sábado 5 dic 2020 | Actualizado a 01:45

Reactivación con enfoque de género

/ 21 de octubre de 2020 / 06:35

Emprendedoras y empresarias lanzan propuestas para hacer frente a la crisis económica.

Oportunidades, financiamiento, mercados, digitalización, nuevas normas, participación paritaria… son propuestas de empresarias y emprendedoras para la reactivación económica.

La crisis generada por el COVID-19 y su impacto en el sector empresarial femenino motivó la organización del Encuentro Nacional de Mujeres  “Reactivación Económica con Visión de Género y Comercio Exterior: Cómo contrarrestar los efectos regresivos”, evento impulsado por Cancillería.

Una de las principales conclusiones de este foro señala que la sociedad boliviana ha alcanzado avances en cuanto a derechos, participación, acceso a la educación, oportunidades laborales y económicas para las mujeres, aunque ello no significa que hayan desaparecido las brechas de género, peor aún en un contexto marcado por la crisis sanitaria.

Frente a ello, las participantes, empresarias y emprendedoras asumieron el desafío de reducir la citada brecha mediante siete propuestas y acciones conjuntas, anunció la viceministra de Comercio Exterior, Claribel Aparicio.

La primera es la apertura de espacios y oportunidades, lo que requiere de un trabajo conjunto de los sectores público y privado, implementando políticas de apoyo, mecanismos de promoción, fortalecimiento y crecimiento de la producción y del comercio exterior, con perspectiva de género.

Las participantes se trazaron también la facilitación de capacitaciones en comercio exterior, gestión de negocios, idiomas, para permitir a las mujeres espacios de liderazgo. Igualmente está la apertura de mercados internacionales y el impulso de medidas y mecanismos para la eliminación de trabas burocráticas, facilitando y simplificando trámites, acceso a financiamiento y asistencia técnica, que promuevan el emprendimiento.

El quinto planteamiento es integrar los negocios a la digitalización y el comercio electrónico. Como sexto, impulsar la Marca País en la oferta exportable y la promisoria industria sin chimeneas.

Y por último, según los datos proveídos por Aparicio, se propone promover la participación paritaria de mujeres empresarias y emprendedoras en ámbitos de decisión, mostrando liderazgo, sororidad, resiliencia, y apoyo conjunto para hacer respetar y valorar el trabajo, el aporte y el rol de las mujeres en la economía y en la generación de empleo.

LA RAZÓN conversó con las representantes de organizaciones de empresarias y emprendedoras de diferentes regiones del país para conocer cuál es la situación del sector, cómo enfrentaron la crisis, su visión y sus recomendaciones para salir de esta situación.

Las mujeres juegan un rol protagónico en la actividad productiva del país

Foto: Archivo

Foto: Archivo

Foto: ABI

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ECONOMÍA

Por ejemplo, la presidenta de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Chuquisaca, Lizbeth Rojas, identificó que el principal reto para la reactivación de la economía, desde el punto de vista de género, es la facilitación de liquidez para las emprendedoras y empresarias.

“Es necesario cambiar la visión del sistema financiero, porque las evaluaciones para acceder a créditos se llevan adelante como si viviéramos en condiciones normales. Se deben ajustar los parámetros de calificación de crédito para que sean accesibles, tasas racionales y garantías que puedan ser alcanzables por las mujeres”, indicó, al referirse al programa de “Crédito 1, 2, 3”, que impulsa el gobierno transitorio de Jeanine Áñez.

Otro aspecto que remarcó la ejecutiva es el acceso a la tecnología, ya que se debe mejorar la conectividad en esa región, lo cual ayudará a la implementación de negocios digitales para la comercialización de sus productos en los mercados internacionales.

Mientras que la presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias y Profesionales de Cochabamba (AMEP), Silvia Claure, anticipó que la reactivación será “dura”, pero confía que el nuevo gobierno nacional atenderá las necesidades del sector. “A la empresaria tienen que apoyarla, porque genera trabajo”.

