jueves 24 sep 2020 | Actualizado a 16:53

Cómo sobrevivir a la crisis desatada por el COVID-19

Desempleo. Millones de personas han perdido su empleo a consecuencia de la crisis

/ 29 de agosto de 2020 / 07:33

Pandemia. Las secuelas son la caída del PIB, déficit fiscal, desempleo y pobreza

Daño económico “sin precedentes” e “inmensurables” costos humanos son el resultado del cálculo de los efectos de la pandemia, que se extenderán hasta 2022. Cuatro organismos internacionales coinciden en que se debe sobrevivir a la crisis.

La peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial, shock de proporciones históricas y década pérdida, así la describen el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), a la crisis que vive el mundo a consecuencia de la pandemia del COVID-19.

En los últimos meses a través de innumerables informes describen daños económicos en casi todas las naciones del mundo pero sobre todo en América Latina, siendo ésta su centro de atención debido a que en las últimas semanas la región se ha convertido en el epicentro de la enfermedad.

La Razón efectuó una revisión de las evaluaciones y recetas para salir de la crisis que formularon estos organismos internacionales, que coinciden en una sola consigna: resistir.

Recesión

Por ejemplo, el Banco Mundial anunció en junio que la economía del mundo se reducirá un 5,2% este año. De acuerdo con su informe “Perspectivas Económicas Mundiales”, sería la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial, y la primera vez desde 1870 en que tantas economías experimentarían una disminución del producto per cápita.

A raíz de las graves distorsiones a la oferta y la demanda internas, el comercio y las finanzas, el organismo prevé que las actividades de las economías avanzadas se contraerán un 7% en 2020. Se espera que los mercados emergentes y las economías en desarrollo (MEED) se contraigan un 2,5 % esta gestión, su primera contracción como grupo en al menos 60 años.

Además, el BM alertó una disminución en los ingresos per cápita, de un 3,6 %, que empujará a millones de personas a la pobreza extrema este año. Sin embargo, el 20 de agosto, el organismo actualizó su cálculo sobre este último tema.

La pandemia del coronavirus puede haber llevado hasta 100 millones de personas a la pobreza extrema, afirmó el jueves el presidente del Banco Mundial, David Malpass, en una entrevista con la AFP.

El deterioro se debe a una combinación de destrucción de empleos durante la pandemia y problemas de suministro que dificultan el acceso a alimentos.

“Todo esto contribuye a que las personas vuelvan a caer en la pobreza extrema cuanto más tiempo persista la crisis económica”, explicó el ejecutivo del Banco.

Fondo

De igual manera, el FMI —en un informe denominado “Perspectivas de la economía mundial”, en junio— estimó que la economía de América Latina y el Caribe se contraerá 9,4% en 2020, cuatro puntos porcentuales más de lo previsto en abril, es decir, la peor recesión regional desde que se tienen datos. Aunque prevé para 2021 una leve recuperación del crecimiento a +3,7%.

Esta situación es consecuencia del debilitamiento del consumo privado por el distanciamiento social y un aumento del ahorro precautorio, indicó y advirtió que la inversión se verá atenuada a medida que las empresas posterguen gastos de capital en medio de la aguda incertidumbre.

Empero, el Fondo Monetario también proyectó que el consumo se fortalecerá “poco a poco” el año próximo y espera que lo mismo suceda con la inversión, aunque ésta se mantendría atenuada.

Respecto al comercio mundial, estimó que esta actividad sufrirá una profunda contracción (– 11,9%), debido a la demanda mucho más débil de bienes y servicios, incluido el turismo.

La fuerte contracción del producto y la consiguiente caída de los ingresos, han provocado un aumento de la deuda y los déficits públicos. Por ello, el organismo prevé que la deuda pública mundial alcance un máximo histórico que superará 101% del PIB en 2020-21, un aumento de 19 puntos porcentuales con respecto a hace un año.

Además, calculó que el déficit fiscal global promedio aumente al 14% del PIB en 2020, 10 puntos porcentuales más que el año pasado. Esto es más allá de las medidas fiscales discrecionales.

Estas proyecciones implican un impacto negativo particularmente agudo de la pandemia en los hogares de bajo ingreso a escala mundial, que podría traducirse en un sustancial aumento de la desigualdad. El FMI proyectó también que más de 90% de las economías de mercados emergentes y en desarrollo registrarán un ingreso per cápita negativo en 2020.

La crisis sanitaria ha desbordado los hospitales en todos los países. Foto: AFP

Interamericano

América Latina y el Caribe sufrirán una fuerte reducción de su crecimiento, de entre 1,8 y 5,5% del PIB esta gestión, debido al impacto del coronavirus. El daño económico se extenderá en 2021 y 2022 a menos que los gobiernos implementen programas bien enfocados para amortiguar los impactos, según el informe macroeconómico denominado “Políticas para combatir la pandemia”, presentado en abril de este año por el BID.

De acuerdo con el documento, en la Gran Recesión de 2009 la región sufrió una caída de su PIB del 2%, pero la región pudo recuperarse y crecer al 6% en 2010, gracias a un renovado acceso a los mercados de capitales, solidez fiscal y altos precios de materias primas.

El reto en esta ocasión —por la pandemia— va a ser encontrar la combinación correcta de políticas que aseguren una rápida recuperación, apuntó el organismo.

El informe incluye cuatro escenarios de shocks externos: moderado, fuerte, severo y extremo por la pandemia. El escenario severo implicaría una pérdida del 12,2% del PIB de la región a lo largo de tres años y el escenario extremo se traduciría en una pérdida de 14,4%.

