domingo 26 jun 2022 | Actualizado a 22:46

El maíz, entre la soberanía alimentaria y la inseguridad

/ 15 de mayo de 2022 / 21:30

Efectos. Este grano, considerado clave para la producción avícola y la porcicultura, ha revelado la fragilidad del abastecimiento.

ECONOMÍA

En medio de denuncias de especulación de precios, “ocultamiento” del producto, contrabando, así como reclamos para elevar la producción con biotecnología; el maíz se ha convertido en la manzana de la discordia entre productores y Gobierno.

Pese a los datos que muestran y defienden cada uno de estos sectores, este grano considerado clave para la producción avícola y la porcinocultura en el país, ha revelado la fragilidad de la soberanía alimentaria y la i n s e g u r i d a d que existe en el tema del abast e c imi ent o del producto en el mercado interno.

Su efecto se ha sentido de forma directa en un incremento en los precios de la carne de pollo y de cerdo, que debido a la crisis la población muchas veces no sabe cómo sobrellevar.

En ese marco, cada día que pasa, la solución a esta situación parece alejarse debido a las posiciones encontradas entre productores y la administración de Luis Arce.

ABASTECIMIENTO.

El 6 de abril pasado, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Oscar Mario Justiniano, en una entrevista con La Razón Radio alertó un eventual desabastecimiento de maíz y su efecto inmediato en la producción de carne de pollo, debido a la insuficiente producción del grano.

“Sí hay riesgo y lo podemos demostrar (…) y esto no es solo un tema de producción de granos, esto es un tema de producción de proteína, de carne de pollo particularmente, que son los que más demandan el maíz”, advirtió.

Justificó su advertencia señalando que el cambio climático está generando una disminución sustancial en los cultivos no solamente en Bolivia, sino también en los países vecinos. “Hemos visto que Paraguay ha perdido el 68% de su soya, igualmente Argentina, y acá en Bolivia la disminución de la producción ha ido directamente al maíz”, sostuvo.

Y complementó señalando: “Nosotros tenemos una afectación extremadamente importante en la producción de maíz duro amarillo, que es el 98% de los cultivos que se siembran en Bolivia y que van directamente a la alimentación animal de pollos, cerdos y ganado bovino”.

Asimismo, dijo que en reiteradas oportunidades comunicaron esta situación a las autoridades del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, pero a la fecha no se definen las “medidas urgentes”, que reclama el sector.

Foto. LA RAZÓN ARCHIVO

SOLUCIÓN.

A casi 40 días de la advertencia del ejecutivo de la CAO, la falta de maíz es real para los productores y se debe a que la superficie de siembra viene disminuyendo gradualmente por la baja productividad que se obtiene como consecuencia del ataque de plagas, como el gusano cogollero o de condiciones climáticas adversas como la sequía, que en la campaña de verano incluso afectó el sur de Santa Cruz y parte de Tarija.

Según la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), en condiciones normales, la producción de maíz en el país alcanza las 900.000 a un millón de toneladas anuales; mientras que la demanda nacional llega a 1,2 millones de toneladas.

“Con la aprobación del uso de biotecnología en maíz podríamos alcanzar una producción entre 1,5 y 1,6 millones de toneladas, con lo que responderíamos con soltura a la demanda nacional, sin necesidad de importar o del contrabando de maíz que ya es genéticamente mejorado”, explicó el presidente de Anapo, Fidel Flores.

Para este sector, la solución está en el uso de biotecnología conforme lo establece la normativa vigente en el país.

“Pedimos al Gobierno que autorice al INIAF (Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal) la evaluación de semillas con maíz genéticamente mejorado en el marco de la normativa semillera y, una vez cumplido este paso, podremos contar con semilla validada y adaptada a nuestras condiciones locales para aprovechar mejor el potencial de esta herramienta tecnológica”, dijo Flores.

Añadió que “una vez que sea emitido el decreto supremo, ya se puede autorizar de forma inmediata la importación de maíz con biotecnología de los eventos que serían permitidos para su producción y consumo en Bolivia; de otro modo nos enfrentamos a una contravención a la normativa establecida en el país”.

CRISIS.

La insuficiente producción del grano fue confirmada por el presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), Mario Moreno, quien anticipó para este año un déficit de 400.000 toneladas en la producción de maíz, como consecuencia de la sequía.

El ejecutivo explicó que periódicamente se siembran 120.000 hectáreas de las cuales se cosecha 600.000 toneladas de maíz, no obstante este año no se llegará ni a las 200.000 toneladas.

En Monteagudo y Muyupampa (Chuquisaca) se registró una afectación del 70% de la producción y en el sur en Machareti un 80% y en Tarija un 40 a 60%.