Como acciones para ese proceso de recuperación pospandemia, planteó “corregir normas laborales e impositivas y, sobre todo, hacer una reingeniería estructural para reactivar la economía”. Precisó que en medio de la crisis las mujeres se han “reinventado”. Emprendedoras, empresarias y profesionales continuaron trabajando, pero también volvieron a sus hogares para “desempeñar las funciones de mamá, ama de casa, asesora del hogar y todas las labores”.

MERCADOS

De igual manera, la presidenta de la Organización de Mujeres Empresarias de Bolivia (OMEB), Estrella Canteli, afirmó que el futuro para su sector es generar alianzas y una red de contactos para encontrar mercados.

“Frente a la crisis no paramos. Las empresarias somos de una raza diferente”, subrayó, al identificar a la contracción del mercado como principal problema que enfrentaron las mujeres por la paralización de actividades económicas, lo que provocó iliquidez para responder a las obligaciones impositivas y el pago de planillas. “Pedimos flexibilización laboral para que no se cierren empresas”.

Visión de género

‘Las mujeres emprendedoras y empresarias deben ser las protagonistas en la construcción de los lineamientos, propuestas y perspectivas relacionadas a la reactivación económica, mediante un enfoque de género ligado al comercio exterior’. Claribel Aparicio, viceministra de Comercio Exterior

‘Nuestra forma de ver el futuro es generar alianzas y una red de contactos para acceder a un mercado. No parar ante la crisis. Tenemos que generar negocios con la realidad que vivimos. Tenemos que generar dinero para sobrevivir’. Estrella Canteli, presidenta de la OMEB

‘Las mujeres han tenido más valor para enfrentar este tema de la pandemia. Las mujeres mayores de 50 años tuvimos que aprender a usar la tecnología. Se deben corregir normas laborales e impositivas, se debe hacer una reingeniería para reactivar la economía’. Silvia Claure, Presidenta de la AMEP

‘La crisis se ha marcado por la falta de liquidez, esa iliquidez fue un común denominador y para las mujeres fue mucho más complicado resolver este problema por la falta de garantías, tasas de interés accesibles sobre todo para mujeres en sectores de servicios y mipymes’. Lizbeth Rojas, presidenta de Cainco Chuquisaca

‘El entorno de negocios trata mal, en especial a las mujeres’

Emprendedoras que trabajan de forma manual sus productos. Foto: Archivo

Para Lourdes Montero, cientista social y columnista de LA RAZÓN, una de las preocupaciones centrales de la fase poscoronavirus es la capacidad que ha tenido esta pandemia para la “destrucción” de fuentes laborales en el país.

“El virus ha sido letal para muchas iniciativas unipersonales o pequeñas empresas con dos o tres empleados, que constituyen la mayoría de los emprendimientos bolivianos”, remarcó, en una columna publicada en este medio.

En ese contexto, destacó la iniciativa del Comité de Mujeres Emprendedoras y Empresarias de Bolivia (CEEB), que irrumpió en la escena nacional con una agenda de demandas desde las mujeres para evitar el colapso de pequeños emprendimientos.

Se trata de una iniciativa, que agrupa a mujeres emprendedoras vinculadas al microcrédito, experiencia que permite “describir muy bien un entorno de negocios en Bolivia que trata muy mal a todos, pero en especial a las mujeres, que de mil maneras se las ingenian para sostener sus hogares”, señaló, al destacar el accionar de la vocera del comité, Mónica Chuquimia.

El CEEB plantea una agenda de reactivación económica desde las mujeres que resume las dificultades sistémicas que éstas enfrentan. Entre sus pilares está el acceso a capital y financiamiento, que implica discutir productos financieros más adecuados al sector.

Montero indicó que otro punto es el acceso a mercados y redes empresariales, para promover la innovación y la creación de valor agregado en productos y servicios ofertados por mujeres; así también es necesario promover un entorno favorable para generar negocios y, en el caso de las mujeres, la indispensable distribución más justa del trabajo.