Al respecto, el economista y gerente general del Departamento de Investigación del Banco Interamericano, Eric Parrado, señaló que la región “va a sufrir un shock de proporciones históricas”, por ello se necesita preservar el corazón productivo de las economías para aumentar las oportunidades de una recuperación rápida.

“Medidas que van en esa dirección incluyen proveer ayuda a las personas más vulnerables que han perdido su fuente de ingreso, ayudar y proveer incentivos a las empresas para que se mantengan a flote y eviten la separación de sus empleados, y la entrega de liquidez a los bancos para que puedan ser parte de la solución”, dijo el investigador del organismo.

Empleo

El BID también —a través de su Observatorio Laboral COVID-19— estableció que en América Latina se han perdido al menos 23,9 millones de trabajos, entre febrero y julio de este año, a raíz de la crisis del coronavirus, lo que representa el 12,5% del empleo total (Encuestas de empleo en Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay).

Igualmente, en el reporte “El shock de la pandemia al turismo”, este organismo alertó que América Latina y el Caribe van a sufrir un “shock sin precedentes” por un fuerte bajón en el turismo.

El documento, que incluye un nuevo Índice de Dependencia del Turismo para 35 economías de América Latina y el Caribe, la entidad financiera regional exhortó a los gobiernos a tomar también medidas sin precedentes para prevenir la propagación del virus, y apoyar a los ciudadanos y las economías en una región que depende del turismo en el mundo.

Comisión

En paralelo a estos análisis, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el pasado 13 agosto, mediante su secretaria ejecutiva, Alicia Bárcena, afirmó que por la pandemia el PIB per cápita de la región habrá perdido más de 10 años de crecimiento y los niveles de pobreza experimentarán un retroceso de 14 años.

“Será la peor crisis en un siglo para América Latina y el Caribe: el PIB se contraerá -9,1%, el desempleo regional llegará al 13,5%, 231 millones de personas más quedarán en situación de pobreza y 98 millones en pobreza extrema”, vaticinó la ejecutiva en el evento internacional titulado “Estados Unidos y América Latina y el Caribe: un diálogo hacia la recuperación post COVID-19 con sostenibilidad e igualdad”.

En esta oportunidad resaltó que la calidad del crédito se ha deteriorado y el comercio de Estados Unidos con América Latina y el Caribe ha disminuido significativamente: las importaciones del país del norte cayeron 20,5% en el primer semestre de 2020 (con respecto a igual período de 2019). Sectores como los vehículos, repuestos y motores, turismo, entretención y hotelería han sido los más afectados, con un impacto aún mayor en los países del Caribe.

La CEPAL también cuenta con un informe especial denominado “Enfrentar los efectos cada vez mayores del COVID-19 para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones”, presentado en junio a través del cual anticipó que por los efectos del coronavirus en la economía se registrará un retroceso, “una década perdida”.

La fuerte contracción en 2020 se traducirá en una caída del PIB per cápita regional del 9,9%. Después de que hubiera prácticamente un estancamiento entre 2014 y 2019 (cuando el crecimiento promedio anual fue de solo un 0,1%), esta caída del PIB per cápita implica un retroceso de 10 años: su nivel en 2020 será similar al registrado en 2010, precisó esta comisión dependiente de la Organización de las Naciones Unidas.

También proyectó que el valor de las exportaciones de Latinoamérica se contraerá en -23% este año, así como las importaciones en -25%, cifras superiores a las registradas durante la crisis financiera de 2008-2009.

Además que la tasa de desocupación regional se ubicará en alrededor del 13,5% al cierre de 2020, lo que representa un incremento de 2 puntos porcentuales respecto a la estimación presentada en abril y un incremento de 5,4 puntos porcentuales respecto del valor registrado en 2019 (8,1%).

Con la nueva estimación de la CEPAL, el número de desocupados llegaría a 44,1 millones de personas, lo que representa un aumento cercano a 18 millones con respecto al nivel de 2019 (26,1 millones de desocupados).

Estas cifras son significativamente mayores que las observadas durante la crisis financiera mundial, cuando la tasa de desocupación se incrementó del 6,7% en 2008 al 7,3% en 2009 (0,6 puntos porcentuales).

Adicionalmente, la CEPAL calculó que el número de personas en situación de pobreza se incrementará en 45,4 millones en 2020, con lo que el total pasaría de 185,5 millones en 2019 a 230,9 millones en 2020, cifra que representa el 37,3% de la población latinoamericana.

Dentro de este grupo, el número de personas en situación de pobreza extrema se incrementaría en 28,5 millones, pasando de 67,7 millones de personas en 2019 a 96,2 millones de personas en 2020, cifra que equivale al 15,5% del total de la población.

Políticas

El Banco Mundial en su informe sobre las perspectivas post COVID-19 sostiene que la respuesta a esta gran crisis sin precedentes requiere una movilización contundente de recursos, y la liquidez a corto plazo será esencial para mantener en funcionamiento los servicios básicos, amortiguar la caída de la actividad económica y proteger las inversiones de capital humano.

Para este último a fin de mitigar los impactos del coronavirus, el organismo multilateral cree que es necesario que los países implementen políticas para proteger a la población vulnerable y el empleo.

Las medidas a corto plazo para abordar la emergencia sanitaria y garantizar los servicios públicos básicos deberán ir acompañadas de políticas integrales para promover el crecimiento a largo plazo, que incluyan el mejoramiento de la gobernanza y los entornos empresariales, así como la ampliación y la mejora de los resultados de las inversiones en educación y salud pública.