En tanto, el secretario de Hacienda de la Gobernación de Santa Cruz, Orlando Saucedo, aseguró que el país no es autosuficiente para la producción de maíz, desde hace seis años, y que la demanda nacional es cubierta con la importación del grano.

Citando datos de la Asociación de Avicultores de Santa Cruz (ADA), Saucedo explicó que el pasado año el sector avícola produjo 669.430 toneladas de alimento entre carne de pollo y huevo, y en el país se consumió alrededor de 885.000 toneladas de maíz. Y que para esta gestión se prevé un incremento de la demanda interna.

Pese a las argumentaciones de los productores, el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Remmy Gonzales, precisó que este año el país tendrá una oferta total de 1.029.179 toneladas de maíz amarillo duro, con lo cual se abastecerá y garantizará el consumo interno.

Según el funcionario, estos datos fueron verificados por las instituciones relacionadas al sector, por lo que es importante que la población tenga conocimiento de que, si por algún otro motivo existiese la subida de precio de algún producto, este extremo no sería por el maíz, sino obedecería a especulaciones aprovechando la situación coyuntural mundial en el tema de alimentos.

En tanto, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro apuntó que no hay por qué más discutir sobre el tema. “Queda claro para el pueblo boliviano que hay maíz suficiente producido para abastecer la demanda interna. Si hay aspectos de agio y especulación ya es un tema que vamos a controlar porque Bolivia siempre ha tenido una vocación productiva en el maíz y de manera suficiente para abastecer el mercado interno”, remarcó.

PRODUCCIÓN. La falta de maíz en el mercado provocó el incremento del precio de la carne de cerdo. Foto. kipedia.org

El Gobierno insiste en un superávit

La administración de Luis Arce aseguró que el país tiene un superávit de maíz desde 2019 y que para este año se prevé 34.000 toneladas pese a los fenómenos climatológicos. Además, apuntó a los acopiadores como los principales responsables de “ocultar” el grano.

“Lamentamos que se quieran aprovechar de esta crisis mundial, prácticamente especulando, incluso ocultando el maíz”, dijo a LA RAZÓN el viceministro de Desarrollo Rural y Tierras, Álvaro Mollinedo.

“No son todos los productores (los que ocultan el maíz), más son los acop i a d o r e s porque tenemos ent e n d i d o que ya c ompr a – ron maíz desde la c amp a ñ a de verano de la gestión 2021 y también de la 2022. Entonces se ha acopiado bastante maíz”, señaló el viceministro Mollinedo.

Asimismo, anticipó que su despacho tomó conocimiento que en operativos de control del contrabando en las fronteras del país, se han interceptado “algunos camiones” cargados con maíz con destino al exterior.

“Tenemos datos que han estado saliendo (camiones con maíz) hacia el Perú y también hacia el Brasil”, reveló el funcionario.

No obstante, Mollinedo reiteró que a la fecha en el país existe superávit de producción de maíz, llegando a 34.000 toneladas pese a los eventos climatológicos como sequía e inundaciones.

“Como Estado nos hemos comprometido a abastecer a través de Emapa a los avicultores y porcinocultores”, sostuvo.

AVÍCOLA. Este sector también está afectado por la falta de maíz mientras sube el precio de la carne de pollo.

ACOPIADORES.

De igual manera, el gerente de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), Franklin Flores, denunció que “especuladores” acopiaron grandes volúmenes de maíz en Santa Cruz, lo cual genera agio y especulación en el mercado interno.

Ante esa situación y considerando un incremento en el precio de la venta de la carne de pollo, en la capital cruceña se llevan adelante operativos de control.

“En Montero hay dos, tres personas que compran todos los camiones que llegan a la balanza. En La Guardia, Santa Cruz, de la misma manera, esas personas han ido comprando desde febrero, marzo y abril”, indicó el funcionario.

“El maíz que se ha cosechado hasta ahora lo están ocultando para generar un supuesto desabastecimiento”, insistió el gerente de Emapa, Flores al convocar a las instituciones de la lucha contra el contrabando y defensa al consumidor para tomar medidas sobre esas irregularidades.

Producción de carne de res creció 10,5% en 2021

En los últimos años se mejoró el rendimiento en producción de carne bovina.

La productividad llegó a 213.450 toneladas. El 74% del hato ganadero se concentra en los departamentos de Santa Cruz y Beni

Por Yuri Flores

/ 26 de junio de 2022 / 16:35

ECONOMÍA

La producción de carne de res en el país durante el año pasado registró un incremento del 10,5% respecto a 2020. Este crecimiento se debe a la mejora genética en las reses, según informó la Asociación Boliviana de Criadores de Cebú (Asocebú).