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Financiamiento, mercado y logística requiere planta de urea para reactivarse

Proceso. Volver a impulsar la petroquímica es un reto a mediano plazo

Proceso. Volver a impulsar la petroquímica es un reto a mediano plazo

Por Marco A. Ibañez y Miguel Lazacno

/ 2 de diciembre de 2020 / 16:11

Con un año de paralización de operaciones y un daño económico de más de $us 200 millones, el Gobierno deberá asumir el reto de reactivar la Planta de Amoniaco y Urea, un desafío que involucra recuperar el tiempo perdido, financiamiento, mercados y logística.

En febrero pasado, el exministro de Hidrocarburos Víctor Hugo Zamora anunció una auditoría a esta planta ubicada en Bulo Bulo, un proceso que tomaría 90 días, durante los cuales se paralizaría sus operaciones. Hasta el pasado mes, los resultados del citado proceso de revisión de los estados financieros no se conocieron y la planta se mantuvo a la deriva.

De forma paralela a la citada auditoría estaba prevista una reingeniería de la factoría debido a que su funcionamiento generaba una “pérdida sustancial”, según esta exautoridad que también mencionó como opciones para su reactivación una alianza públicoprivada con una empresa transnacional. También habló de un posible traslado de la infraestructura productiva de Bulo Bulo (Cochabamba) a Puerto Suárez (Santa Cruz), en la frontera con Brasil.

Tras ese panorama, el 24 de noviembre se inició una nueva etapa para esta petroquímica, con la designación del nuevo viceministro de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos, William Donaire, que entre sus tareas principales está la de reactivar el complejo petroquímico.

“Nos encontramos con una planta de urea paralizada desde hace un año, un daño económico a YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) estimado en más de $us 200 millones. Se está trabajando, se la va a reactivar y se la pondrá en marcha, es un trabajo arduo”, anticipó esta nueva autoridad al asumir el cargo.

Para el presidente del Colegio Nacional de Economistas de Bolivia (Coneb), Jorge Akamine, el proceso de reactivación de esta planta no será a corto plazo, considerando las dificultades que ha enfrentado, las cuales involucran temas como ubicación física, logística y sobre todo la paralización de las operaciones.

“El poder solucionar esto es una tarea urgente si es que se piensa hacer y obviamente en meses va aser complicado”, alertó a La Razón el economista.

Otros factores que se deben considerar —dijo— es la competitividad del producto obtenido, en calidad y precio, para lo cual el Gobierno debe tomar una decisión sobre la construcción del Ferrocarril Bulo Bulo-Montero.

Para la implementación de este proyecto petroquímico, ubicado en la localidad de Bulo Bulo, en el trópico de Cochabamba, el gobierno del expresidente Evo Morales, a través de la empresa estatal YPFB, invirtió $us 953 millones para la construcción de la megaplanta y las obras complementarias del complejo.

Esta factoría tiene una capacidad de procesamiento de 2.100 toneladas métricas (TM) por día de urea granulada, mientras que la producción anual estaba calculada en 750.000 (TM). Sin tomar en cuenta el mercado interno, la producción destinada a la exportación abarcó el 32% de la capacidad de la planta para 2018 y, para el año siguiente, de enero a octubre, había subido hasta el 41%, según datos oficiales.

La Planta de Bulo Bulo está compuesta por dos grandes áreas: en la primera se produce el amoniaco y a partir de este compuesto químico se obtiene urea granulada, en la segunda.

De acuerdo con los datos recopilados y sistematizados por este medio, con base en la información del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2019 las importaciones de urea llegaron a 3.547 toneladas, las cuales representaron un valor de $us 1,4 millones. El precio internacional de compra del producto fue de $us 401,9.

Mientras que entre enero y octubre de la presente gestión, las compras externas del fertilizante superaron las 12.823 toneladas por un valor de $us 4,6 millones, con una diferencia en el precio de compra $us 363,7 la tonelada.

Respecto a las exportaciones de úrea, el panorama no es nada alentador. El pasado año se efectuaron ventas externas por más de $us 75,2 millones por un volumen de 305 mil toneladas. Sin embargo, entre enero y octubre de este 2020 los envíos bajaron radicalmente en valor y volumen.

Al décimo mes de esta gestión solo se logró exportar $us 4,7 millones (21.763 toneladas) a un precio de $us 218,9 la tonelada.

