta hacían, y tenemos el proyecto de ampliar ello a alimentos, vituallas y enseres de limpieza, y estamos en contacto con organizaciones en Bolivia que están ayudando en Cochabamba y La Paz y pronto estaremos en los nueve departamentos del país.    

—¿Ha sido una dificultad ser migrante en EEUU para desarrollar su trabajo como empresaria de espectáculos?

—Naturalmente ser mujer y ser migrante representa un obstáculo para muchos emprendedores, así como es también ser parte de cualquier colectivo vulnerable, pero para mí, ser migrante ha representado una motivación, de poder siempre superar cualquier tipo de estigma y mejorar mostrando con orgullo nuestra rica y variada cultura musical.

Como mujer emprendedora he tenido retos particulares en una industria dominada por hombres.  El Show Business en EEUU, pero también en otras partes, normalmente es sexista y terriblemente machista, por lo que es complicado negociar en términos de igualdad con actores que están acostumbrados a hacerlo entre ellos y que probablemente se sienten amenazados o a veces minimizan la participación de la mujer cuando aparece en escena. No obstante, he tenido la suerte de trabajar con empresarios que han sabido darme mi lugar la mayor parte del tiempo y cuando no, también he sabido hacerme respetar.

—¿Hacer conciertos por Internet genera el mismo rédito económico que en un escenario?

—Nos está yendo bien, sabemos que es un reto difícil para el futuro, y que demanda otro tipo de sacrificios e inversiones, definitivamente un concierto por internet es una apuesta económica riesgosa, pero tenemos la fortuna de que el público está respondiendo positivamente, lo que nos ha permitido incluso generar excedentes para nuestro brazo social.

Nuestra propuesta es ofrecer un producto distinto de alta calidad que sea 100% confiable para la persona que los consume, nuestro primer espectáculo programado como concierto virtual boliviano será el 16 de agosto con Los Kjarkas despegando a lo grande, y hasta ahora tiene una tendencia creciente, si seguimos en este ritmo podemos decir que va a tener un margen de ingreso comparable al de los espectáculos en vivo, por lo que invitamos a todos a seguirnos en nuestras redes sociales para estar atentos a los nuevos shows programados. 

—¿Qué dificultades vislumbra en su rubro por la pandemia?

—Lamentablemente la cancelación de cualquier evento supone una pérdida económica, en inversión no solo para el empresario, sino para las familias que trabajan con nosotros, aunque afortunadamente hemos sabido tener propuestas alternas y nos está yendo bien. Con el concierto que tenía programado con Ángela Leiva en marzo, ya se había invertido en el proceso de visas de trabajo en Estados Unidos (que demanda una inversión sobre todo en abogados), pasajes, pago completo del local donde se realizaría el concierto que se perdió. Ya estaba consciente de que no recibiría ninguna devolución del Departamento de Homeland Security (Migración) y de los procesos de visa. La pérdida de pasajes también no tenía ninguna solución, pero la agencia de viajes me ayudó a que sea menos. Los gastos que un empresario tiene que asumir y que la gente no se da cuenta son múltiples y nos afectan, traer artistas internacionales a EEUU siempre supone una inversión alta. El consumidor ve al artista en escenario, pero toma entre seis meses a un año organizar una gira. La pandemia ha afectado, está afectando y tendrá repercusiones muy profundas no solo a corto, también a mediano y largo plazo, lo que también se reproduce en los hogares que dependen de esta industria, y los otros rubros asociados como los hoteles, aerolíneas, servicios especializados, que se verán afectados en parte por la baja en el negocio del espectáculo tradicional. Así que mientras dure este episodio en el mundo, nos toca reinventarnos y si no funciona reinventarnos de nuevo; afortunadamente hasta ahora nuestro público nos está acompañando, hacemos votos para que esta tendencia continúe.

Perfil

Nombre: Nataly Mautino

Profesión: Licenciada en Relaciones Internacionales

Biografía

Paceña y licenciada en Relaciones Internacionales, radica en Estados Unidos desde 1998, es propietaria de Mautino Productions desde 2014 y ha producido espectáculos en EEUU. Colaboró en montar reportajes durante 5 años para la revista Eventos VIP PASS.

Comparte y opina:

El ecommerce ya es una opción para las empresas bolivianas

El ecommerce es una opción cómoda, permite comparar precios, comprar a cualquier hora, ahorrar tiempo y dinero; además alivia la visita física a centros de comercios, utilizando medios de pagos digitales, evitando riesgos durante la emergencia sanitaria.

/ 15 de agosto de 2020 / 07:01

Las plataformas online se promocionan más en esta pandemia

Por Marco A. Ibañez

El comercio electrónico ha crecido en los últimos años, pero sin duda la pandemia del COVID-19 ha acelerado las compras online entre los bolivianos. Dos expertos coinciden en que ese canal es una oportunidad para el desarrollo de las empresas.