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el año pasado, la producción de carne bovina en el país llegó a cerca de 213.450 toneladas, una cifra que mostraba una recuperación en comparación con 2020, cuando se cifró un poco más de 193.172 toneladas, que implicaba un bajón respecto a las 204.203 toneladas que se alcanzó en 2019.

En la actualidad, según el INE, el hato ganadero se concentra en el departamento de Santa Cruz con más del 44%, seguido de Beni con un 30% de las cabezas de ganado; es decir, entre los dos reúnen al menos el 74% del total nacional. El restante 26% se distribuye en los otros siete departamentos, donde Chuquisaca es el tercero con mayor cantidad (7%), seguido por La Paz (6%), Tarija (5%), Cochabamba (4%), Potosí (2%), Pando (1%) y Oruro (0,89%).

“La progresión es el resultado de un estricto circuito de crianza de ejemplares bovinos de gran calidad que abarca la recría y el mejoramiento genético. Gracias a ello, se logró que hoy exista en el hato ganadero muy buena habilidad materna, buenos terneros, destete con buen peso y precocidad en ganancia de peso”, se indicó desde la Asociación Boliviana de Criadores de Cebú (Asocebú).

Cabezas de reses de la Asociación Boliviana de Criadores de Cebú (Asocebú). Foto. ASOCEBU

Las inversiones y el mejoramiento de prácticas comenzaron hace más de una década, cuando los ganaderos cruceños empezaron a virar hacia una mejor genética de inseminación, transferencia de embriones y otros.

El gerente general del frigorífico Fridosa, Jaime Barrenechea, dijo que, durante los últimos años, el país logró mejoras en el rendimiento en la producción de carne bovina similar al de Brasil.

“En Bolivia se ha logrado un rendimiento cada vez mayor en la producción de carne vacuna y ello quiere decir que se aprovechará más cantidad de carne por cada carcasa de animal vivo en la faena y con una calidad similar a la que tienen los productores de Brasil”, puntualizó Barrenechea.

De acuerdo con el ejecutivo, a inicios de junio, la Asocebú y Fridosa, con el apoyo de la Asociación de Criadores de Nelore de Brasil, llevaron a cabo la Segunda Faena Técnica de animales de la raza Nelore y los resultados fueron alentadores: el peso promedio de las carcasas fue de 270,7 kilogramos por cabeza, un 36% superior al peso promedio a nivel nacional, que llega a 199 kg por cabeza de ganado.

Esta actividad contó con la participación de 750 ejemplares bovinos pertenecientes a 17 cabañas ubicadas en el departamento de Santa Cruz y Beni, de pequeños, medianos y grandes productores. En esta faena técnica se calificó las condiciones raciales del animal, la edad y el peso promedio y la terminación o acabamiento de los animales.

“La faena técnica es la herramienta más eficaz para evaluar la capacidad productiva de nuestros hatos. En Bolivia tenemos todas las condiciones para ser un gran productor de alimentos. Las inversiones en genética, sanidad animal y nutrición nos permiten procesar animales más jóvenes y más pesados, hay una constante evolución en nuestro hato ganadero”, añadió Barrenechea.

De acuerdo con Asocebú, fue el reconocido juez internacional de ganado en la raza Nelore, Andrés Locatelli, quien ponderó el desarrollo de las carcasas que han alcanzado los 750 animales que participaron en el evento realizado en el municipio de Cotoca, en el departamento de Santa Cruz.

Locatelli, gerente ejecutivo de Nelore Brasil, fue la autoridad máxima en la valoración de los ejemplares. Dijo que, en comparación a la primera edición del evento, la actual la supera con amplitud.

Según Asocebú, lo alcanzado en la faena técnica es el resultado de un estricto circuito de crianza de ejemplares bovinos de gran calidad. 

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La recuperación del empleo es ‘lenta, incompleta y desigual’

Brechas. La crisis afectó de manera significativa al empleo femenino, al producir un gran retroceso en la tasa de participación laboral.

Las mujeres demuestran sus habilidades en diferentes sectores como la manufactura.

Por Rolando Flores

/ 26 de junio de 2022 / 16:34

ECONOMÍA

Después de dos años de la pandemia del COVID-19, la recuperación del empleo es “lenta, incompleta y desigual” en Bolivia así como en América Latina. Además, las brechas laborales entre hombres y mujeres se han profundizado en 2021.

A esa conclusión llegaron la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), tras evaluar los principales indicadores laborales de la región.