“Un desastre, una pena. Vemos los números y algo ha pasado, habría que ver el tema responsabilidades, ver si la maquinaria funciona o ya nada, ver el tema de financiamiento para mantenimiento preventivo”, lamentó Akamine.

En los últimos 10 meses, Bolivia ha pasado de ser un país exportador de urea a un país dependiente de la oferta internacional, incrementando sustancialmente las importaciones de este fertilizante nitrogenado, muy utilizado en el sector agroindustrial, sobre todo del oriente boliviano.

Según datos oficiales, entre 2014 a 2019, la importación de urea cayó un 82,3% en volumen. Los principales proveedores del fertilizante nitrogenado en ese período fueron Rusia, Perú y China, aunque el producto también llegaba de países tan diversos como Letonia, Lituania, Finlandia e Irán.

La planta requiere análisis y un plan de acción. Foto: ABI

La planta requiere análisis y un plan de acción

La reactivación de la Planta de Amoniaco y Urea de Bulo Bulo requiere en primera instancia de un diagnóstico y un plan de acción a mediano plazo, según evaluación del presidente del Colegio Nacional de Economistas de Bolivia (Coneb), Jorge Akamine.

El diagnóstico es clave para establecer el estado de situación de la petroquímica, tras casi un año de paralización de operaciones productivas. Además, ayudará a determinar cómo se encuentran la maquinaria del complejo.

Este análisis también debe involucrar una revisión de las finanzas para determinar la rentabilidad de las operaciones comerciales y cuantificar las pérdidas.

“Por la inversión efectuada, primero se debería hacer un diagnóstico para ver cuánto financiamiento necesitamos invertir para reactivarla y obviamente establecer las condiciones apropiadas para hacer competitivo el producto (urea)”, argumentó el economista.

Concluido el diagnóstico se debe elaborar un plan de acción a mediano plazo, así como la planificación para su implementación, siguió Akamine.

El citado plan debe comprender tareas técnico operativas para la reanudación de operaciones, mantenimiento preventivo y correctivo de la maquinaria, y el fortalecimiento de la planta.

Estas labores se relacionan también con el mejoramiento de la calidad del producto y sobre todo los costos de producción, para lo cual se requerirá revisar su competitividad frente a la oferta internacional y el acceso a los mercados.

Un tema que exigirá una atención particular se relaciona con el transporte y logística para llegar a países que demandan urea, como es el caso de Brasil, sostuvo el profesional colegiado.

Con esa perspectiva se debe “generar un plan de acción, hacerlo efectivo, llevar adelante la planificación, potenciar la planta de úrea, potenciar la logística para transportar el producto y mejorar su calidad”, insistió Akamine.

Justificó su evaluación señalando: “Si tienes paralizaciones, problemas con la maquinaria y de logística, esto encarece el producto. Lamentablemente se paralizó un par de veces y no supimos qué hicieron con la planta”, dijo al referirse a la forma cómo administró la petroquímica el gobierno transitorio.

La Planta de Bulo Bulo en Cochabamba comenzó a construirse en 2013, y estuvo a cargo de la empresa surcoreana Samsung Engineering.

El gobierno del expresidente Evo Morales inauguró el complejo en 2017, con una inversión total de $us 953 millones. Un hito que marcó el inicio de la industrialización de los hidrocarburos en Bolivia. Después un año de paralización de operaciones, no se cuantificó el financiamiento que se requerirá para que vuelva a funcionar.

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Pese al COVID-19, productos llegan a mercados externos

Demanda. La caída global de las ventas externas no afectó a otros bienes

La pandemia cambió la dinámica comercial en el mundo

Por Marco A. Ibañez

/ 2 de diciembre de 2020 / 15:57

A pesar de la pandemia del COVID19, no todas las noticias son malas para el país. De enero a octubre de 2020, productos agropecuarios, manufactura y minerales encontraron nuevos mercados en el exterior y en otros se incrementaron las ventas de manera cuantiosa.

