jueves 4 mar 2021 | Actualizado a 02:12

Silvia Escóbar: Acumular capital no permite el desarrollo de la base productiva ni genera empleo

La socióloga Silvia Escóbar

/ 27 de enero de 2021 / 10:09

La investigadora aborda en su trabajo la situación estructural caracterizada por la reducida generación de empleo en el sector formal, la ampliación constante de la ocupación por cuenta propia y el desempleo en Bolivia, entre otros factores

El Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) presentó una nueva publicación denominada Serie: Desigualdades y pobreza multidimensional Enfoques, perspectivas y situaciones.La investigadora Silvia Escóbar de Pabón publicó allí un capítulo denominado: Desigualdades de excedentes en el mercado de trabajo: condiciones de explotación y precariedad laboral en Bolivia.La autora ahonda en algunos puntos de la investigación que realizó.

— ¿A qué se refiere en cuanto a la desigualdad de excedente en el mercado laboral boliviano?

— A las condiciones de explotación de la fuerza de trabajo y su relación con los procesos de precariedad laboral, en el contexto de las transformaciones globales de la producción y sus especificidades en Bolivia durante las últimas décadas. El punto central de la discusión es la profunda desigualdad entre los que producen (trabajadores) y los dueños de los medios de producción (empleadores), en la que estos últimos se apropian del trabajo y acaparan la riqueza social producida, destinando solo un salario de subsistencia a la mayor parte de los trabajadores. Específicamente, se analizan los mecanismos que amplían los límites de la explotación laboral y las grandes asimetrías en la apropiación del excedente económico a favor del capital.

La desigualdad del excedente en el mercado laboral se expresa, entre otros indicadores, en la distribución desigual del ingreso nacional entre salarios y ganancia —remuneración a los empleados y excedente bruto de explotación— en las cuentas nacionales del INE.

— ¿Los salarios en el país tienden a disminuir?

— Según un estudio de la CEPAL de 2018, la participación de los salarios muestra una tendencia histórica a disminuir en todos los países de la región, sin embargo, el deterioro ha sido mayor en Bolivia. Desde el año 2000, la participación salarial en el ingreso se redujo del 36% al 29%, alrededor de 2016, mientras que la parte de la investigadora aborda en su trabajo la situación estructural caracterizada por la reducida generación de empleo en el sector formal, la ampliación constante de la ocupación por cuenta propia y el desempleo en Bolivia, entre otros factores que se apropian los empresarios se mantuvo por encima del 50%. A su vez, vía impuestos y con un porcentaje creciente, el Estado pasó a recibir el 18%. Esta mayor desigualdad en la distribución del ingreso entre capital y trabajo es una de las manifestaciones del debilitamiento de los procesos de negociación colectiva de los trabajadores, lo que incide en el rezago o estancamiento de los salarios reales, en relación con las variaciones en el crecimiento del producto, así como en la vulneración de los derechos laborales. Como resultado, se asiste a la precarización generalizada de las condiciones de trabajo, que afecta en forma duradera las condiciones de vida de gran parte de la fuerza de trabajo, profundizando las desigualdades sociales y la pobreza en múltiples dimensiones.

— ¿A qué conclusiones llegó?

— El análisis de la desigualdad de excedente en el mercado laboral ha mostrado que la acumulación de capital en el país no contribuye a desarrollar la base productiva ni a generar más y mejores empleos; incluso cuando el sector empresarial obtiene grandes beneficios, el limitado aumento del empleo formal está acompañado de la pérdida constante de su calidad. El desmantelamiento continuo de los derechos laborales y de los logros más importantes de los trabajadores en materia de estabilidad, salarios y protección social, como sostén de las condiciones de vida, ha profundizado la distribución desigual del excedente entre capital y trabajo y, por esa vía, la precariedad y la pobreza que se origina en el mundo del trabajo. Estas tendencias se han visto amplificadas por predominio de las pequeñas y micro unidades económicas en la estructura productiva nacional. En este contexto, se concluye que la acción colectiva en contra de la desigualdad en el mercado laboral es un desafío permanente para los trabajadores, al mismo tiempo que su capacidad para articularse y participar activamente en la urgente transformación del actual patrón de desarrollo extractivista y avanzar hacia una economía diversificada y sostenible (…).