En este periodo, mientras se sigan aplicando las restricciones al transporte y los viajes, es probable que los precios bajos del petróleo no sean de gran ayuda para el crecimiento y, por el contrario, podrían agravar el daño causado por la pandemia al debilitar aún más las finanzas de los productores, se advierte en el informe del organismo.

“Las políticas que se elijan hoy —incluido el aumento de la transparencia de la deuda para propiciar nuevas inversiones, los avances más veloces en materia de conectividad digital y una enorme expansión de las redes de protección social en efectivo para las personas pobres— contribuirán a limitar los daños y a lograr una recuperación más sólida”, dijo el presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass, y agregó que el financiamiento y la construcción de infraestructura productiva serán, entre otros, los desafíos de desarrollo más difíciles de resolver en el periodo de recuperación posterior a la pandemia.

En ese marco, el Banco Mundial se ha comprometido a destinar $us 160.000 millones en financiación a 100 países hasta junio de 2021 en un esfuerzo por abordar la emergencia inmediata, pero aún así la pobreza extrema, definida como ganar menos de $us 1,90 al día, sigue creciendo.

Equilibrio

A medida que comience la salida del confinamiento en distintas partes del mundo, las políticas fiscales deberán adaptarse a las circunstancias de cada país, equilibrando la necesidad de proteger a la población, estabilizar la demanda y facilitar la recuperación, ha recomendado el FMI.

En aquellos países en que la pandemia sigue siendo grave y se mantienen confinamientos estrictos, las políticas fiscales deberían tener en cuenta las necesidades de los servicios sanitarios. En las naciones que están saliendo del confinamiento, las políticas fiscales deberían centrarse en abandonar gradualmente las medidas de apoyo para proporcionar soporte focalizado a los hogares, teniendo en cuenta el grado de informalidad en la economía.

Las medidas de apoyo al empleo deberán alentar el regreso seguro a los puestos de trabajo y facilitar cambios estructurales en los mercados laborales para asegurar una economía más resiliente en la etapa posterior a la COVID-19, señaló el organismo multilateral.

Una vez que la pandemia esté controlada, el estímulo fiscal general para respaldar la recuperación podría centrarse en la inversión pública, incluida la infraestructura física y digital, los sistemas de atención de la salud y la transición a una economía de bajo nivel de emisiones de carbono. En aquellos países con espacio fiscal limitado, es preciso —dice el organismo internacional— reorientar los ingresos y gastos para aumentar e incentivar la inversión productiva.

Todas las medidas deben estar integradas en un marco fiscal a mediano plazo, gestionarse y registrarse de manera transparente para mitigar los riesgos fiscales, incluidos los préstamos y garantías que no tienen un efecto inmediato en la deuda y los déficits públicos.

Frente a la crisis, el FMI anunció que está preparado para desplegar la totalidad de su capacidad prestable de $us 1 billón.

Su directora gerente, Kristalina Georgieva, en una teleconferencia con los ministros de Hacienda y gobernadores de bancos centrales del G-20, en marzo, expresó que “los costos humanos de la pandemia del coronavirus ya son inmensurables y es preciso que todos los países trabajen en colaboración para proteger a la gente y limitar el daño económico” y que este es el momento de actuar con solidaridad.

Anticipó la reposición de recursos del Fondo Fiduciario para Alivio y Contención de Catástrofes a fin de ayudar a los países más pobres. “Estamos preparados para desplegar la totalidad de nuestra capacidad prestable, de $us 1 billón”, dijo Georgieva.

Recursos

Para el BID el coronavirus tendrá importantes repercusiones en el equilibrio fiscal y ejercerá presión sobre las monedas y otros indicadores monetarios y financieros, por tanto es importante priorizar la política fiscal y la estructura adecuada.

Una primera prioridad que recomendó es detener la propagación del virus, evitar que el sector de salud se vea desbordado, garantizar que cuente con los recursos adecuados y salvar vidas.

Como segunda, proporcionar alivio a los hogares más vulnerables que han perdido sus fuentes de ingresos como resultado del distanciamiento social y otras medidas. Y la tercera, apoyar a las empresas para reducir al mínimo el aumento del desempleo, tratar de evitar la separación entre las empresas y sus empleados y las costosas quiebras y liquidaciones.

También consideró que la estrecha vigilancia del sector financiero debería ser una prioridad adicional para garantizar la estabilidad y permitir que los bancos comerciales ayuden a las empresas y los hogares. Además de identificar las eficiencias tanto en los ingresos como en los gastos. Ahorrar recursos en algunas esferas (Estado) y transferirlos a las necesidades prioritarias. Y solicitar préstamos a las instituciones multilaterales y bilaterales sin sacrificar la sostenibilidad, aunque es probable que tengan que hacer frente a costos de financiamiento más elevados, recomendó el organismo internacional.

Concluyó que  las economías emergentes tienden a estar en desventaja en comparación con muchas economías avanzadas, en las que una demanda de dinero más estable, una menor volatilidad y una mayor credibilidad pueden permitir mayores inyecciones de liquidez sin alimentar la fuga de capitales, la fuerte depreciación de la moneda, los posibles problemas de los balances y la inflación.

Si bien los bancos centrales de algunas economías emergentes tienen margen para realizar importantes operaciones temporales y extraordinarias de financiamiento y liquidez, éstas deben calibrarse cuidadosamente para preservar la estabilidad económica.

Ante ese panorama y en sintonía con los otros organismos, el Grupo BID recientemente anunció para este año $us 3.300 millones adicionales para préstamos soberanos, con lo cual su programa total de préstamos para 2020 ascenderá a $us 12.000 millones, además dispone a través de BID Invest de otros $us 5.000 millones para apoyar al sector privado.

