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Escasez de dólares, una retrospectiva crítica

Una mirada a las crisis que vivió el país a inicios de los 80 y principios del presente siglo para sopesar lo que pasa ahora.

/ 9 de junio de 2024 / 07:00

La pandemia y las guerras fueron detonantes de la crisis económica en el mundo.

Informe

La falta de dólares es un problema actual en el país y también en otras latitudes del mundo. No es la primera vez que en Bolivia toca experimentar una situación de este tipo. A continuación, un repaso a momentos similares.

Para no retrotraernos hasta el inicio de la República, baste recordar lo que tocó vivir en los primeros años de la década de 1980 y luego con la crisis de principios del presente siglo. Hoy, luego de la pandemia y con un mundo donde las guerras vuelven a tensionar la geopolítica, estamos nuevamente frente a una circunstancia adversa que toca atravesar.

Así, haremos una retrospectiva crítica de estos momentos para revisitar lo que pasó, lo vivido y padecido. A modo, también, de entender el presente.

1982 – 1986. La crisis comenzó, a nivel mundial, debido a múltiples causas, incluido el endurecimiento de las políticas monetarias por parte de Estados Unidos y otras naciones desarrolladas. El antecedente directo fue la escasez petrolera de 1979, causada principalmente por la Revolución Iraní, lo que originó un fuerte aumento en los precios del crudo. Esto empujó las ya altas tasas de inflación en varios de los principales países avanzados a nuevos niveles máximos de dos dígitos, con países como Estados Unidos, Canadá, Alemania Occidental, Italia, el Reino Unido y Japón endureciendo sus políticas monetarias aumentando las tasas de interés para controlar la inflación.

El gráfico que acompaña la presente nota muestra un pico en las tasas de los fondos federales alrededor de 1981 a 1982, cuando alcanzaron niveles de hasta el 20%. Es importante comprender esto, porque al ser el dólar la moneda estadounidense, las decisiones que toma el banco central de ese país sobre el costo del endeudamiento (el costo del acceso al dinero en esta divisa), afecta a los flujos de liquidez en todo el mundo.

“Lo que pasa es que, si la Fed sube sus tasas de interés, esto hace que sea interesante comprar bonos del tesoro estadounidense. Entonces, todos los otros tipos de activos se hacen menos atractivos. Entre ellos, por ejemplo, la deuda latinoamericana. Así, para conseguir financiamiento se tiene que recurrir a tipos de interés más altos y eso jala hacia arriba todo el financiamiento. No solo el público, sino también el privado”, explica el economista Armando Ortuño.

En la crisis de la década de 1980, la alta tasa de interés en EEUU llevó al encarecimiento de los pagos de deuda externa denominados en dólares. Bolivia, como muchos otros países de América Latina, había acumulado una gran cantidad de deuda externa durante la década anterior. El incremento en las tasas de interés hizo que el servicio de esta deuda se volviera insostenible.

La fuerte depreciación de la moneda local frente al dólar exacerbó la inflación y redujo la capacidad del gobierno para importar bienes esenciales, lo que contribuyó a una crisis económica, política y social severa.

Como consecuencia de lo anterior, se llegó a un impresionante y traumático proceso hiperinflacionario. Esto derivó en el acortamiento del mandato de Hernán Siles Suazo y la Unión Democrática Popular (UDP). Más aún, esto valió a la postre la aplicación de la Nueva Política Económica, con Víctor Paz en el poder, la imposición del tan mentado D.S. 21060 y la relocalización de los trabajadores mineros. En otras palabras, shock mediante, se impuso el neoliberalismo en el país.

Como señala el escritor Fernando Molina, “la historiografía no ha comprendido la importancia de este momento, que es el de quiebre del Estado del 52. La hiperinflación fue un terremoto que sacudió de tal manera a los bolivianos que los llevó a abandonar, temporalmente, la ideología nacionalista- revolucionaria que, desde los años 30 del siglo XX, se había ido decantando como la forma específicamente boliviana de modernización”. Tal fue la gravedad de aquel momento.