Perfil

Nombre: Silvia Escóbar 

Profesión: Socióloga

Cargo: Responsable del equipo de Seguridad social y Derechos Laborales

Experiencia

Estudió Sociología en la UMSA. Es especialista en temas laborales y es la exdirectora ejecutiva del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), donde ha realizado investigaciones en el campo del empleo y los mercados de trabajo urbanos y rurales. Ha sido presidenta del Comité Directivo del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB/DGIS-Holanda).

Participó en investigaciones regionales en el marco de la CLACSO y la OIT en acuerdo con organizaciones laborales, gremiales e instituciones privadas de apoyo a pequeños productores.

Pacto fiscal: Candidatos buscan la redistribución de los ingresos

Economía. La caída en los ingresos del IDH y la pandemia configuran un nuevo escenario

Por Liliana Aguirre

/ 3 de marzo de 2021 / 12:16

Economía

Una nueva distribución de recursos para las regiones a través de un pacto fiscal y la búsqueda de fuentes de financiamiento son temas en los que coinciden cuatro candidatos a la gobernación de los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

A días de las elecciones subnacionales, estos candidatos coinciden en la necesidad de buscar nuevas formas de generar ingresos para los gobiernos departamentales, debido a la reducción en las regalías provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) a consecuencia de la pandemia del COVID-19, la caída de los precios internacionales del petróleo, las cuarentenas aplicadas en el país y las bajas recaudaciones por concepto de tributos.

Por ejemplo, Franklin Flores, candidato a la Gobernación de La Paz por el Movimiento Al Socialismo (MAS), propone que “se debe trabajar en la generación de nuevos ingresos sostenibles en el tiempo y no depender del nivel central del Estado, con la  creación de empresas departamentales que trabajen y reactiven la economía”.

En la misma línea, su correligionario Humberto Sánchez, candidato también por el MAS a la Gobernación de Cochabamba, sostiene que la autoridad elegida debe tener capacidad para hacer gestión ante el Gobierno central porque “un pacto fiscal tiene que ser con propuestas serias y lo que le corresponde en derecho a Cochabamba lo vamos a reclamar, y no es que iremos a pelear sino a debatir”, dijo.

No obstante, los candidatos opositores al oficialismo cuestionan el centralismo y cómo se encuentra la actual distribución de recursos de coparticipación tributaria e inversión pública.

“El 80% del presupuesto y el 86% de la inversión pública son manejados por el nivel central. El excesivo centralismo genera desequilibrios verticales entre el nivel central y los niveles descentralizados”, señala Claudia Bravo, candidata por Unidad Nacional (UN) a la Gobernación de La Paz.

De igual manera, Luis Fernando Camacho, candidato de la agrupación ciudadana Creemos a la Gobernación de Santa Cruz, cuestiona que desde 2014 no se logró un pacto fiscal debido al desinterés de la administración del expresidente Evo Morales.

“En nuestro plan de gobierno ‘Por el futuro de Santa Cruz’ planteamos alcanzar un pacto fiscal que distribuya los ingresos tributarios del Estado, entregando el 60% de los mismos a gobernaciones, municipios y universidades públicas y el 40% al Gobierno central”, señala.

Frente a las propuestas y las necesidades de recursos que enfrentarán los gobiernos subnacionales para ejecutar obras, el analista económico Moisés Mercado precisa que alcanzar un pacto fiscal implica el sinceramiento de las finanzas públicas para conocer cómo se encuentra el país.