Los dos organismos de las Naciones Unidas coinciden en que los principales indicadores laborales de la región registraron mejoras en un contexto en que las economías crecieron en 2021 en 6,6%, entre las que se destacan el aumento del empleo y de la tasa de participación laboral, y el descenso de la tasa de desocupación. Sin embargo, la recuperación del empleo ha sido “lenta, incompleta y desigual”.

Además, como ha ocurrido en otras situaciones de crisis, la dinámica entre el empleo y la actividad económica desempeña un papel fundamental a la hora de implementar mejores y más oportunas políticas laborales, por lo que los “posibles rezagos” del empleo sugieren la necesidad de reforzar los instrumentos que faciliten la reincorporación de las personas al mercado laboral, señala la CEPAL y la OIT en la publicación conjunta denominada “Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe”.

A través de este documento también advierten que “la potencial escasez de algunos productos, puede generar inestabilidad interna en numerosos países de la región —como Bolivia—, aumentando a su vez los flujos migratorios internos y externos”.

DATOS.

Durante 2021 las economías de América Latina y el Caribe registraron un aumento significativo del empleo y de la tasa de participación y una caída de la tasa de desocupación, después de la histórica contracción del número de ocupados en la región durante 2020 (8,2%).

Entre el cuarto trimestre de 2020 y el mismo periodo de 2021 se produjo una igualmente histórica recuperación del número de ocupados en la región (6,8%). Esta es la segunda mayor tasa anual de crecimiento que registra esta variable en la región desde 1952, solo superada por la reportada en 1973 (6,9%).

Por. LISA A. FRASIER

Pese al importante aumento que experimentó el empleo regional durante 2021, con tasas de crecimiento intertrimestral promedio del 1,9%, el número de ocupados regional solo superó el nivel registrado al cierre de 2019 a partir del cuarto trimestre del año, señala la publicación.

Uno de los efectos más notorios de la pandemia sobre los mercados laborales de la región fue la importante reducción que experimentó la tasa de participación, de 4,5 puntos porcentuales en promedio entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020. Si bien durante 2021 esta variable creció 2,4 puntos porcentuales, al cierre de 2021 la tasa de participación era del 62,6%, 0,8 puntos porcentuales menos que el valor observado al cierre de 2019 (63,4%).

CEPAL y OIT destacan que pese a los avances en los procesos de vacunación y la tendencia a la normalización de las actividades, muchas personas, en especial las mujeres, siguen dedicándose al cuidado de enfermos, niños y personas mayores.

Por su parte, la tasa de ocupación también registró un aumento en 2021 (3,6 puntos porcentuales) respecto al valor de cierre de 2020. Sin embargo, al igual que ocurre en el caso de la tasa de participación, la recuperación fue insuficiente para alcanzar los niveles que presentaba esta variable al cierre de 2019.

En lo que concierne a la tasa de desocupación regional, entre el cuarto trimestre de 2020 y el mismo periodo de 2021 esta variable experimentó una reducción de 2,3 puntos porcentuales. Al cierre de 2021 se ubicaba en un 8,0%, 0,2 puntos porcentuales por encima del valor que presentaba al cierre de 2019 (7,8%). Esto significa que más de 25,2 millones de personas se encontraban desocupadas en la región a finales de 2021.

“Hay que destacar que si la tasa de participación registrada en 2021 hubiese sido similar a la registrada en 2019, es decir, si se corrige por la caída de la oferta laboral, la tasa de desocupación habría sido del 9,0% en 2021, lo que equivale a un total de 28,7 millones de personas desempleadas”, coinciden los organismos.

BRECHAS.

CEPAL y OIT ponen en evidencia que la recuperación de los mercados laborales también ha sido desigual, en perjuicio de las mujeres; si bien se ha registrado una mejora del empleo y de la participación tanto de los hombres como de las mujeres, ésta ha sido mayor en el primer caso que en el segundo.

La crisis generada por la pandemia afectó de manera más significativa el empleo femenino, registrándose un retroceso equivalente a más de 18 años en los niveles de la tasa de participación de las mujeres.

La lenta recuperación de las actividades que concentran el empleo femenino y el mayor peso que recae sobre las mujeres en las tareas de cuidado de enfermos, niños y personas mayores, contribuyen a explicar esta marcada diferencia en la dinámica de la tasa global de participación.

Según los organismos, la crisis afectó de manera más significativa al empleo femenino, al producir un gran retroceso en la tasa de participación de las mujeres, y la recuperación de los mercados laborales también ha sido desigual en perjuicio de las mujeres; si bien tanto hombres como mujeres han registrado una mejora en el empleo y en la participación, ésta ha sido mayor para los hombres que para las mujeres.