1999-2001. A finales de los años 1990 y principios de los 2000, las tasas de los fondos federales nuevamente subieron, aunque no tan dramáticas como en la década de 1980. Sin embargo, cabe tener presente que los actuales tipos de interés referenciales de la Fed están exactamente en los máximos que registraron en 2001, 23 años atrás. “La crisis de 2001 afectó a muchos países emergentes. Ahí estuvo lo que se llamó la crisis de los tigres asiáticos, la crisis de Brasil, de Argentina. Y por cierto eso nos iba a afectar a nosotros”, señala el economista Alberto Bonadona.

Ortuño observa que “en el año 2000 Bolivia estaba con un problema de financiamiento del Estado brutal. Es lo paradójico del régimen neoliberal, que era altamente dependiente de la cooperación internacional. Por ejemplo, se pagaban salarios con cooperación internacional, salarios públicos. Ya nadie se acuerda de eso. Tiene que ver fundamentalmente con el debilitamiento de la economía boliviana por un shock externo. En el caso de 2000 fue evidentemente la crisis global de esos años, más un tema endógeno, que era la lucha contra el narcotráfico, que hizo que la economía se contrajera”.

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En esos años se dio también un enorme éxodo de bolivianas y bolivianos que salieron del país a buscar trabajo en el extranjero y a enviar remesas, dada la recesión que experimentó el país.

En esos años se decía, en Santa Cruz, que la ciudad estaba en venta y no había quién compre. “Teníamos que comercializar a mitad de precio e incluso con crédito directo. Aceptábamos otros bienes como parte de pago, terrenos, movilidades, lo que se pudo”, recuerda el arquitecto Carlos Roca, un empresario cruceño dedicado al desarrollo inmobiliario.

“De esas crisis sales o con un ajuste muy fuerte, como el que se hizo en los 80, pero que necesita un enorme apoyo externo, o finalmente se sale con un nuevo boom de alguna materia prima. De la crisis de 2000 se salió con el gas, finalmente”, asevera Ortuño.

La gran crisis financiera de 2007 y 2008 fue atenuada en Bolivia por el buen momento del gas. “Esa casi ni la sentimos”, comenta el empresario cruceño.

2022 – 2024. El actual ciclo de crisis tiene como antecedente directo la pandemia del COVID-19. Las cosas no venían bien, en el país y en el mundo, pero todo se aceleró con el inicio de la guerra en Ucrania y empeoró aún más con el conflicto en Gaza.

A partir de marzo de 2022, la Fed inició su más reciente campaña de endurecimiento monetario, elevando sus tipos referenciales de prácticamente cero hasta 5,5% en la actualidad. Llegó a esto tras 11 subidas consecutivas, la última de ellas en julio de 2023.

“Las tasas de interés que trepan nos afectan a nosotros, a los países de la región, porque suben el costo de cualquier crédito que tengamos que hacer. Ahora, esa es una situación que sí nos puede afectar, pero tampoco podríamos pensar que hemos estado acudiendo de manera muy activa al mercado internacional para prestarnos. Como que pasó y ahora con el riesgo país elevado, no es que no estén abiertos los mercados, es que nos saldría demasiado caro tomar prestado. O sea, tener una tasa de interés del 24% o 25%, pues es verdaderamente ya escandaloso para cualquier país”, explica Bonadona.

“La situación que veo que se presenta para Bolivia es muy complicada, lo que está reflejando es la caída del gas. O sea, la caída del gas es lo que a nosotros nos ha puesto en esta situación. Así como nos salvó a partir de 2003 y estuvo en una situación relativamente ascendente, continua, pues ahora la situación es descendente, continua. Además, sin poder sustituir un producto de exportación que nos reemplace los ingresos que nos daba la exportación de gas natural”, agrega.