“Ha sido entablado como mecanismo de acuerdo en nuestro país para temas subnacionales de las entidades territoriales autónomas, que son las gobernaciones y los municipios (…). El pacto fiscal ha sido llevado durante la gestión de Morales, pero en un contexto distinto que ha sido una época de vacas gordas. El pacto fiscal ha tenido otras connotaciones para resolver las asimetrías redistributivas que existen entre el nivel central, gobernaciones, niveles subnacionales y las asimetrías horizontales que tienen que ver con municipios y sus distintos tamaños, para que todos tengan la posibilidad de tener la suficiente cantidad de recursos y resolver las desigualdades territoriales”, indica el experto.

ASIMETRÍAS

Mercado explica que las gobernaciones tienen varias fuentes de ingreso y la principal son los tributos. “Uno está constituido por los ingresos de los hidrocarburos con las regalías y otro componente es el IDH, del que se benefician los departamentos productores de los hidrocarburos y los municipios donde existen las fuentes de energía relacionadas al gas y al petróleo, y el resto del país no percibe estos recursos” y el diálogo se da en torno a ese tema, concluye el profesional.

¿Qué proponen cuatro candidatos a gobernación del eje central?

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John Larrea: ICCO captó $us 6,6 MM para la sostenibilidad en el Chaco

El Coordinador de Programas de ICCO destaca las experiencias exitosas para la producción y comercialización de miel y maní en el Chaco, una región con conflictos acumulados por décadas donde la cooperación puede marcar la diferencia

El Coordinador de Programas de ICCO, John Larrea

Por Liliana Aguirre

/ 3 de marzo de 2021 / 12:09

Entrevista

Desde su llegada a América Latina en la década de los 70, la agencia de cooperación holandesa ICCO trabaja con especial atención en el área rural, desarrollando proyectos en beneficio de pueblos indígenas, campesinos, mujeres y cooperativas. John Larrea, destaca que en el Gran Chaco su atención se concentra en el desarrollo de un proyecto que incentiva la producción de miel y maní, logrando en 2020 21.600 kg del primer producto y 1.400 toneladas del segundo. Se trata de una oportunidad para generar ingresos a la región.

—¿Cuáles son las principales problemáticas en esta región?

—El cambio climático, la deforestación, el derecho a la tierra, la seguridad alimentaria, el desarrollo económico, la representatividad, el acceso al agua y la violencia sexual comercial, entre otras. Es una región donde la extrema variabilidad del clima afecta a la producción agrícola familiar, el riego, la cría de animales menores e incluso la recolección de frutos silvestres. La afectación económica debido al cambio climático limita el ejercicio de derechos, provocando una cadena de conflictos acumulados por décadas. La acelerada deforestación debido en gran medida a la producción ganadera y al modelo económico vigente, no solo limita el espacio físico de las comunidades indígenas, sino que afecta a las formas de convivencia, el uso de sus tierras, la forma de recolección y caza de sus alimentos. Todo esto repercute también en conflictos históricos alrededor de la tierra, donde los pueblos indígenas y campesinos deben iniciar demandas para defender sus recursos y territorios. Otro de los mayores problemas es el acceso insuficiente a fuentes de agua.

—¿Qué pasa con el agua?

—En cercanías del río Pilcomayo se encuentra agua dulce entre los 80 y 120 metros de profundidad, pero a medida que uno se aleja, en el suelo se ha encontrado una elevada cantidad de agua salada, la cual no es posible utilizarla para el consumo humano o animal, lo que afecta a la seguridad alimentaria y a las dinámicas económicas de los territorios (…). En el caso especial de las familias indígenas, además de la necesidad de agua, se hace prioritario el acceso a semillas y herramientas para ampliar los cultivos y diversificarlos. Así como el acceso a nuevas tecnologías que fomenten la producción, fortalezcan las cadenas de valor priorizadas por las comunidades y faciliten la comercialización de sus productos.

—¿A cuántas personas beneficia este proyecto?