Al décimo mes del año, las exportaciones bolivianas sumaron $us 5.441 millones, cifra 27% menor a la registrada en el mismo periodo del pasado año, según una evaluación del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) en función a datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Pese a la baja, más de 60 productos encontraron nuevos mercados en países de América, Europa y Asia. En otros casos, sus ventas superaron las expectativas, conforme a un análisis efectuado por La Razón con base en los datos globales de las ventas externas.

Por ejemplo, en el sector agropecuario, el maíz para siembra, que no figura en las estadísticas de 2019, tuvo como destino el mercado de Venezuela. A octubre de este año se exportó por un valor de $us 4,2 millones. Lo mismo sucedió con las ventas de chía a México ($us 2,9 millones) y azúcar a Colombia ($us 2,7 millones).

MERCADOS

En lo que se refiere a la manufactura, se destaca Hong Kong como nuevo destino para los artículos de joyería producidos en el país, un mercado que compró $us 894.000 a octubre de este año. Igualmente, Argentina y Perú se convirtieron en demandantes de papel higiénico nacional por más de $us 1 millón.

De estos datos, llama también la atención la demanda de oro en bruto de Turquía por $us 48 millones, estaño sin alear del Reino Unido por $us 11 millones, así como aleaciones de estaño de Polonia por $us 989.000.

Ahora bien, si hablamos del incremento de las exportaciones del sector agroindustrial, la carne de res despunta, pues las ventas a China de esta proteína se triplicaron de $us 10,6 millones alcanzados en 2019, a $us 42,5 millones al mes de octubre de 2020.

Otro producto que destaca es el sésamo que de $us 388.000 vendidos el pasado año también al mercado chino, a octubre de esta gestión las exportaciones a ese mercado llegaron a $us 5,3 millones.

También se destaca el incremento considerable de las ventas de limones a los Países Bajos, que de $us 10.000 registrados el pasado año, subieron a $us 563.000 en lo que va de esta gestión.

Grecia este año también se ha convertido en un interesante mercado para la quinua boliviana, incrementando sus compras del grano de $us 105.000 (2019) a $us 547.000 (a octubre de 2020).

Respecto a los productos manufacturados, el mercado chileno subió su demanda por el alcohol etílico producido en el país, de $us 629.000 adquiridos en 2019 a $us 3,8 millones a octubre de este año.

De la misma forma, Perú incrementó sus compras de los demás papeles del tipo utilizado para papel higiénico de $us 43.000 comprados el año pasado a $us 413.000 en lo que va de este 2020.

Finalmente, los minerales de plata y sus concentrados registraron un interesante crecimiento en el mercado peruano. La nación vecina compró en 2019 por un valor de $us 703.000 y este año la demanda subió a $us 9,4 millones.

Similar comportamiento experimentaron el oro y sus concentrados en el mercado chino, de $us 585.000 (2019) subió la demanda a $us 2,7 millones.

Pese a estos datos, las ventas internacionales de los productos tradicionales, según el IBCE, bajaron un 33% en valor y 4% en volumen, mientras que las exportaciones de productos no tradicionales cayeron un 7% en valor y 14% en volumen.

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Facturación de aerolíneas cayó más del 60% en 2020

Crisis. La pandemia de COVID-19 causó un ‘shock’ histórico en el sector aéreo

Sydney. Qantas, la aerolínea australiana, fue una de las tantas compañías afectadas por la pandemia del nuevo coronavirus o COVID-19

Por AFP

/ 2 de diciembre de 2020 / 15:53

La crisis del coronavirus o COVID19 ha provocado un impacto histórico sobre las aerolíneas, con una caída de su facturación de más del 60% en 2020, y solamente los test de detección sistemáticos podrían revivir este mercado a la espera de una vacuna.

“La crisis de COVID-19 amenazó la supervivencia de la industria del transporte aéreo” y “los libros de historia recordarán 2020 como el peor año financiero” para este sector, de acuerdo con la organización del sector, IATA, que agrupa a 290 compañías aéreas.

La facturación del sector se estima en aproximadamente $us 328.000 millones en 2020, contra 838.000 millones en 2019.