En criterio de Ortuño, en estas circunstancias, “lo primero que hay que hacer es maximizar las fuentes de financiamiento externo. La primera fuente de financiamiento externo es el crédito. Entonces, ¿qué es maximizar el crédito? Lo primero es ir por el crédito multilateral. CAF, Banco Mundial, etcétera. La recomendación económica es gastar más crédito multilateral. No menos. Segundo, y a partir de eso, se va a otras fuentes. Por lo general, cuando hay una crisis como ésta, por ejemplo, no puedes acceder a recursos del mercado porque éste desconfía, entonces estás en crisis. Pero en Bolivia somos tan fantásticos que nos estamos negando hasta a la fuente multilateral. Es insólito”.

Así las cosas, efectivamente hay una crisis actualmente en curso, cuyas causas son internas y externas. Con variables que Bolivia puede controlar y otras que no. Con todo, el país se muestra, hasta ahora, en mejores condiciones para afrontar las dificultades que en el pasado. Sin embargo, se podría haber llegado a este momento con más fuerza. La dureza de la brega política en momentos tan delicados tampoco ayuda, ni a orientar los esfuerzos conjuntos ni a generar certidumbre.

El jueves, el Banco Central Europeo (BCE) realizó el primer recorte en sus tipos de interés en cinco años. Es una señal que alienta la posibilidad de que la Fed comience a hacer lo propio a partir de septiembre. Un hilo de esperanza en medio de un mundo que parece, por otro lado, irse aprontando para escaladas bélicas.

Ley de Bases tensiona Argentina, de qué se trata

La medida generó un fuerte rechazo y hubo jornada de protestas.

La ley impulsada por Milei otorga poderes excepcionales al Presidente

Por Pablo Deheza

/ 16 de junio de 2024 / 06:59

Mundo

La versión corta de la Ley Ómnibus, impulsada por el gobierno de Javier Milei, otorga poderes excepcionales al Presidente, aborda las grandes inversiones, establece privatizaciones y modifica el régimen laboral.

La Cámara de Senadores de Argentina aprobó el miércoles en general el texto de la Ley de Bases, un proyecto que el gobierno de Javier Milei considera clave por la amplia gama de reformas económicas, financieras, políticas, sociales y administrativas que abarca.

El texto recibió 36 votos a favor y tuvo 36 votos en contra, por lo que, de acuerdo con el Reglamento de la Cámara Alta, la vicepresidenta argentina y titular provisional del Senado, Victoria Villarruel, debió desempatar y lo hizo votando afirmativamente, para un resultado final de 37 a 36.

La norma, denominada formalmente “Ley de Bases y puntos de partida para la libertad de los argentinos”, volverá ahora a la Cámara de Diputados, ya que la redacción avalada tiene una serie de cambios respecto del texto original.

Esta legislación contempla cuatro grandes áreas: la otorgación de facultades extraordinarias al Presidente; el régimen de incentivos a las grandes inversiones; la privatización de empresas estatales; y cambios en el régimen laboral.

Una multitudinaria concentración rechazó la aprobación de la Ley de Bases en inmediaciones de la Plaza del Congreso.
Una multitudinaria concentración rechazó la aprobación de la Ley de Bases en inmediaciones de la Plaza del Congreso. FOTOS: RRSS

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FACULTADES. La Ley de Bases otorga al presidente de Argentina, Javier Milei, competencias extraordinarias durante un año al declarar la “emergencia pública en materia administrativa, económica, financiera y energética”. Este poder, válido hasta mediados de 2025, permite al Presidente tomar decisiones en estas áreas sin la necesidad de pasar por el Congreso.

Durante el período de facultades delegadas, el Presidente podrá legislar mediante decretos que serán controlados por la misma Comisión Bicameral legislativa que supervisa los decretos de necesidad y urgencia.