Pacto

La pandemia provocada por el coronavirus ha intensificado los problemas estructurales y la urgencia de cambiar el modelo de desarrollo en la región. La crisis será más larga e intensa de lo que se esperaba, por ello es urgente reforzar y expandir los esquemas de integración productiva regional, afirmó el pasado jueves en una conferencia la secretaria ejecutiva de CEPAL, Alicia Bárcena.

La alta funcionaria de las Naciones Unidas, en el “Foro impacto económico y social del COVID-19”, abordó los efectos socioeconómicos de la pandemia y las principales medidas implementadas por los gobiernos para mitigar estos efectos, así como las experiencias de políticas puestas en práctica en otros países de América Latina y las lecciones aprendidas.

Resaltó que para impulsar la reactivación se requiere mecanismos sistémicos de cooperación financiera, así como de estructuras tributarias progresivas y eficientes para financiar el desarrollo sostenible en toda América Latina y el Caribe.

Para alcanzar un “Estado de Bienestar”, la región requiere cambiar de estrategia. “No se puede seguir dependiendo de mano de obra barata, es imprescindible el crecimiento del empleo, de la productividad e incorporar nuevas tecnologías, pero también es necesario un nuevo pacto social y fiscal”, concluyó Bárcena.

Los hoteles se reabren, pero sin servicios extra

Reactivación. El sector solicita apoyo; ministro Arias les pide ‘reinventarse’

/ 19 de septiembre de 2020 / 07:21

Hotelería. La Cámara del sector en La Paz prevé que el flujo de visitantes no supere el 30% este año

Por Marco A. Ibañez

Como parte del posconfinamiento, el sector hotelero de varias regiones del país reabrió su servicio de hospedaje, pero sin restaurantes. Reclama una política que reactive el turismo y el flujo de clientes, mientras el Gobierno le pide que se “reinvente”.

Como consecuencia de la pandemia del COVID-19 y las cuarentenas que provocaron la paralización de las actividades económicas, en marzo los hoteles de diferentes categorías cerraron sus puertas. Con el nuevo escenario de flexibilización, el sector ve una opción para su reactivación aunque todavía enfrenta limitaciones por la caída del turismo, que precisa una promoción estratégica.

En el caso de La Paz, entre marzo y agosto los hoteles tuvieron apenas 1% de huéspedes, la peor cifra del sector en su historia, indicó a La Razónla presidenta de la Cámara Hotelera de La Paz, Helga Cisneros. “En los meses de pandemia estuvimos con el 1% de ocupación, nunca una empresa ha tenido ese nivel de ocupación”.

Espacios. La organización de eventos se encuentra suspendida. Foto: Álvaro Valero-La Razón

Con ese antecedente, la ejecutiva calculó que hasta fin de año el flujo de clientes en los hoteles paceños no superará el 30%, razón por la cual un porcentaje de los 190 socios (desde alojamientos hasta hoteles cinco estrellas) resignó la apertura de servicios hasta 2021, aunque no precisó el número. “Hay un porcentaje que esperará hasta febrero debido a que no hay un plan nacional de reactivación del turismo, no se quieren arriesgar”.

Al respecto, el ministro de Obras Públicas, Iván Arias, como quien es integrante del Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), señaló a este medio que el Gobierno extrema esfuerzos para apoyar a los diferentes sectores, pero que en el caso de los hoteles y el turismo esto “tomará su tiempo” y que frente a ello deben “reinventarse”.

“Nosotros en un inicio propusimos a varios hoteles que nos alquilen, no teníamos espacio para aislamiento (de pacientes sospechosos con COVID-19 o en recuperación), pero no querían. Muchos hoteles se han cerrado, además no supieron ubicarse en el contexto. No han sabido reinventarse. Hubo un momento en que en La Paz hicimos una fuerte apuesta para el aislamiento y no recibimos respuesta de los hoteles, me imagino que tenían mucho miedo que su hotel se inhabilite”.

Restaurantes. Este servicio está prohibido en los hospedajes. Foto: Miguel Carrasco-La Razón

Pérdidas

Según los datos que maneja la presidenta de la Cámara Hotelera de La Paz, el sector del turismo nacional suma una pérdida económica que supera los $us 850 millones, mientras que en el caso específico del sector hotelero la cifra es “incalculable”.

Ahora, la misión es resucitar. En Santa Cruz, Cochabamba, Oruro y La Paz, en pasados días los servicios de hospedaje reabrieron sus puertas con estrictas medidas de bioseguridad y, por ahora, no se autorizó la atención en restaurantes ni la organización de eventos.

“Si bien el municipio de La Paz emitió un comunicado por redes sobre que desde el 12 de septiembre comenzaban a funcionar (hoteles), la apertura es parcial, porque al margen del hospedaje, la atención de eventos y restaurantes es la parte fuerte de nuestros ingresos”, subrayó Cisneros.

La ejecutiva reclamó también una mayor coordinación entre el Viceministerio de Turismo, la Gobernación y la Alcaldía paceñas para la aprobación de protocolos y la emisión de certificados de autorización de funcionamiento.

Cierre. Hay hoteles que esperarán hasta febrero para reabrir. Foto: Álvaro Valero-La Razón

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PGE 2021: Menos ingresos y más retos

Economía. Expertos ven los caminos para que se pueda impulsar una reactivación

/ 19 de septiembre de 2020 / 07:20

Salud. Ante la crisis sanitaria, se anunció que el PGE 2021 debe incluir el 10% de recursos para el sector

Por Marco A. Ibañez

Con una reducción en los ingresos, el Gobierno transitorio elabora el Presupuesto General del Estado (PGE) 2021. Cuatro expertos analizan las rutas para reducir gastos, optimizar la inversión, generar empleo y, por ende, lograr la reactivación en medio de la crisis.