De igual forma, consideran que el descenso de la tasa de desocupación regional ha sido mayor entre los hombres que entre las mujeres. Sin duda, el mayor peso que recae sobre las mujeres en las labores de cuidado, junto con las limitaciones que se produjeron durante la pandemia en lo referente a la escolaridad presencial y la prestación de servicios de cuidado, han ocasionado una ampliación de las brechas persistentes entre hombres y mujeres en los mercados laborales de la región.

A las diferencias en las dinámicas de recuperación entre hombres y mujeres también ha contribuido la recuperación más lenta que se ha observado en la actividad de sectores como el comercio y los servicios, que suelen concentrar el empleo femenino.

Finalmente, en la publicación difundida el 17 de junio pasado, CEPAL y OIT señalan que durante 2021 el empleo por cuenta propia experimentó un mayor crecimiento que el empleo asalariado; no obstante, al cierre de 2021 el empleo informal aún no alcanzaba los niveles precrisis, dada la lenta recuperación de las actividades que concentran el grueso de este tipo de empleo.

Un último aspecto que relievan es el gran impacto que ha tenido el alza inflacionaria sobre el salario real de los trabajadores, en especial aquellos de menores recursos, dado el considerable aumento que han registrado los precios de los alimentos y de la energía.

La población femenina en edad de trabajar es importante en el país. Foto. La Razón Archivo

En Bolivia la desocupación se redujo a 5,3%

Pese al escepticismo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Bolivia la tasa de desempleo abierto urbano se redujo de 8,1% registrado en marzo de 2021 a 5,3% al tercer mes de este año.

De acuerdo con una última evaluación del ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, gracias a las medidas aplicadas por el Gobierno la tasa de desempleo abierto urbano se redujo a 5,3%.

“Se ha disminuido esta tasa de desempleo a 5,3% con los datos a marzo de 2022, (se trata de) un elemento importante en la recuperación económica, más personas han encontrado empleo”, dijo el funcionario.

RECUPERACIÓN.

En el mismo periodo de análisis, en Bolivia la pobreza moderada también se redujo de 39,0% en 2020 a 36,2% en 2021. De igual forma, la pobreza extrema bajó de 13,7% a 11,1%.

Para el ministro Montenegro estos datos muestran que “con la recuperación económica más personas han encontrado empleo, en un mundo de volatilidad, con var iaciones abruptas donde se sintió la recesión económica a nivel global”.

“Nadie duda de que tenemos que luchar contra los problemas estructurales de informalidad, pero es un logro importante tener una tasa de desempleo en descenso”, dijo.

Medidas como el Bono contra el Hambre, la inversión pública, el Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF), el incremento al salario mínimo nacional, son algunas de las medidas, implementadas por el Gobierno, que permitieron reducir el desempleo y la pobreza en el país, según Montenegro.

Detalló que con el Bono contra el Hambre se llegó a beneficiar a más de cuatro millones de personas en todo el territorio nacional y a través del restablecimiento de la inversión pública, en la gestión pasada, se logró invertir recursos públicos por un valor que alcanzó los $us 2.646 millones.

Asimismo, apuntó que como resultado de las medidas aplicadas por la administración de Luis Arce para reconstruir y reactivar el sector productivo, el país registró un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 6,1%, con lo que supera las proyecciones de los organismos internacionales y del Programa Fiscal Financiero 2021.

Remarcó que al primer cuatrimestre del presente año se observa una inflación acumulada de 0,4%, una de las más bajas de la región, en relación a otros países vecinos que tienen elevado este indicador.

Respecto al comportamiento de las ventas externas del país, el viceministro de Comercio Exterior, Benjamín Blanco, destacó que de enero a abril de este año los ingresos por la exportación de productos alcanzaron más de $us 4.000 millones, que es el monto “más alto que hemos alcanzado en toda la historia de nuestro país” y que ello se debe a la política de sustitución de importaciones implementada por el gobierno de Arce. Y se prevé superar los $us 11.000 millones de 2021.

“Hemos tenido un cuatrimestre favorable para el país. Hemos llegado a $us 4.278 millones en exportaciones, es el monto más alto que hemos alcanzado en toda la historia de nuestro país (…). En estos cuatro meses, ya tenemos un superávit comercial de $us 698 millones”, dijo el funcionario en una entrevista con La Razón Radio.

Aseguró que en 2021, en el mismo periodo, Bolivia alcanzó $us 1.530 millones.

Finalmente, Blanco destacó que el 51% de las importaciones son de productos de la industria manufacturera, “que alcanzaron un monto de $us 2.145 millones” en estos cuatro meses. “Además, hemos incrementado la exportación de minerales, hidrocarburos y agricultura básica”, sostuvo.