INVERSIONES. El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) es una propuesta controvertida incluida en la Ley de Bases. El RIGI ofrece beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios durante 30 años, así como estabilidad normativa y protección contra abusos del Estado, a proyectos que superen los $us 200 millones. Su objetivo es fomentar grandes inversiones, tanto nacionales como extranjeras, en sectores estratégicos para el desarrollo del país como la energía, el agro, la minería (incluida la extracción de litio) y la infraestructura.

Los proyectos bajo el RIGI pueden recibir exenciones o reducciones impositivas y facilidades administrativas para su aprobación y puesta en marcha. El Gobierno considera al RIGI como una herramienta esencial para atraer capitales que dinamicen la economía argentina, argumentando que las crisis económicas y defaults recurrentes han generado desconfianza entre los inversores, por lo que son necesarios incentivos especiales para atraerlos.

PRIVATIZACIONES. La Ley de Bases permitirá al Gobierno privatizar ciertas empresas del Estado, aunque en una medida más limitada que la propuesta original de Javier Milei. De las 38 entidades inicialmente sujetas a privatización, solo dos podrán ser vendidas: Intercargo, que presta servicios en aeropuertos, y Energía Argentina S.A. (Enarsa), que se dedica a la exploración y explotación de hidrocarburos, además de su transporte, almacenaje, industrialización y comercialización.

Otras empresas, como Aguas y Saneamientos Argentinos S.A. (Aysa), Belgrano Cargas y Logístico S.A., Sociedad Operadora Ferroviaria y Corredores Viales, quedarán sujetas a concesión privada, es decir, estarán abiertas a la incorporación de capital privado.

Con todo, empresas estratégicas Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), Aerolíneas Argentinas e incluso el Banco de la Nación Argentina, seguirán siendo del Estado.

Un vehículo en llamas frente al edificio del Congreso de Argentina.
Un vehículo en llamas frente al edificio del Congreso de Argentina.

TRABAJO. Se eliminan las indemnizaciones especiales para empleados no registrados correctamente, lo cual, según el gobierno de Milei afirma que incentivará a las empresas a contratar más personal al reducirse el riesgo de enfrentar juicios laborales.

Se introduce la figura del trabajador independiente con colaboradores, permitiendo a un empleador contratar hasta cinco personas bajo la categoría de “monotributistas”, quienes no tendrán relación de dependencia. Esta medida ha sido criticada por su potencial para aumentar la precarización laboral.

Además, se retiró el capítulo que establecía cambios en la forma de acceder a la jubilación para las personas sin los aportes necesarios para acceder a una prestación.

En la jornada en que el Senado aprobó la ley se registraron protestas e incidentes en inmediaciones del Congreso, donde manifestantes que rechazaban la iniciativa se enfrentaron con efectivos de las fuerzas de seguridad.

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A la postre se registró una treintena de detenidos y al menos cinco oficiales del orden heridos.

La administración de Milei respaldó el accionar de las fuerzas de seguridad e indicó, a través de un comunicado, que los manifestantes buscaron perpetrar un “golpe de Estado”.

El senador José Mayans, jefe del bloque del Frente de Todos (FdT), expresó su rechazo al proyecto, cuestionó puntos como la delegación de facultades legislativas al Mandatario, las privatizaciones de empresas estatales y la reforma laboral.

“Están entregando al país a un esquema de sufrimiento. La gente quería un cambio, pero no este cambio”, aseguró el senador.

Luego del procedimiento, la norma será enviada a la Cámara de Diputados que, en caso de aceptar el nuevo texto, quedará aprobado y listo para ser promulgado por el Ejecutivo.

La Cámara de Diputados puede insistir con la redacción originaria, para lo que necesitará el voto de la mitad más uno de sus miembros. En caso de no lograrlo, quedará sancionado el texto aprobado por el Senado.  

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El oro sigue al alza por quinto mes consecutivo

La demanda de un activo de protección impulsa al metal amarillo

Los bancos centrales alrededor del mundo están adquiriendo grandes cantidades de oro.