—El programa Chaco Sustentable trabaja en Argentina, Paraguay y especialmente en el Chaco de Bolivia. Desde que se inició el programa en 2010, a través de nuestros socios locales en cada país, hemos beneficiado a alrededor de 25.018 familias de comunidades indígenas, criollas y campesinas en el Chaco trinacional. Con el propósito de mejorar la calidad de vida de las familias y las comunidades, el programa ha fijado prioridades locales y regionales que son coordinadas y atendidas con distintos actores en las comunidades, gobiernos locales, sociedad civil y plataformas regionales del Chaco. Desde un enfoque de complementariedad entre los actores, se generó un contexto solidario y de responsabilidad ambiental, respecto a la producción de alimentos, bienes de consumo sin incrementar la degradación ambiental y con mejores condiciones de inclusión económica.

—¿Qué experiencias productivas exitosas hay en el Chaco?

—Una experiencia importante del programa es la desarrollada con mujeres y jóvenes indígenas que lograron escalar sus capacidades productivas, alcanzando a conformar empresas indígenas constituidas, como es el caso de la Empresa de Mujeres Guaranís “Munduvi”, que produce derivados del maní y la empresa productora de miel “El Ikavi”.

—¿Desde qué año se desarrolla el programa Chaco Sustentable y cuál es la inversión?

—El programa Chaco Sustentable se conformó en 2010 con varias instituciones socias de Argentina, Bolivia y Paraguay. Hoy son más de 10 aliados a nivel regional que conforman el programa impulsado desde ICCO Cooperación. En el transcurso de estos últimos años, el programa trabajó principalmente con fondos provenientes de Holanda, del Ministerio de Relaciones Exteriores a través de su programa “Alianza por el Compromiso Civil” y de las Iglesias Protestantes Holandesas – Kerk In Actie.También hemos logrado articular y coordinar con otros importantes donantes como la Unión Europea en Bolivia a través del proyecto “Por Nuestro Gran Chaco” (Zicosur), el Fondo de Innovación (DANESA) y FIDA, entre otros. Los fondos han estado orientados a mejorar las capacidades productivas de los pueblos indígenas, fortalecer cadenas de valor de la miel, el maní y el algarrobo. Potenciar procesos de incidencia comunitaria, política y civil, con especial énfasis en la participación de jóvenes y mujeres en espacios de toma de decisión, así como fortalecimiento de modelos de gestión territorial, defensa de derechos y acceso a tecnología. En los últimos cinco años el programa movilizó recursos por un monto aproximado de 5.500.000 euros ($us 6,6 millones al cambio de hoy). En lobby & advocacy se invirtieron 300.000 y en inversiones productivas, 5.200.000 euros.

Perfil

Nombre: John Larrea

Profesión: Ingeniero agrónomo y economista

Coordinador

Especialista en finanzas para el desarrollo y proyectos. Trabaja más de 20 años con comunidades indígenas y campesinas. Es Coordinador de Programas en ICCO Cooperación, articulando y coordinando con gobiernos locales, departamentales y regionales del Gran Chaco Sudamericano.

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Industria 4.0: El desafío de la CNI para la próxima década

Revolución. Busca un salto cuantitativo del coeficiente de industrialización del 16% al 25%

Por Marco A. Ibañez

/ 3 de marzo de 2021 / 12:06

Negocios

Tras cumplir 90 años, la Cámara Nacional de Industrias (CNI) asume el desafío de dirigir al sector a la Cuarta Revolución Industrial. En medio de una recesión económica y la emergencia por el COVID-19, busca fortalecer la producción y el comercio.

“El mundo vivió diferentes revoluciones industriales, desde la 1.0 con la máquina a vapor de James Watt a fines del siglo XVIII; la industria 2.0 con la producción en serie de Ford; la industria 3.0 de la electrónica y el internet en la industria 4.0 de la robótica, los algoritmos, la inteligencia artificial, el data science y estamos en puertas de la industria 5.0; empero, Bolivia pervive entre la primera y segunda revolución industrial en sus industrias pequeñas y medianas, y entre la tercera y cuarta revolución industrial en algunas de sus grandes industrias”, de acuerdo con una evaluación efectuada para LA RAZÓN por el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Ibo Blazicevic.