El ecommerce es una opción cómoda, permite comparar precios, comprar a cualquier hora, ahorrar tiempo y dinero; además alivia la visita física a centros de comercios, utilizando medios de pagos digitales, evitando riesgos durante la emergencia sanitaria.

En función de esas consideraciones, en julio se llevó a cabo el “eCommerce Day Bolivia”, el mayor evento de capacitación y networking en comercio electrónico.

En esta edición virtual, los líderes de negocios, emprendedores y ejecutivos participantes coincidieron en que el comercio electrónico continúa creciendo en el país y es un canal de oportunidades para incrementar las ventas de las empresas nacionales.

Asimismo, el ecommerce cumple un rol fundamental en la reactivación económica de los países, ya que permite mitigar los riesgos de COVID-19, achica la brecha digital a través de la aceleración de la digitalización y permite que los negocios puedan continuar comercializando a través de este canal.

Durante el evento, se compartieron algunos datos del sector como ser que el comercio electrónico ha venido creciendo en los últimos años, pero sin duda la pandemia ha acelerado la adopción de esta forma de compra online entre los bolivianos, donde el consumo masivo es una de las categorías de mayor crecimiento durante este periodo.

Los organizadores indicaron que en el hábito de los consumidores millennials a medida que fueron creciendo, adoptan al canal online como uno más dentro de sus compras habituales.

Las categorías de mayor crecimiento en los últimos años fueron entretenimiento, turismo, bienes durables, consumo masivo y perecederos.

La pandemia empujó a los retailers hacia una nueva era, es decir, los que iban a desarrollar y crecer en dos o tres años, adelantaron sus tiempos a dos o tres meses.

En términos de consumo masivo (bebidas, alimentos), venía estable en crecimiento una semana previa a la cuarentena, y que durante el aislamiento incrementaron ventas y facturación, entre tres y seis veces más.

Además anticiparon que en adelante las tasas de crecimiento se estabilizarán, pero que la gente continuará optando por el ecommerce para sus compras mucho más que antes.

Un ejemplo son las compras en supermercados, que previo al COVID-19 representaban un 1% y a la fecha representan el 3% en general. Pero hay cadenas que hoy reportan un crecimiento que alcanza un 10%. Las categorías que más se destacaron fueron: perecederos, banca online, cuidado personal y cuidado del hogar.

A su vez, las plataformas online se promocionan aún más en este periodo para darle visibilidad a los productos y/o servicios que se comercializan por internet. Las más utilizadas son las redes sociales con Facebook como la preferida, Google y YouTube.

A la conclusión del “eCommerce Day Bolivia”, los expertos coincidieron en que existen muchas oportunidades para el crecimiento del sector porque los cambios de hábito llegaron para quedarse, la adopción digital se ha acelerado y la transformación digital ha permeado todas las esferas: consumo, trabajo y educación.

Al respecto, el experto en tecnologías digitales y gerente general de la revista TecnoBit, Juan Pablo Vásquez, señaló a La Razón que “desde la flexibilización de la cuarentena, muchas empresas y negocios vieron que si no se reinventan o adaptan corren el riesgo de desaparecer”, por tanto el ecommerce surge como una alternativa para su desarrollo.

Comparte y opina:

La pugna política en EEUU impide acuerdo sobre el plan de ayuda

Con las negociaciones en punto muerto, Trump firmó el fin de semana órdenes ejecutivas para dar asistencia a los trabajadores y a los negocios

/ 15 de agosto de 2020 / 07:00

Los candidatos, el presidente republicano Donald Trump y el demócrata Joe Biden

Por AFP

La Casa Blanca y la oposición demócrata intercambiaron ataques sobre quién tiene la responsabilidad del estancamiento de las negociaciones para lanzar un nuevo plan de ayuda, mientras siguen aumentando los casos de COVID-19 en Estados Unidos.

A menos de 3 meses de las elecciones, a las que el presidente Donald Trump llega con un panorama complicado, el mandatario llamó el lunes a los demócratas a “concentrarse en otra cosa que no sea rescatar estados mal gobernados”.

Trump reiteró de esa forma, en su rueda de prensa diaria, que se niega a que el plan de rescate incluya una ayuda para los gobiernos de los estados y las administraciones locales, algo que sí defienden los demócratas.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dijo que es posible un acuerdo en el Congreso para un nuevo plan de ayuda para aminorar los efectos de la pandemia en Estados Unidos, si los demócratas ceden en algunas demandas.