Por Pablo Deheza

/ 16 de junio de 2024 / 06:49

Novedades

La cotización de la onza troy de oro ha alcanzado un nuevo récord al situarse en $us 2.351,13 en mayo, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Los precios del estaño, zinc, plomo y cobre también registran importantes incrementos.

Por quinto mes consecutivo y superando todos los récords, la cotización de la onza troy de oro registró en mayo un ascenso hasta los $us 2.351,13, revelan datos del boletín estadístico sobre el comportamiento de los precios internacionales del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con esta nueva cotización se supera los registrados de abril ($us 2.331,45), marzo ($us 2.158,01), febrero ($us 2.023,24), enero ($us 2.034,04) y los $us 2.026,18 alcanzados en diciembre de 2023. Se trata de la cotización más alta desde 1980.

De acuerdo con las estadísticas de precios internacionales de principales productos del comercio mundial (commodities) 1980- 2024 del INE, la cotización de la onza troy superó por primera vez los $us 900 en febrero de 2008, ubicándose en $us 922,30, mientras que en octubre de 2009 alcanzó el récord de $us 1.043,16.

Desde entonces la cotización del metal dorado registró un constante ascenso; en mayo de 2011 llegó a $us 1.512,58; en noviembre de 2021 a $us 1.821,76; en marzo de 2022 a $us 1.947,83; en abril de 2023 a $us 1.999,77; y en diciembre 2023 alcanzó el pico de $us 2.026,18.

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Datos del INE dan cuenta que, en el primer trimestre de este año, se exportó un valor de $us 183,9 millones por oro metálico, lo que representa una disminución en 76,4% en las ventas respecto al mismo periodo de 2023, cuando llegó a $us 780,6 millones debido, principalmente, al bloqueo de caminos en Cochabamba.

La cotización en alza no es exclusiva del oro, pues el estaño, zinc, plomo y cobre también tienen cifras positivas en los primeros cinco meses de este 2024.

Entre enero y mayo, la tonelada métrica de estaño pasó de los $us 25.099,84 a $us 32.977,51; la de zinc de $us 2.515,42 a $us 2.959,13, de plomo de $us 2.086,12 a $us 2.220,81 y de cobre de $us 8.338,88 a $us 10.139,33.

La demanda de un activo de protección ha subido significativamente debido a la acumulación de sus reservas de oro por los bancos centrales, así como las preocupaciones sobre la alta inflación mundial. Además, esto está relacionado con el rápido crecimiento de la deuda pública de Estados Unidos.  

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La Fed no mueve sus tasas, lo que presiona la economía global

El encarecimiento del dólar afecta a economías emergentes y en vías de desarrollo.

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell.

Por Pablo Deheza

/ 16 de junio de 2024 / 06:46

Economía

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) optó por mantener sus tipos de interés referenciales en su máximo de los últimos 23 años, entre 5,25% y 5,50%, aunque se espera que pueda haber un recorte en este año.

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anunció que los costos de endeudamiento no caerán tan pronto ni tan significativamente como se había anticipado. Según las autoridades monetarias, las tasas de interés solo se reducirán un cuarto de punto este año. Mientras tanto, se mantienen en el rango más alto en 23 años, entre 5.25% y 5.5%.

Esta decisión, conocida el miércoles, llega en un momento complicado para la economía global, que ya venía tensionada por la pandemia del COVID-19 a lo que se suman las guerras. Pocas horas antes, un informe del índice de precios al consumidor (IPC) de mayo mostró una caída de la inflación en EEUU, lo que provocó un repunte en el mercado de valores y llevó a los inversores a anticipar dos recortes de un cuarto de punto en las tasas de interés para fin de año. Sin embargo, el anuncio de la Fed reveló que las presiones inflacionarias aún son problemáticas y que no se prevén más que reducciones mínimas en el corto plazo.