El 9 de septiembre, el ministro de Economía, Óscar Ortiz, anunció que el Ejecutivo inició la elaboración del anteproyecto de Ley Financial para la próxima gestión, con una reducción en los ingresos tributarios y en las ventas de gas natural a Brasil y Argentina, así como el desafío de bajar el déficit fiscal más allá del 6,6%.

La crisis del COVID-19 ha lastimado, y profundamente, a la economía del país y del mundo.

Precisamente Ortiz dio malas nuevas sobre el tema: el déficit fiscal de este año sobrepasará en al menos Bs 11.000 millones a los Bs 21.000 millones programados; la caída del Producto Interno Bruto (PIB) será de -6,2%; no hay dinero en las arcas y se depende de créditos externos para sobrevivir.

Sobre el PGE 2021, misión que asume el Gobierno pese a su carácter transitorio y a un mes de las elecciones, el analista Jimmy Osorio advierte que ya tiene retraso en su elaboración porque a la fecha todas las entidades públicas debían haber entregado al Ministerio de Economía sus presupuestos para su consolidación.

Además, observa que este documento es una copia del presupuesto 2020. “Asumo que es el tema COVID-19 que está retrasando, pero más allá las directrices no cambiaron nada (…). Sigue vigente el Plan Nacional de Desarrollo (PND) y en colación el Plan 2025. No hay recortes, estamos advirtiendo un copy paste— en términos coloquiales—, una copia del presupuesto para 2020 sin tomar en cuenta los efectos de la pandemia del coronavirus”.

En tanto, la directora del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad), Beatriz Muriel, considera importante que ante la escasez de recursos para 2021, una estrategia de impacto, de corto plazo, sería disminuir los altos costos de la burocracia estatal, abrir mercados de manera agresiva para los productos nacionales y aprovechar la restricción de movilidad actual para bajar asertivamente el contrabando.

“En pocas palabras, esto implica superar cuellos de botella actuales del desarrollo productivo, dinamizando el sector privado y, desde aquí, la generación de empleos”. En materia de inversión pública, remarca que todos los sectores sociales y económicos son importantes; sin embargo, en esta coyuntura de emergencia sanitaria, ésta debería buscar fortalecer más el sector de la salud.

Osorio añade que para el incremento del presupuesto para salud, dentro de las directrices el Ejecutivo debe establecer que todas las entidades que tienen relación con el tema destinen un presupuesto mínimo o, en su caso, hacer los recortes y transferencias para que en el PGE del próximo año se asigne un 10% al área.

En criterio del economista Jaime Dunn, “no hay mejor inversión estatal que invertir en la gente: salud y educación deben priorizarse. Debería ser una regla que la salud sea siempre un mínimo del 10% del PIB y la educación 8% del PIB”. Bajo premisas como “realismo” y “sinceramiento”, afirma que se deben priorizar obras de impacto social y económico, y para lograr ello se debe eliminar “gastos superfluos” y proyectos que no generarán ningún ingreso económico o bienestar social.

“La inversión pública no debe buscar la política expansiva del gasto porque ya no se cuenta con un espacio fiscal que se disponía anteriormente. Debe eliminarse la financiación de gastos recurrentes e inflexibles a la baja. Hay que reducir gastos corrientes innecesarios, remodelaciones, pasajes, viáticos, publicidad, entre otros,  y orientarse a proyectos de inversión pública con tasas de rendimiento altos”, complementa.

Proyección. Se prevé reducción en las ventas de gas natural.

Motor

Sobre este tema también opina el economista Roberto Laserna, quien precisa que en el pasado se efectuó inversión pública con la ilusión de que ésta sería el nuevo motor del crecimiento. “No ha ocurrido eso y es muy poco probable que ocurra. La mayor parte de esa inversión ha sido decidida por simple proselitismo y no opera, o lo hace a costos muy altos. Cuando esto ocurre, en vez de ayudar, estorba, porque aumenta el déficit fiscal”.

Por ello, este experto señala que se debe concentrar los recursos en inversiones de reposición y mantenimiento de lo que sí funciona y es necesario (como salud y servicios básicos) congelar temporalmente las inversiones inconclusas que no tienen perspectivas, y abrir las puertas a inversionistas que quieran tomar riesgos con empresas.

Son propuestas que marcan el camino hacia una ansiada reactivación, algo difícil, que no tiene una receta única, aquí en Bolivia, ni en el planeta.

Urea. La Planta de Bulo Bulo, una inversión paralizada hace un año. Foto: YPFB

Reducir gastos e inversión, dos puntos clave

La reactivación del país debe ser el eje central del PGE 2021 con “ingresos reales”, generar condiciones para la inversión privada y evitar las desigualdades socioeconómicas, coinciden analistas entrevistados por La Razón.

“Esta es la otra cara de la medalla para enfrentar la crisis. Sin reactivación no mejorarán los ingresos fiscales y no se superará el déficit, tampoco mejorarán los empleos y los ingresos”, afirma el economista Roberto Laserna, tras aclarar que la reactivación no depende del gasto fiscal ni de la inversión pública, sino de la inversión y el esfuerzo de la población.