Las empresas redujeron sus costos “en una media de mil millones de dólares diarios” en 2020, pero el sector “continuará acumulando pérdidas sin precedentes”, agregó IATA con motivo de su asamblea general.

Ésta prevé pérdidas netas de $us 118.500 millones en 2020, mayor aún que la estimación hecha en junio, ya de por sí grave, de 84.300 millones. Para 2021 pronostica ahora una pérdida neta de 38.700 millones, más del doble de lo previsto hace cinco meses.

“Esta crisis es devastadora e implacable”, declaró el director general de IATA, Alexandre de Juniac, citado en un comunicado. “Las fronteras deben ser reabiertas sin medidas de cuarentena para que los pasajeros puedan volar nuevamente. Las compañías tendrán que continuar recurriendo a su liquidez al menos hasta el cuarto trimestre de 2021. Por lo tanto no hay  tiempo que perder”, para la reapertura de fronteras, añadió De Juniac.

La IATA propugna desde hace meses la generalización de las pruebas de detección de COVID19 que se practican antes de la partida de los viajeros (en particular en los vuelos internacionales) para evitar medidas de cuarentena.

“A largo plazo, la disponibilidad de vacunas a gran escala permitirá mantener las fronteras abiertas (…) pero ese momento es todavía incierto”, subrayó la IATA.

La llegada de vacunas “es una buena noticia” que “nos brinda confianza”, comentó en rueda de prensa Brian Pearce, director financiero de la organización, que prevé un retorno a la normalidad del tráfico aéreo no antes de 2024.

Después de una parálisis casi total en abril pasado, el tráfico se reanudó con lentitud en junio, sobre todo en trayectos nacionales, pero se volvió a desacelerar desde septiembre con la segunda oleada de COVID-19 y los cierres de fronteras y cuarentenas concomitantes.

Las compañías obtuvieron ayudas por $us 160.000 millones en 2020 para sobrevivir a la crisis sanitaria, pero solicitan un segundo tramo de apoyo estimado entre 70.000 y 80.000 millones.

En muchos aeropuertos se han instalado centros de detección de COVID-19 que permiten a los pasajeros someterse a pruebas de antígenos o virológicas de RT-PCR, estas últimas más fiables que las primeras pero cuyos resultados son más lentos, por lo que dependen de los requisitos del país de destino.

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Grandes gremios empresariales buscan unirse

Desarrollo. El objetivo es fortalecer el sector e impulsar la actividad productiva nacional

Fusión. Rolando Kempff (izq.) e Ibo Blazicevic (der.) coincidieron en la visión de unidad institucional y fortalecimiento del sector empresarial del país

Por Marco A. Ibañez

/ 2 de diciembre de 2020 / 15:49

Industriales y empresarios del comercio iniciaron consultas para que sus cámaras nacionales se fusionen y se constituyan en el sector con mayor representatividad del país. Se prevé que la unión fortalecerá el sector productivo y generará mayor empleo.

Con la mirada puesta en el fortalemiento institucional, la unidad empresarial, el mejoramiento productivo y mayor participación en la generación de políticas públicas sectoriales, la Cámara Nacional de Industrias (CNI) y la Cámara Nacional de Comercio (CNC-Bolivia) esperan consolidar su fusión hasta marzo de la próxima gestión.

El presidente de los industriales, Ibo Blazicevic, explicó a La Razón que al fusionarse las dos cámaras no solo fluirán las sinergias institucionales para beneficio de ambos gremios, sino también se incrementará su nivel de representatividad ante instancias del Gobierno, considerando los indicadores logrados por estos sectores en los últimos años.

“Comercio e industria representamos casi el 40% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Generamos el 43% de los empleos en Bolivia y más del 46% de las recaudaciones del Servicio de Impuesto Nacionales. Ello sin duda hace que una cámara fusionada tenga niveles muy altos de representatividad”, destacó.

De igual forma, el principal ejecutivo de la CNC-Bolivia, Rolando Kempff, aseguró que la fusión se traducirá en una mejor defensa del sector empresarial, brindar seguridad jurídica y un clima de negocios adecuado.