El jefe de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, replicó que es el Gobierno el que no busca un compromiso y descalificó el intento de Trump de impulsar una solución sin pasar por el Congreso como algo “risible”.

Con las negociaciones en punto muerto, Trump firmó órdenes ejecutivas para dar asistencia a los trabajadores y a los negocios, en un momento en que la pandemia de COVID-19 sigue avanzando sin control y el desempleo está en un nivel alto.

La semana pasada, la líder de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, y Schumer, se reunieron en varias ocasiones con Mnuchin y con el jefe de gabinete, Mark Meadows, para intentar lograr un acuerdo que acercara la propuesta demócrata de un plan de $us 3 billones con la alternativa de los republicanos de un paquete de $us 1 billón.

Mnuchin desestimó la oferta de los demócratas de recortar el plan a $us 2 billones, incluyendo ayuda para los estados y gobiernos locales, como una idea “absurda”.

En una entrevista con la cadena CNBC, el secretario indicó que “se puede llegar a un acuerdo, si los demócratas son razonables”. Pero matizó que la negociación no consiste en “dividir la diferencia”.

JUSTICIA. Sin embargo, la ayuda que su gobierno aprobó firmando una orden ejecutiva corre el riesgo de ser paralizada por la Justicia, ya que según la Constitución de Estados Unidos es el Congreso el encargado de distribuir los presupuestos.

Varios economistas han advertido que la pandemia ha lastrado las cuentas de los gobiernos locales, que podrían verse obligados a despedir a profesores, policías y bomberos. Sin embargo, Mnuchin afirmó que estas administraciones todavía tienen “suficientes” fondos del último paquete de ayuda para cubrir estas partidas.

Trump congeló mediante una orden ejecutiva la recaudación de los impuestos sobre la nómina, que depende de los empleadores y que beneficia a las personas que ganen menos de $us 100.000 al año. Esta medida solo beneficia a personas con trabajo y proyecta una factura cuantiosa para el contribuyente, a pagar el próximo año.

Además, Trump impuso una moratoria en los desalojos ante de crisis que enfrentan muchos arrendatarios, y entregó una ayuda de $us 400 semanales para reemplazar el cheque de $us 600 que recibieron los desempleados gracias al último paquete de ayuda que expiró a finales de julio.

Schumer indicó que los demócratas van a insistir en que el nuevo paquete incluya un fondo de $us 10.000 millones para apuntalar al servicio de correos y acusaron a Trump de intentar “destruirlo”.

Trump nombró al empresario republicano Louis DeJoy a la cabeza del organismo a principios de mayo y el hombre de negocios, que gestionó una firma de transporte de mercancías, ha tomado medidas drásticas contra las horas extras y ha frenado las contrataciones, lo que muchos críticos atribuyen como origen de los retrasos del servicio.

“El Presidente quiere destruir el servicio de correos”, acusó Schumer en un momento de debate en Estados Unidos sobre el voto por correo debido a la pandemia. “No los dejaremos. Esto es tan vital”.

Para Mnuchin hay un espacio para avanzar en las negociaciones. “Si podemos lograr un acuerdo justo, lo haremos esta semana. Pero el Presidente necesita acciones, no se va a quedar sentado esperando”, afirmó.

Firmas prometen contratar a 100.000 personas desfavorecidas para 2030

Los ejecutivos de 27 grandes empresas de Nueva York, entre ellas JPMorgan Chase, IBM y Amazon, se comprometieron ayer a dar trabajo a 100.000 personas con bajos ingresos y/o integrantes de las minorías negra, latina o asiática para 2030.

Reunidos en el “Consejo de CEOs para empleos en Nueva York”, los jefes de las empresas dijeron querer trabajar con instituciones educativas y organizaciones comunitarias para ayudar al desarrollo de los neoyorquinos desfavorecidos. Los jefes empresariales, que señalan que Nueva York es la ciudad más rica de Estados Unidos, proponen ofrecer puestos de aprendizaje a 25.000 estudiantes de la universidad pública CUNY, utilizando sus recursos y redes para compartir sus mejores prácticas.

“Nuestra misión es garantizar que los residentes de las comunidades más vulnerables de Nueva York puedan desarrollar las habilidades necesarias para seguir carreras prometedoras y beneficiarse de la recuperación económica de la ciudad”, dijo Gail Mellow, que dirige este nuevo grupo, en un comunicado.

La pandemia de coronavirus acentuó las desigualdades sociales, y los más desfavorecidos se han visto más afectados tanto en materia de contagios como de pérdida de empleos.

Pero “incluso antes de la pandemia, que tuvo un impacto desproporcionado en las comunidades negras, latinas y asiáticas de bajos ingresos, el desempleo en el Bronx ya era un 85% más alto que en Manhattan”, subraya el texto.

Comparte y opina: