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domingo 18 abr 2021 | Actualizado a 06:42

La IFA de Berlín apuesta por relojes, móviles y televisores inteligentes

La cita, que se prolongará hasta el próximo miércoles, es la mayor feria tecnológica del mundo. En esta edición participan 1.493 empresas de 46 países.

/ 6 de septiembre de 2013 / 22:10

La IFA de Berlín, la mayor feria tecnológica del mundo, abrió hoy sus puertas cargada de novedades como relojes inteligentes, móviles de última generación, híbridos de portátil y tableta, impresoras en 3D, televisores de ultra alta definición (uHD) y pantallas curvas.

La cita, que se prolongará hasta el próximo miércoles, está considerada como un hito por su capacidad para atraer a los referentes del sector, impulsar tendencias, encumbrar primicias y ejercer de revulsivo en un mercado lastrado por la crisis europea y el enfriamiento económico global.

En esta edición, la IFA ha congregado a 1.493 empresas de 46 países, que ocupan 145.000 metros cuadrados de exposición, y a unos 6.000 periodistas, a la espera de 245.000 visitantes, entre ellos 45.000 profesionales extranjeros.

«La IFA reúne a los participantes más inteligentes del sector en un mismo sitio: la industria, los comerciantes, los medios y el público», recalcó en la presentación del evento Christian Göke, el consejero delegado de Messe Berlín, la gestora del recinto ferial.

El principal atractivo mediático del encuentro es el reloj inteligente («smartwatch») Galaxy Gear, del gigante tecnológico surcoreano Samsung, que se adelantó al iWatch de su rival estadounidense Apple desvelando este aparato hace dos días.

Celestino García, vicepresidente de Samsung España, explicó a Efe que este dispositivo «permite acceder a mensajes, calendarios y alarmas» guardados en un teléfono móvil de su marca, «pero también cosas tan sorprendentes como atender llamadas».

El Galaxy Gear permite recibir llamadas -dirigidas a un móvil sincronizado, porque este reloj no tiene tarjeta SIM- con sólo acercarse el reloj a la oreja, como si el usuario estuviese sosteniendo un teléfono, gracias a un micrófono y un altavoz en la trabilla de la correa.

Más allá de esta primicia -no es el primer reloj inteligente en el mercado, pero los anteriores han pasado desapercibidos-, los móviles y las televisiones de última generación, con la inevitable coletilla de «inteligentes», marcan el paso de la cita.

En el terreno de los móviles inteligentes («smartphones»), la nipona Sony presenta en la IFA el Xperia Z1, su nuevo buque insignia, mientras la surcoreana LG lanza el único dispositivo con pantalla de ocho pulgadas y alta definición, y la taiwanesa Acer desvela el Liquid, el primero en grabar vídeos en uHD.

Asimismo, destacan por número y repercusión las nuevas televisiones inteligentes en los estantes de la IFA, con modelos gigantes, definición hasta cuatro veces la de un aparato de alta definición, pantallas curvas o que permiten la emisión simultánea de dos canales, y siempre conectadas a internet y a otros aparatos electrónicos.

La IFA también sirve de escaparate para novedades en sectores menos glamurosos, como el de electrodomésticos de gama blanca -como el frigorífico de Siemens, con un cajón que conserva los alimentos al vacío-, robots de limpieza, lavavajillas ultrarápidos y aspiradoras silenciosas.

El sector, optimista, estima que las ventas de televisiones inteligentes repunten un 75 % en el conjunto de 2013 con respecto al ejercicio anterior, hasta los 74 millones de unidades.

Además, prevé que se adquieran en todo el mundo 59 millones de televisiones de 3D, un 104 % más que el año pasado; 937 millones de «smartphones», un 37 % más; y 215 millones de tabletas, un 64 % más.

Entre los debates de la IFA sobresale el del reiterado «boom» de las televisiones inteligentes y sus crecientes posibilidades, pese a su elevado precio y la falta de contenidos específicos.

Además, la feria presenta como temas transversales la eficiencia energética, y la conectividad entre aparatos y electrodomésticos en el hogar, las corrientes que tratan de crear la llamada «casa inteligente».

La feria está dominada por empresas alemanas y chinas, que sobresalen claramente en número, pero también participan en la cita siete españolas.

Entre las firmas presentes destacan Sony, Samsung, Toshiba, Braun, Philips, Loewe, Euronics, Haier, Acer, Lenovo, Deutsche Telekom, Melita, Pioneer, Nikon, Liebherr, Yamaha, Panasonic, LG y Asus.

En la pasada edición, la IFA generó un volumen de negocio estimado de 3.800 millones de euros (5.004 millones de dólares).
 