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La recesión acecha a la economía de EEUU

La Fed busca frenar el alza de precios de la gasolina, los alimentos y la vivienda.

El alza del precio de los combustibles ha tenido una incidencia directa en el costo de los productos alimenticios. El costo de vida ha subido a mayor ritmo en décadas.

Por AFP

/ 26 de junio de 2022 / 16:33

MUNDO

La abrupta alza de los tipos de interés de la Reserva Federal (Fed) y las promesas de mayores aumentos alimentan las advertencias de que la única salida al azote de la inflación en Estados Unidos es una recesión.

La Fed sigue esperanzada en poder frenar la actividad y la demanda, enfriando el vertiginoso ritmo de la inflación, sin hacer descarrilar a la mayor economía del mundo. Pero crece el escepticismo sobre las posibilidades de éxito.

El banco central estadounidense subió el miércoles 15 de junio las tasas de interés de referencia en tres cuartos de punto, la mayor alza en casi 30 años, e indicó que es posible que se produzca un alza similar en julio.

El severo aumento se produjo cuando la Fed enfrenta una intensa presión para frenar la subida de los precios de la gasolina, los alimentos y la vivienda, que ha dejado a millones de estadounidenses con dificultades para llegar a fin de mes y ha hecho desplomar los índices de aprobación del presidente Joe Biden.

La Fed subió el principal tipo de interés un 1,5% desde marzo mientras que la invasión rusa de Ucrania y los actuales problemas de la cadena de suministro derivados de la pandemia de COVID se unieron para elevar los precios a su mayor ritmo en más de cuatro décadas.

La inflación golpea a EEUU y la Fed sube las tasas de interés para controlarla. Foto. AFP

El presidente de la Fed, Jerome Powell, dijo que la recesión no es la meta, pero bajar la inflación “expeditamente” es “esencial” dado que es algo vital para una economía saludable.

Pero Kathy Bostjancic, economista jefe de Oxford Economics en Estados Unidos, advirtió que “se hace muy difícil enhebrar esa aguja”.

La Fed necesitará un escenario en el cual “muchas cosas estén en su lugar en el momento adecuado”, dijo a la AFP.

La buena salud del mercado laboral y la fuerte demanda de los consumidores, ayudada por una sólida reserva de ahorros, juegan a favor de Fed y podrían apoyar la actividad incluso cuando la economía se enfríe.

Tras la decisión de la Fed, las tasas hipotecarias se dispararon a su nivel más alto en 13 años, y la media de un préstamo hipotecario a 30 años y a tipo fijo alcanzó el 5,78%.

Los conductores todavía se enfrentan en el surtidor a precios de la gasolina de más de 5 dólares el galón, aunque por primera vez en días, la media nacional bajó el miércoles, por debajo del récord del martes.

“Mis colegas y yo somos muy conscientes de que la alta inflación impone importantes dificultades, especialmente a los que menos pueden hacer frente a los mayores costos de productos esenciales como la comida, la vivienda y el transporte”, dijo Powell a los periodistas tras el anuncio de la subida de las tasas.

Con el giro hacia la priorización del endurecimiento agresivo de las condiciones crediticias — que los responsables de la política económica ven aumentar hasta el 3,8% el próximo año— por ahora lo mejor que podría esperar la Fed es un aterrizaje “suave”, que incluiría un aumento del desempleo.

DESEMPLEO.

La economía siguió creando puestos de trabajo. La tasa de desempleo en mayo fue del 3,6%, levemente por encima de su nivel previo a la pandemia, y hay casi dos ofertas de trabajo por cada desempleado, frente a las 1,3 de antes del COVID.

Powell dijo que “una tasa de desempleo del 4,1% con una inflación en camino al 2%, sería un resultado exitoso”.

Pero subrayó que “los acontecimientos de los últimos meses elevaron el grado de dificultad” para lograr un aterrizaje suave, y probablemente “dependerá de factores que no controlamos”.

Sin embargo, un aumento de medio punto en la tasa de desempleo puede mostrar el inicio de una recesión; que suele definirse como dos trimestres de crecimiento negativo.

Diane Swonk, de la consultora Grant Thornton, calificó de “fantasiosas” las perspectivas de la Fed.

Steve Englander, del Standard Chartered Bank y otrora economista de la Fed, no espera una recesión y dijo que el desempleo podría no tener que aumentar tanto para alcanzar las metas de la Fed.

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La OMC dejó su inacción, pero hay tareas pendientes

Se apunta a una reforma profunda después de la serie de pactos históricos.