Recomienda alentar la creación de nuevos empleos, buscar mercados y competir. “Hay que reactivar la economía, pero no el rentismo, la burocracia, la dependencia y el extractivismo. Tenemos que volver a confiar en nuestro trabajo y en los que invierten y organizan las actividades económicas en el agro, la industria, el comercio y los servicios. Ni la burocracia ni el presupuesto fiscal van a reactivar la economía y enfrentar la crisis. Los trabajadores, los consumidores, los innovadores, los inversionistas lo harán. Si no se los apoya, por lo menos hay que dejarles de estorbar”.

En tanto, el economista Jaime Dunn explica que la reactivación no existirá de manera sostenible con altos déficits por gastos “insulsos” e inversión pública “ineficiente”. “Dentro del principio de realismo y sinceramiento, el financiamiento del gasto público debe ser con ingresos reales. Los impuestos son los únicos ingresos que un país realmente tiene.

Si eso no alcanza, se debe estimular a que las iniciativas privadas realicen las inversiones que el Estado no puede hacer por los ingresos que no tiene”.

Con una reducción de los gastos innecesarios y de la inversión pública “electoralista” se debe inyectar recursos al sector privado pagando deudas estatales, es decir, disminuyendo la deuda flotante. “Hay millares de empresas que no reciben pagos por servicios dados al Estado, que hoy no pueden pagar salarios y menos realizar inversiones. El Estado no puede ser que contribuya en romper la cadena de pagos y ralentice el crecimiento económico”.

Recuerda que en el presupuesto 2020 se apostó a un precio del petróleo de $us 51,37 por barril, cuando por la crisis llegó a tener un precio negativo. Y que en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2019, debido al proceso electoral previsto para esa gestión, proyectó ingresos que no se llegaron a alcanzar.

“De ahí el déficit fiscal presupuestado y ejecutado desde 2014, que sobrepasó el 8% en 2018. Los PGE del pasado incrementaban el gasto corriente y dependían del endeudamiento para su financiamiento. Eso no debería suceder nunca más”, sostiene.

Recomendaciones

1 Beatriz Muriel: Es importante que la economía sea reactivada para limitar el aumento tanto de la pobreza como de las desigualdades socioeconómicas.

2 Jaime Dunn: A diferencia de los últimos 14 años, ahora puede armarse por primera vez un PGE totalmente apolítico, priorizando las verdaderas necesidades del país.

3 Jimmy Osorio: En el presupuesto 2021 se están haciendo recortes para los gobiernos subnacionales, pero no así para el nivel central; no hay recortes en el gasto corriente, lo que es muy llamativo.

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Laurent Bertaux: Lo digital es el camino para masificar acceso a los seguros

La Boliviana Ciacruz (LBC) de Seguros y Reaseguros decidió adherirse al Pacto Global de las Naciones Unidas y contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

/ 19 de septiembre de 2020 / 07:19

Laurent Frederic Bertaux

Por Liliana Aguirre

La Boliviana Ciacruz (LBC) de Seguros y Reaseguros decidió adherirse al Pacto Global de las Naciones Unidas y contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), integrándolos en sus lineamientos estratégicos para generar valor en la compañía, la sociedad y el medio ambiente. El Pacto Global es una iniciativa internacional que promueve implementar principios para contribuir al desarrollo sostenible en todas las áreas de negocios de las empresas del mundo. Estos principios se han constituido en 17 ODS, que marcan la ruta hacia 2030. El vicepresidente de la aseguradora, Laurent Bertaux, habla de ese proceso de adhesión, la importancia de los seguros para empresas y personas, el mercado en Bolivia, así como los desafíos y perspectivas del sector para el próximo año.

—¿Cómo contribuirán al desarrollo sostenible desde la compañía?

—La Boliviana Ciacruz, desde hace ya varios años, tiene previsto el compromiso de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) muy metido en su ADN. Hemos encontrado con el Pacto Global una metodología de hacer las cosas, una forma de fijarnos objetivos, el camino para cumplirlos y que sea verificable lo que estamos haciendo. Tenemos acciones de RSE y la principal era apoyar a deportistas de alto nivel y hemos visto, a través del proceso de adhesión al Pacto Global, que en realidad había muchos aspectos que teníamos dentro de la Boliviana, pero no teníamos una metodología para poder organizarlos, reportarlos y verificarlos. Es una iniciativa con muchos años y con miles de empresas en el mundo, tienen claros sus 10 principios, 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que se dividen el 169 metas. Entonces hemos definido esto, a través del Gerente de Marketing, que ya había trabajado en este programa en otro país porque es ecuatoriano.

A finales del año pasado, comenzamos y nos tomó unos cinco meses la adhesión al Pacto Global, nos aceptaron. Sabemos dónde estamos yendo y nuestra RSE va hacia fuera y tiene que ver en la reducción de las desigualdades. Por ello, estamos reformulando el Team LBC para que se pueda adecuar el Objetivo 10. El team LBC, en los próximos días, va a incorporar a deportistas de alto nivel con capacidades especiales. 

—Además de LBC, ¿quiénes son los socios sinérgicos para hacer frente a estos retos?

—Ya hay más de 40 empresas que forman parte para entrar en este concepto, hay un capítulo boliviano. Somos la primera compañía de seguros en entrar en este grupo selecto. Tienen ya una mesa de finanzas sostenibles y somos parte. Vamos a seguir hablando con las empresas financieras que son parte de ésta, ellas van a ir creando nuevos focos de interés, que de acuerdo con lo que está haciendo la Boliviana generarán su propia estrategia en cuanto a RSE. Vamos a ir aportando. Muchas de estas compañías son clientes nuestros y somos muy felices de compartir con ellos esta visión.