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Testigo: «Había dos debajo del camión y otro con las piernas destrozadas»

El vehículo pesado ha arrasado puestos y personas por igual durante más de 50 metros, provocando a su paso un ruido terrible, segando vidas y mutilando muchas más, arrollando puestos de comida, mesas y casetas de recuerdos.

Equipos de rescate trabajan hoy, lunes 19 de diciembre de 2016, en la zona en la que un camión se estrelló contra un mercado de Navidad, cerca de la iglesia conmemorativa Kaiser Wilhelm en Berlín, (Alemania). Foto: EFE

/ 20 de diciembre de 2016 / 01:55

El camión negro aparece como una bestia varada, extrañamente quieta e incongruente, en medio de una perfecta postal navideña de luces, adornos y casetas de un mercadillo tradicional, rota de parte a parte por una riada de destrucción y muerte.

Al menos nueve personas murieron y unas 50 resultaron heridas al irrumpir, pasadas las ocho de la tarde, este camión de unos doce metros de largo en un concurrido mercado de navidad de Kurfürstendamm, una zona comercial de la ciudad, donde centenares de personas compraban a esa hora regalos y algo de comida para picar.

El vehículo pesado ha arrasado puestos y personas por igual durante más de 50 metros, provocando a su paso un ruido terrible, segando vidas y mutilando muchas más, arrollando puestos de comida, mesas y casetas de recuerdos.

Allí estaba, a escasos metros de donde ha quedado el camión detenido, Paloma, una madrileña de 24 años, y su hijo, de ocho años, que habían decidido, en sus primeras navidades en Berlín, ir a tomarse unos churros con chocolate a ese mercadillo a los pies de la Gedächtniskirche, uno de los referentes turísticos de la capital.

«Nosotros estábamos a unos seis metros de donde ha quedado el camión al pararse. Nos hemos comprado algo de pan con carne porque quería mi hijo y nos hemos sentado en un sitio un poco apartado, en las escaleras de la iglesia, para estar más tranquilos», explica a Efe.

Al principio, Paloma no podía identificar lo que estaba pasando: «No sabía si se estaba cayendo el mercadillo, una caseta detrás de otras, o si se derrumbaba una casa en obras cercana».

De seguido, conforme empezaba a ser evidente la tragedia que en apenas unos segundos había sucedido, comenzaron las escenas de pánico: los visitantes empezaron a huir despavoridos del camión y del mercadillo.

«Todo el mundo empezó entonces a correr. Yo cogí a mi hijo para apartarlo y que no lo arrastrasen. No nos hemos movido porque en los momentos de pánico masivo lo peor es salir corriendo», argumenta con una tranquilidad asombrosa Paloma.

Entonces, esta madrileña llevó a su hijo a un rincón donde ella no le perdía de vista en ningún momento pero él no podía ver a los heridos y se acercó a intentar ayudar.

«Había dos personas debajo del camión», recuerda de dos de los muertos en el accidente, «otro con las dos piernas destrozadas» y al menos otro a su lado «inconsciente» por lo menos.

Otros visitantes del mercadillo estaban ya trasladando en unas improvisadas camillas hechas con tablones de madera a algunos de los heridos y dos policías que había cerca empezaron a coordinar a los voluntarios hasta que llegaron los equipos de emergencia.

Paloma atendió entonces a un señor con un golpe en un brazo, a otro con una contusión sangrante en la cabeza y a una señora que, al caerse, se había torcido una muñeca.

«No he querido ponerme con los más graves porque no sé primeros auxilios», dice la joven, que considera que la respuesta de los servicios de emergencia ha sido «muy, muy rápida».

«Yo he visto dos puestos que se habían caído y hemos ido a mirar que no hubiese nadie debajo y a retirarlo todo, porque en uno de ellos había una cocina y teníamos miedo de que empezase a arder», relata.

Sólo cuando han empezado a llegar los primeros equipos de bomberos y ambulancias, Paloma y su hijo se han marchado de vuelta a casa, que se encuentra en la zona.

«Todavía tengo que soltar el nervio», reconoce la joven madrileña tras la experiencia, y añade que su hijo sólo ha empezado a llorar cuando han abandonado el mercadillo.

Minutos después todos los accesos a la zona estaban cortados y centenares de policías se desplegaban por las calles adyacentes, muchos de ellos con ametralladoras.

Ambulancias y camiones de bomberos pululaban de aquí para allá alrededor del mercadillo, atendiendo a los heridos, llevándose a los más graves al centro universitario Charité, que ha habilitado un gabinete de crisis; desatrapando víctimas y retirando escombro.

Y, ajeno a ese frenético revuelo, al trajín de policías, médicos, enfermeros y bomberos, al nerviosismo de periodistas y curiosos, en medio de esa postal navideña rota, el camión negro. 

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Somalia es el país más corrupto del mundo y Dinamarca el más limpio

Transparencia Internacional divulgó hoy su informe anual sobre el índice de percepción de la corrupción; Somalia, Corea del Norte y Afganistán son percibidos como los países más corruptos.

/ 3 de diciembre de 2013 / 12:33

Somalia, Corea del Norte y Afganistán son percibidos como los países más corruptos del mundo, y Dinamarca y Nueva Zelanda como los más transparentes, según un informe de la ONG alemana Transparencia Internacional (TI) publicado hoy.

La edición de 2013 del ya tradicional Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) de TI ofrece un ranking global con pocas variaciones con respecto a los informes de los últimos años y la certeza de que «el abuso de poder, los acuerdos clandestinos y el soborno continúan devastando a sociedades en todo el mundo».

«El Índice de Percepción de la Corrupción demuestra que todos los países se enfrentan todavía a la amenaza de corrupción en todos los niveles de gobierno, desde la concesión de permisos locales hasta la implementación de normas y reglamentaciones», afirmó en un comunicado la presidenta de TI, Huguette Labelle.

TI, referencia global en el análisis de la corrupción, asegura que los resultados de este informe «dibujan un escenario preocupante» y destaca que «más de dos tercios de los 177 países» estudiados suspende en transparencia.

La corrupción en el sector público sigue siendo «uno de los mayores desafíos a nivel mundial», según esta ONG, que considera que las áreas más problemáticas son «los partidos políticos, la policía y los sistemas judiciales».

En una escala del 0 (sumamente corrupto) al 100 (muy transparente), Dinamarca y Nueva Zelanda lograron 91 puntos, mientras que Somalia, Corea del Norte y Afganistán apenas sumaron 8 enteros.

A juicio de Labelle, los primeros demuestran «que la transparencia contribuye a la rendición de cuentas y a frenar la corrupción», pese a que advirtió que incluso estos países no deben bajar la guardia en asuntos de «riesgo» como la financiación electoral y la concesión de grandes contratos públicos.

España sufrió la segunda mayor caída del CPI de este año tras Siria y cedió seis puntos, de los 65 a los 59, para pasar de la posición trigésima a la cuadragésima, por detrás de Brunei y Polonia, y justo delante de Cabo Verde.

Dentro de Europa, España -bajo Chipre y Portugal y por encima de Lituania y Eslovenia- queda por debajo de la mitad de la tabla y cada vez más lejos de los países del norte y centro del continente.

«Italia y Grecia han creado en el último año leyes y sistemas anticorrupción fuertes y modernos y eso ha mandado un mensaje positivo. En cambio, en España se ha sucedido escándalo tras escándalo», explicó a Efe Alejandro Salas, responsable para América de TI.

A juicio de los expertos de esta ONG, la recientemente aprobada nueva ley de transparencia española es «débil», carece de «claros castigos» para los infractores, deja mucho margen a la «discrecionalidad» de los funcionarios y no reconoce el derecho a la información de los ciudadanos, indica Salas.

En América Latina, Uruguay (73) y Chile (71) se mantienen como los líderes en transparencia.

En esta región lo más destacado es la caída en bloque de Centroamérica, fruto de la erosión de la transparencia que ejercen los grupos del crimen organizado, que precisan de la corrupción para traficar con drogas, armas y personas.

Entre las grandes potencias, Estados Unidos se sitúa en el puesto 19 con 73 puntos, China en el 80 (40 puntos), Japón en el 18 (74), Alemania en el 12 (78), Reino Unido en el 14 (76), Rusia en el 127 (28), Brasil en el 72 (42) e India en el 94 (36).

El vagón de cola del ranking son principalmente países sin estructuras estatales, desgarrados por guerras, conflictos o catástrofes naturales, como Somalia, Afganistán, Sudán y Sudán del Sur, Libia, Irak, Siria, Yemen y Haití.

TI aprovecha asimismo el lanzamiento de su índice más conocido para incidir en sus propuestas e instar a la comunidad internacional a una acción coordinada contra los delitos económicos, especialmente el lavado de dinero.

«Es hora de detener a quienes cometen actos de corrupción de forma impune. Los vacíos legales y la falta de voluntad política de los gobiernos facilitan la corrupción tanto interna como transnacional», afirma Labelle.

El CPI se elabora cada año desde 1995 a partir de diferentes estudios y encuestas sobre los niveles percibidos de corrupción en el sector público de distintos países.