“Estamos buscando algo que nos dé confianza en que la inflación está bajando de manera sostenible”, dijo Jerome Powell, presidente de la Fed, en la conferencia de prensa donde hizo el anuncio.

Los tipos altos de la Fed afectan la liquidez en dólares.
Los tipos altos de la Fed afectan la liquidez en dólares. Foto CNN

El banco central estadounidense recorre un delicado camino entre enfriar la economía y a la vez evitar llevar las cosas a una recesión. “Entendemos perfectamente que ese es el riesgo y que nuestro plan no es esperar a que las cosas se estropeen y luego tratar de arreglarlas”, puntualizó.

El impacto de esta decisión en la economía estadounidense es significativo. La persistencia de tasas de interés altas afecta tanto al consumo como a la inversión. Las empresas enfrentan mayores costos de financiamiento, lo que puede reducir la expansión y la contratación. Los consumidores, por su parte, encuentran más costoso financiar grandes compras, como automóviles o viviendas, y pueden optar por reducir el gasto, afectando la demanda agregada.

Vincent Reinhart, economista jefe de Dreyfus and Mellon y exfuncionario del Comité Federal de Mercados Abiertos de la Fed, explicó que “al haber considerado un recorte de solo un cuarto de punto como la acción apropiada, una medida así en diciembre es perfectamente comprensible”

Powell indicó que “15 de las 19 proyecciones se agrupan en torno a uno o dos recortes este año”, por lo que él los consideraría todos plausibles.

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En el escenario global, las implicaciones de la política monetaria de la Fed son profundas. Una tasa de interés alta en Estados Unidos suele fortalecer el dólar, haciendo que las exportaciones estadounidenses sean más caras y menos competitivas en el extranjero. Esto puede afectar negativamente la balanza comercial de Estados Unidos, reduciendo las exportaciones y aumentando las importaciones.

Para las economías emergentes, un dólar fuerte significa mayores costos de servicio de deuda denominada en dólares. Esto puede ejercer presión sobre los presupuestos gubernamentales y las reservas internacionales, complicando la gestión económica en estos países. Además, los flujos de capital tienden a moverse hacia activos en dólares, considerados más seguros, lo que puede provocar salidas de capital de los mercados emergentes y desestabilizar sus economías.

En Sudamérica, donde muchas economías están fuertemente vinculadas a los precios de las materias primas y los flujos de capital internacional, las decisiones de la Reserva Federal tienen efectos sensibles. Un dólar fuerte puede aumentar el costo de importaciones esenciales y exacerbar la inflación local. Además, si los bancos centrales de la región se ven obligados a mantener o aumentar sus tasas de interés para defender sus monedas, esto tiende a ralentizar el crecimiento económico e incrementar el desempleo. 

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Claudia Sheinbaum, primera presidenta de México

En México, el partido gobernante, Morena, ha ampliado constantemente su poder en los últimos años.

/ 16 de junio de 2024 / 06:38

Opinión

A diferencia de Estados Unidos, el continente ha tenido más de una decena de mandatarias, muchas de ellas en democracias que alguna vez estuvieron bajo el dominio de gobiernos autoritarios.

La elección presidencial de este año en Estados Unidos es, una vez más, una contienda entre dos hombres. Pero en América Latina, como demostró el hito electoral de México el fin de semana, elegir a una mujer como presidenta se ha convertido en algo extraordinariamente rutinario.

Claudia Sheinbaum, que ganó las elecciones mexicanas por un amplio margen frente a otra candidata, Xóchitl Gálvez, se une a al menos una decena de mujeres que han ocupado la presidencia de países latinoamericanos desde la década de 1970.

Esta creciente lista incluye a las anteriores líderes de dos de los países más grandes de América Latina, Dilma Rousseff de Brasil y Cristina Fernández de Kirchner de Argentina, y a las de naciones más pequeñas como Violeta Barrios de Chamorro de Nicaragua y Xiomara Castro, actual presidenta de Honduras.