Por AFP

/ 26 de junio de 2022 / 16:33

MUNDO

La Organización Mundial de Comercio (OMC) se felicitó por haber vencido su parálisis con la adopción de varios acuerdos “históricos” sobre pesca y patentes de vacunas contra el COVID-19. Pero queda mucho por hacer para que la institución continúe a flote.

“Lo logramos y estamos determinados a seguir”, afirmó la directora general del organismo, Ngozi Okonjo-Iweala, al final de las maratónicas negociaciones que terminaron el 17 de junio en Ginebra.

Okonjo-Iweala, exministra de Finanzas y de Relaciones Exteriores de Nigeria que tomó las riendas de la OMC en marzo de 2021, defendió la pertinencia de la organización. “Cuando comencé este trabajo, las expectativas sobre la OMC no eran muy altas. Se hablaba de disfuncionamientos, pero hoy mostramos que la OMC puede obtener resultados”, dijo.

NEGOCIACIONES.

Los cinco días de intensas negociaciones terminaron contra todos los pronósticos con un éxito “sin precedentes”, con un acuerdo sobre la prohibición a los subsidios que alientan la pesca ilícita y un levantamiento temporal de las patentes de las vacunas contra el COVID-19.

La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo- Iweala, fue felicitada por los acuerdos. Foto. AFP

El tiempo dirá si este acuerdo fue una suerte de principiante o, lo que es más probable, que fuera el fruto de una estrategia eficaz de negociación liderada por Okonjo-Iweala. Sin embargo, el ministro de Comercio Exterior de Francia, Franck Riester, recalcó que “queda mucho por hacer”.

En este sentido, el comisario europeo de Comercio, Valdis Dombrovskis, indicó que la reunión ministerial ilustró “las profundas divergencias” en el seno de la OMC y la “urgencia de una reforma profunda”. “Todo el mundo dice que es necesaria una reforma, pero todos tienen una concepción diferente de lo que es una reforma”, complementó María Pagán, representante de Estados Unidos ante la OMC.

En la organización, las decisiones se toman por consenso. Si bien este derecho a veto presenta ventajas con respecto al respeto de la soberanía de las naciones, sin tener en cuenta su importancia, a menudo este sistema recibe críticas.

En la reunión ministerial, varias fuentes cercanas acusaron a India de bloquear las discusiones. En el debate sobre la reforma, a menudo se menciona la idea de crear un órgano ejecutivo en el que cada miembro represente a un grupo de países o crear un sistema de votación ponderada, según la situación relativa que los países ocupan en la economía mundial.

FORMATOS.

Pero la vía más probable, parece ser un fortalecimiento de los formatos multilaterales de negociación.

Uno de los principales problemas de la OMC es la falta de transparencia en materia de notificaciones sobre las subvenciones, que, sin embargo, es obligatoria. En esta cuestión, los países occidentales señalan a menudo a China.

Varios países ricos quieren que China ya no sea considerada como un país en vías de desarrollo.

Sin embargo, en la organización es el propio país que decide si quiere beneficiarse de un tratamiento especial.

“El núcleo del problema reside en la adaptación de la organización a un contexto de grandes países emergentes con un peso mucho mayor del que tenían hace 30 años, particularmente China”, dice Sebastien Jean, experto de economía industrial del Conservatorio Nacional de Francia de Artes y Oficios.

Otro tema clave es la reforma del organismo de apelación de la OMS, que no está operativo desde diciembre de 2019.

Estados Unidos bloquea el nombramiento de jueces, ya que estima que esta instancia no respeta las reglas de procedimiento y se extralimita en la soberanía de los Estados.

En la reunión, los países decidieron que el tribunal de la organización debe estar plenamente operativo 2para 20242.

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Gary Rodríguez: Se puede superar récord exportador de 2013-2014, con más de $us 12.000 millones

El Gerente General del (IBCE) remarca que falta un mayor diálogo entre el sector exportador, los productores, con los administradores del Estado, para mejores números en la economía y para superar trabas que perjudican la apertura de más mercados o mayor liquidez.

Por Rolando Flores

/ 26 de junio de 2022 / 16:32

ENTREVISTA

El gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, proyectó un buen año para las exportaciones de los productos bolivianos, con la expectativa de que superen las cifras del periodo 2013-2014, cuando se llegó a los $us 12.000 millones. Además, enumera las trabas para que exportadores y productores puedan sumar más.

—Bolivia registró entre enero y abril un superávit comercial y un récord en exportaciones si se compara las cifras con similares periodos de otros años. En ese marco, ¿cuáles son las perspectivas para los exportadores e importadores bolivianos?

—De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Bolivia ha registrado un superávit en la balanza comercial, al mes de abril, por casi $us 700 millones, frente a poco más de $us 500 millones que registró en igual lapso de la pasada gestión. Esto implica que el país va creciendo gracias al esfuerzo que están haciendo los productores nacionales y los exportadores.