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La IFA de Berlín apuesta por relojes, móviles y televisores inteligentes

La cita, que se prolongará hasta el próximo miércoles, es la mayor feria tecnológica del mundo. En esta edición participan 1.493 empresas de 46 países.

/ 6 de septiembre de 2013 / 22:10

La IFA de Berlín, la mayor feria tecnológica del mundo, abrió hoy sus puertas cargada de novedades como relojes inteligentes, móviles de última generación, híbridos de portátil y tableta, impresoras en 3D, televisores de ultra alta definición (uHD) y pantallas curvas.

La cita, que se prolongará hasta el próximo miércoles, está considerada como un hito por su capacidad para atraer a los referentes del sector, impulsar tendencias, encumbrar primicias y ejercer de revulsivo en un mercado lastrado por la crisis europea y el enfriamiento económico global.

En esta edición, la IFA ha congregado a 1.493 empresas de 46 países, que ocupan 145.000 metros cuadrados de exposición, y a unos 6.000 periodistas, a la espera de 245.000 visitantes, entre ellos 45.000 profesionales extranjeros.

«La IFA reúne a los participantes más inteligentes del sector en un mismo sitio: la industria, los comerciantes, los medios y el público», recalcó en la presentación del evento Christian Göke, el consejero delegado de Messe Berlín, la gestora del recinto ferial.

El principal atractivo mediático del encuentro es el reloj inteligente («smartwatch») Galaxy Gear, del gigante tecnológico surcoreano Samsung, que se adelantó al iWatch de su rival estadounidense Apple desvelando este aparato hace dos días.

Celestino García, vicepresidente de Samsung España, explicó a Efe que este dispositivo «permite acceder a mensajes, calendarios y alarmas» guardados en un teléfono móvil de su marca, «pero también cosas tan sorprendentes como atender llamadas».

El Galaxy Gear permite recibir llamadas -dirigidas a un móvil sincronizado, porque este reloj no tiene tarjeta SIM- con sólo acercarse el reloj a la oreja, como si el usuario estuviese sosteniendo un teléfono, gracias a un micrófono y un altavoz en la trabilla de la correa.

Más allá de esta primicia -no es el primer reloj inteligente en el mercado, pero los anteriores han pasado desapercibidos-, los móviles y las televisiones de última generación, con la inevitable coletilla de «inteligentes», marcan el paso de la cita.

En el terreno de los móviles inteligentes («smartphones»), la nipona Sony presenta en la IFA el Xperia Z1, su nuevo buque insignia, mientras la surcoreana LG lanza el único dispositivo con pantalla de ocho pulgadas y alta definición, y la taiwanesa Acer desvela el Liquid, el primero en grabar vídeos en uHD.

Asimismo, destacan por número y repercusión las nuevas televisiones inteligentes en los estantes de la IFA, con modelos gigantes, definición hasta cuatro veces la de un aparato de alta definición, pantallas curvas o que permiten la emisión simultánea de dos canales, y siempre conectadas a internet y a otros aparatos electrónicos.

La IFA también sirve de escaparate para novedades en sectores menos glamurosos, como el de electrodomésticos de gama blanca -como el frigorífico de Siemens, con un cajón que conserva los alimentos al vacío-, robots de limpieza, lavavajillas ultrarápidos y aspiradoras silenciosas.

El sector, optimista, estima que las ventas de televisiones inteligentes repunten un 75 % en el conjunto de 2013 con respecto al ejercicio anterior, hasta los 74 millones de unidades.

Además, prevé que se adquieran en todo el mundo 59 millones de televisiones de 3D, un 104 % más que el año pasado; 937 millones de «smartphones», un 37 % más; y 215 millones de tabletas, un 64 % más.

Entre los debates de la IFA sobresale el del reiterado «boom» de las televisiones inteligentes y sus crecientes posibilidades, pese a su elevado precio y la falta de contenidos específicos.

Además, la feria presenta como temas transversales la eficiencia energética, y la conectividad entre aparatos y electrodomésticos en el hogar, las corrientes que tratan de crear la llamada «casa inteligente».

La feria está dominada por empresas alemanas y chinas, que sobresalen claramente en número, pero también participan en la cita siete españolas.

Entre las firmas presentes destacan Sony, Samsung, Toshiba, Braun, Philips, Loewe, Euronics, Haier, Acer, Lenovo, Deutsche Telekom, Melita, Pioneer, Nikon, Liebherr, Yamaha, Panasonic, LG y Asus.

En la pasada edición, la IFA generó un volumen de negocio estimado de 3.800 millones de euros (5.004 millones de dólares).
 

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