“Brindaríamos mayores servicios, seríamos una institución más fuerte, coadyuvaríamos en la economía del talento, del turismo, desarrollo de la economía naranja. La recesión que estamos viviendo es la más grande en la historia del país y podemos coadyuvar a la sociedad y al Gobierno en este sentido”, apuntó.

En esa línea, Blazicevic sostuvo que “las sinergias institucionales que benefician a nuestros asociados con los servicios que podemos ofrecerles, con el nivel de representatividad también, hace que conformemos una Cámara con mucha más posibilidad de influenciar en las políticas públicas y tratar de generar un mejor clima para los negocios en Bolivia así como la productividad”.

Empresa. Industrial y comercio impulsarán la generación de empleo. Foto: Archivo

INFLUENCIA

Esta unión institucional también coadyuvará con la reactivación económica y la generación de empleo mediante el impulso de la actividad comercial, la manufactura, los servicios, el turismo y la inversión.

“Creo que podemos soñar en cosas más grandes de las que logramos hasta ahora y creo también que podemos tener más influencia y representatividad para nuestros asociados”, reiteró a este medio el presidente de la Cámara Nacional de Industrias.

Este proceso iniciado en octubre tomará por lo menos cuatro meses para consolidarse, en ese tiempo se efectuarán consultas a todo nivel. Por ejemplo, se llevarán adelante reuniones con los diferentes past presidentes de ambas entidades y con asociaciones sectoriales, para luego continuar con evaluaciones de los directorios y finalmente una consulta pública a través de asambleas extraordinarias de los socios de cada una de estas cámaras.

La CNC y la CNI son los gremios empresariales más importantes en el país. La primera entidad fue fundada hace 130 años y la segunda cumplirá 90 años en octubre del próximo año.

En octubre pasado, las cámaras de Industria y de Comercio de Cochabamba se fusionaron tras 40 años de intentos. La crisis del COVID-19 impulsó un acuerdo con casi similares objetivos: fomentar la actividad comercial, la manufactura y la inversión para el empleo y el crecimiento económico de esa región. Con esta unión, la nueva institución conformada supera los 1.000 socios.

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Ricardo García: ‘Cooperativas, esquema de organización social exitosa’

El Director General de la Fundación CRE cuenta que el área de trabajo que desarrollan abarca casi todo el departamento de Santa Cruz. Habla del modelo exitoso de las cooperativas y la importancia de la tecnología

Ricardo García, director general de la Fundación CRE

Por Liliana Aguirre

/ 2 de diciembre de 2020 / 15:45

La Fundación CRE fue anfitriona del XV Encuentro Iberoamericano de la Sociedad Civil, que se desarrolló del 15 al 19 de noviembre, de manera virtual, en Santa Cruz de la Sierra. Más de 20 países participaron en la que se tocó la problemática actual en temas de inicio de década: digitalización y ámbitos socioeconómicos. Ricardo García, director general de la Fundación CRE (Cooperativa Rural de Electrificación), habla del evento y de los desafíos de la mutualidad cruceña que dirige.

—¿Qué significa haber sido los anfitriones del XV Encuentro Iberoamericano de la Sociedad Civil que lleva por nombre ‘Sociedad Civil en Acción 4.0’?

—Fue un gran desafío que el Consejo de Administración de nuestra cooperativa, a la cabeza del Miguel Castedo, haya tomado la decisión de apoyar y es un honor haber sido los anfitriones de un evento internacional que viene desarrollándose desde hace 25 años, con la participación de grandes profesionales y directores de grandes instituciones, asociaciones y federaciones de fundaciones de toda Iberoamérica y que, por primera vez, se desarrolló en Bolivia. En el evento participaron 24 países que tenía por objetivo la búsqueda de la construcción conjunta de una mejor sociedad.

—¿Qué características tiene el nuevo tipo de desarrollo socioeconómico y el uso de las nuevas tecnologías de la información que abordaron durante el encuentro?