La llegada de las mujeres a tales posiciones pone de relieve cómo algunas democracias latinoamericanas surgidas de las cenizas de regímenes autoritarios se han mostrado excepcionalmente abiertas a derribar las barreras a la representación política.

Jennifer Piscopo, profesora de género y política en Royal Holloway, una facultad de la Universidad de Londres, dijo que las mujeres que han llegado a la presidencia en América Latina por lo general han sido nominadas por partidos que ya gozaban de un alto nivel de apoyo de los votantes.

Al mencionar los ejemplos de Rousseff en Brasil, Michelle Bachelet en Chile y Laura Chinchilla en Costa Rica, Piscopo afirmó que estos partidos “disfrutan de lo mejor de ambos mundos”, en primer lugar, porque obtienen beneficios electorales de su sólida reputación antes de las elecciones.

Y, en segundo lugar, “también pueden utilizar a las mujeres como señal de novedad o cambio para el electorado”, dijo Piscopo.

En México, el partido gobernante, Morena, ha ampliado constantemente su poder en todo el país en los últimos años, al tiempo que ha hecho de la paridad de género en la política un pilar de sus ambiciones de llevar el cambio el mayor país hispanohablante del mundo.

Aunque en México las mujeres no obtuvieron el derecho al voto hasta 1953, el país se distingue ahora de otros de la región por una serie de políticas y leyes dirigidas específicamente a abrir el camino a las mujeres en la política.

Los esfuerzos se intensificaron tras unas elecciones históricas en 2000 que pusieron fin a décadas de régimen autoritario. Las cuotas permitieron que más mujeres se presentaran a las elecciones, y en 2019 una enmienda constitucional, apoyada por una amplia coalición de mujeres activistas, académicas y políticas, estableció objetivos de paridad en los poderes legislativo, judicial y ejecutivo.

Pocos años después, México no solo cuenta con una presidenta electa, sino también con mujeres al frente de ambas cámaras del Congreso, donde las mujeres ocupaban la mitad de los escaños legislativos antes de estas elecciones. Las mujeres también ocupan los cargos de presidenta de la Corte Suprema y gobernadora del Banco Central.

Los esfuerzos por lograr la igualdad repercutieron en las elecciones locales y estatales. Como reflejo de la carrera presidencial, en las elecciones a gobernador de los estados de Guanajuato y Morelos también compitieron dos mujeres.

La incorporación de más mujeres a la política se refleja en cambios políticos históricos, como la despenalización del aborto en todo el país en 2023. México se unió a países como Argentina, Colombia, Guyana y Uruguay que han ampliado el derecho al aborto.

Sin embargo, la historia reciente de América Latina también contiene advertencias sobre la facilidad con que las mujeres pueden caer desde posiciones de poder enrarecidas.

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Una situación similar a la de las elecciones de este año en México, donde Sheinbaum era la protegida de un presidente varón ampliamente popular, se produjo en Brasil en 2010, cuando Rousseff, exjefa de gabinete de Luiz Inácio Lula da Silva, ganó las elecciones presidenciales.

Rousseff fue reelegida en 2014. Sin embargo, tras los grandes escándalos de corrupción en los que se vio envuelto su partido político de izquierda y el debilitamiento de la economía, se enfrentó a una revuelta abierta entre los legisladores. La reacción provocó su destitución en 2016, acusada de manipular el presupuesto para ocultar problemas económicos.

La destitución allanó el camino para el ascenso a la presidencia de Jair Bolsonaro, una figura de extrema derecha que hizo de los ataques verbales a las mujeres un elemento básico de su gobierno.

Tras su destitución, Rousseff se presentó como candidata al Senado en 2018 y perdió. Después de que Lula volviera a la presidencia en 2023, también resurgió como presidenta de un banco de desarrollo fundado por Brasil, China, India, Rusia y Sudáfrica.