Qué mejor que trabajar con el Pacto Global que es parte de la ONU, que desde hace muchos años vienen haciendo esto y tienen la metodología modelo que nosotros podemos seguir y adaptar a nuestra estrategia.

—¿Cómo se potencia el mercado de los seguros en una economía no industrializada como la de Bolivia?

—Más allá de ser una economía que vive de recursos primarios, una economía que está en fase de industrialización o postindustrailización, lo que estamos viendo es que el seguro es un factor muy importante para el desarrollo de las empresas como de las personas. Uno puede emprender siempre y cuando tiene la posibilidad de dar seguridad a su emprendimiento. Yo puedo construir una casa o tener un auto, pero las decenas y miles de dólares que significan la inversión pueden desaparecer por el hecho de la naturaleza o por simple accidente. Frente a esta posibilidad de que suceda, el seguro es una red de seguridad que básicamente permite a la persona reponer el bien que ha perdido. Es muy importante para una sociedad contar con un mercado de seguros que funcione. La penetración en Bolivia es muy baja, es del del 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB) y en general en América Latina es del 3% del PIB.

Esto pasa por un trabajo que debería ser alineado no solo en compañías de seguros y su asociación gremial, sino también con el regulador y la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB). Son muchos los que tienen que estar trabajando en esta educación para mostrar los beneficios de un seguro.

—¿Cómo impactó al sector la cuarentena por el COVID-19?

—Hay que entender que la cuarentena rígida, que ha comenzado el 23 de marzo, ha mostrado que en varios aspectos las oficinas de las administraciones públicas no estaban listas, por falencias propias y por falta de un marco normativo actualizado. Hay muchas tareas que estamos haciendo de manera manual, es decir que requieren de documentos impresos, firmas y de presencia física. Tenemos que darle la vuelta a esto, no solo al sector asegurador sino a toda la sociedad para que haya una simplificación mayor en beneficio de todos. Si nos acordamos de hace 15 o 20 años, teníamos que ir al banco con largas colas, boletas y sellos. Ahora es muy fácil y si uno quiere efectivo va a un cajero y la gran mayoría de operaciones se hacen desde la computadora o el celular. Tenemos que ir en ese camino para los seguros porque hay normas que han sido flexibilizadas en forma temporal. Nosotros estamos trabajando con todas las empresas a través de la Sociedad Boliviana de Aseguradoras, para que todas estas modificaciones temporales se vuelvan permanentes, además de incluir otros cambios. Estamos en 2020, en muchos países de Europa las normas han ido en esa dirección y permiten acortar tiempos y abaratar costos. De esta forma podemos masificar el acceso a los seguros.    

—¿Qué retos deben enfrentar las aseguradoras en 2021?

—El reto es poder simplificar y que los clientes puedan escoger y pagar una póliza de seguros y, quizá, no exista de forma impresa solo digital, pero con toda la validez y control como del papel.

Perfil

Nombre: Laurent Frederic Bertaux Laug

Cargo: Vicepresidente Ejecutivo de La Boliviana Ciacruz de Seguros y Reaseguros

Licenciado en comunicación

Con una trayectoria profesional de más de 30 años, es licenciado en Comunicación del Institut Pratique De Journalisme de Francia. Cuenta con una maestría en Administración de Empresas de la Emory University Goizueta Business School de EEUU.

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Con una red global, Morichal Corp está en Bolivia

Negocios. Es una firma de vanguardia en el comercio de papel y cartón

/ 19 de septiembre de 2020 / 07:18

Morichal Corp ofrece cartón duplex/triplex; papel kraft, bond, couché, térmico y químico, liners y otras especialidades para embalajes

Por Marco A. Ibañez

En los últimos 13 años, Morichal Corp lídera el comercio global de papel y cartón. El secreto de su crecimiento es una red mundial de productores. Desde Helsinki en el Golfo de Finlandia, pasando por Sao Paulo, hasta Bolivia.

La compañía fue fundada en 2007 en Ciudad de Panamá, por Thierry Dumoulin, quien asegura que pone a disposición de sus clientes latinoamericanos, en particular bolivianos, los mejores y más variados productos del sector a precios competitivos, en línea con los más innovadores avances en la industria del papel y con las certificaciones medioambientales correspondientes.

“Apostamos a este país (Bolivia) ya que consideramos que es un mercado diversificado, amplio y competitivo, con mucho potencial”, afirma el director y fundador.

Morichal Corp se encuentra en el mercado boliviano a través del representante de ventas para la región Cono Sur, Emmanuel Armas, quien reside en Montevideo.

La compañía ofrece productos como cartón duplex/triplex, papel kraft extensible, papel bond y couché, papel térmico y químico, liners reciclados y vírgenes, y otras especialidades para embalaje.

Anuncia también que hasta finales de este mes tiene previsto el lanzamiento de su aplicación móvil, disponible para iTunes y Android, con la cual sus clientes, de manera gratuita, efectúen seguimiento de sus órdenes al igual que la visualización de los documentos de embarque.

De acuerdo con Dumoulin, en las últimas décadas dos son los ejes que han marcado el nuevo rumbo de la industria del papel en el mundo: las nuevas tecnologías y el medio ambiente.

“Estamos viendo que muchas empresas que antes se dedicaban al papel de prensa están girando hacia el papel de embalaje, el papel reciclado para envolturas, el papel corrugado para empaques, entre otros productos. El auge del periodismo digital ha obligado al sector a cambiar el rumbo”.