En ese proceso de transición tecnológica, la entidad líder y más representativa del sector industrial del país cumple hoy 90 años con el desafío de trazar el rumbo para que las empresas nacionales encaren una nueva revolución en la década que se inicia.

“De cara al 2030, la CNI impulsa el tránsito hacia la industria 4.0 que fortalezca la productividad, las cadenas de valor local y la inserción internacional con productos de alto valor agregado con el sello Hecho en Bolivia”, dice el principal ejecutivo del sector.

Agrega que los industriales son testigos de que en medio de la crisis económica y la pandemia del COVID-19, una nueva realidad se escribe en la historia nacional.

“Se trata de una nueva normalidad donde los industriales multiplicamos esfuerzos para agregar no solo de materia prima e insumos a nuestros productos, sino también valor agregado con trabajo, capital y tecnología que permita al país subirse al tren de desarrollo”, sostiene.

En ese marco, considera que el futuro de la industria en Bolivia “estriba” en realizar el salto cuantitativo del actual coeficiente de industrialización del 16% al 25% hacia el 2030 y transitar hacia la industria 4.0 que fortalezca la productividad y el comercio nacional e internacional.

“Desde la CNI afirmamos que el principal desafío de la industria es incrementar su productividad para ser más competitivos en el contexto nacional e internacional y contribuir al desarrollo nacional. Asimismo, debemos trabajar para que junto al Estado se genere un clima apropiado a la iniciativa e inversión privada y se promueva el desarrollo”, insiste Blazicevic. 

GESTIÓN. El líder de los industriales traza el nuevo rumbo del sector. Foto: Pedro Laguna-Archivo

CRISIS

Según el líder de los empresarios industriales, el sector enfrenta la más fuerte recesión económica de las últimas cuatro décadas. Argumenta que conforme a un análisis del desempeño de la industria en 2020, se estableció que debido a los efectos de la pandemia del COVID-19, en 2020 el PIB industrial experimentó una caída de -11,9% cuando en 2019 se llegó a 3,19%, “una reducción de 15 puntos porcentuales, la mayor crisis económica industrial de los últimos 40 años”.

Pese a ello, afirma  que a lo largo de 90 años de vida institucional, la CNI contribuyó y seguirá contribuyendo “con profundo trabajo al desarrollo de Bolivia”, además de ser protagonista de trascendentales y relevantes hitos de la historia del país.

La entidad fue fundada en La Paz, un 28 de febrero de 1931 como Cámara de Fomento Industrial, agrupando y representando a empresarios dedicados a la manufactura.

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Flores nacionales buscan seducir a EEUU

Ventas. Después de tres años se volverá a exportar este producto

PRODUCCIÓN. Los valles de Cochabamba son aptos para el cultivo de diferentes variedades de flores

Por Marco A. Ibañez

/ 3 de marzo de 2021 / 12:01

Empresa

Después de tres años de paralizarse las ventas externas, Cochabamba volverá a exportar flores. El sector produce 30.000 kilos a la semana; considerando ese potencial, la Federación de Empresarios de ese departamento logró abrir el mercado de EEUU.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), la última exportación de flores y capullos se registró al Paraguay en 2017. Desde esa gestión a la fecha no se volvieron a efectuar ventas de este producto al mercado internacional debido a factores como precio y logística.

No obstante, la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), en enero envió una muestra comercial de 10 cajas de diferentes variedades de flores a Miami a fin de que potenciales clientes valoren la calidad del producto, además de obtener la certificación para la exportación al país del norte.

Este primer envío enfrentó una serie de dificultades a nivel de trámites en el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), la Aduana y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN). Empero, la experiencia sirvió para marcar la ruta crítica para una primera exportación.

ROSAS. Son parte de la oferta exportable para Estados Unidos. Foto: Fernando Cartagena

POTENCIAL

Los resultados de la muestra enviada a Estados Unidos (EEUU) superaron las expectativas, pues ahora el sector prepara para los próximos días el despacho aéreo de 200 cajas con 5.000 kilos de flores producidas en los valles cochabambinos.