“No es solo que tenga el cargo”, dijo Mónica Tapia, fundadora de Aúna, una incubadora mexicana de liderazgo político para mujeres. “Sino que tenga el poder y la autonomía para decidir las reformas en la agenda y el legado que quiere dejar”.

Simon Romero Periodista del New York TImes

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Lula pide recorte en las tasas de interés en Brasil

La Selic se encuentra actualmente en 10,5%, luego de subir del 2% en abril de 2021.

El costo del endeudamiento en reales afecta al conjunto de la economía.

Por Pablo Deheza

/ 16 de junio de 2024 / 06:22

Moneda

El principal indicador monetario del Banco do Brasil, la tasa Selic, incide directamente en la economía. Niveles altos significan encarecimiento del dinero y por lo tanto desincentivos para el consumo y control de la inflación.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo el jueves que los agentes del mercado financiero deberían exigir al Banco Central de su país la reducción de las tasas de interés, al comentar los recientes movimientos especulativos que provocaron el alza del dólar frente al real esta semana.

“El mercado debería estar exigiendo que el Banco Central baje las tasas de interés. Yo no estoy preocupado con lo que diga el mercado, yo me preocupo con lo que piensa el pueblo brasileño”, dijo el Presidente a la prensa brasileña desde Suiza, donde participó en la conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, antes de partir hacia Italia para unirse a la reunión del Grupo de los 7 (G7) a la que fue invitado.

El Mandatario fue preguntado sobre las negociaciones con el Congreso sobre nuevas fuentes de recaudación que intentó colocar el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, para compensar las exenciones impositivas que el Poder Legislativo mantuvo a 17 sectores de la economía.

Edificio del Banco Central do Brasil, en Brasilia.
Edificio del Banco Central do Brasil, en Brasilia.

La tasa de interés de referencia de la economía brasileña se encuentra en 10,5% anual y según el informe de entidades bancarias debería mantenerse así hasta fin de año a raíz del riesgo fiscal en caso de que el Gobierno no logre instrumentos para aumentar la recaudación tributaria.

“Nuestro Gobierno tendrá un desempeño extraordinario, estamos llevando a Brasil hacia el rumbo que queremos, estoy convencido”, dijo Lula al portal de noticias UOL desde Ginebra.

La reciente subida del dólar y el aumento de la incertidumbre han llevado al Banco Central (BC) a ralentizar el ritmo de recortes de los tipos de interés. Por 5 votos contra 4, el Comité de Política Monetaria (Copom) redujo la tasa Selic, el tipo de interés básico de la economía, en 0,25 puntos porcentuales, al 10,5% anual. El índice se sitúa en su nivel más bajo desde febrero de 2022, cuando era del 9,75%. 

El 9 de mayo, el Comité de Política Monetaria (Copom), del Banco Central do Brasil, anunció la séptima bajada consecutiva de la tasa Selic, que es el indicador de referencia que se utiliza en el país carioca. Esta vez el decremento fue de 0,25%.

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El Comité de Política Monetaria del Banco Central do Brasil es la instancia que decide sobre la tasa Selic.
El Comité de Política Monetaria del Banco Central do Brasil es la instancia que decide sobre la tasa Selic.

Así, la velocidad de los recortes ha disminuido. Desde agosto del año pasado hasta marzo de este año, el Copom había estado reduciendo el tipo de interés básico en 0,5 puntos porcentuales en cada reunión, luego de llegar a un máximo en el ciclo actual de 13,8%, establecido en agosto de 2022.

La campaña de subidas de su tasa referencial por parte del Banco do Brasil comenzó en abril de 2021, cuando la tasa Selic pasó del 2% al 2,8%, en la primera de una serie de movidas al alza.

El Copom afirmó que el escenario internacional ha empeorado y que la inflación subyacente está por encima de la meta de inflación.  

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