De mantenerse el ritmo actual de crecimiento, pudiéramos estar incluso expectando un nuevo récord de exportación que nos lleve a niveles de los años 2013- 2014, cuando se superaron los $us 12.000 millones en cuanto a las exportaciones del país. El año pasado, saliendo de la pandemia en un año de recuperación, se exportó $us 11.000 millones.

Salvo que haya sorpresas por una posible recesión en el mundo, a causa de la guerra entre Rusia y Ucrania, podríamos esperar superar holgadamente lo que son las ventas del año pasado, de $us 11.000 millones, eso sí sería con una recomposición de nuestro valor exportado, ya que por aquel entonces el 80% de las ventas eran principalmente del gas, y 50% y 30% de los minerales, ahora podríamos estar esperando una contribución mucho mayor de las ventas no tradicionales.

—¿Cuáles son las principales dificultades que enfrentan los exportadores?

—Hay factores que no se pueden controlar: el alto costo del transporte, la complicación de la logística, mercados inestables, hay problemas de países que están en situaciones de recuperación lenta y la amenaza es que algunos de ellos incluso puedan declinar.

En lo que respecta a lo interno, quiero ser muy crítico. Esta desavenencia permanente entre los administradores del Estado y los exportadores y sector productivo de que se prohíben las exportaciones, entregan a cuentagotas los permisos para las exportaciones, y eso le hace mucho daño a la competitividad del país.

Por otra parte, está también la falta de acompañamiento para dar continuidad a la apertura de mercados. Hemos tenido una excelente experiencia el año pasado en el caso de la carne, porque en cuanto a este alimento, despojos comestibles y hamburguesas hemos vendido $us 102 millones. Sin embargo, hasta abril de este año la carne bovina tiene una caída de su volumen exportado de 39%, y en su valor de 11%, eso quiere decir que estamos atrasados respecto a lo que habíamos hecho hasta abril. Entonces, creo que falta un mayor diálogo, un mayor trabajo entre los administradores del Estado y el sector productivo, el sector exportador, como lo teníamos en su momento con la administración de Evo Morales (2006-2019).

La devolución impositiva es otro problema, lo que genera el descalce financiero, cuando lo que el sector necesita es más liquidez. Y finalmente, lamentar los bloqueos que perjudican económicamente.

El Estado debería preocuparse del dragado y mantenimiento de la hidrovía Paraguay-Paraná para garantizar la navegabilidad del canal Tamengo, donde tenemos tres puertos que en su momento han llegado a manejar más de 2,5 millones de toneladas de exportación.

—¿Bolivia sigue siendo un país exportador de materias primas o ya está empezando a exportar con valor agregado?

—Podemos decir que el 73% es decir, 73 de cada $us 100 que entran a Bolivia se están generando en sectores de recursos extractivos y no renovables, como es el gas natural y la minería, sectores que no generan mucho efecto multiplicador en términos de la generación de mano de obra.

Hemos avanzado respecto a lo que éramos hace tres años, cuando el 80% era la contribución de exportaciones tradicionales y solo 20% de las no tradicionales. El año pasado ya tuvimos 25% y este año ya tenemos 27% de aporte, entonces sí vamos avanzando y dando valor agregado.

—¿Qué otros mercados se pueden abrir para las exportaciones, sobre todo de productos agroindustriales?

—Un gran mercado es Europa, tenemos 27 países, tenemos a Gran Bretaña, nosotros dependemos del sistema generalizado de preferencias y cuando tranquilamente podríamos sumarnos a la negociación del acuerdo de negociación que han hecho los países andinos Colombia, Perú y Ecuador, y poder vender alimentos de una forma increíble con países que tienen un gran poder adquisitivo de compra. También están los países de Asia, el único producto que ha destacado es la carne bovina, pero ese mismo trabajo deberíamos hacer para la carne de pollo, porcinos. Tendríamos que trabajar la parte sanitaria y abrir mercados en Asia, que son insaciables y con eso nos bastaría y sobraría.

PERFIL

Nombre: Gary Antonio Rodríguez

Profesión: Economista

Cargo: Gerente General del IBCE

GERENTE GENERAL DEL IBCE

Titulado de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. Tiene una licenciatura en Economía y una maestría en Comercio Internacional. Fue Asesor de delegaciones gubernamentales en negociaciones internacionales. Ejerció la cátedra de Integración en el postrado de las universidades NUR y la Gabriel René Moreno. Es actualmente gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), donde cumplirá 30 años de labor. Estudió Teología e hizo también un diplomado en liderazgo. 

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