—Desde hace ya muchos años que la tecnología ha puesto al alcance de la población del mundo el conocimiento acumulado de la humanidad, a solo un clic en las computadoras. Estamos en un proceso de revolución de nuestra sociedad, que tal vez se convierta en la más grande de la historia. Existe un universo de información y conocimiento que no estamos sabiendo aprovechar y que sin embargo la pandemia nos ha obligado a visualizar.  Hoy en día, todas nuestras actividades están cambiando, la forma de llevarse adelante incluyendo las nuevas tecnologías de las telecomunicaciones, con lo cual el desarrollo socioeconómico va a sufrir un gran impacto y no nos estamos preparando para ello y para conseguir que, con el cambio, se llegue a un equilibrio entre lo social, lo económico y lo medioambiental. Un ejemplo claro son las reuniones de coordinación que antes tomaban varios días, considerando el desplazamiento que se requería, y que ahora en cuestión de horas se pueden alcanzar vía Zoom u otras plataformas; optimizando así el uso de todos los recursos que disponemos y, principalmente, ahorrando el bien más preciado y escaso que tenemos, que es el tiempo.

—¿Cuáles son las ventajas de ser una cooperativa, como lo es CRE, para aportar al desarrollo económico?

—Las ventajas de ser una cooperativa se enmarcan principalmente en el espíritu del modelo, que busca ante todo la aplicación de un principio tan importante como es el espíritu de la cooperación.  En tiempos de crisis como los que estamos viviendo y ante los desafíos que tenemos por delante, no hay mejor fórmula para saltar las barreras que la economía y el mercado nos ponen por delante, que el de aunar esfuerzos y más aún sobre la base de un esquema de organización social ya probado y exitoso a nivel mundial, como es el modelo cooperativo. Un ejemplo son las cooperativas que estamos ayudando a crearse desde la Fundación CRE, con las cuales se crean fuentes de trabajo y se fortalece el mismo Estado con instituciones formales que contribuyen a nuestra economía y sociedad en todas sus dimensiones. Entre las cooperativas que hemos creado tenemos de electricistas (COOSEDSA), de servicios de Catering “Mujeres Ayudando Mujeres”, de turismo “Amazonia Tours”, de apicultores, de familias con hijos de capacidades especiales y muchas más, que son un ejemplo del éxito que se puede conseguir a través de este modelo.

—¿Qué desafíos implicará el 2021 con una economía golpeada por la pandemia?

—No va a ser un año fácil, y eso está claro para toda nuestra sociedad. El desafío que la Fundación CRE tiene por delante es el de buscar contribuir a la región a partir de las áreas de acción que se han establecido, que son: educación, salud, desarrollo cooperativo y energías renovables y usos productivos de la energía. Es así que en este momento tenemos alrededor de 20 nuevos emprendimientos de la población, que se han decidido llevarlos adelante bajo el modelo cooperativo, así que los estamos ayudando a conformarse y constituirse como tal. Esperamos que este número crezca mucho más en 2021. Así también, hemos constituido un Centro de Formación Superior “CRECE”  que trata de responder a las actuales demandas del mercado local, nacional e internacional ofreciendo un modelo de educación basado en la cooperación y la transformación digital (…).

—¿Cómo están usando la tecnología en CRE?

—En la Fundación CRE, al igual que la cooperativa, se busca aprovechar al máximo las nuevas tecnologías de la comunicación, tal es el caso que el Centro de Formación Superior CRECE está desarrollado para llevarse adelante de manera virtual en un 100%, adecuándonos de esta manera a la nueva realidad que estamos viviendo, que nos exige cambios de comportamiento y esquemas de trabajo y desarrollo de todas nuestras actividades. Reuniones virtuales, compras en línea, lecturas digitales y otros son la tecnología que ya estamos usando y ya están revolucionando nuestra sociedad.

Perfil

Nombre: Ricardo García

Profesión: Administrador de Empresas y Sistemas

Cargo: Director General de la Fundación CR

Experiencia

Diplomado en Dirección de Empresas y Recursos Humanos con cursos de especialización en Marketing. Es Director General de la Fundación CRE, presidente de la Fundación Germán Busch y miembro del Consejo Consultivo de Encuentros Iberoamericanos de la Sociedad Civil.

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