Completa que la mayor conciencia en temas de sostenibilidad han empujado a que esta industria presente mejoras en procesos tecnológicos de producción de pasta y de papel, además de la creación de sistemas de gestión ambiental a través de certificaciones que garantizan la reducción del impacto sobre el medio ambiente.

En ese marco, Morichal Corp obtuvo en junio la Certificación FSC (manejo sostenible de bosques) para la cadena de custodia de los productos que comercializa, demostrando que cumple con los estándares sociales y ambientales del mercado de papel.

Industria

Esta compañía, en sus 13 años de existencia, ha logrado consolidarse en el mercado de la región a través de una red global de actores de la industria del papel, que cuenta con una presencia en 25 países del mundo.

Su fundador garantiza la calidad de los productos, junto a soluciones de logística y de distribución para todos sus clientes.

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Nikola, el fabricante de camiones eléctricos, ¿el nuevo Tesla o solamente humo?

Transporte. Cerró acuerdos con grupos de renombre, pero un inversor la acusó de mentir

/ 19 de septiembre de 2020 / 07:17

Visionario. En 2015, la compañía fue fundada por Trevor Milton

Por AFP

Con sus camiones eléctricos y de hidrógeno, Nikola afirma querer revolucionar el sector del transporte. Pero después de que un inversor acusara a la compañía de, prácticamente, vender humo, los títulos de la empresa avanzan en una montaña rusa.

Fundada en 2015 por Trevor Milton, la empresa trabaja principalmente en el desarrollo de camiones y pick-ups que funcionan con baterías eléctricas o pilas de combustible de hidrógeno, así como en estaciones de carga de hidrógeno.

Aún no ha fabricado nada, pero eso no le ha impedido cerrar asociaciones estratégicas con varios grupos industriales de renombre, como el gigante alemán de la ingeniería Bosch, la italiana CNH Industrial y, la última, con el fabricante de automóviles estadounidense General Motors.

Este acuerdo con GM, anunciado el 8 de septiembre, disparó un 41% el valor de Nikola en la Bolsa de Nueva York, a la que accedió en junio a través de una fusión con VectoIQ, empresa fundada, precisamente, por un exalto funcionario del tradicional fabricante de Detroit.

Al igual que el fabricante de autos eléctricos de alta gama Tesla, Nikola se está beneficiando de un cierto entusiasmo inversor por el sector de los vehículos eléctricos. Pero hasta ahí el viento de popa para Nikola.

La firma de inversión Hindenburg Research publicó un informe el 10 de septiembre en el que acusa a Nikola de haber puesto en marcha un «fraude complejo» basado en las múltiples mentiras de su fundador, quien, continúa el texto, «engañó a socios para que firmen acuerdos al afirmar falsamente que poseen una amplia tecnología patentada». Estas palabras hicieron que las acciones de Nikola se desplomaran un 36% en tres días.

La compañía negó de inmediato las acusaciones antes de emitir una explicación más consistente el lunes. El grupo, que dice haber hablado con el gendarme del mercado financiero estadounidense sobre este informe, asegura que la sociedad de inversiones pretendía manipular el precio de sus acciones. Resultado: las acciones remontaron un 11% el mismo día.

Sin embargo, Nikola no niega por completo uno de los supuestos fraudes denunciados por el grupo inversor. Se trata de un video de 2017 en el que se ve uno de sus prototipos circular. Según Hinderburg, el camión fue «remolcado hasta la cima de una colina en un camino remoto y simplemente filmado bajando la colina».

Nikola responde «nunca haber dicho que el camión estaba funcionando con su propio sistema de propulsión en el video», sino que el vehículo estaba «en movimiento».

Para Hindenburg, las explicaciones de Nikola en este punto, como en otros, son «completamente inadecuadas».

El director financiero de la start-up, Kim Brady, afirmó que el informe era «ofensivo» para sus socios. Antes de cerrar el acuerdo con Nikola, remarcó Brady, Bosch envió a varios ingenieros para estudiar el proyecto durante varios meses. Mientras que GM contó con el apoyo de los mayores bancos y firmas consultoras antes de hacerse con un 11% en la empresa, agregó.

«Creo que es ofensivo para nuestros socios estratégicos tener un vendedor en corto (ndlr: que apuesta a la baja de la acción) que está haciendo un trabajo de piratería y, esencialmente, señalando que nuestros socios estratégicos no saben lo que están haciendo», dijo Brady en una conferencia del sector. «Es ridículo pensar que no han hecho un examen a fondo».

Estrategia

«Es ridículo pensar que (estos grupos) no examinaron la empresa de cerca, mucho más de cerca de lo que podría haber hecho un jugador externo que quisiera apostar a la caída de la bolsa», comentó.

Para Daniel Ives, analista de Wedbush, el futuro de Nikola depende de cómo el grupo implemente su estrategia para 2023. «Si Trevor y su equipo pueden construir su planta en Arizona, convertir prototipos en modelos, sentar las bases de su red de carga y atraer pedidos de camiones, entonces Nikola tiene una oportunidad real y la acción reflejará esta dinámica», explicó en una nota.

¿Puede el grupo convertirse en el próximo Tesla, el fabricante de vehículos eléctricos fundado por el excéntrico Elon Musk que ahora vale mucho más en el mercado de valores que los fabricantes tradicionales aun vendiendo muchos menos automóviles?

Probablemente no, responde Ives. Como Apple o Amazon dominan de largo en sus respectivos sectores, «solo hay un Tesla», afirma. «Pero si tiene éxito en su estrategia, Nikola tiene una gran oportunidad. Estamos hablando de que se gastarán durante la próxima década cientos de miles de millones en el mercado de vehículos eléctricos. Habrá muchos ganadores».

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