“Pretendemos consolidar este mercado porque definitivamente hemos identificado que, como región, tenemos muchas oportunidades que son muy positivas. En ese marco, tenemos que lograr que Cochabamba recupere su capacidad de exportación de productos como flores”, dijo a LA RAZÓN el presidente de los empresarios de Cochabanba, Javier Bellot.

Liliums, gerberas, lisianthus, hortensias, claveles y rosas son parte de la oferta de flores que en breve estará en el mercado de Miami, donde no competirán con precios sino con calidad y variedad.

“No estamos yendo a competir con precios sino estamos yendo con ciertas ventajas comparativas en cuanto a las variedades que se tiene y las características del tipo de flor”, destacó el empresario al referirse a la capacidad de producción de flores de Cochabamba, que supera los 30.000 kilos a la semana.

Entre 2010 y 2017, la máxima exportación se registró en 2011 cuando las ventas de flores llegaron a los $us 54.374.

CLAVELES. También son demandados por el mercado internacional. Foto: Fernando Cartagena

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Petrobras registra lucro el último trimestre de 2020

Costos. La estatal del Brasil aumentó cuatro veces el precio de los combustibles en lo que va de 2021

PETROLERA. Está entre los 10 mayores productores de petróleo del mundo

Por AFP

/ 3 de marzo de 2021 / 11:56

Mundo

La estatal petrolera de Brasil Petrobras anunció que registró ganancias en el cuarto trimestre de 2020, días después de que sus acciones se desplomaran más de 20%. Las ganancias de la compañía superan los $us 11.000 millones.

La compañía superó las expectativas de los analistas al registrar una ganancia neta de 59.900 millones de reales ($us 11.000 millones, al tipo de cambio actual) en el periodo de octubre-diciembre, revirtiendo tres trimestres consecutivos de pérdidas impulsadas por la pandemia del coronavirus. El resultado fue lo suficientemente sólido como para que la empresa más grande de Brasil terminara el año, impactado por el COVID-19, con una ganancia anual sorprendente de 7.100 millones de reales.

Probablemente será el último trimestre de la compañía bajo la dirección de Roberto Castello Branco, un respetado economista a quien el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, decidió la semana pasada reemplazar por un general de reserva del Ejército.

La medida alimentó los temores de que el presidente de extrema derecha intente intervenir en los precios del combustible en busca de su reelección el próximo año, una perspectiva que asustó a los inversores y desencadenó la caída de la Bolsa de Sao Paulo.

Castello Branco calificó los resultados como “un desempeño excepcional en un entorno muy desafiante”. “En medio de una severa recesión mundial y los efectos de un gran shock para la industria petrolera, prometimos estructurar una recuperación en forma de J», dijo en un comunicado y agregó: “Hemos cumplido nuestras promesas”.

PRECIOS. La empresa vio caer sus acciones en más de 20% el lunes pasado. Foto: AFP

RÉCORD

Los analistas habían pronosticado una ganancia de 4.900 millones de reales para el trimestre. El resultado fue un 635% superior al del cuarto trimestre de 2019, cuando Petrobras totalizó 2.000 millones de reales para cerrar un año de ganancias netas récord (10.200 millones de reales).

Petrobras aún se está recuperando de cuatro años de las grandes pérdidas que sufrió entre 2014 y 2017, sumergida en una crisis tras la revelación de un gigantesco esquema de corrupción montado entre empresarios, partidos políticos y exfuncionarios de la estatal para desviar recursos públicos amañando contratos.

Justo cuando estaba saliendo de la crisis, la pandemia hizo que los precios del pétroleo cayeran a mínimos históricos el año pasado. Además, la empresa vio sus acciones caer más de 20% después de que Bolsonaro nombrara al general de reserva del Ejército Joaquim Silva e Luna para reemplazar a Castello Branco.

Petrobras aumentó cuatro veces el precio de los combustibles en lo que va de 2021, con un alza acumulada de 34,78%. Esto irritó a los camioneros, que amenazaron con realizar una huelga como la que en 2018 paralizó el país durante varios días.

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